jueves, 6 de junio de 2019

Salidas de pleno mayo (II): plantas en Chinchilla

22 de mayo

El miércoles salimos mi amigo Pablo López Aracil y yo, para enseñarle unas plantas que he encontrado en Chinchilla. La primera parada fue en la estropeada Rambla del Cañaveral, donde hace unos días vi desde el coche unas apiáceas en floración y no sabía exactamente lo que eran, aunque se me pasó por la cabeza la especie exacta que resultaron ser. Pablo me lo confirmó: se trataba de la cicuta (Conium maculatum), cuya toxicidad le ha valido una muy mala fama. Lo cual sorprende, pues plantamos plantas muy venenosas por doquier, como las adelfas y los tejos, sin que salten alarmas. Nos acercamos a las plantas y, efectivamente, las "manchitas" (maculatum) confirmaron su identificación.
Cicuta (Conium maculatum)
    Después, le llevé a una huerta abandonada, donde crecen bastantes zumaques (Rhus coriaria) en un bancal en venta. Una curruca tomillera nos recibió con su precioso canto y un señor nos preguntó que si habíamos encontrado algún espárrago. Le dijimos que no buscábamos espárragos y el señor se fue detrás de una verja metálica. Después, fuimos a la ladera de las albaidas, donde dimos una vuelta en busca de más flora, aunque también vimos insectos. Llevé a Pablo a una especie de surgencia muy discreta, rodeada de altas hierbas verdes y torviso, en una rambla que bajaba de lo alto, donde encontramos una nueva planta para la zona: Althaea hirsuta.
Empusa pennata
Lycaena phlaeas
Althaea hirsuta
Campos de Chinchilla.
Thymelicus sp.
    Después, retornamos hacia el coche, subiendo la ladera, de nuevo. Por el camino, nos topamos con un cardo (Carduus platypus subsp. granatensis) que, curiosamente, presentaba hipocromatismo en su flor:
C. platypus subsp. granatensis de flor blanca (hipocromática).
    Continuamos hacia otra zona con humedad, donde llevé a Pablo a que viera unas matas de beleño negro (Hyoscyamus niger). Sorprendentemente, las tobas gigantescas albergaban muchísima vida en forma de insectos; se me escapó un escarabajo longicorne que no llegué a identificar (¡qué rabia!). Al menos, pudimos contentarnos con la observación de unos trigueros que cantaban en las ramas de un fresno.

viernes, 24 de mayo de 2019

Salidas de pleno mayo (I): Horna y Pétrola

Esta semana, he tenido algunas mañanas libres, así que he estado aprovechando para salir al campo con mis amigos. El campo albaceteño está primaveral y aunque las lluvias llegaron con retraso (no cayó prácticamente nada de lluvia durante el invierno), los vegetales se encuentran en plena floración.

21 de mayo

Nos escapamos mi amigo bichero Ismael Ortiz y yo a Pétrola y Horna. En Pétrola, no se veía mucho movimiento ornítico. Muchas cigüeñuelas (Himantopus himantopus), como siempre, y una solitaria avoceta (Recurvirostra avosetta). Entre los carrizos, cantaban los carriceros. En el cielo, volaban pagazas piconegras y gaviotas reidoras, y un aguilucho lagunero occidental. Había también algunos patos, como el tarro blanco (Tadorna tadorna), el cuchara europeo (Spatula clypeata) y el pato colorado (Netta rufina).
Tarro blanco (Tadorna tadorna). Macho y hembra.
Cuchara europeo (Spatula clypeata). Macho.
Pato colorado (Netta rufina). Machos y hembras.
    Nos gustó observar una lavandera boyera (Motacilla flava), que se dejó mirar y remirar durante un rato. Sospechamos que se trata de la subespecie iberiae.
Lavandera boyera (Motacilla flava)
La misma que la anterior.
Cigüeñuela (Himantopus himantopus)
    Volvimos a Chinchilla pasando primero por Horna. Por el camino, nos llamó la atención un cardo parecidísimo al mariano, pero diferente en color y en la forma de las brácteas. Resultó ser Silybum eburneum, el que Ismael bautizó como el cardo macario. Cogí unas pocas semillas de una cabezuela pasada y las metí en un botecillo.
Silybum eburneum
Gran encina centenaria.
Saúcos en floración, en un juncal.
    Fue una buena mañana.

