08 mayo 2017

Operación Sphegodes

    (Esta entrada se refiere a dos salidas de días distintos. )
     Fui hace unos días a buscar alguna orquídea Ophrys gr. sphegodes a la Sierra de Chinchilla. Es una orquídea abejera algo más tardía que el resto de orquídeas de la zona, florecen unas semanas más tarde y son mucho más escasas. La única población que conozco se encuentra en una zona con bastante presión humana: que si una prospección para saber si hay agua a unos metros bajo tierra para construir un depósito de agua, que si derrumbamientos, que si rodadas de coches... Ya aviso de que el primer día (21.4.2017), aun habiendo visto muchas otras plantas (y animales), no las encontré hasta la segunda salida.
Ophrys gr. sphegodes. Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
    A las diez y cuarto de la mañana del viernes 21 de abril, ya estaba pateando el monte. Duración total de la ruta, 4 h y 30 min. Distancia recorrida a pie, 10 km. Subí por la carretera que lleva al repetidor, fijándome en las vistas y en la flora que crece junto al asfalto. Al ser viernes y por la mañnaa, no me crucé con nadie, solo se oían los cantos de varias especies de aves. Algún carbonero común, mirlos, verderones, verdecillos, jilgueros, mitos, agateadores comunes, pinzones vulgares y un ejemplar de escribano montesino (Emberiza cia) que apareció en la copa de un pino me dio una gran sorpresa: no había visto esta especie en la zona hasta ahora.
Las tres orquídeas que vi el primer día de mi prosprección en busca de la O. sphegodes.
Ophrys fusca, Ophrys lutea y Ophrys speculum, Sierra de Chinchilla, 21.4.17.

    La orquídea más abundante en la zona y la que antes empieza a florecer es la abejera oscura (Ophrys fusca). Resulta sorprendente comprobar la enormísima variedad de coloración del labelo que presenta esta especie (o grupo de especies) y es más sorprendente cuando solamente nos fijamos en una población, como es la que habita la parte sur de la Sierra de Chinchilla.
    Conforme subía la carretera al repetidor, me iba fijando también en la fauna invertebrada. Aún hacía un poco de fresco, así que no vi mucho aparte de algun díptero, como el sírfido que veis retratado debajo, y algunas carderas que me acompañaron durante todo el paseo.

Sírfido o mosca cernícalo (Eupeodes?). Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.
    Como dije, me iba fijando mucho en la flora. Después de un invierno tan lluvioso y unas temperaturas tan idóneas para la floración, quería ver qué se cocía en el cerro. Vi en flor Teucrium pseudochamaepitys, Geranium molle, Centranthus calcitrapae, Salvia verbenaca, Erodium sp., Thymus vulgaris, Lithodora fruticosa, Helianthemum violaceum, Taraxacum obovatum, Crepis vesicaria, Linum narbonense, Astragalus incanus, Asphodelus cerasiferus, Asphodelus ayardii, Neatostema apulum, Reseda phyteuma, Papaver dubium, Papaver hybridum, Aphyllanthes monspeliensis, Alyssum alyssoides, Genista mugronensis, Genista scorpius, Euphorbia serrata, Polygala rupestris, Cistus albidus, Sarcocapnos enneaphylla, Teucrium gnaphalodes, Parentucellia latifolia, Eruca vesicaria, Carduus bourgeanus, Silene colorata y muchas más que ahora no recuerdo.

