Mostrando entradas con la etiqueta Bridlington. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bridlington. Mostrar todas las entradas

19 mayo 2016

Mis primeros éideres, en Bridlington

    Hoy hemos ido a pescar al puerto de Bridlington. Nada serio, lanzamos la caña, vemos lo que se ha enganchado en el anzuelo, lo liberamos y lo devolvemos al agua; hacemos lo mismo con las trampas para peces y cangrejos. Justo al llegar, sobre las doce y cuarto del mediodía, antes de que la niebla envolviera la costa entera, cuando todavía no habíamos montado las cañas ni las trampas, me he puesto a mirar las aves que flotaban en el agua del mar del Norte, gaviotas tridáctilas, sobre todo. De repente, el corazón me ha dado un vuelco, llevaba tres años esperando ver un éider (Somateria mollissima) y hoy he tenido la oportunidad de bimbar, no solo uno, sino cuatro ejemplares: un macho preciosísimo y tres hembras que lo seguían allá donde él nadaba.
    El éider (normalmente lo veo escrito sin tilde, pero a mí me gusta más con tilde) es un pato marino de gran tamaño que vive en aguas nórdicas. En esta época, deberían estar criando en tierras lejanas, pero estos cuatro se encontraban bastante al sur de su área de nidificación. Se nos han acercado bastante, y desde el balcón de piedra del espigón, he conseguido admirarlos y fotografiarlos. Había transeúntes que pasaban por allí que ni se han fijado en ellos, aunque un señor se ha parado, se ha quedado echándoles fotos, me ha mirado, sonreído y se ha ido. Parecía que las aves estaban esperando que les echásemos algo de comer o, al menos, esa es la sensación que nos ha dado...
Eider (Somateria mollissima)
Eider (Somateria mollissima)
Eider (Somateria mollissima)
Eider (Somateria mollissima)
Tres hembras de eider y el macho (Somateria mollissima).

23 febrero 2015

Paseo por Bridlington | THNHS

    Por fin puedo escribir una entrada sobre la costa. Desde que llegué a Inglaterra, cada vez me interesa más el mundo marítimo.

    Esta mañana hemos acompañado a varios miembros de la Sociedad de Historia Natural de Hull a Bridlington, una ciudad costera de Yorkshire, a 30 km de Hull. Ya allí, nos hemos paseado por el muelle, donde hemos tenido buenas vistas de diversas aves, algunas de ellas bimbazos para mí, como el correlimos oscuro (Calidris maritima), el gordo (C. canutus) y la barnacla cariblanca (Branta leucopsis), aunque la tercera era un individuo escapado y que decidió quedarse a vivir en la zona, comportándose como un ave silvestre. El viento húmedo era tan desagradable y fuerte que casi se hacía desagradable sacar las manos de los bolsillos para levantar los prismáticos y observar algún pajarillo. A un lado de la plataforma del puerto, había una gaviota que presentaba muy mal aspecto, con la cara como deformada y las plumas destrozadas, pero decidimos dejar la naturaleza seguir su curso, porque no teníamos ni idea de lo que le pasaba y te notaba que no iba a durar mucho... En el mar, desde el puerto, hemos podido observar decenas de gaviotas, todas argénteas, y varios enormes gaviones atlánticos (Larus marinus), acompañados de limícolas como un correlimos gordo (Calidris canutus), correlimos tridáctilos (Calidris alba), archibebes comunes (Tringa totanus), y otras especies como el cormorán grande (Phalacrocorax carbo).

IMG_6983 Archibebes comunes (Tringa totanus). Las aves se agrupaban, junto a algún ostrero, vuelvepiedras y los correlimos oscuros en la parte baja del muro, en una zona de rocas entre el muro y el agua del mar que se retiraba conforme bajaba la marea.

IMG_6985 Una gaviota argéntea (Larus argentatus) bostezando.
IMG_6996 Gaviota argéntea (Larus argentatus) en vuelo.

[IMG_6997 Gaviota argéntea (Larus argentatus). Como veis, tuve oportunidad de observar muchas. Es la gaviota más abundante de la zona. Varios carteles alertaban de su agresividad al ofrecérseles comida.

