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domingo, 10 de diciembre de 2017

Visiones de Almagro

    Almagro, enclave manchego rodeado de ondulantes campos de olivares y vides, yace en medio de La Mancha orgullosa de su pasado. Y con razón.
La bulliciosa Plaza Mayor de Almagro, rodeada por las galerías acristaladas tan características del lugar. 

Resulta imprescindible caminar bajo los soportales de la Plaza Mayor de Almagro.
Los gorriones comunes (Passer domesticus) encuentran abundantes lugares de refugio y alimento
en los grandes arbustos de las plazuelas, patios y calles almagreños.
En este caso, un grupo de gorriones sobre un durillo.
Añil manchego. 
Palacio de los Marqueses de Torremejía.
De vuelta en la Plaza Mayor, haciendo cola para entrar al maravilloso Corral de Comedias.
Rincones de un lugar único. El Corral de Comedias (s. XVI-XVII) fue construido por D. Leonardo de Oviedo,
vecino de Almagro, en 1628, en el patio de un antiguo mesón llamado "Mesón del Toro". En la parte baja, llamada "patio de los mosqueteros", encontré bajo una plancha de cristal, un pequeño pero turgente Asplenium ceterach.
Aguardando a los visitantes, las sillas contemplan el espacio del Corral de las Comedias.
Cinco cigüeñas blancas cruzan el cielo,
conforme yo, de ti, me alejo.

viernes, 28 de octubre de 2016

Cuenca mágica


Hoz del Huécar y Cuenca, con el Convento de San Pablo a la izquierda.
    Emprendimos un viaje a nuestra querida provincia vecina, Cuenca, el pasado 21.10.2016. ¡Qué hermosa es! Llegamos a mediodía, bajo amenaza de lluvia, a la bella e histórica ciudad de Cuenca y desde la Calle Larga pudimos observar detenidamente la Hoz del Huécar, desde unos riscos sembrados de cornicabras, sabinas, uvas de pastor y hierbas agostadas. En el cielo, volaban buitres leonados (¡sobre la ciudad!) y colirrojos tizones, mosquiteros comunes y carboneros garrapinos piaban y revoloteaban en las hiedras y los pinos. Las chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) son aves ruidosas que anidan en los huecos del cañón del Huécar y el Júcar, y no fue difícil verlas persiguiendo a otras aves o chillando por ahí.
Buitre leonado (Gyps fulvus)
    Dentro de Cuenca hay pequeños y grandes secretos, como sus edificios o la flora que se ha adaptado al ambiente urbano de las antiguas callejas, las cuales, en lo que respecta a características ecológicas, se asemejan mucho al hábitat original de esas especies. Muchas de esas plantas son fáciles de ver en otras ciudades del interior peninsular. Por ejemplo, los zapatitos de la Virgen (Sarcocapnos enneaphylla) y las parietarias (Parietaria sp.) abundaban en grietas y huecos de paredes antiguas, como en Chinchilla, pensé.
Zapatitos de la Virgen (Sarcocapnos enneaphylla)
Cuenca es única. Esta es la fachada de la catedral de Santa María y San Julián, que tuvo que ser reconstruida tras la caída de un rayo, a principios del siglo XX.
Un balcón escondido, decorado y florido tras los vetustos tejados.
    Recorrimos sus calles, en busca, cómo no, de las Casas Colgadas (¡no "colgantes"!). Para verlas desde una hermosa perspectiva, fuimos al puente de San Pablo, que cruza el río Huécar y erigido en madera y hierro sobre otro del siglo XVI que se derrumbó... Los altos álamos ya se volvían amarillos con la llegada del otoño y los petirrojos, herrerillos, carboneros y otras aves de la ribera hacían notar su presencia mediante sus cantos y reclamos...
Casas Colgadas asomadas a la Hoz del Huécar.
Convento de San Pablo desde el puente.
    Cuenca es una joya castellana. En las aguas del Huécar, en las aguas del Júcar, nadan los barbos y las truchas y en el fondo, observamos cangrejos señal (Pacifastacus leniusculus). A sus orillas, la garza real (Ardea cinerea) coja, vigila con arqueado cuello entre los juncos a todos los transeúntes.
Garza real (Ardea cinerea)
Mi querido Río Júcar, azul siempre.
Otoño.
    Al día siguiente, bajo una interminable lluvia otoñal, nos acercamos a la Ciudad Encantada, un recorrido en la Serranía de Cuenca (Sistema Ibérico) en el que, entre grandes pinos salgareños (Pinus nigra subsp. salzmannii) y otros árboles de menor porte, pudimos observar las grandes moles de piedra caliza que son creadas por la acción del modelado kárstico.
El Tormo, Ciudad Encantada - Cuenca
Ciudad Encantada, Cuenca
Las bellas hojas del arce (Acer monspessulanum).
Junto al Tormo, revoloteaban herrerillos capuchinos, trepadores azules, mitos, petirrojos y colirrojos tizones.
    Tras una comida reparadora y después de coger un poco de calor, emprendimos nuestra vuelta a la ciudad de Cuenca, no sin antes parar en el Ventano del Diablo.
Ventano del Diablo, cerca de Villalba de la Sierra.
    En Cuenca, visitamos un sitio que siempre he querido visitar desde pequeño: el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha. Allí pudimos disfrutar y aprender como críos pequeños. Huelga decir que la parte que más me gustó fue la de paleontología y biología, el enorme cartel con los iguanodones de Raúl Martín es mítico.
Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha
    Así acabó nuestro viaje a Cuenca, entre dinosaurios, péndulos gigantes, espejos y colecciones geológicas y entomológicas... Volveré, ¡menos mal que solo está a media hora de Albacete!

