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18 enero 2026

Conchas marinas de Peñíscola

Hace unos días hicimos un viaje familiar a la histórica Peñíscola, provincia de Castellón. En la infinita playa de arena, se acumulaban conchas de bivalvos de varias especies habituales a esta orilla del Mediterráneo y, evidentemente, no pude contener mi curiosidad e hicimos un poco de beachcombing. Son prácticamente las mismas especies que encontraba de pequeño en la bahía de Alicante, taxones muy mediterráneos, de playas arenosas y fangosas. He aquí una muestra de estas especies de moluscos que encontré:

Glycymeris nummaria

Mactra stultorum

Más Mactra stultorum, algunas completamente blancas y pulidas.

Acanthocardia tuberculata

Arca noae

Más Mactra stultorum, mostrando el interior púrpura de la concha.

Glycymeris cf. nummaria
Como curiosidad, vi un trozo del caparazón de un cangrejo azul (Callinectes sapidus), especie invasora propia del Atlántico occidental y golfo de México. Nunca había visto este crustáceo.
Callinectes sapidus

10 enero 2023

Retorno a la costa en enero

    El sábado 7 de enero, me llevé a mis amigos Alonso & Miguel a la playa. No a tomar el sol ni a bañarnos, por supuesto, sino a hacer lo que toda persona digna hace normalmente en su día a día: buscar bichos.
    Salimos de Albacete hacia las 8:30h de la mañana y tras un breve desayuno en Almansa, seguimos directos hacia las playas de Urbanova. En concreto, a la zona dunar que hay al sur de esta localidad, donde tanto he bicheado desde pequeño. El día comenzaba fresco y luminoso, con un fondo mediterráneo de aguas relucientes. En las dunas, nos recibía el manto de la invasora uña de gato (Carpobrotus edulis) que lleva muchos años tapizando las arenas y ahogando a la flora dunar propia del entorno.

Manto de Carpobrotus edulis invadiendo el arenal. De vez en cuando, en estas zonas cubiertas por esta suculenta, se observan hojas de la azucena de mar (Pancratium maritimum), pero rara vez aparecen otras plantas allá donde crece esta especie sudafricana.

    En seguida nos pusimos a buscar invertebrados. Rápidamente encontramos viejos conocidos de este blog, ortópteros como Truxalis nasuta, Acrotylus insubricus, etc. mientras esquivábamos a personas con intenciones poco decentes.
Joven saltamontes de la familia Acrididae.
Vista frontal de uno de los ejemplares de Truxalis nasuta que encontramos.
Magnífica fotografía de mi amigo Alonso Ródenas.
Anduvimos durante unos cientos de metros y acabamos subiendo a una loma desde donde vislumbrábamos las costas alicantinas hasta Benidorm. En la subida, en una zona donde abundaban plantas como Globularia alypum, vimos lo que creemos que es la larva del abundante escarabajo de la nariz sangrante (Timarcha espanoli). Claramente, era la larva de un crisomélido, gordo y arrugado, pero de un color verde metalizado muy bonito. Ante nuestros ojos, se puso, en ese momento, a comer las hojas de Plantago albicans sobre las que se movía.
Larva de Timarcha espanoli.
En la cima de la loma, se nos acercaron una vanesa (Vanessa atalanta) y una libélula roja (Sympetrum fonscolombii). Decidimos volver al coche para ir a comer a Los Arenales, para después dar una vuelta rápida por el Clot de Galvany y ver qué se cocía por allí. Detectamos las aves que ilustro con las fotos abajo y también ánade friso (Mareca strepera), pato colorado (Netta rufina) y gallineta (Gallinula chloropus), además de tarabillas europeas (Saxicola rubicola) y pinzones vulgares (Fringilla coelebs).
Cuchara europeo (Spatula clypeata) descansando.
Focha común (Fulica atra)
Cerceta común (Anas crecca)
Garceta común (Egretta garzetta) vadeando en la orilla.
Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)
Alcaudón real (Lanius meridionalis)
    Después de andurrear un rato por los hides del Clot de Galvany, nos dirigimos al Cabo de Santa Pola, visita obligada a pesar de la masificación de gente. Allí, sobre todo, vimos algunas plantas e invertebrados bajo piedras. Por allí se ve la curiosa caracola terrestre Leonia mammillaris, un endemismo bético-rifeño.
Oroval (Withania frutescens), endemismo íbero-magrebí propio de zonas de clima sin heladas.
Uno de los abundantes isópodos que detectamos, todavía sin identificar.
Arisarum vulgare o candilicos. Me encanta esta planta termófila.
Lapiedra martinezii, endemismo del sur y sureste de Iberia y N de Marruecos.
     En definitiva, fue un gran día con amigos haciendo lo que más nos gusta, disfrutando del ambiente mediterráneo de la costa del sureste español, y volvimos a La Mancha con ganas de repetir experiencia, pero más adelante, cuando llegue la primavera.