IMG_7005 Un vuelvepiedras (Arenaria interpres). En los puertos británicos son muy confiados, llegando en ocasiones a comer pan que algún transeúnte les ofrezca.

IMG_7008 Unos peces con bastante mal aspecto, transportados por los marineros...

IMG_7009 Bridlington, desde el puerto pesquero.

Desde el puerto de Bridlington, hemos seguido caminando por la playa hacia Sewerby, sufriendo la tempestad del mar del Norte. Por suerte, de momento no llovía, así que he podido deleitarme con algas, crustáceos sésiles y algunos moluscos, como el bígaro (Littorina saxatilis) y mejillones, que quedaron expuestos al retirarse la marea, en la parte baja del muro que separa la playa del paseo. De camino a Sewerby, hemos observado algunos alcatraces atlánticos (Morus bassanus), que volaban en dirección norte (al menos, el que yo he visto). Llegando a Sewerby, enfrente del mar, a nuestra izquierda conforme caminábamos hacia el norte, teníamos las laderas de tierra pegajosa, húmeda, y caliza de Creta. De vez en cuando, pegotes de barro resbalaban y caían al suelo. En estas laderas, había hierbajos secos, muchas colas de caballo (Equisetum telmateia) secas, del año pasado, y sobre ellas, bisbitas costeros (Anthus petrosus). Como anécdota naturalista, os contaré que hemos visto un pequeño y valiente correlimos tridáctilo incordiando a una gaviota argéntea, parecía que la gaviota tenía algo que el pequeño limícola quería, y se acercaba peligrosamente a ella, la rodeaba, correteaba a su alrededor, a pesar de que le sacaba más de diez cabezas...

IMG_7018 Correlimos oscuros (Calidris maritima), un bimbo que no he sabido saborear muy bien, aunque de recuerdo me queda esta foto. Hacía tanto viento que tenía que sujetarme las gafas al asomarme por el muro bajo el que se encontraban las aves, expuestas totalmente a las inclemencias temporales.

IMG_7025 Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus).

IMG_7050 Grupo de ostreros en un pequeño prado, bastante tranquilos a pesar de la cantidad de gente que paseaba perros y niños.

Tras devorar chips (without fish) con ansia y coger un poco de calor, nos hemos retirado, bajo la lluvia, no sin antes parar en una tienda espectacular de conchas y otros seres marinos disecados. Era el paraíso del coleccionista de conchas, y de tope de dinero a gastar me he puesto 15 libras (joé, que ni bebo ni fumo ni gasto dinero tontamente, algún caprichillo me merezco), aunque al final me he gastado 11. Algunas de las especies que he conseguido son Cardium cardissaSphaerechinus glanularis Choriaster granulatus.

¡Salud!

