02 mayo 2016

Un pequeño paseo por los acantilados de Bempton

Lavandera pía (Motacilla alba yarrellii) 
    (02.05.2016) Fuimos a los acantilados de Bempton, la reserva natural gestionada por la RSPB en la que se pueden observar alcatraces (Morus bassanus), fulmares (Fulmarus glacialis), gaviotas tridáctilas (Rissa tridactyla), frailecillos atlánticos (Fratercula arctica), araos comunes (Uria aalge) y alcas (Alca torda) anidando en los mismos albos riscos de caliza. Allí, después de conseguir en la recepción algunos pines de aves que no teníamos, vimos las características aves marinas de la zona, que siempre es un placer observar.
Alca (Alca torda) cogiendo una piedrecita con el pico. Estuvo moviéndola, levantándola y dejándola caer unos minutos.
Frailecillo atlántico (Fratercula arctica) observando el panorama desde un saliente.
Alcatraces atlánticos (Morus bassanus) en sus nidos.
    Siempre que voy a Bempton, me llama la atención el intenso aroma de las deposiciones de las abundantes aves, el del famoso nitrato de Chile. Entre tantas aves distintas, me faltó ver más ejemplares de fulmar; solamente vi uno volando.
Araos comunes (Uria aalge)
    Finalmente, volviendo sobre nuestros pasos, ya que no fue un paseo largo, me paré en un comedero para aves entre unos arbustos, donde se apelotonaba un montón de gorriones molineros (Passer montanus). 
Gorrión molinero (Passer montanus)   

30 abril 2016

Cicindela campestris en Robin Hoods' Bay


    Cicindela campestre (Cicindela campestris) algo atontada, observada en Robin Hood's Bay justo hoy. Es un escarabajo que corre por el suelo en busca de presas en días soleados. ¡Fijaos en el tamaño de sus mandíbulas!

29 marzo 2016

Paseítos semanasanteros | Chinchilla y Alicante

    Estas vacaciones tan duras para mí, he tenido la oportunidad de "bichear" en sitios muy cercanos. Paseos cortos, cuando las circunstancias lo permitían, en los que he podido ver pequeñas señales de la primavera que llegó el pasado día 20 de marzo.
    En el patio de casa, el sol caldeaba el ambiente, sobre todo a media mañana, con lo que muchos insectos aprovechaban las flores que se abrían poco a poco. Los dípteros abundaban más que cualquier otro grupo animal:
Moscardón azul (Calliphora vicina), sobre inflorescencia de durillo (Viburnum tinus). 



Mosca rayada (Sarcophaga sp.), sobre una lobularia (Lobularia maritima).
Meliscaeva auricollis
Eristalinus aeneus sobre flores de alhelí (Matthiola incana).
Moscardón azul (Calliphora vicina) libando las flores de una margarita canaria (Argyranthemum frutescens).
Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum), libando flores de clavelinas. La aparición de esta mariposa en Chinchilla esta Semana Santa ha sido masiva, había ejemplares por todos lados.
    También hubo algún que otro himenóptero (abeja y avispa) que se acercó a las flores...
Abeja solitaria (Osmia rufa) sobre durillo (Viburnum tinus).
Avispa papelera (Pollistes sp.) asoleándose.
    Tras unas lluvias de fin de semana, tuve tiempo de pasearme por las dunas fósiles de Urbanova. Allí encontré "lo de siempre" y alguna que otra sorpresa.
Centaurea sonchifolia, una compuesta común en la zona, a unos metros de la orilla del mar. 
Echium sabulicola, típica de los arenales costeros mediterráneos.
Una cistácea muy común que crece en las dunas fósiles de Urbanova: Helianthemum syriacum.
Chrysanthemum coronarium
Anacyclus valentinus
    Siempre me gusta entretenerme en esa variedad de plantas que crece en la costa mediterránea, tan parecida pero a la vez tan distinta de la flora manchega. También aparecieron algunos animales: el típico júlido Ommatoiulus rutilans y una salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), amante de aquellas áridas tierras.
Gorriona sobre un limpiatubos (Callistemon citrinus).
    Me llamó la atención ver, en unos jardines, un grupo de gorriones comunes (Passer domesticus) que se alimentaba de las flores de unos limpiatubos (Callistemon citrinus). Supongo que será algo normal en jardines donde crece esta planta, pero me sorprendió verlos así e imagino que estarían en busca de néctar.
    Luego, volví a Chinchilla. Paseando por la Sierra de Chinchilla, encontré una enorme oruga de una especie de bómbix (Lasiocampa trifolii) en una mata de siempreviva.
Lasiocampa trifolii
Una de las orquídeas que crecen en la Sierra de Chinchilla: Ophrys fusca, la orquídea abejera oscura.
    Llegando al final de mi paseo, pude observar con atención un par de cogujadas montesinas (Galerida theklae) que se alimentaban en una zona de hierba. Aquí podéis ver un vídeo que grabé de uno de los ejemplares.
                                    