martes, 14 de mayo de 2019

Adormideras (Papaver somniferum)

Papaver somniferum, 12.5.2019.
    Esta planta es fácil de ver asilvestrada en bordes de caminos de buena parte de La Meseta y cada vez es más común en La Mancha y zonas aledañas. En mi zona, La Mancha albaceteña, se está volviendo cada vez más común ya que se cultiva en extensos campos para obtener opiáceos (alcaloides) utilizados en la industria farmacéutica (morfina, codeína y tebaína). Solo en Albacete, en el año 2014, el periódico La Tribuna de Albacete informaba de que, en 2013, se cultivaron aproximadamente 6000 hectáreas de esta curiosa planta. 
    Su origen no está muy claro. Se cree que procedería originariamente del sur o sureste de Europa. En Alemania, hay restos arqueológicos de su cultivo de hace 6000 años, mientras que en la Península Ibérica, encontramos restos del Neolítico (4200 a.C.) en la Cueva de los Murciélagos en Zuheros (Córdoba). Lo cierto es que, como digo, cada vez es más común en parte de España.
Flores y cápsulas de Papaver somniferum. Toledo, 12.5.2019.
    El otro día estuvimos viendo un pequeño campo abandonado y seco, donde crecían algunas de estas plantas. Acompañando a las adormideras, se veían sobre todo muchos cardos marianos (Silybum marianum) y romazas (Rumex sp.). Había algún taray (Tamarix sp.) en flor. Todas estas plantas estaban repletas de insectos, especialmente el taray, adonde acudían himenópteros y dípteros. Como había aguas estancadas por allí, abundaban las moscas zángano del género Eristalis, que asemejan abejas, y son tan importantes como ellas en la polinización. Me sorprendió ver la gran cantidad de escarabajos (género Lachnaia o Tituboea) que se agrupaban por todos lados, zumbando y subiéndose unos encima de otros.
Lachnaia? Tituboea? sobre Rumex sp.
La floración del cardo mariano es inherente a los baldíos del centro peninsular.

jueves, 2 de mayo de 2019

Chinchilla inmortal


Rata de agua en el Canal de María Cristina (Albacete)

    El otro día fuimos María del Mar y yo a dar un paseo por el Canal de María Cristina. La cantidad de olmos y el agua que llevaba el canal daban la sensación de estar en otras latitudes. Se oían muchísimos ruiseñores comunes, verdecillos, verderones, pardillos, carboneros y papamoscas cerrojillos por doquier. Pero lo que más nos sorprendió fue avistar una rata nadando en el agua que resultó ser Arvicola sapidus, clasificada por la UICN como "Vulnerable". Interesante sin duda. María del Mar pudo hacerle muy buenas fotos para poder identificarla.
Arvicola sapidus nadando.
Turdus merula
Conejo ibérico (Oryctolagus cuniculus)
Arvicola sapidus, la rata de agua.
Verdecillo (Serinus serinus) hembra sobre pan y quesito (Robinia pseudoacacia).
Este año viene más agua que nunca. Si el Ayuntamiento de Albacete se pusiera firme con este lugar,
consiguiera que siempre hubiera agua corriendo (ellos ya saben cómo) y se favoreciera la vegetación autóctona, conseguiríamos nuestro pequeño reducto de fauna dulceacuícola como tienen muchas ciudades europeas.

