lunes, 23 de febrero de 2015

Paseo por Bridlington | THNHS

Por fin puedo escribir una entrada sobre la costa. Desde que llegué a Inglaterra, cada vez me interesa más el mundo marítimo, ¿será porque Jess viene de una larga estirpe de intrépidos marineros y está empezando a pegarme el gusanillo marino?

Esta mañana hemos acompañado a varios miembros de la Sociedad de Historia Natural de Hull a Bridlington, una ciudad costera de Yorkshire, a 30 km de Hull. Ya allí, nos hemos paseado por el muelle, donde hemos tenido buenas vistas de diversas aves, algunas de ellas bimbazos para mí, como el correlimos oscuro (Calidris maritima), el gordo (C. canutus) y la barnacla cariblanca (Branta leucopsis), aunque la tercera era un individuo escapado y que decidió quedarse a vivir en la zona, comportándose como un ave silvestre. El viento húmedo era tan desagradable y fuerte que casi se hacía desagradable sacar las manos de los bolsillos para levantar los prismáticos y observar algún pajarillo. A un lado de la plataforma del puerto, había una gaviota que presentaba muy mal aspecto, con la cara como deformada y las plumas destrozadas, pero decidimos dejar la naturaleza seguir su curso, porque no teníamos ni idea de lo que le pasaba y te notaba que no iba a durar mucho... En el mar, desde el puerto, hemos podido observar decenas de gaviotas, todas argénteas, y varios enormes gaviones atlánticos (Larus marinus), acompañados de limícolas como un correlimos gordo (Calidris canutus), correlimos tridáctilos (Calidris alba), archibebes comunes (Tringa totanus), y otras especies como el cormorán grande (Phalacrocorax carbo).

IMG_6983 Archibebes comunes (Tringa totanus). Las aves se agrupaban, junto a algún ostrero, vuelvepiedras y los correlimos oscuros en la parte baja del muro, en una zona de rocas entre el muro y el agua del mar que se retiraba conforme bajaba la marea.

IMG_6985 Una gaviota argéntea (Larus argentatus) bostezando.
IMG_6996 Gaviota argéntea (Larus argentatus) en vuelo.

[IMG_6997 Gaviota argéntea (Larus argentatus). Como veis, tuve oportunidad de observar muchas. Es la gaviota más abundante de la zona. Varios carteles alertaban de su agresividad al ofrecérseles comida.

IMG_7005 Un vuelvepiedras (Arenaria interpres). En los puertos británicos son muy confiados, llegando en ocasiones a comer pan que algún transeúnte les ofrezca.

IMG_7008 Unos peces con bastante mal aspecto, transportados por los marineros...

IMG_7009 Bridlington, desde el puerto pesquero.

Desde el puerto de Bridlington, hemos seguido caminando por la playa hacia Sewerby, sufriendo la tempestad del mar del Norte. Por suerte, de momento no llovía, así que he podido deleitarme con algas, crustáceos sésiles y algunos moluscos, como el bígaro (Littorina saxatilis) y mejillones, que quedaron expuestos al retirarse la marea, en la parte baja del muro que separa la playa del paseo. De camino a Sewerby, hemos observado algunos alcatraces atlánticos (Morus bassanus), que volaban en dirección norte (al menos, el que yo he visto). Llegando a Sewerby, enfrente del mar, a nuestra izquierda conforme caminábamos hacia el norte, teníamos las laderas de tierra pegajosa, húmeda, y caliza de Creta. De vez en cuando, pegotes de barro resbalaban y caían al suelo. En estas laderas, había hierbajos secos, muchas colas de caballo (Equisetum telmateia) secas, del año pasado, y sobre ellas, bisbitas costeros (Anthus petrosus). Como anécdota naturalista, os contaré que hemos visto un pequeño y valiente correlimos tridáctilo incordiando a una gaviota argéntea, parecía que la gaviota tenía algo que el pequeño limícola quería, y se acercaba peligrosamente a ella, la rodeaba, correteaba a su alrededor, a pesar de que le sacaba más de diez cabezas...

IMG_7018 Correlimos oscuros (Calidris maritima), un bimbo que no he sabido saborear muy bien, aunque de recuerdo me queda esta foto. Hacía tanto viento que tenía que sujetarme las gafas al asomarme por el muro bajo el que se encontraban las aves, expuestas totalmente a las inclemencias temporales.

IMG_7025 Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus).

IMG_7050 Grupo de ostreros en un pequeño prado, bastante tranquilos a pesar de la cantidad de gente que paseaba perros y niños.

Tras devorar chips (without fish) con ansia y coger un poco de calor, nos hemos retirado, bajo la lluvia, no sin antes parar en una tienda espectacular de conchas y otros seres marinos disecados. Era el paraíso del coleccionista de conchas, y de tope de dinero a gastar me he puesto 15 libras (joé, que ni bebo ni fumo ni gasto dinero tontamente, algún caprichillo me merezco), aunque al final me he gastado 11. Algunas de las especies que he conseguido son Cardium cardissaSphaerechinus glanularis Choriaster granulatus.

