Mostrando entradas con la etiqueta Huesca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huesca. Mostrar todas las entradas

15 noviembre 2024

Viaje al Valle de Tena

 

Leiobunum blackwalli en un hayedo, cerca de Piedrafita de Jaca. 18.10.2024.

    El mes pasado, pasamos unos cuantos días en familia en Aragón. Nuestro destino era el Valle de Tena, en el Pirineo de Huesca. Era temporada baja, porque la gente suele venir a estos territorios a esquiar, así que conseguimos alojarnos por un precio bastante decente, en Tramacastilla de Tena. Entre otros lugares, nos acercamos también a Sandiniés, Escarrilla, Lanuza, Panticosa, Sallent de Gállego y Formigal, y cruzamos la frontera a nuestra vecina Francia. Observamos la naturaleza como pudimos entre la lluvia y el viento, y el tercer día, después de llover toda la jornada y la noche anteriores, amanecieron las cumbres nevadas. He aquí una muestra de paisajes, fauna y flora que pudimos observar.
Embalse de Búbal

Álamos temblones (Populus tremula) otoñales junto a la carretera.

Hayedo de Pacino, cerca de Lanuza.

Unos cardos (Carduus) cerca de Sallent de Gállego.

Las cumbres nevadas.

Un buen bosque pirenaico tiene que contar con cantidades industriales de boj, así como arces, mostajos y pinos albares, hayas, abedules, sauces y álamos temblones.

Acirón (Acer opalus)

Abedules, álamos temblones, hayas...

Acebo (Ilex aquifolium) cerca de Piedrafita.

Los escaramujos estaban a tope. 

Hepática (Hepatica nobilis)

Avellano (Corylus avellana) empezando a otoñear.

Los paisajes son espectaculares en el Pirineo central.

Sauce cabruno (Salix caprea)

Fresas silvestres (Fragaria vesca)

Haya (Fagus sylvatica)

Obscurella

Setas sin identificar, en unos chopos cortados junto a la carretera.

Bosque mixto en la Vallée d'Ossau.

Hayedo en la Vallée d'Ossau.

Ici on peut voir une vache française.

El espino amarillo (Hippophae rhamnoides) solamente aparece de forma natural en la península ibérica en el Valle de Tena.

Helechos: doradilla (Ceterach officinarum) y polipodio (Polypodium) en el sendero de la ermita de Santa Elena, cerca de Biescas.

Rusco (Ruscus aculeatus)

Bosque mixto en el sendero accesible de la ermita de Santa Elena.

Vistas de los bosques y valles de la zona cercana a Biescas.

Una hiedra florida atraía una abeja de la miel en medio del bosque.

Anaptychia ciliaris?

Helecho macho (Dryopteris filix-mas)

Clavulina

Anoplotrupes stercorosus

Hembra de mantis religiosa (Mantis religiosa)

Cuervo (Corvus corax)

Muérdago (Viscum album) parasitando un pino albar.

Coronas de rey (Saxifraga longifolia), endemismo pirenaico, en un roquedo junto al río Gállego.

El río Gállego. Las coronas de rey crecen en esos paredones.

Las características rosetas de la corona de rey (Saxifraga longifolia).

06 diciembre 2022

Viaje a los Pirineos III: Paco Ezpelá y de nuevo en Gamueta

 El último día en Huesca, el domingo 6 de noviembre, dimos una vuelta matinal por el bello pueblo de Ansó, uno de los pueblos más bonitos de España. Nos gustó mucho recorrer sus callejuelas empedradas y oscuras, con balcones llenos de geranios y chimeneas humeantes. Al poco de empezar el paseo, un milano real (Milvus milvus) nos sobrevoló curioso.

Milano real (Milvus milvus)
    Nuestros pasos nos llevaron a la zona de Paco Ezpelá, un sendero circular que recorre el bosque que crece a las afueras de Ansó, pasando por vallejos muy húmedos donde vimos algunas setas y laderas algo más soleadas. Al llegar, el sol calentaba un poquito, por lo que algunos insectos se mostraban activos.
Saltacercas (Lasiommata megera), uno de los dos ejemplares que vimos asoleándose.
El sendero nos llevó al interior del bosque, donde al principio veíamos avellanos, mostajos (Sorbus torminalis), muchísimos bojes, algún acebo, abetos, robles, hayas... No llegamos a terminar la ruta porque, a medio camino, nos dimos la vuelta con la intención de volver al bosque de Gamueta, por si cayera el picamaderos negro (spoiler: no).

Hojas de alamo temblón (Populus tremula).
Muérdago (Viscum album)
Setas en el bosque.
Las hojas caídas de los árboles y arbustos nos dan una pista de las especies que habitan en la zona.
Hepática (Hepatica nobilis)
Avellano (Corylus avellana) mostrando ya sus amentos femeninos.
Otra de las mariposas que veíamos por la zona y que no paraba quieta: la manto bicolor (Lycaena phlaeas).
Tras unos pocos kilómetros hasta el refugio de Linza, reemprendimos el paseo por el bosque de Gamueta. Íbamos, como decía, con los ojos bien abiertos en caso de ver un ave negra volando entre las hayas. Como el día era más tranquilo que la primera vez que visitamos el hayedo, pues el sol brillaba con fuerza y el viento era una simple brisa que filtraban las copas de los árboles, pudimos ver algo más de fauna silvana.
Aún quedaba un poco de nieve en las cumbres.
La enorme haya que nos recibe al entrar en el bosque nos sorprendió de nuevo por su tamaño.
Haya (Fagus sylvatica)
El liquen (Lobaria pulmonaria) se encontraba, esta vez, deshidratado, mostrando su aspecto blanquecino en vez de verde.
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)
Hayedo de Gamueta.
Trepador azul (Sitta europaea) enterrando hayucos en las grietas de los árboles.
En este paisaje, esperaba, en cualquier momento, avistar un picamaderos negro. No hubo suerte.
Monte Maze (Txamantxoia).
El lecho seco de un riachuelo de montaña.

Pico picapinos (Dendrocopos major) que nos alertó por los tamborileos que resonaban en el bosque. Al principio, efectivamente, pensamos que se trataba de lo que ya sabemos, pero no.
Trametes versicolor
Nos despedimos de Linza con este bello paisaje.

    Almorzamos en el refugio de Linza con otros andarines que habían aprovechado el día soleado para buscar un poco de montaña. Estuvo con nosotros una perra guardiana que parecía muy interesada en lo que almorzábamos, mientras babeaba sobre la hierba mirándonos.

    Cuando emprendimos el viaje de vuelta a La Mancha, nos detuvimos en varios sitios para admirar el paisaje y despedirnos como dios manda: llenando nuestra caja de recuerdos de hermosos panoramas naturales, donde los bosques no llegan a tocar el cielo porque las montañas de nieve les ganan en altura.

Parque Natural de los Valles Occidentales (Huesca).
Enorme pino albar (Pinus sylvestris) a cientos de metros de altitud sobre nosotros.