 Llegando a la zona de barbacoas abandonadas, un pinzón vulgar (Fringilla coelebs) hormonadísimo se me acercó y se puso a cantar sin inmutarse. 
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs). Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.
    Pasé las barbacoas y seguí caminando hasta un lugar que ahora llaman "El Bosque del Olvido", otra repoblación de pinos que aún son pequeños y por suerte no dan sombra al matorral. Por allí vi alguna Vanessa atalanta y otros pequeños animales. Se aproximaba la hora de volver a casa.
De izq. a der.: Vanessa atalanta, Anthaxia sp., Tropinota sualida y Eucera sp.
    El cielo se llenó de abejarucos que gorjeaban y se posaban en un bancal cercano. Vi una abubilla volar hacia las copas de los árboles. Y yo me iba... pero eso no me impedía seguir fijándome en lo que veía en el camino de vuelta.
Gamonal (Asphodelus cerasiferus). Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.
Yesquero. Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.
Lastonar bajo los pinos repoblados. Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.
Myathropa florea sobre lechetrezna aserrada (Euphorbia serrata). Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.
Cetonino sobre jara blanca (Cistus albidus). 
Mariposa de los muros (Pararge aegeria). Sierra de Chinchilla, 21.4.2017.


    Así acabó la primera búsqueda de las Ophrys gr. sphegodes. Como veis, no tuve éxito encontrándola, pero vi otras especies animales y vegetales que me sorprendieron, porque este lugar nunca defrauda...
   La siguiente vez fue el 26 de abril. Fuimos mi amigo Pablo López Aracil y yo y por suerte, después de un par de días de lluvia, pudimos verla: ahí estaba nuestra pequeña orquídea.
¡Por fin! Ophrys gr. sphegodes. Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
    Ya que andábamos por ahí, decidimos dar otro paseo, esta vez más corto, lo cual no impidió que viéramos más especies interesantes y pasar un buen rato.
Euphorbia minuta. Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
Camponotus pilicornis. Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
Jilgueros europeos (Carduelis carduelis). Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
Blaps waltli. Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
Escolopendra (Scolopendra cingulata). 26.4.2017.
Chinche americana del pino (Leptoglossus occidentalis). Sierra de Chinchilla, 26.4.2017.
    Entre otras muchas cosas (hay que hacer selección, si no, la entrada sería interminable). Pronto, haré otra sobre la "Operación Tartonraira" o la aventura en busca de la Thymelaea tartonraira. Gracias por leerme.

07 mayo 2017

Explosiva primavera en los eriales de Albacete capital (20 abril - 3 mayo)

