domingo, 31 de enero de 2016

Hongos, helechos y pájaros de bosque en Forge Valley

Ayer fuimos a Forge Valley, en North Yorkshire, un bosque cerca de Dalby Forest. Explorando, encontramos varias especies de helechos y hongos interesantes. En lo que respecta a aves, aparte de herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus) y petirrojos (Erithacus rubecula), no vimos mucho más, aunque oímos un busardo ratonero (Buteo buteo).
Polystichum aculeatum
Blechnum spicant
Creo que son Hypholoma.
¿Las mismas, algo más pasadas?
    De ahí fuimos directos a un saliente enclavado junto a la carretera, a poca distancia del fondo del valle, donde muchos fotógrafos y gente amante de los pájaros suelen dejar semillas y poder observar y fotografiar pájaros de cerca. No fue muy distinta la imagen que percibí de este lugar a la de hace casi un año.
Mito (Aegithalos caudatus)
Carbonero común (Parus major), macho.
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), hembra.
Trepador azul (Sitta europaea)
Mito (Aegithalos caudatus)
Carbonero palustre (Poecile palustris)
Carbonero garrapinos (Periparus ater)

jueves, 28 de enero de 2016

Microcosmos en el patio (II)

Esta es la segunda parte de Microcosmos en el patio.
Chupaleches (Iphiclides podalirius), en la budleya.
    Por lo general, para el patio, he intentado elegir plantas que, aparte de ser agradables a la vista y al olfato, tengan la capacidad de atraer también insectos y otros animales para poder observarlos bien y de paso ofrecerles algo que necesiten, como alimento y refugio. Sin duda alguna, las flores que más variedad de animales atraen son las de Buddleja davidii, a pesar de su carácter alóctono y ligeramente invasor.
Arriba: Iphiclides podalirius;
Abajo: Argynnis pandora
13.08.2015 Jess salió al patio a mediodía y se sorprendió con la visita de una pandora (Argynnis pandora) y una chupaleches a la vez en la budleya. Por algo también se le llama arbusto de las mariposas. La pandora no era la primera vez que visitaba el patio, pero nunca se había dejado fotografiar tan cerca y mucho menos había coincidido con una chupaleches en la misma planta, que nosotros hayamos observado. La pandora es una mariposa bastante abundante en Chinchilla, especialmente entre mayo y agosto. Son fáciles de observar en herbazales con abundantes flores y en el monte. Se supone que las orugas se alimentan de violetas Viola sp. pero este género de plantas, que yo sepa, no crece de forma silvestre en los campos de la zona, así que deben de alimentarse de las violetas que la gente planta en sus patios y jardines o quizá tengan otra planta nutricia. En el patio también hay violetas, así que prestaré atención por si observo alguna larva de Argynnis pandora, sólo entonces podré asegurar que utilizan las violetas ornamentales para alimentarse. Por otra parte, la chupaleches no es difícil de observar, siendo la principal planta nutricia de su oruga el almendro (Prunus dulcis), que es uno de los prunos más abundantes de la zona. Recuerdo una vez que tuve unas orugas de gran pavón nocturno (Saturnia pyri) a las que alimentaba con hojas de almendro, entre cuyas ramas apareció una larva de chupaleches, que me sorprendió porque, al verse ella también sorprendida por mí, extendió su osmeterium y bueno, el olor que liberó esa estructura amarillenta en su cabeza es inolvidable.
    Bajo la budleya, hay una maceta con menta que adquirí hace años y siempre florece. Este verano, aparte de alguna abeja Amegilla que se encariñó con ella, la protagonista fue sin duda otra mariposilla, la común pero desconocida Choreutis nemorana, cuya larva se alimenta de las hojas de higuera. Hubo varios ejemplares adultos que hicieron de las flores de la menta su hogar durante varias semanas.
Choreutis nemorana, sobre flores de Mentha x piperita.
    No solamente hemos observado esta pequeña polilla en el patio. Una noche, como muchas otras, cogimos nuestros frontales y miramos varios rincones oscuros, entre ellos la copa del saúco, el cual ocupa gran parte del patio. En sus hojas, descubrimos un pequeño universo la mar de interesante. La luz del farol había atraído una polilla que me identificó Xisco Truyols. Era un precioso ejemplar de Hecatera dysodea. Yo no la conocía. Sus larvas se alimentan de lechugas (silvestres y cultivadas) y, por lo visto, no es difícil de observar.
Hecatera dysodea. 6.7.2015
    Pero hagamos que sea de día otra vez. Recuerdo un día que habían venido nuestros amigos a casa. De hecho, fue el mismo día que fuimos al Charco Azul. Mientras Alex cocinaba un riquísimo arroz con bogavante, en el patio encontré una blanquita de la col (Pieris rapae) descansando sobre las jaras.
Pieris rapae. 18.7.2015
    Otro grupo cercano que también usa el patio es el de los dípteros, aunque las especies por lo general son menos asiduas que los lepidópteros e himenópteros, aparte de los mosquitos. 06.07.2015 A la sombra, en la pared norte del patio, descubrí a la pequeña Petrorossia letho, un bombílido.
Petrorossia letho. 6.7.2015
    Un día especialmente caluroso, encharqué el patio a propósito, porque el agua atrae también muchos animalitos. Por fin pude ver la mosca tigre (Eristalinus taeniops) de estriados ojos, aunque duró poco la observación, lo mínimo para verla y fotografiarla. Por desgracia, no se observan claramente sus ojos rayados, aunque haciendo click aquí podéis ver una toma fantástica de la cabeza de una mosca tigre.
Eristalinus taeniops. 10.7.2015
    Con tanto bullicio entomológico, no es de extrañar que más de uno se relama...
Tarentola mauritanica

