Sobre la importancia de guardar un cierto decoro en el monte

Cada vez estoy más convencido de que el monte es para los elegidos. No es por ser rácano. ¿Habéis visto ese anuncio de una conocida empresa de telefonía móvil que dice: ¿No te parece que cuando algo es realmente bueno, debería poder disfrutarlo todo el mundo? Pues sinceramente, yo creo que no.

No quisiera ser tan censurador, pero déjenme que me explique. Ayer salí a dar un paseo por el campo. El sol de mayo y las recientes lluvias han propiciado el avance de la primavera hacia el verano, y algunas plantas enseñaban sus flores con orgullo.
Hippocrepis
Linum sp
Bellardia trixago
El aire húmedo, cargado de la fuerza pinar, nos trajo, a mi amiga y a mí, las voces de un grupo de gente. Nos escondimos entre los oscuros troncos y enfoqué con el zoom de la cámara. Se trataba de un grupo de primates bípedos conocidos como Homo sapiens. El grupo familiar, que constaría de unos 6 ó 7 individuos, entre los cuales habría una pareja de inmaduros, armaba un barullo espectacular. Entre los griteríos, las risas y las voces, consiguieron espantar ardillas, zorzales, mirlos y a saber qué más. Mirando la pantalla de la cámara, con el zoom al máximo, veíamos al grupo moverse, sentarse, cotillear, correr, gritar. ¿Acaso pensaban que estaban en un parque? Sí, de hecho, el ayuntamiento del pueblo intenta construir un parque justo al lado del monte. ¿Qué va a ser de todo? Sólo falta que coloquen columpios para criajos en el borde de la cárcava. ¿Qué pasará con los autillos, los carboneros, las culebras, los conejos? Serán como monos de feria para los jóvenes irrespetuosos con la Naturaleza.

Del mismo modo que un hombre de campo no debe gritar ni correr en un museo, un hombre de ciudad no debe gritar ni armar barullo en medio del bosque. ¿Acaso no saben la cantidad de seres que, olvidados por los humanos, se guarecen en la sombra del bosque? No, claramente no lo saben. Asimismo, ir perfumado al campo es casi lo mismo que ir con una orquesta de heavy metal detrás. Ese agradable perfume de Chacharel, Lacustre o Agua di jio pueden ser sustituidos por el olor del tomillo, conseguiremos ese perfume restregándonos un pequeño manojo de ramillas por el cuerpo. Lo mismo da.

Veréis, no me gusta encontrarme con gente en el bosque. Ayer, por ejemplo, tras haber estado espiando a esos ensordecedores humanos, nos cruzamos con dos ciclistas a los que saludé (por eso de estar en un pueblo y en el estrecho sendero del bosque...) y de los cuales no recibí palabra alguna. Pensé que tal vez no me oyesen. Ni idea, pero me vieron mover los labios.

Ayer, mientras observaba los movimientos del grupo de Homo sapiens, me di cuenta de lo separada que está la especie humana de la Naturaleza. Ya no encuentra refugio en lo oscuro del bosque, ya no aguanta el zumbido de los sírfidos, ya no reconoce la peligrosidad de una víbora: para el humano, todas las serpientes son malignas y a todas hay que destruir. Para el humano, todos los arácnidos han de ser eliminados, destruidos, esquilmados, aniquilados, exterminados. Aquí es cuando me pregunto sobre el verdadero estado natural del hombre. Lo único puro y verdadero, para mí, es la naturaleza, de ella viene el hombre y por mucho que intente separarse de él o eliminarla incluso, siempre estará ahí. Pero esto es tema para otro día.

Comentarios

  1. Me he sentido tan identificada en este post!!!!!!
    Hasta en el perfume!!!!! No uso porque me parece "poco educado" invadiendo el espacio privado e individual de los demás....
    Mi desodorante es bio y de salvia y romero para no molestar en el monte....
    Yo también espío, vigilo y huyo del homo sapiens en el monte.....
    Me encantan los niños pero odio los padres de los criajos.....
    Cuando veo tanta gente en las tiendas, rebajas, centros comerciales, eventos multiples....siempre pienso "aqué bien menos habrá en la naturaleza!!".
    Una vez en Canada después de un paseo por el bosque y preguntandole por este tema a un trampero me dijo que después de nuestro paseo, no se volvían a ver a los bichos durante 15 días!!!!! Eso me impacto y consciencio!!!!

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  2. Pues sí, lamentablemente. La naturaleza, cada vez más, es considerada un lugar para ser "usado" y no al que acudir con respto y admiración.

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  3. Pues en TVE ayer, mientras me tomaba el cortadillo antes de entrar en acción, echaron un reportaje sin voz, de los que suelen echar al final de las noticias y venía con el subtítulo de: “silencio se rueda” las imágenes son de un pueblo perdido de León con un paisaje natural impresionante y silencioso y… ¿sabes a que se refería “silencio se rueda”?, a un gilipollas con una moto de trial por el pueblo y alrededores subiendo y bajando por muros y escaleras. Menuda composición o binomio de la cutrez. Como dices muy acertadamente, ¿Porqué no prueban a rodar en silencio dentro del Museo del Prado? o por lo menos que rueden con bicicleta, que eso si que es rodar en silencio.

    Saludos y…un poco más de silencio, por favor.

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  4. Suscribo el comentario de principio a fin. Un saludo

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  5. Yo también. No podría haberlo dicho mejor. Comparto cada palabra, ¡hasta lo del perfume! ¡En el monte hay que oler el monte y nada más! Muy acertado el post.

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  6. Si, si, esos Homo sapiens. Es lo mismo en las Tablas de Daimiel, los H. sapiens en sus plumages de rojo y amarillo gritando que no hay ningun pato para ver. Lo de los H. sapiens en bici, es verdad que la mayoria no saluden. Creo que estan tan intento en hacer su ruta en un tiempo bueno, pero la verdad es mucho peor cuando hay 6 o 12 y cada uno salude o preguntar si has visto algo. Por eso, busco sitios mas lejos de la gente, pero en el campo es muy difícil.

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