Aciano, azulejo (Centaurea depressa). AB, 3.5.2017
    Entre unas cosas y otras, no me da tiempo a subir ninguna entrada al blog sobre mis recientes industrias y andanzas, que no son pocas.
    El pasado día 20 de abril, salimos mi amigo Antonio Muñoz ASALTO, gran fotógrafo y mejor persona, por las afueras de nuestra ciudad, Albacete. Las lluvias del invierno han empapado los suelos manchegos y a pesar de las altas temperaturas que se han dado en la Península, los campos ya estaban empezando a implosionar. Cerca del campus de la UCLM, nos sorprendió encontrar dos pequeñas larvas de mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata), que pudimos fotografiar, aunque es un animal de lo más inquieto.
Larva de mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata). UCLM, AB, 20.4.2017.
    Nos entretuvimos con algunas florecillas, algunas, probablemente, escapadas del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, como es el caso de una mata de consuelda que vimos. Antonio me guió hasta un erial junto a la vía verde de La Pulgosa, donde las amapolas abundaban, así como pajitos y otras plantas ruderales. Nos sorprendió encontrar una pequeña araña napoleón (Synema globosum) sobre una roja amapola:
Araña Napoleón (Synema globosum). AB, 20.4.2017.
Y cómo no, los pequeños escarabajos de la familia Dasytidae tan abundantes, los coleópteros (=escarabajos) antófilos (=amantes de las flores) Psilothrix viridicoerulea hacían sus cosas amorosas sobre las flores de los pajitos.
Psilothrix viridicoerulea sobre pajito. AB, 20.4.2017.
    En estos mismos eriales aparecen muchas flores que no son tan fáciles de encontrar como parece, aunque no dejan de ser comunes y a la vez especiales, como los conejitos o "pan y queso", Linaria hirta, que son un endemismo ibérico.
Conejitos o pan y queso (Linaria hirta). AB, 20.4.2017.
    Aparte de pasar un buen rato con Antonio, pude observar la gran diversidad de flores asociadas a zonas de cultivo abandonadas y bordes de caminos que tenemos en nuestra área.
    Tuve la oportunidad de visitar el mismo sitio dos semanas después y ver cómo habían cambiado los descampados, el 3 de mayo, esta vez, con mi querido amigo Pablo López Aracil. Con él vi con gran suerte una nueva especie para mí, el azulejo o aciano (Centaurea depressa), una especie no muy abundante en la zona. Cuesta mucho verla.
Aciano, azulejos (Centaurea depressa) con unas hormigas Crematogaster auberti. AB, 3.5.2017.
    Estuvimos buscando más arañas Napoleón, pero en su lugar se me subió esta Cheiracanthium sp. a la mano, pegándome un susto bastante gordo. En ese momento no supe ni cómo reaccionar, así que pensé que lo más sensato era relajar la mano y dejarla otra vez sobre la amapola, y no pasó nada.
Cheiracanthium sp. AB, 3.5.2017.
Adonis sp. AB, 3.5.2017.
    Como veis, en los descampados sin cultivar de las afueras de Albacete, contamos con gran cantidad de especies de flora y fauna típica de estos lugares y que solo se pueden observar en todo su esplendor en primavera. Gran parte de las hierbas que crecen son plantas que antaño fueron utilizadas en nuestra latitud de muy diversos modos: alimento, decoración... Viendo estos lugares, se me ha ocurrido una idea (que espero que le llegue a algún mandamás, si no es de Albacete, al menos de España o de cualquier parte del mundo), que en realidad saqué de un sitio que vi en Inglaterra. En Hull vi una zona, dentro de un parque, que consistía en una explanada verde de hierba recién cortada. Desde el camino solo veía una suerte de claro en el bosque que componía el parque arbolado. Frente al pequeño prado, que sería de unos 80 metros cuadrados, había varios carteles que llegaban a la altura del vientre de los transeúntes, en los cuales se podía leer por qué ese lugar estaba desarbolado, por qué la hierba segada (después del verano se segaba) y qué especies de flora común e insectos e incluso aves podían observarse en ella según la época del año. Tal vez algo así pudiera hacerse en nuestra zona, con unos rótulos protegidos del tiempo que expliquen la flora anual y los insectos que pueden observarse en el lugar a los paseantes y curiosos, y por qué no, a los niños y jóvenes. En fin, la idea está ahí para quien la quiera utilizar. Sería interesante hacerlo en un mundo en el que, cada vez más, es más importante concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de nuestra naturaleza más cercana.
Un descampado a las afueras de Albacete. Lo que más llama la atención son las amapolas, pero hay muchísimas otras especies de flores entre ellas, por no hablar de la fauna invertebrada y vertebrados asociados.

Algunos dibujos a tinta (2014)

Picotijera (Rynchops niger) - 2014
Gorrión moruno (Passer hispaniolensis) - 2014
Una charca intermareal británica - 2014

