Estos flamencos rosas (Phoenicopterus roseus) se codeaban con fochas, cigüeñuelas, anátidas e incluso con una malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) algo tímida, que se escondía entre los carrizos. La laguna está en Horna, Chinchilla de Montearagón, lugar conocido por los aficionados a la ornitología. Dicen que hay tarros blancos, pero yo, con haber visto una malvasía cabeciblanca, me siento realizado. Una lástima (o no) que sean tan tímidas, porque en cuanto se sintió observada, se sumergió.