lunes, 18 de enero de 2016

De El Relumbrar al Estrecho del Hocino

    El otro día (14.1.2016), nos fuimos Rafa, Jess y yo a la Sierra del Relumbrar, al suroeste de nuestra provincia. Salimos de Albacete sobre las 8.30 y sobre las 10 ya estábamos andurreando por uno de nuestros lugares de campeo favoritos. Aquel lugar nunca defrauda. Por el camino, cuando la llanura manchega comienza a ondular y los valles y altas colinas empiezan a cambiar el paisaje, entre encinas, pinos y sabinas avistamos varios arrendajos comunes (Garrulus glandarius) y urracas (Pica pica). Desde el coche también avistamos un águila imperial (Aquila adalberti). Por fin llegamos a nuestra querida sierra y si bien Jess esperaba encontrar algo fantástico e inesperado, Rafa pensaba que no, y yo directamente intenté no esperar nada de la jornada, porque así me sorprendía más. 
Garza real (Ardea cinerea)
    La primera ave que apareció fue una garza real (Ardea cinerea) acompañada de su pareja en un puente del río Guadalmena. Estuvimos entretenidos mirándolas un rato, permanecían quietas un rato en la copa de un árbol, después volaban, se perseguían y volvían a posarse. 
    Me fijé en unas plantas que crecían en los pilares del puente: unas crasuláceas de hojas redondas que siempre me han recordado al alga Acetabularia, el ombligo de Venus (Umbilicus rupestris)
Ombligo de Venus (Umbilicus rupestris)
    Proseguimos nuestro camino internándonos más en el corazón de la sierra y los animales comenzaban a aparecer...
Ciervo rojo (Cervus elaphus), vareto.
    Al borde de un camino, mientras mirábamos ciervos y jabalíes, encontré una pequeña seta que me han identificado en Facebook como Stropharia coronilla.
Stropharia coronilla, identificada por Jose Fajardo en el grupo "Fauna y Flora de Albacete" de Facebook. Es una especie nitrófila (este ejemplar estaba al borde de un camino) que vive en pastizales antropizados, siendo bastante común. Sus láminas son adnatas (unidas al pie).
    De vez en cuando, el cielo se despejaba, pero permaneció casi toda la jornada nublado y algo ventoso. Finalmente, ya de vuelta a casa, empezaría a llover, pero aún quedaban horas para eso. Nos sorprendió un buitre que apareció aleteando a unos metros sobre nosotros, así que, sospechando que habría algún animal muerto del que pudiera haber estado alimentándose por esa zona, decidimos investigar. Tuvimos nuestro premio con un bonito ejemplar de buitre negro (Aegypius monachus) sentado junto a un grupo de leonados (Gyps fulvus). Todos estaban sentados, hinchados de comida. Mientras los admirábamos aparecieron dos cuervos grandes (Corvus corax) armando escándalo. Preciosos paseriformes gigantes considerados por muchos como alimañas injustamente.
Buitre leonado (Gyps fulvus) y buitre negro (Aegypius monachus).
Buitre negro (Aegypius monachus)
    Junto a ellos había una joven águila real (Aquila chrysaetos) que salió volando y pequeños carroñeros -urracas y rabilargos (Cyanopica cooki). Mientras observábamos tan grandiosas aves, poco apreciadas por muchos, me dediqué a mirar un lentisco. Vislumbré entre sus foliolos las agallas en forma de cecidio del pulgón del lentisco (Aploneura lentisci):
Lentisco (Pistacia lentiscus) con agallas de Aploneura lentisci.
    Cuando estuvimos algo contentos de ver buitres y observar los alrededores, seguimos rastreando estas bellas serranías que nos tienen cautivados.
Bellos montes mediterráneos cuajados de encinas y aromáticas,
hábitat de especies emblemáticas de la biodiversidad ibérica.
    Como Jess quería ver gorriones morunos (Passer hispaniolensis), fuimos directos a Albaladejo (Ciudad Real), que queda muy cerca de la zona, a ver si aparecía alguno. Por el camino, Rafa me comentaba lo misterioso que le parecía que estas aves sean tan comunes en los pueblos de esa zona de Ciudad Real, y lo prácticamente imposibles de ver que son en Albacete. A las afueras de Albaladejo encontramos una higuera en un bancal repleta de estas avecillas. Permanecimos largo tiempo mirándolos, mientras Jess bimbaba pero a gusto. Los morunos iban y venían de la encina a un licio.