miércoles, 22 de abril de 2015

Rievaulx y Ashberry Wood | THNHS

El domingo (19/04/2015) acompañé a algunos miembros de la Sociedad de Historia Natural de Hull a Rievaulx, un pequeño pueblo enclavado en Yorkshire del Norte, junto al río Rye, en el Parque Nacional de los Páramos del Norte de Yorkshire. Rievaulx (Rye +"val" = "Valle del Rye") es famoso por su antigua abadía cisterciense abandonada en 1538, cuando Enrique VIII disolvió los monasterios. Hoy en día, la abadía está en ruinas, pero se puede visitar (pagando, eso sí), ya que la gestiona English Heritage.

Rievaulx Abbey (29/03/2014) Rievaulx Abbey (29/03/2014)

Yo tuve la suerte de visitarla hace un año, y caminar por el interior de sus naves derruidas y exploré las ruinas, pero de una forma más turística. La visita del otro día se centró en observar la fauna y la flora de sus alrededores, en el bosque de Ashberry, sin entrar a la abadía. Hicimos una ruta circular que nos descubrió varias especies interesantes, entre plantas y animales, destacando la observación de dos mirlos-acuáticos (Cinclus cinclus gularis), trepadores azules (Sitta europaea), un halcón gerifalte (Falco rusticolus), este último probablemente escapado de una especie de zoo de rapaces cercano, un rápido colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) que casi ni vi, y las primeras golondrinas del año. También pude ver durante dos milésimas de segundo un topillo rojo (Myodes glareolus) que desapareció veloz entre la hojarasca.

Nave central de la Abadía de Rievaulx (29/03/2015)
Nave central de la Abadía de Rievaulx (29/03/2014)

Como esta vez no traje cámara, las fotografías las tomé con el móvil, pero quedé satisfecho con ellas, a pesar de todo. La primavera avanza lentamente este año por las Islas Británicas, más que el año pasado, pero las prímulas, violetas y otras plantas de bosque florecían ya con efusividad, incluso los jacintos de bosque abrían sus primeras flores.

Flores de un arbusto de endrino (Prunus spinosa) cercano a la abadía de Rievaulx.
Tardías flores de un arbusto de endrino (Prunus spinosa) cercano a la abadía de Rievaulx, aquí florecía por lo menos tres semanas después que en Hull.

Mercurial (Mercurialis perennis), muy abundante en la zona, especialmente detrás de una pequeña iglesia que rodeamos y junto a la abadía.
Mercurial (Mercurialis perennis), muy abundante en la zona, especialmente detrás de una pequeña iglesia que rodeamos y junto a la abadía.

Fresa (Fragaria sp.), creciendo ¡como una planta rupícola!
Fresa (Fragaria sp.), creciendo ¡como una planta rupícola!

Una prima de la fresa, la fresa estéril (Potentilla sterilis), que crecía cerca de la anterior, en el jardín de una pequeña iglesia.
Una prima de la fresa, la fresa estéril (Potentilla sterilis), que crecía cerca de la anterior, en el jardín de una pequeña iglesia.

Orquídea de cuco (Dactylorhiza fuchsii), roseta basal, crecía en una zona húmeda.
Orquídea de cuco (Dactylorhiza fuchsii), roseta basal. Crecía en una zona muy húmeda junto a un arroyo.
Violeta (Viola reichenbachiana)
Violeta (Viola reichenbachiana)

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Prímulas (Primula vulgaris), muy abundantes por la zona.

Anémonas de bosque (Anemone nemorosa), había zonas de sotobosque plagadas de flores blancas. Se desarrollan ahora aprovechando que las temperaturas han subido y los árboles no tienen hojas todavía.
Anémonas de bosque (Anemone nemorosa), había zonas de sotobosque plagadas de flores blancas. Se desarrollan ahora aprovechando que las temperaturas han subido y los árboles no tienen hojas todavía.

Ajo de oso (Allium ursinum), otra de las plantas típicas de los bosques ingleses.
Ajo de oso (Allium ursinum), otra de las plantas típicas de los bosques ingleses.

Lonchite (Blechnum spicant), uno de los cinco helechos que vimos por la zona.
Lonchite (Blechnum spicant), uno de los cinco helechos que vimos por la zona.