    El paseo por la Sierra de Chinchilla me dejó con un sabor amargo, fue impresionante ver cómo la destrucción de laderas y la creación de sendas ilegales está destruyendo poco a poco el suelo. Da vergüenza ver la zona. Pero algo haremos para remediarlo...
    Al día siguiente, el último día en España, me di un garbeo por la zona alta del pueblo, cerca del castillo. Fuimos por mi barrio, el de San Julián, parándome de vez en cuando, deteniéndome a mirar algún insecto, una lagartija o una flor.
Lagartija ibérica (Podarcis hispanica)
Flor de caléndula (Calendula officinalis), planta muy cultivada en parterres y descampados en Chinchilla, que se asilvestra con mucha facilidad.
En la zona de las cuevas, encontramos esta pareja de langostas egipcias o chicharrones (Anacridium aegyptium), un saltamontes gigantesco muy común en la zona, y que ya ha aparecido muchas veces en el blog.
Escarabajo de las flores (Oxythyrea funesta) en una flor de jacinto ornamental.
Vista de Chinchilla.
    Asomándome al borde de una calle, ya volviendo a casa, en un descampado con hierbas ruderales, vi un pequeño pájaro que se alimentaba de las semillas de un senecio (Senecio vulgaris). A primera vista me pareció un verdecillo, pero mirándolo con atención me di cuenta de que era un jilguero lúgano (Spinus spinus), una hembra. Me sorprendió verla en estas fechas, aunque supongo que será de las últimas en irse. Se encontraba muy afanada en inflarse a semillas, así que me imaginé que se estaría preparando para volver a su zona de anidamiento...
Jilguero lúgano (Spinus spinus)

27 marzo 2016

Jilgueros lúganos invernantes en Chinchilla

Jilguero lúgano (Carduelis spinus) hembra, alimentándose de semillas de Senecio vulgaris en un descampado, en pleno centro de Chinchilla. Imagen del 25.3.2016, ¿un ejemplar algo tardío?
A pesar de que durante la temporada invernal paso poco tiempo en Chinchilla, todavía en los días que estuve en las vacaciones de Navidad me dio tiempo a observar algunos pájaros interesantes que solo es posible ver en invierno. Este año es la primera vez que me he fijado bien en algunos, como el paseriforme del que hablo hoy.
    El lúgano o jilguero lúgano (Carduelis spinus = Spinus spinus) es un ave que llega a nuestra zona durante la migración postnupcial, pasando aquí parte del otoño, el invierno y, a veces, principio de la primavera. Según SEO/Birdlife, la mayor parte de los lúganos que llegan en otoño e invierno proceden de prácticamente toda Europa, habiendo grandes irrupciones de esta especie en el centro y sur de Europa cada dos a cinco años. La invernada de aves que llegan a la Península Ibérica depende de muchos factores, como la dureza del invierno europeo o el éxito reproductivo de esta especie en sus países de reproducción. Aún así, dentro de la Península existe constancia de la reproducción del jilguero lúgano, siendo los Pirineos la zona más frecuente. En la vecina provincia de Cuenca, el 29 de abril de 1973, García Rúa capturó dos adultos y cuatro jóvenes, a unos 1400 msnm, en una zona de pino laricio con enebros y brezales. Esta cita y otras demuestran que existen enclaves ibéricos, al sur de los Pirineos, donde los jilgueros lúganos se reproducen escasa y localmente. En estas zonas tan meridionales de su distribución, los lúganos se desplazan de forma errante durante el invierno. Durante esta época, van de un lado a otro en grupos en busca de semillas, prefiriendo las del aliso (Alnus glutinosa), especie prácticamente inexistente en la provincia de Albacete.
    En Chinchilla, lo he observado estos dos últimos inviernos, aunque lleva constatándose su presencia invernal en Albacete desde hace tiempo. Este invierno, a pesar de lo "poco invernal" que ha sido hasta hace unos días, no están siendo difíciles de ver en algunos campos cercanos con abundantes hierbas ruderales (que proporcionan alimento en forma de semillas) y en las ramas más altas de árboles dentro de Chinchilla, sobre todo pinos. Deduzco que esta irrupción no tiene nada que ver con la dureza del tiempo sino con la disponibilidad de alimento. Suelen acompañar a otros pájaros, como jilgueros y gorriones (13.1.2016), y hasta colirrojos tizones. Esta temporada puedo considerarlo como un ave "común", ya que lo he observado u oído reclamar casi todas las veces que he salido a campear o incluso desde la terraza de casa.
Jilguero lúgano (Carduelis spinus) alimentándose de semillas. Observado el 13.1.2016, en la Rambla del Cañaveral.
Iba acompañado de otros ejemplares de su misma especie y de gorriones comunes.
Foto tonta de otro jilguero lúgano (Carduelis spinus) en la Calle de la Fuente, Chinchilla (AB). Observación del 11.1.2016.