Gorrión moruno (Passer hispaniolensis). Albaladejo (CR).
Gorrión moruno (Passer hispaniolensis). Albaladejo (CR).
    En la higuera se posaban muchísimos pájaros de distintas especies: mosquitero común (Phylloscopus collybita), jilguero (Carduelis carduelis), petirrojo europeo (Erithacus rubecula), carbonero común (Parus major), colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)... Era la higuera del maná paseriforme. La verdad es que no me importaría ser el dueño del bancal donde estaba ese árbol...
Petirrojo europeo (Erithacus rubecula). Albaladejo (CR).
    Después de la sobredosis de gorriones morunos, decidimos atravesar la Sierra de El Relumbrar de nuevo en sentido contrario, parando para volver a ver los buitres y por si aparecía algún águila imperial, y acercarnos de ahí a la Reserva Natural del Estrecho del Hocino, entre Reolid y Salobre, de nuevo en Albacete.
    Tuvimos unas vistas impresionantes de un pajizo de águila imperial atacando a un buitre leonado al pasar por nuestra zona predilecta de observación de rapaces. En el aire había más de 30 individuos de necrófagas, así que no supimos por qué el águila se enfadó con ese animal en concreto:
1.
2.
3.
    Después de deleitarnos con estos maravillosos seres, nos despedimos hasta otra vez, esperamos que pronto, de nuestra sierra querida del alma con un paisaje espectacular:
Sierras de Alcaraz desde El Relumbrar.
    Volvimos a ver las garzas reales del principio en el mismo sitio, y ya fuimos directos al Estrecho. Allí nos esperaban las cabras montesas (Capra pyrenaica), tan confiadas, que observo desde la primera vez que visité esta zona con la clase de geología.
Macho de cabra montesa (Capra pyrenaica). 
Macho de cabra montesa (Capra pyrenaica).
Hay que ver, están como cabras estos bichos.
Viviendo al límite.
    Los romeros estaban en flor, las genistas también... cualquiera diría que era enero, aunque supongo que por esa zona de clima menos duro que el de la llanura manchega debe de ser más o menos normal. Los fresnos también echaban florecillas verdosas, pero eso ya no sé si es "normal" en esta época. Flipé (no hay otra palabra para expresarlo) cuando vi una retama cuajada de bultos deformes y me fijé bien en ella. Investigando en internet, he conseguido averiguar qué los causa:
Tumores en unas ramas de retama (Retama sphaerocarpa) producidos por una bacteria llamada Pseudomonas savastanoi pv. retacarpa. En este nombre científico, "pv." significa "patovar" y se refiere a una cepa de bacterias que atacan a un grupo de plantas en concreto. Es decir, la especie de bacteria es Pseudomonas savastanoi y la cepa que ataca a las retamas se clasifica en el nivel infraespecífico (por debajo del nivel de especie) "retacarpa".
Más tumores causados por dicha bacteria.
Estrecho del Hocino
Jess observando las laderas cuajadas de encinas.
Hojas de cebolla albarrana (Drimia maritima). Me sorprendió verlas en Albacete, aunque luego me aclararon que son bastante comunes en algunos enclaves acompañando a vegetación termófila en nuestra provincia.
Genista (Genista scorpius) y encinares al fondo.
    Caminando a lo largo del Estrecho del Hocino, seguíamos encontrando tesoros naturales que intentamos valorar lo máximo posible. Por ejemplo, encontramos dos especies de caracol, el común Cornu aspersum y el escaso y raro Iberus guiraoanus, endémico del sur de España y que en Albacete solo aparece en algunas sierras del sur. Las doradillas (Ceterach officinarum=Asplenium ceterach), los helechos que crecen entre las pizarras, extendían sus frondes bajo los riscos junto a las uvas de pastor (Sedum sp.).
Doradilla (Asplenium ceterach)
    Como últimas observaciones antes de dejar el lugar, anotamos un adulto de águila real y un bonito roquero solitario (Monticola solitarius), ave garantizada en este sitio.
Roquero solitario (Monticola solitarius). Estrecho del Hocino.
    Cuando decidimos darnos la vuelta y volver a casa, habiendo terminado la jornada de bicheo, llevábamos en nuestras retinas grabados paisajes, animales y comportamientos espectaculares muy difíciles de borrar.
Estrecho del Hocino
Cabra montés (Capra pyrenaica)