Caminando llegamos a un pequeño puente, de esos que en las historias europeas guardan trolls debajo, que atravesaba el río Rye. Un aviso de uno de los naturalistas del grupo nos alertó de que, efectivamente, el río (que apuntaba maneras para que algún mirlo-acuático lo habitara) tenía presencia de esa especie. Había dos ejemplares de mirlo-acuático de la subespecie gularis que vive en esta zona de Gran Bretaña. Uno de ellos permaneció sentado mucho rato, tranquilo y medio dormido, al borde del agua, dejando fotografiarse.

Mirlo-acuático (Cinclus cinclus gularis).
Mirlo-acuático (Cinclus cinclus gularis).

Mirlo-acuático (Cinclus cinclus gularis). Se aprecia su gran pecho blanco.
Mirlo-acuático (Cinclus cinclus gularis). Se aprecia su gran pecho blanco.

Vale, no seáis crueles, las fotos están hechas con móvil y prismáticos, bastante bien salieron. Después de mirar los mirlos-acuáticos, seguimos por otro sendero que discurría por una zona de herbazales, paralela al río.

Hierba del almizcle (Adoxa moschatellina). Este género monotípico, es decir, que incluye una única especie,
Hierba del almizcle (Adoxa moschatellina). Este género monotípico, es decir, que incluye una única especie, es un grupo hermano del género Sambucus, que hasta hace nada pertenecia a la familia de las Caprifoliáceas y ahora se agrupan ambas en la familia de esta minúscula plantita: las Adoxáceas. Podéis leer más (en inglés) haciendo click en Eriksson, T. y Donoghue, M. J., 1997.

Allí crecían algunos robles de imponente altura y cerca de uno de ellos, encontramos un faisán muerto. Bajo el cadáver, se revolvían algunos silfos de cuello rojo (Oiceoptoma thoracicum), un escarabajo de la carroña que vimos mucho ese día...

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Un silfo cuellirrojo (Oiceoptoma thoracicum) desplazándose. Se aprecia la forma de las antenas y el final del abdomen, que sobresale por debajo de los élitros.

Otro silfo, algo más limpio. En este se distingue bien el tórax de aspecto oxidado.
Otro silfo, algo más limpio. En este se distingue bien el tórax de aspecto oxidado.

Caminando y caminando, llegamos a una zona que podría considerarse "ancient woodland", es decir, "bosque antiguo", una categoría de bosque británico que cuenta con especies vegetales que no aparecen en bosques más modernos, pues el campo inglés está, digamos, "muy tocado" por la mano humana y no quedan zonas más o menos vírgenes. Siguiendo el sendero, descubrimos más animales, como el topillo que nombré antes, y plantas de interés:

Dos milpiés de la especie Glomeris marginata.
Dos milpiés de la especie Glomeris marginata, ya conocidos en este blog.

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Arianta arbustorum

Fomes fomentarius sobre un abedul.
Fomes fomentarius sobre un abedul.

Torvisco macho (Daphne laureola). Otro indicador de Ancient Woodland, vimos tres arbustos con muy buen aspecto, con flores. Sorprende que, allá de donde vengo, esta especie aparece en montañas altas.
Torvisco macho (Daphne laureola). Otro indicador de Ancient Woodland, vimos tres arbustos con muy buen aspecto, con flores. Sorprende que, allá de donde vengo, esta especie aparece en montañas altas

Cerca de donde encontramos el torvisco macho, nos desviamos hacia el valle de nuevo, y allí, al borde del río, crecían muchos petasites (Petasites hybrida). El sol empezó a calentar con fuerza y de repente todo se llenó de dípteros, como diversas moscas abejas (Bombylius major), moscas cernidoras e himenópteros, que libaban néctar en las grandes inflorescencias de los petasites. Esta planta se introdujo en Gran Bretaña porque es una de las primeras plantas en florecer y ofrecer néctar a los insectos.

Flores de Petasites hybridus.
Flores de Petasites hybridus.

Fruto del heléboro verde (Helleborus viridis).
Fruto del heléboro verde (Helleborus viridis).

El sol calentaba la tierra  y las mariposas también se animaron a hacer aparición, como esta C-blanca (Polygonia c-album) que incluso conseguí que se subiera a mi dedo:

C-blanca (Polygonia c-album)
C-blanca (Polygonia c-album)

Gran roble (Quercus robur).
Gran roble (Quercus robur) al borde de un camino.

Fue un día muy completo, en el que se elaboraron listas de plantas, aves y de invertebrados que podéis visitar haciendo click aquí y aquí.

Ortiga muerta (Lamium maculatum) en plena floración.
Ortiga muerta (Lamium maculatum) en plena floración, una de las últimas plantas que vi, cerca ya de Rievaulx pueblo, volviendo al aparcamiento.

Restos de fauna que encontré en nuestro paseo: una pluma de cárabo común (Strix aluco), caracoles (Monacha sp.) y un mechón de pelo de tejón (Meles meles).
Restos de fauna que encontré en nuestro paseo: una pluma de cárabo común (Strix aluco), caracoles (Monacha sp.) y un mechón de pelo de tejón (Meles meles).