27 febrero 2016

El campo de noche: estudiando la Luna

    Como muchos seguidores de este blog sabréis, una de las actividades que más me gusta hacer en verano es explorar los montes durante la noche con mis amigos naturalistas. Con cuidado para no molestar en exceso a los animales (ya que molestias causamos, eso es innegable, cada vez que salimos al campo, sea de día o de noche), observamos la fauna nocturna, casi toda invertebrada, que nos vamos encontrando por los caminos. Estar en sitios alejados de los asentamientos humanos y su molesta luminosidad conlleva fijarse también en lo que hay sobre nuestras cabezas: es difícil no fijarse en la inmensidad del universo que acuna nuestro planeta, nuestro hogar, y en los astros que ocupan su sitio en el cielo nocturno. ¿Qué estrella es aquella de allí? ¿Cuál es la Estrella Polar? ¿Cuáles son las constelaciones? ¿De veras podemos utilizar el cielo nocturno para guiarnos? Es difícil no hacerse cientos de preguntas al mirar arriba.
    Uno de los cuerpos celestes más llamativos y el más cercano a nosotros es el único satélite natural de la Tierra, la Luna. Todos tenemos conocimientos básicos sobre ella, sus fases, su influencia sobre las mareas, que siempre vemos la misma cara de la Luna desde la Tierra debido a la rotación sincrónica, etc. Pero yo he decidido ir más allá, ya que con unos simples prismáticos y un ordenador, es fácil estudiar la Luna, y es algo que os recomiendo a todos. Conocer los secretos de la Luna nos ayudará a conocer nuestra posición, la del satélite y la época del mes y del año en que estamos. Además, interesarse por nuestro satélite puede ser el primer escalón al apasionante mundo de la astronomía...
La Luna en cuarto creciente, vista desde mi casa. Albacete, 14.01.2011.
     A la hora de estudiar la Luna, os recomiendo un programa de ordenador de descarga gratuita, el Virtual Moon Atlas, que se puede obtener haciendo click aquí. Es un programa que he descubierto hace poco y me he llevado una grata sorpresa con él. Para empezar, podemos familiarizarnos con el programa, que es de fácil uso, aunque solo está disponible en inglés y francés, y, por ejemplo, identificar los principales mares de la Luna con fotos que hayamos tomado nosotros. La barra de la derecha muestra información sobre el objeto seleccionado, sus características, significado de los nombres, otros nombres propuestos, dimensiones, etc.
Vista de la Luna, desde su hemisferio visible desde la Tierra, en Virtual Moon Atlas, v. 6.0.
Zoom del Océano de las Tormentas (Oceanus procellarum), en Virtual Moon Atlas, v. 6.0.
    Haciendo click en el icono de la parte superior (Full globe), podemos ver también la cara oculta del satélite, el hemisferio que nunca se muestra hacia la Tierra.
La cara oculta de la Luna, mostrando su gran cantidad de cráteres, con Apollo seleccionado; en Virtual Moon Atlas, v. 6.0.
    Otra forma de entender el aspecto lunar es revisar un calendario lunar anual donde se muestran las fases de la Luna. Internet es una fuente inagotable de estos calendarios y se pueden consultar fácilmente, por ejemplo aquí. Y aquí se puede consultar la fase lunar actual si no encontramos la Luna en el cielo o no se ve desde donde estemos por diversas razones (contaminación lumínica, presencia de nubes...)
    Como veis, hay muchas formas de estudiar la Luna al alcance de todos (sin necesidad de volar hasta allí, no es ná). Ojo, que antiguamente se pensaba que los rayos lunares influenciaban malamente a la gente, enloqueciéndola... de ahí surgió la palabra lunático.
La Luna presenta distintos aspectos desde la Tierra según cómo la ilumine el Sol,
produciéndose en ocasiones eclipses solares y lunares, fácilmente observables.
    Cada salida al campo con cada fase lunar es distinta, principalmente por la diferencia de iluminación si no está nublado. Personalmente, yo no he observado ningún cambio de comportamiento en los animales que he visto por la noche en el campo, aunque está demostrado que la Luna influye en la conducta de muchos de ellos, terrestres y marinos. De todas maneras, tendría que salir muchísimas más veces para comprobar algún cambio en los animales que observo, con respecto a la Luna. Lo que está claro es que la Luna es, muchas veces, nuestra gran compañera de excursión, por eso creo que es necesario conocerla bien, ya que al fin y al cabo, los astros siguen formando parte de la Naturaleza. No sólo los animales y las plantas la conforman.