martes, 16 de abril de 2019

Insectos de abril en el patio

    Estos días de entretiempo en primavera, en que a veces llueve y otras sale el sol y calienta bastante, son perfectos para observar los primeros insectos del año en el patio. Este año, el jardin está maravilloso, lleno de flores y plantas nutricias para algunos insectos, y la temporada ha comenzado bastante bien, justo cuando parecía que la sequía invernal iba a pasar factura. Simplemente quedándome quieto delante de las flores que más insectos parecen atraer, soy capaz de identificar muchas especies que entran volando en busca de néctar y polen.
    Como siempre, los protagonistas de los primeros días de primavera son los dípteros. El género Calliphora está bien representado desde la época invernal. 
Calliphora vicina (fam. Calliphoridae).
Eristalinus aeneus (fam. Syrphidae).
Eristalis sp. (fam. Syrphidae).
Platynochaetus setosus (fam. Syrphidae).
Scaeva pyrastri (fam. Syrphidae).
Sarcophaga sp. (fam. Sarcophagidae).
Sírfido descansando bajo una hoja de adelfa.
    También son muy comunes los himenópteros, como la abeja de la miel (Apis mellifera) o una de mis favoritas, la Rhodanthidium sticticum, que anida en conchas vacías de caracoles y que aman las flores de jaras y bocas de dragón.
Abeja de la miel (Apis mellifera). (Fam. Apidae).
Rhodanthidium sticticum (fam. Megachilidae).
Avispa papelera (Polistes sp.). (Fam. Vespidae).
     En el grupo de las moscas y mosquitos, también se observan otras especies que no he conseguido fotografiar estos días por lo inquietas que resultan, como Episyrphus balteatus o la gran  Myathropa florea (fam. Syrphidae). Entre los himenópteros, se observan también algunas Anthophora, que son muy territoriales, al igual que, sorprendentemente, el díptero Eristalinus aeneus, que no duda en perseguir a otros insectos que se acerquen demasiado a su zona.
Oruguitas de Pieris sp. zampándose las hojas de rúcula (ha sido un gran acierto plantar esta "mala hierba").
Langosta egipcia (Anacridium aegyptium). (Fam. Acrididae).
Larva de coleóptero sin identificar.
Horvathiolus sp. (Fam. Lygaeidae).
    Esto es una pequeñísima muestra de todos los animales que tengo la suerte de ver en mi propia casa, un lujo para mí. Próximamente, más y mejor.

jueves, 28 de marzo de 2019

Buscando insectos en Aýna y Bogarra

Piquituerto (Loxia curvirostra) en Aýna.
Aprovechando que mi amigo Miguel Domenech está en Albacete, fuimos a bichear a las sierras de Alcaraz. Íbamos, como siempre, con la intención de encontrar insectos, especialmente ortópteros, pero siempre aparecen otras cosas también interesantes que nos distraen un poco. 
    El primer punto de búsqueda entomológica estaba en las cercanías de Aýna, en un pinar de pino carrasco con algunos piñoneros. Llegamos al sitio y nos paseamos a ver qué volaba o saltaba. Sorprendentemente, no encontramos casi nada. Los únicos insectos que vimos fueron decenas de abejas de la miel (Apis mellifera), dos o tres hespéridos y una Iberoformica subrufa solitaria, cosa rara porque siempre las veo en grupos.
Pinar en las cercanías de Aýna.
    Nos mosqueó bastante la situación, porque por no haber, no había mariposas grandes ni saltamontes. Nada de nada. Era como estar en un bonito desierto con flores y árboles perfectamente recortados, pero sin animales, aunque se oían piquituertos, pinzones y algún carbonero común. Decidimos irnos de allí pronto, porque el lugar nos decepcionó mucho y nos dio mal rollete... Sospechamos que el bosque había sido tratado con insecticidas contra la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), porque también nos pareció extraño no encontrar ningún bolsón ni hileras y está claro que los insecticidas no son selectivos. Una pena muy siniestra. Huimos de allí rápidamente con mala impresión del sitio y nos dirigimos a Bogarra, a un lugar donde Miguel sabía que habría cosillas, y así fue.
Zapateros (Gerridae)
Eumigus punctatus
Lagartija colilarga (Psammodromus gr algirus)
Miguel me avisó sobre la presencia de esta pequeña chinche de la familia Scutelleridae,
de tamaño menor que una moneda de 1 céntimo.


Odynerus consobrinus
Saltacercas (Lasiommata megera).
Mariposa de la familia Hesperiidae.
Acrotylus insubricus. Cerca encontramos otro saltamontes, del género Aiolopus.
Nada que ver con el bosque de Aýna.
    Salimos bastante contentos del lugar, hasta que, a las afueras de Bogarra, en una carretera, nos entristeció contemplar el cadáver de una culebra bastarda (Malpolon monspessulanum). Esta es una realidad muy triste en nuestras carreteras, el atropello de animales, si bien muchas veces es inevitable.
:(
    Pero no voy a acabar con esta triste imagen de un ofidio reventado por las yantas, sino con una bonita Colias.
Colias crocea sobre Sedum sediforme.