03 junio 2021

Viaje al sureste: Cabo Cope

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

    A pocos centímetros de la superficie del Mar Mediterráneo, un soleado día de finales de mayo en el sureste ibérico, nada un pequeño grupo de jóvenes herreras (Lythognathus) sobre el fondo arenoso y claro, sobre caracolillas ocupadas ahora por pequeños cangrejos ermitaños que te pellizcan al ponértelos en la mano para observarlos con detenimiento. Hacia la orilla, la arena desaparece y el fondo marino se vuelve más rocoso, y se frena el oleaje en una pequeña cala. En las rocas, proliferan algas pardas como Padina pavonica y otras verdes, como Ulva y la invasora Caulerpa racemosa. Tampoco resulta raro algún erizo de mar como Arbacia lixula y dos especies de anémonas, Anemonia viridis, que mece sus tentáculos verdosos con la brisa submarina, y Actinia equina, que esconde sus tentáculos en las horas de más sol. Por supuesto, en las grietas de estas zonas rocosas que a menudo quedan descubiertas al aire atmosférico, se guarecen los cangrejos de las rocas, adaptados perfectamente al vaivén del oleaje gracias a sus poderosas patas articuladas, que les permiten agarrarse con fuerza. Aquí se ven fácilmente dos especies de cangrejos: el rápido y abundante Pachygrapsus marmoratus, típico de la zona de rompiente en parte de las costas europeas, y el cangrejo moruno Eriphia verrucosa, más recio y especialista en meterse en agujeros inverosímiles. En el ocaso, el cangrejo moruno peina las rocas en busca de otros crustáceos y pequeños animalillos a los que descuartiza y devora. Cerca, los gobios de las rocas (Gobius cobitis) permanecen quietos en los pequeños charcos que forma la marea baja, y huyen en un abrir y cerrar de ojos a esconderse si te ven asomarte. 

Anemonia viridis

Mediterráneo.

Eriphia verrucosa

Pachygrapsus marmoratus

    En tierra firme, alejándonos de la playa, comienza a cubrir el suelo la vegetación típica del sureste ibérico costero, de Cabo Cope. Conforme avanzamos y nos elevamos en la ladera, nos encontramos los primeros Asteriscus maritimus, Convolvulus althaeoides, Frankenia corymbosa, Limonium insigne, Withania frutescens, Launaea arborescens, Suaeda vera, Salsola oppositifolia... Reconocemos muchas especies de plantas adaptadas a suelos áridos y algo salados, como el albardín (Lygeum spartum), que lo mismo crece aquí que en el interior peninsular ibérico, en suelos secos con sal. Pero también aparecen plantas curiosas como Periploca angustifolia, un iberoafricanismo que penetra desde el norte de África a Europa por estos rincones semiáridos. De aspecto compacto, la forma de sus curiosos frutos le dan su curioso nombre en castellano, cornical. Nos llama la atención una pequeña planta que identificamos en seguida como del género Teucrium: T. lanigerum, endemismo de Almería y Murcia. Distinguimos a lo lejos la floración algo pasada de otra labiada, la lavanda dentada Lavandula dentata. Una prima relativamente cercana también en floración a finales de mayo y que se vislumbra entre los arbustos más oscuros es Sideritis ibanyezii. Endémica de las zonas más áridas de Alicante, Murcia y Almería. Y junto a ellas, encontramos el malvavisco marino Lavatera maritima. También se vislumbran todavía las espigas amarillas de las albaidas (Anthyllis cytisoides) y los tallos reptantes, ya con flores, de las alcaparreras (Capparis spinosa). Este lugar es un paraíso botánico, donde se juntan especies protegidas en un paisaje muy relacionado con el que encontramos en el norte de África.

Asteriscus maritimus

Periploca angustifolia

Lavandula dentata

Capparis spinosa

Lavatera maritima

    Por supuesto, no falta la fauna terrestre. Las aves, especialmente los pequeños pajarillos (Passeriformes) que encuentran aquí un oasis de alimento y refugio, resultan abundantes. Por supuesto, el protagonista de este entorno es el alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes). Esta ave parece estar en retroceso en esta zona del sur, pero conseguimos ver nada menos que cinco ejemplares distintos. 

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

Alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes)

Un avecilla curiosa. Su canto me recuerda al de la cogujada, de lejos, que también está presente en la zona y de forma abundante.

Cogujada montesina (Galerida thecklae)

    Trigueros, verdecillos, verderones y pardillos también acompañan a estas aves. Entre los matorrales densos, suena el craqueteo de la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), tan abuntante en las garrigas mediterráneas.
 
    Por el sendero que recorre el visitante, aparecen los reptiles y algún que otro insecto. La lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) es un reptil amante de los suelos arenosos. Es muy abundante en los arenales costeros y también aquí. Y aunque hay amenos arena, encuentra en el entorno de Cabo Cope un buen lugar donde vivir.

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)

Vanessa cardui

Julodis onopordi apreciando la floración de Limonium insigne.

Truxalis nasuta

Lachnaia variolosa

¿Qué es una albaida sin su correspondiente Zyganea lavandulae?

    El sureste ibérico es, como he dicho muchas veces, un paraíso para el observador de la naturaleza. En unas tierras áridas pero a la vez llenas de vida, conviven multitud de especies únicas en el contexto europeo. Así, disfrutar de la maravilla de la biodiversidad mediterránea en este entorno es hacer un viaje en el tiempo, mientras leemos los cambios que se han producido en el relieve y en la vida que, muchas veces, le da forma de matorrales perennifolios o adaptados a la sequía y a la insolación.
   
    Espero volver pronto.


Más información sobre Cabo Cope (Región de Murcia):
https://www.um.es/eubacteria/FloraCope.pdf

07 enero 2020

Enero en la playa: correlimos tridáctilos





    El correlimos tridáctilo (Calidris alba), "Sanderling" en inglés, es una especie de ave limícola que cría en torno al Ártico, en costas septentrionales de América, Groenlandia y norte de Asia. Es una de las aves que efectúan mayores desplazamientos en todo el planeta, ya que inverna en la zona meridional de Sudamérica, África del Sur y tropical e incluso Australia y Nueva Zelanda, así como en Europa y cuenca mediterránea. En la Península Ibérica se puede observar en invierno en números reducidos, en playas con algo de arena aunque también con algo de rocas, en las costas atlánticas y algo menos en las mediterráneas. Este grupo de unos siete ejemplares pude localizarlo en una playa de Alicante, el pasado 2 de enero de 2020.