Frutos de adelfa (Nerium oleander) - 2014

19 abril 2017

Una mañana de abril en el patio

    Salgo al patio cuando todavía el sol no lo ilumina, aún está al otro lado de la tapia. Deben de ser las once menos cuarto de la mañana. Me siento en una silla en medio del patio, corre el aire, la temperatura no llega a los 15C. Me fijo en las plantas, muchas parecen dormidas aún. La jara blanca ya ha abierto decenas de grandes flores rosadas. Las otras jaras aún están desperezándose, hasta que no les dé el sol, no abrirán sus flores blancas, como es el caso del Cistus salviifolius. Las flores de los alhelíes, los tulipanes, las lobularias, el carraspique y de los pensamientos parecen apagadas. No se oye ningún zumbido, pero sí los gorjeos de los estorninos negros, los cantos de las golondrinas, que llegaron hace un mes y surcan los cielos de Chinchilla a toda velocidad, y el griterío de los gorriones. Algún vencejo vuela en lo alto. Veo llegar a un gorrión y meterse a toda velocidad en una grieta bajo el techado. Segundos después, las crías a las que alimenta emiten sus agudos y apagados silbidos.
    Observo el recorrido de la luz del sol, que va iluminando ciertos rincones poco a poco, mientras las plantas van desperezándose y los primeros insectos comienzan a hacer acto de aparición. Los más rápidos en llegar son los dípteros: moscas y moscardones del género Calliphora. Aparece también algún enorme Sarcophaga, de enormes ojos rojos y rayado tórax. Las hormigas llevan horas atareadas. En el patio hay muchas Lasius cinereus que granjean los pulgones que atacan mis plantas, aunque yo les dejo hacer lo que quieran (sólo cuando me encuentro ramas enteras cubiertas de estos chupópteros es cuando actúo en su contra, sin veneno, eso sí). Esta vez, las hormigas y los pulgones se encuentran sobre las flores de Sedum palmeri, que también visitan las primeras Eristalis, creo que E. tenax. También llegan otros sírfidos o moscas cernícalo, que permanecen quietas en el aire, como si dudasen qué flor visitar. Observo una Episyrphus balteatus cerca de mí.
    Por fin llegan los primeros himenópteros, algunos de ellos van directos al hotel de insectos. Les oigo vibrar mientras construyen sus celdillas en los túneles de la madera. Otros van a las flores. Alguna avispa papelera también va llegando, aunque son más heliófilas y no es hasta el mediodía cuando invadirán el lugar.
    Las jaras floridas son las estrellas de esta época. Atraen más insectos que ninguna otra planta del patio, así que centro mi atención en ellas: moscas e himenópteros aprovechan sus flores como nadie, y deben darse prisa, porque duran solamente un día, aunque éstas son profusas durante varias semanas. Llegan a visitarla 4 ó 5 ejemplares de Rhodanthidium sticticum, que se especializan en las flores de las jaras, y estoy contento de que vengan. El zumbido de una Vespa me pone algo alerta mientras la observo curioseando en las ramas del saúco, que, este año, florece muy pronto, desde este mes de abril, cuando lo normal es que lo haga a partir de mediados de mayo hasta junio. Otro zumbido capta mi atención, es la enorme Xylocopa violacea, que viene a curiosear. 
    Finalmente, llegan los lepidópteros. Tres especies de mariposas cuando el sol ya está alto aparecen en busca de flores: la blanca de la col, la podalirio y la mariposa de los muros. Esta última es la que más tiempo se queda, llegando incluso a posarse en el suelo.
    Qué agradecido es el mundo de los insectos cuando se le favorece colocando unas cuantas plantas que les sirvan de alimento o refugio. Es maravilloso que haya llegado la primavera... esto solo acaba de empezar.
Eristalis tenax sobre Sedum palmeri.
Tulipán, no sé qué variedad es. Vi unos parecidos en el Real Jardín Botánico, pero se me olvidó mirar qué nombre tenían.
Asteriscus maritimus
Iberis sempervirens
Tulipanes, también desconozco la variedad.
Lasius cinereus sobre flores de Sedum palmeri.
Cistus albidus
Sambucus nigra


Cistus albidus 
Eristalis tenax libando flores de Sedum palmeri.

17 abril 2017

El cantar de las ranas en el Real Jardín Botánico

    He pasado una Semana Santa bastante peculiar e interesante, viviendo cada día docenas de aventuras en la capital de nuestro reino ibérico. Varios de esos días, me acerqué al Real Jardín Botánico, donde aparte de observar con curiosidad y detenimiento las miles y miles de flores que han surgido con la llegada del calor primaveral (correcto, solamente una mañana de visita a este encantador lugar nunca es suficiente), tuve la suerte de escuchar un concierto de ranas comunes (Pelophylax perezi) en un estanque. Los anfibios parecían no inmutarse con la presencia de los turistas, ellas seguían a lo suyo. Aquí os muestro lo que vi y oí: