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07 abril 2023

Un viaje inesperado a Murcia III: tortugueando en Cabo Cope y orilleando en Calabardina

 El tercer y último día de esta aventura, el domingo 12 de marzo, ya pude participar en la decisión de a dónde íbamos a bichear. Como todos estábamos de acuerdo en que queríamos ver tortugas moras (Testudo graeca), fuimos a Cabo Cope. Al bajar del coche, nos acercamos a la orilla del mar, donde una zona rocosa nos recibió con algunos cangrejos Eriphia verrucosa y camarones Palaemon, pero al rato nos metimos tierra adentro. Pensábamos que no encontraríamos tortugas cuando, de repente, de nuevo Alonso profirió su señal de alarma: una pequeñísima tortuga mora se paseaba a sus pies entre los espartos. Yo me había detenido a mirar sobre los resecos espartos pues había divisado unas cogujadas montesinas (Galerida thecklae) revoloteando en sus característicos cortejos. Al final, vimos cinco ejemplares de tortuga mora en la zona.

Cogujada montesina (Galerida thecklae). Cabo Cope (Murcia), 12.3.23.

Tortuga mora (Testudo graeca). Cabo Cope (Murcia), 12.3.23.
Otro ejemplar de tortuga mora (Testudo graeca) de mayor tamaño. Cabo Cope (Murcia), 12.3.23.
El mismo ejemplar.
Me sorprendió ver una mata de Kleinia neriifolia, planta originaria de las zonas áridas de las Islas Canarias.
El aspecto tropical de Cabo Cope nunca defrauda.
    Después de esta pequeña excursión por Cabo Cope, nos acercamos a Calabardina a comer y a explorar su orilla, donde encontramos algunos hallazgos interesantes.

Un isópodo marino que nunca había visto, con la capacidad de "hacerse bola" como sus parientes terrestres. Pensamos que podría ser Sphaeroma serratum. Había muchísimos. Calabardina (Murcia), 12.3.23.
Anémona verde (Anemonia sulcata). Calabardina (Murcia), 12.3.23.
Posible Sphaeroma serratum. No eran muy grandes, pero había cientos debajo de las rocas de la orilla en la ensenada de Calabardina (Murcia), 12.3.23.
Joven Eriphia verrucosa. Calabardina (Murcia), 12.3.23.
Cangrejo del género Xantho. Calabardina (Murcia), 12.3.23.
Quitón (poliplacóforo), un molusco. Calabardina (Murcia), 12.3.23.

    Y en Calabardina concluyó nuestra aventura, con todos estos invertebrados costeros y con una nostalgia y pocas ganas de volver a casa "que pa' qué". 

Fue una aventura fantástica gracias a la genial sorpresa que me prepararon mis buenos amigos Álvaro Sevilla, Miguel Domenech y Alonso Ródenas sin que yo jamás lo hubiera imaginado. Estoy muy agradecido por tenerles en mi vida <3

10 septiembre 2019

Tres arañas de casa

Menemerus semilimbatus con su presa, una Sarcophaga, que capturó en la ventana del baño.
Thomisus onustus con la puesta.
Araneus cf pallidus en su tela. Es la primera vez que veo esta especie en el patio de casa.

26 septiembre 2015

Día 4, parte 1: por la ruta de la muralla de Chinchilla y más allá dela calle Diablos y Tiradores

9.9.2015. El cuarto día, ya estábamos a las nueve de la mañana realizando la ruta de la muralla de Chinchilla, cargados de cámaras y prismáticos. Por la ladera plagada de especies exóticas e invasoras que hay entre la zona baja del pueblo y la muralla, donde lo que más abunda es el género Opuntia, vimos algunos pajaruelos en plena migración, sobre todo sílvidos. Además, una golondrina dáurica (Cecropis daurica) se dejó ver bastante bien. Algunos gorriones chillones (Petronia petronia) hacían lo suyo, chillar, en las almenas del castillo, típico refugio de estas pequeñas aves residentes y gregarias.
Opuntia ficus-indica Opuntia ficus-indica

Las estrellas de este paseo fueron, sin duda, las lagartijas ibéricas (Podarcis hispanica). En los parterres, los muros, el suelo, si uno iba con suficiente cuidado, se podían observar estos pequeños reptiles en busca de algo que echarse a la boca bajo el sol mediterráneo de la mañana. Durante los días que vivimos estas experiencias, las hormigas voladoras (casi todas del género Messor) ya salían de sus hormigueros en cantidades industriales, y los reptiles, claramente, se aprovechaban bien.
Podarcis hispanica Podarcis hispanica
Podarcis hispanica Podarcis hispanica devorando una hormiga voladora.

Una hora después, decidimos volver a casa para beber agua, repostar un rato, hacer caso al gato, que lo teníamos un poco negado al pobre, y después salir por otra zona de Chinchilla, cerca del Mortirolo. En una callejuela encalada, volviendo a casa, detrás del bar La Ermita, encontramos un insecto maravilloso que yo tenía muchísimas ganas de ver, la extraña mantispa (Mantispa cf styriaca), un neuróptero, emparentado con las crisopas y hormigas león, que ha desarrollado unas extremidades delanteras que recuerdan a las de las mantis, a las de algunas chinches e incluso dípteros, y a las galeras (Stomatopoda). Con ellas capturan pequeños insectos, muchas veces pulgones, de los que se alimentan. Si os fijáis en la fotografía, las patas de la mantispa se tuercen bastante hacia atrás cuando se encuentra en reposo, todavía no sé por qué.