¡Salud!

sábado, 21 de febrero de 2015

Trepadores azules en Forge Valley

Hoy he ido a Forge Valley, una reserva natural cerca de Scarborough. Junto a la carretera, en una zona boscosa, hay un pequeño aparcamiento rodeado de una valla de madera, sobre la cual hay colocados "rodajas" de troncos. En ellas, se coloca alimento para las aves, a modo de comederos de mesa. La estrella de las especies que suelen ir es el trepador azul (Sitta europaea).

IMG_6937 Trepador azul (Sitta europaea), devorando pipas de girasol.

IMG_6940 Mirlo (Turdus merula), macho.

IMG_6952 Pinzón común (Fringilla coelebs), macho.

He tenido otra sorpresa, aparte de cuatro trepadores: una hembra de gavilán común (Accipiter nisus) ha aparecido de repente, volando muy cerca, lanzándose a toda velocidad hacia algún pajaruelo distraído, pero no ha tenido suerte y se ha dado la vuleta con suma rapidez, elevándose entre los árboles.

IMG_6934 Petirrojo (Erithacus rubecula).


IMG_6959 Cono de alerce europeo (Larix decidua).

IMG_6958 Líquenes sobre una rama.

IMG_6957 Bosque de robles, hayas, abedules y fresnos en Forge Valley.

sábado, 7 de febrero de 2015

North Cliffe Wood Nature Reserve | 29/9/2014

Bueno, pues como me ha dado por recuperar salidas antiguas al campo a partir de lo que anoté en el cuaderno de campo, os cuento sobre una visita que hicimos África, Robert, Jess y yo a una pequeña reserva llamada North Cliffe Wood, cerca de Market Weighton, aquí en Yorkshire, cerquita de Hull. El día que salimos era lluvioso y neblinoso, y habían pasado tres días desde que volvieramos a Gran Bretaña para comenzar el nuevo curso. Y he aquí lo que tengo registrado en el cuaderno de campo de aquella salida (recuerda que el texto en cursiva significa que lo he copiado literalmente de mis anotaciones). Como siempre, comienzo mis descripciones con la flora presente para poner en situación.     Este bosque típico de planifolios europeos está protegido, tiene ejemplares imponentes de roble común (Quercus robur), aquí lo llaman "roble inglés", y los robledales puros están casi desaparecidos en Gran Bretaña. A pesar de todo, en el siglo XIX se cargaron bastantes árboles... Aparte de grandes robles, había otras plantas de interés:

Algunos árboles y arbustos observados en North Cliffe Wood (29.9.2014) Algunos árboles y arbustos observados en North Cliffe Wood (29.9.2014)

La luz al entrar al bosque se vio bastante reducida, era como si una nube gigante estuviera atravesando la espesura. A un lado, teníamos un campo de cultivo bañado en niebla, donde algunas gaviotas (incluyendo gaviones atlánticos (Larus marinus)) y perdices rojas (Alectoris rufa) se paseaban. Al otro, el bosque, también neblinoso, y delante, el camino.

No es el Bosque de Fangorn, no. No es el Bosque de Fangorn, aunque lo parezca.

Para mí la especie más interesante fue el álamo temblón (Populus tremula), porque nunca la había visto creciendo silvestre. Como el otoño ya ha empezado, algunos ejemplares habían perdido casi todas las hojas o las tenían muy feas, siendo pasto de hongos que prosperaban con la humedad de la lluvia. Otro arbusto que vimos, que conocía por las guías de campo europeas, fue el arraclán (Rhamnus frangula).

Arraclán (Rhamnus frangula), con frutos maduros (negros) y madurando (rojos).
Arraclán (Rhamnus frangula), con frutos maduros (negros) y madurando (rojos).

El dosel arbóreo estaba formado por robles comunes y abedules, principalmente, aunque también vi algún alerce europeo (Larix decidua), naturalizado o plantado, así como fresnos, tilos y alisos.

En el piso "medio", de arbustos altos, casi todo eran saúcos y espinos albares, así como algún que otro arraclán, avellanos, endrinos y sauces, y en el piso "bajo", todo eran zarzas y helechos, sobre todo Pteridium aquilinum o "Bracken", como lo llaman aquí, Dryopteris dilatata D. filix-mas, entre otras plantas.

Formación vegetal en la transición entre el bosque de robles y un brezal. Se observan troncos de abedul (Betula  pendula) y zarzas y helechos (Pteridium aquilinum) bajo ellos. Formación vegetal en la transición entre el bosque de robles y un brezal. Se observan troncos de abedul (Betula pendula) y zarzas y helechos (Pteridium aquilinum) bajo ellos.

Parece una selva tropical, pero es un bosque europeo en transición. Parece una selva tropical, pero es un bosque europeo en transición.

Bueno, ya me he extendido suficiente en el tema de las plantitas, ahora voy a lo siguiente: los hongos. En esta ocasión pude contemplar diversas especies, algunas de ellas nuevas para mí.

Scleroderma citrinum Scleroderma citrinum

IMG_2748 Ni idea de la especie, puede que una Laccaria.

IMG_2763 Daedalopsis confragosa, en un tronco cortado de abedul.