sábado, 16 de enero de 2016

Sorpresa rapaz al llegar a Inglaterra

    Hoy hemos vuelto Jess y yo a Inglaterra, y volviendo del aeropuerto, nos ha llamado la atención la cantidad de milanos reales (Milvus milvus) que veíamos sobrevolando los campos. De repente, al pasar por Harewood House, hemos avistado una congregación excepcional de estas rapaces, así que hemos parado para observarlos. En torno a las casitas, restaurantes y aparcamientos, había algunos árboles: en un alerce, hemos conseguido observar con atención a esta preciosa rapaz que estuvo a punto de desvanecerse de Gran Bretaña para siempre. Gracias a los esfuerzos de conservación y reintroducción, ahora es posible observar milanos reales en muchos sitios de la gran isla y su población por ahora no corre peligro.
Milano real (Milvus milvus), "Red Kite". Harewood House, WYO.
Milano real (Milvus milvus), "Red Kite". Harewood House, WYO.
Milano real (Milvus milvus), "Red Kite". Harewood House, WYO.
  Había más de 20 ejemplares, volando sobre las casas en círculos, a tan solo 1 C de temperatura. En la punta del alerce, el milano de las fotografías reclamaba de vez en cuando, y observaba a los transeúntes con interés.
Milano real (Milvus milvus), "Red Kite". Harewood House, WYO.
Como he dicho antes, el milano real estuvo a punto de extinguirse en Reino Unido en el siglo XX, debido a la persecución que sufrió por parte de agricultores, cazadores e incluso coleccionistas de huevos. Un ave antaño común, que se alimentaba en los vertederos del Londres de los Tudor, llegó casi a desaparecer. Los continuos esfuerzos de protección (desde 1903) y reintroducción (desde 1989) han dado frutos, ya que ahora se pueden observar parejas hasta en los campos de agricultura intensiva del sur de la isla. Algo que contrasta bastante con la situación de esta especie en algunas provincias españolas.
Milano real (Milvus milvus), "Red Kite". Harewood House, WYO.