Mantispa cf styriaca Mantispa cf styriaca

Tras un rato en casa, volvimos a las andadas. Pensé que podíamos ir a buscar alguna Argiope cerca del pilón que hay siguiendo la calle de Diablos y Tiradores, no sé exactamente cómo se llama la zona, pero hay una surgencia de agua que inunda el borde de la carretera, creando una zona interesante para plantas como el junco churrero (Scirpus holoschoenus) y la enea (Typha dominguensis). La carretera que lleva a esa zona tiene unos años, y a un lado, hay montones de rocas enormes que aprovechan las lagartijas para esconderse. Por el camino, pudimos observar algunos mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus) en migración.

Mosquitero musical (Phylloscopus trochilus)
También hubo tiempo para más insectos. En una escalinata cerca del Puntón, unas hormigas me llamaron la atención. Patilargas, negras, con algunas cerdas blancas y el abdomen dirigido hacia abajo, se trataba sin duda de Aphaenogaster iberica. Dos de ellas se entregaban al reconocimiento mutuo, juntando las antenas, y otras dos, se encontraban enzarzadas en una extraña lucha, por llamarlo de algún modo: una sujetaba a otra por el cuello, en una especie de sumisión que yo jamás he visto en hormigas.

Dos obreras de Aphaenogaster iberica. Dos obreras de Aphaenogaster iberica.

Extraño comportamiento de sumisión en Aphaenogaster iberica. Extraño comportamiento de sumisión en Aphaenogaster iberica.

En una budleya cercana, decenas de abejas melíferas (Apis mellifera) y algunas abejas solitarias, así como una podalirios (Iphiclides feisthamelii), se afanaban en libar el néctar de las florecillas. No nos detuvimos mucho más, porque el sol ya calentaba, y ya se sabe que los ingleses se tuestan en seguida. Las lagartijas empezaron a hacer acto de aparición en seguida.

Podarcis hispanica. Fotografía de Jess Stokes. Podarcis hispanica.

Podarcis hispanica Podarcis hispanica

Ya allí, nos metimos entre las eneas y los olmos, y anduvimos por un pequeño prado con un solitario ailanto (que por cierto, habría que talar antes de que empiece a expandirse por esa zona, aunque no muy lejos hay otro...). Había cientos de saltamontes y otros invertebrados de interés, pero ninguna Argiope.
Anacridio o langosta, también llamado chicharrón (Anacridium aegyptium)
Gorgojo (Coniocleonus nigrosuturatus)
Ejemplar macho de Mantis religiosa.
Calliptamus italicus
    Incluso, en una olivarda ya en flor, vi dos ejemplares de la avispa Scolia hirta que no dejaron fotografiarse porque volaron rápidamente... Aparte de un Solanum nigrum que nos encontramos (identificado por José Antonio López Espinosa), vimos poco más porque el sol calentaba ya fuerte y los bichos reposan un poco a mediodía, así que decidimos volver a casa a comer, que el cuerpo nos pedía algo de comida. Por la tarde, iríamos a las lagunas de Horna y Pétrola a ver aves acuáticas, tras la horrible granizada ocurrida días antes, donde murieron más de 300 flamencos... Más en la próxima entrada.

25 septiembre 2015

La Isla de las Babosas

Cuando llegué a Gran Bretaña, me sorprendió gratamente la enorme cantidad de babosas que es posible observar por la noche, incluso en plena calle, no solo en número de individuos (que es lo que más llama la atención), sino también en variedad de especies, muchas de ellas, introducidas. En esta entrada, que iré actualizando conforme vaya observando nuevas especies de limacos. El libro Slugs of Britain and Ireland: identification, understanding and control, de Ben Rowson, James Turner, Roy Anderson y Bill Symondson está siendo una gran ayuda a la hora de identificar ejemplares de este grupo tan diverso de moluscos, así como la usuaria invertzoo (Susan J. Hewitt) de iNaturalist.
Muchas de las babosas británicas tienen su origen en el continente europeo, cuya riqueza limacológica no tiene nada que envidiar a otros continentes, por cierto. Algunas son autóctonas y otras introducidas, y estas últimas han llegado aquí, sobre todo, con el trasiego de macetas procedentes de otros países para jardinería. Muchas son consideradas plaga y la gente las odia, pero como actúan con nocturnidad y alevosía, suelen librarse.
A continuación os presento una muestra de las babosas que voy encontrándome en Gran Bretaña. Esta entrada se actualizó por última vez el 24.09.2015.