08 febrero 2014

Sewerby Hall and Gardens en invierno

    Ayer aprovechamos que hizo un sol espléndido en toda la costa de East Yorkshire volvimos a Sewerby Hall and Gardens, en Bridlington, donde las famosas araucarias que visteis hace unos meses en este blog
    Lo primero que nos encontramos al llegar fue una alfombra de plantas bulbosas en plena floración que crecían en parterres y terrenos ajardinados. Las primeras flores en aparecer en esta zona del mundo son los "snowdrops" (Galanthus nivalis), acompañados de los rizomatosos acónitos de invierno (Eranthis), todas ellas en invierno, seguidas por los narcisos, tulipanes y jacintos.
Flower power
     Las campanillas de invierno (Galanthus nivalis) son una especie introducida en Gran Bretaña, pero se naturalizan muy fácilmente y en seguida se extienden, con lo cual pueden parecer autóctonas, aunque lo cierto es que llevan aquí al menos cinco siglos (según algunos autores, milenios). Ya os relataré en otra entrada lo difícil que es identificarlos a veces, porque hay varias especies.
    En este jardín al borde de la costa este británica, se cultivan diversas especies arbóreas, incluso encinas de bellota amarga (Quercus ilex subsp. ilex)
Ejemplares enormes de encina. A esta subespecie (según algunos autores, se trata de una especie diferente a la encina de bellotas comestibles) le gustan los lugares húmedos y sus hojas son lauroides. A los ingleses les gustan mucho.
     Yo quería volver a ver las enormes araucarias, así que nos acercamos corriendo. Por suerte, esta vez contaba con mi cámara, lo que me permitió tomar fotos de mayor detalle. Incluso vimos que algunos ejemplares estaban desarrollando conos, que en unos meses habrán crecido lo suficiente y empezarán a caer (¡protejan sus cabezas!). Cada cono de araucaria puede llegar a pesar 8 kg. y una caída de un pedrusco así desde unos 50 m de altura tiene sus peligros. La verdad, pensamos, un estrobilaco de Araucaria araucana debe quedar genial en un herbario.
Araucaria araucana. Detalle de parte de la copa.
   Tras pasear cerca de las araucarias, tocarlas y observar los pliegues de sus cortezas, nos dirigimos a una zona de umbría donde crecían acebos (Ilex aquifolium) y tejos (Taxus baccata). Allí parloteaban y piaban aves forestales, sobre todo páridos, petirrojos y algún osado acentor, que se dejó ver bastante bien. Los herrerillos y carboneros comunes parecen estar domesticados, pues en cuanto oyen ruido se acercan a mirar. También se veían córvidos y ardillas grises (Sciurus carolinensis).
Acentor común (Prunella modularis). En inglés se dice "Dunnock".
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus). En inglés se dice "Blue Tit".
Urraca (Pica pica)
Corneja negra (Corvus corone). Los ingleses la llaman "Carrion Crow".
    Hay un jardín rodeado de muros, con parterres dispuestos geométricamente y de forma levemente laberíntica, que cuenta con una especie de helecho bastante común en la zona, la lengua de ciervo (Phyllitis scolopendrium o Asplenium scolopendrium). Ignoro si los que hay son plantados y posteriormente naturalizados. Su vistosidad lo convierte en uno de los helechos preferidos por los jardineros ingleses, además, es autóctono.
En este Phyllitis scolopendrium se aprecia la distribución de los soros, paralelos entre sí y oblicuos al nervio central.
     Cerca de los helechos habían plantado ruscos (Ruscus aculeatus). También en Gran Bretaña es autóctono y muy apreciado en jardinería. El nombre anglosajón se traduce como "escoba de carnicero", tal vez porque antiguamente se utilizaban los tallos secos para fabricar escobas un tanto rudimentarias.
Rusco (Ruscus aculeatus) o "Butcher's Broom".

    Ya de vuelta, en un establo de llamas (sí, llamas, a la orilla del Mar del Norte) y ponies, vi una corneja leucística. Por desgracia, la luz era escasa y la foto salió borrosa, pero aquí la dejo para que le echéis un vistazo.
No os metáis con él por ser diferente.
    Los jardines y parques ingleses, sobre todo los que proceden de "gente bien", siempre están a la última en cultivares y variedades de todas las plantas posibles. Sewerby Hall and Gardens no es la excepción. En parterres, por todos lados, crecían margaritas, crisantemos, prímulas y los primeros capullos de narcisos y brotes de jacintos. Por desgracia, el viento nos entonteció un poco y no aprovechamos al máximo. Teníamos frío y los ojos nublados, así que continuamos hasta un vivero a las afueras de Bridlington, donde un té y una tarta nos animaron un poco.
Florecicas de jardín. No sé qué son.
    Los viveros ingleses no suelen ser viveros como los que encontramos en España. Aquí, aparte de la zona de venta de plantas, hay cafetería, juguetería y tienda de regalos y tarjetas todo en uno. En la zona de plantas encontré tres especies del mismo género (Primula veris, P. elatior y P. vulgaris) que no dudé en comprar (¡faltaría menos!). Las tres especies son autóctonas en las Islas Británicas y crecen en bosques y setos de forma silvestre. La menos común es Primula elatior, que aparece en el este de Inglaterra, aunque se está extendiendo por toda la Isla, en dirección N y O.