Recientemente, fui nombrado miembro de número del Instituto de Estudios Albacetenses "Don Juan Manuel", un organismo autónomo de la Diputación Provincial de Albacete dedicado al estudio, investigación, defensa y divulgación del patrimonio y la cultura de la provincia. Para mí fue un honor haber sido propuesto para entrar a formar parte de esta institución y el día 12 de junio realicé un pequeño discurso de entrada en su salón de actos. He decidido compartirlo aquí, para que quede constancia de mi intervención y que no sean simplemente palabras que se las lleve el viento.
Buenas tardes, señor Vicepresidente, señor Director, señoras y señores miembros:
Me presento hoy ante ustedes con una profunda gratitud y con la satisfacción de incorporarme a una institución que representa una de las expresiones más valiosas del conocimiento y la investigación en la provincia de Albacete. Es un honor para mí poder formar parte de un espacio que, desde hace décadas, contribuye de forma rigurosa al estudio y difusión de nuestro patrimonio natural y cultural.
En primer lugar, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a quienes han propuesto y avalado mi ingreso: Domingo Blanco, Juan Picazo, Pablo Ferrandis y Alejandro Santiago. Cuatro científicos y naturalistas cuya labor ha contribuido de forma muy importante al conocimiento del patrimonio natural de Albacete y cuyo prestigio es reconocido incluso más allá de nuestras fronteras. Su confianza me honra y constituye una responsabilidad que asumo con humildad.
Mi interés por la naturaleza ha estado siempre ligado a la observación, al estudio y a la divulgación de la biodiversidad. En particular, he dedicado buena parte de mis esfuerzos al conocimiento de la fauna y flora de nuestra provincia, especialmente de aquellos grupos menos visibles y menos estudiados, como son los invertebrados. Paralelamente a esta dimensión analítica, considero relevante subrayar el papel de la ilustración científica como herramienta de mediación entre el conocimiento especializado y su comunicación visual. En mi caso, desarrollo trabajo de ilustración aplicada a la fauna y la flora, lo que permite complementar la descripción morfológica y facilitar la transmisión de información científica, en contextos tanto académicos como divulgativos.
Con frecuencia, cuando hablamos de patrimonio natural pensamos en paisajes, bosques o grandes vertebrados. Sin embargo, son miles las especies de insectos, arácnidos y otros invertebrados las que sostienen el funcionamiento de los ecosistemas, participando en procesos tan importantes como la polinización, el control biológico o el reciclaje de materia orgánica, y constituyen una parte fundamental de nuestra riqueza biológica. Cada especie documentada, cada observación registrada y cada nuevo dato incorporado al conocimiento colectivo nos ayuda a comprender mejor nuestro territorio. Y conocer es el primer paso para valorar y conservar para las futuras generaciones.
Ingreso hoy en esta institución, consciente de la talla intelectual y humana de quienes la integran, con la voluntad de seguir contribuyendo al estudio y la difusión del patrimonio natural albacetense, a través del estudio científico y difusión de su fauna y también, de su flora, desde mi trabajo en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha. Porque considero que el conocimiento no alcanza plenamente su propósito hasta que es compartido con la sociedad.
Vivimos tiempos en los que la ciencia y la cultura resultan más necesarias que nunca para comprender nuestro entorno y afrontar los retos del futuro. Así, espero que mi trabajo pueda ayudar a seguir ampliando el conocimiento de la naturaleza de nuestra provincia, y a despertar en la sociedad la curiosidad y el respeto por el mundo natural que nos rodea.
Muchas gracias.