Limacus maculatus (Kaleniczenko, 1851)
Limacus maculatus (Kilham, East Yorkshire) 22/03/2014 Limacus maculatus (Kilham, East Yorkshire) 22/03/2014

Arion vulgaris (Moquin-Tandon, 1855)
Arion vulgaris (Kilham, East Yorkshire) 24/09/2015 Arion vulgaris (Kilham, East Yorkshire) 24/09/2015

Arion ater (Linnaeus, 1758)
Arion ater (Kilham, East Yorkshire) 17/05/2014 Arion ater (Kilham, East Yorkshire) 17/05/2014

Arion ater (Driffield, East Yorkshire) 15/05/2015 Arion ater (Driffield, East Yorkshire) 15/05/2015

13 septiembre 2015

Día 1: Playa y dunas de Urbanova, de noche

Paisaje desde el tren.
Paisaje desde el tren, cerca de Almansa.
6.9.2015. Fuimos a Alicante a recoger a un amigo, para pasar varios días bicheando por nuestra zona, y aprovechamos que estábamos cerca de la costa para buscar fauna y flora interesante. En casi toda la mitad este de la Península, llevaba varios días lloviendo y, por lo menos, en Chinchilla, en dos días se habían acumulado más de 40 mm en mi pluviómetro, así que la observación de algunas especies típicas otoñales estaba garantizada, al menos durante los primeros días de la semana.

También en Alicante arreciaba fuertemente la lluvia. Por la noche, exploramos las dunas fósiles que hay al sur de Urbanova, no sin antes pasar por la orilla del Mediterráneo, ya que el temporal suele traer cosas interesantes a la costa. Uno de los animales que encontramos fue una chicharra (Dactylopterus volitans), también conocido como pez golondrina. Yo me se acerqué a la orilla, mientras las olas se retiraban y dejaban al descubierto unas estructuras que parecían plumas sobresaliendo de la arena. Lo primero que pensamos fue que podría tratarse de un pájaro semienterrado, pero cuando estiré de estas estructuras, descubrimos que en realidad eran los radios de las grandes aletas del pez. Vimos tres ejemplares varados en la orilla.

Chicharra (Dactylopterus volitans) Chicharra (Dactylopterus volitans). Puede parecer triste, pero la muerte de este ejemplar alimentará a infinidad de seres, como gaviotas e invertebrados carroñeros.

En esta zona es posible encontrar varias especies de caracoles y artrópodos mediterráneos, así como las dos especies de gecónido ibéricas. Esa noche pudimos ver un pequeño ejemplar de salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), que correteaba entre las grietas junto a la zona naturista, resistiendo, brava, la lluvia y el viento.

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus) Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)
Las lluvias sacaban de sus escondites a muchos gasterópodos que habitan estas áridas y  rocosas colinas. Muchos de estos caracoles se esconden a los pies de muchos arbustos, como la alcaparra loca (Zygophyllum fabago) o la olivarda (Dittrichia viscosa), o dentro de grietas en el suelo. Algunas especies que vimos fueron: Rumina decollata, Eobania vermiculata, Cornu aspersum y Otala punctata.

Grupo de Eobania vermiculata (un par en plena cópula) y Otala punctata. Grupo de Eobania vermiculata (un par en plena cópula) y Otala punctata.

Antes de retirarnos por la lluvia, nos acercamos a un seto de adelfas (Nerium oleander), justo cuando la lluvia comenzaba a caer con más fuerza. Allí descubrimos una ninfa de Mantis religiosa, bastante pequeña para la época en la que estamos. En seguida tuvimos que refugiarnos, pero al día siguiente viviríamos experiencias interesantes y sorprendentes a la orilla del Mare Nostrum.

03 mayo 2015

Philoscia muscorum

Hace poco me ha dado por las cochinillas. Bueno, la verdad es que siempre me han interesado. En mi patio siempre veo la típica Porcellio scaber, que se esconden bajo macetas y en grietas y huecos, y que es una especie que no se enrolla cuando se ve en peligro. De pequeño, siempre vi a los "bichos bola" (Armadillidium vulgare), que yo prefería llamar "cochinillas", porque la palabra bicho siempre me ha parecido un poco despectiva (anda que "cochinillas"...).

Hoy he ido a Millington Wood, que es un bosquecillo bastante tocado por la mano del hombre. Durante y al acabar la Segunda Guerra Mundial se plantaron un montón de árboles para producción de madera (píceas, arces, haya, etc.), quitando espacio a la fresneda original. Entre el bosque y la localidad de Huggate, hay una zona de altas laderas y valles desarbolados por entre los que discurre la carretera. Esos prados se utilizan para pastoreo, y excepto algunos espinos albares, saúcos y tojos dispersos, prácticamente no se ve ningún árbol en la zona.

En uno de esos valles, hemos estado curioseando esta mañana. Sobre la húmeda hierba, algunos troncos viejos y repletos de recovecos y túneles, reposaban. Entre lombrices, colémbolos y otras cochinillas, han aparecido algunos ejemplares de Philoscia muscorum. Nunca había visto esta especie, amante de zonas con poco arbolado y bastante común en las Islas Británicas. Una nueva especie añadida a la lista.

A la izquierda, Oniscus asellus. A la derecha, Philoscia muscorum.
A la izquierda, Oniscus asellus. A la derecha, Philoscia muscorum.[/caption]