IMG_2791 Seta sin identificar, puede que una Melanoleuca.

IMG_2793 Setas minúsculas sin identificar, creciendo sobre excrementos de corzo. Gén. Mycena/Hemimycena.

IMG_2807 Apagador (Macrolepiota procera) en desarrollo.

Líquen, creo que del género Cladonia. Líquen, creo que del género Cladonia.

   En lo que respecta a aves, aparte de los gaviones y perdices del principio, también vimos un faisán vulgar (Phasianus colchicus) que salió disparado de debajo de unas zarzas justo cuando África y yo pasábamos a unos centímetros, sorprendiéndonos (a mí por lo menos me dio un susto de muerte). Otras aves que vimos fueron un pico picapinos (Dendrocopos major) y un agateador euroasiático (Certhia familiaris), mitos (Aegithalos caudatus) y un carbonero palustre (Poecile palustris). Caminando por el bosque, en una zona donde predominaban abedules y avellanos, oteando el horizonte del bosque, vi movimiento, y me detuve, llamando la atención de los otros. Era un corzo (Capreolus capreolus) que corría saltando, huyendo de nuestra presencia. Este pequeño cérvido es muy común en el campo, muchas veces veo pequeños grupos desde el tren cuando viajamos desde Driffield a Hull, junto a setos y zanjas con carrizales. Aquel ejemplar huía despavorido, pero es la vez que más cerca he estado de uno. En realidad, las estrellas de la expedición fueron los invertebrados. Pude observar y fotografiar varias agallas, a las que no estoy acostumbrado, ya que casi todas estaban sobre el roble carballo.

Agallas de Neuroterus quercusbaccarum. Agallas de Neuroterus quercusbaccarum.

La conocida agalla del roble, de Andricus kollari. La conocida agalla del roble, de Andricus kollari.

Esta agalla creo que pertenece a Andricus fecundator, que produce las famosas "agallas alchachofa", a partir de los huevos que depositan las hembras partenogenéticas. Esta agalla, un poco pasada, creo que pertenece a Andricus fecundator, que produce las famosas "agallas alchachofa", a partir de los huevos que depositan las hembras partenogenéticas.

Repasando las fotografías de aquel día, me doy cuenta de que sé muy poco sobre las agallas. Conozco algunas especies, pero no me había detenido a estudiarlas más a fondo, espero cambiar pronto esa conducta de poco interés hacia el mundo de los himenópteros en general, y al de las que producen agallas en particular. Bajo unos troncos, cerca de donde vimos el apagador de una de las fotos de antes, encontramos diversas especies interesantes: un par de arañas gnafósidas del género Drassodes, pequeños escarabajos, isópodos (cochinillas, en cristiano), y un opilión que nunca había visto.

Un bimbo para mí, el opilión Paroligolophus agrestis.
Un bimbo para mí, el opilión Paroligolophus agrestis.

Más adelante, otra especie nueva para mí, la chinche del abedul (Elasmotethus interstinctus), sobre una hoja de ortiga. Se parece extremadamente a la chinche del espino (Acanthosoma haemorrhoidale), pero varias características las diferencian. Esta última es más alargada y grande, con el escutelo verdoso completamente, y las extensiones laterales de la primera son de menor tamaño. Otro "bimbo hemíptero" fue Himacerus mirmicoidesLas fotografías que hice de estos dos individuos dejaron mucho que desear, así que dejaré lugar para la imaginación, o si o preferís podéis hacer click en los nombres de los insectos y os redigirá a una página donde se ven muy bien. Después, en un espacio más abierto cubierto de brezos, encontramos un saltamones "común" (Chorthippus brunneus).

Saltamontes común (Chorthippus brunneus), lo de común hay que tomarlo desde el punto de vista británico. Saltamontes común (Chorthippus brunneus), lo de común hay que tomarlo desde un punto de vista británico.

Para concluir con esta entrada tan densa, os mostraré uno de mis milpiés favoritos (aunque el number one es don Ommatoiulus rutilans), el Glomeris marginata, que, como es natural, no tiene nombre en castellano a no ser que te lo inventes. A pesar de su parecido en extremo con las cochinillas de la humedad, solo es eso, parecido: estos son milpiés y aquellas son crustáceos, estos tienen muchísimas patas y aquellas solo siete pares, además son más relucientes.

Dos ejemplares de Glomeris marginata. Dos ejemplares de Glomeris marginata.

Aparte de estos pequeños animales, tengo registrado que vimos alguna libélula roja (Sympetrum sp.), una araña de jardín (Araneus diadematus), la tijereta común (Forficula auricularia) y algunos lepidópteros, como la mariposa de los muros versión británica (Pararge aegeria tircis), más oscura que la que encontramos en la Península Ibérica, y la micropolilla Anthophila fabriciana, libando líquidos acumulados sobre la chapa del coche, justo antes de despedirnos del lugar. África y Robert vieron una rana común cruzando a toda velocidad la carretera, pero yo, que suelo estar en la parra, no conseguí verla. Admito que recordar este paseo me hace mirar con ilusión la próxima temporada primavera-verano, ¡qué ganas de volver a ver insectos por todos lados!