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03 abril 2026

Un herrerillo común en el patio de casa

El pasado sábado, estábamos mi hija y yo jugando en el patio cuando nos llamó la atención el reclamo de un pájaro sobre nuestras cabezas, en el saúco. Se trataba de un herrerillo común (Cyanistes caeruleus), un párido poco habitual en Chinchilla. Pude grabar un vídeo rápido con el móvil, lo único que tenía a mano. Entiendo que este animal, poco habitual como digo, en la zona, requiere de árboles viejos con huecos para anidar, por ello le beneficia la colocación de cajas nido en zonas de árboles jóvenes y por eso no es muy abundante por aquí

17 febrero 2019

Herrerillo sucrense

   
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) en el río Júcar. Lo pudimos observar África Gómez y yo el 31 de diciembre de 2018 en las cercanías de Valdeganga.

31 enero 2016

Hongos, helechos y pájaros de bosque en Forge Valley

Ayer fuimos a Forge Valley, en North Yorkshire, un bosque cerca de Dalby Forest. Explorando, encontramos varias especies de helechos y hongos interesantes. En lo que respecta a aves, aparte de herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus) y petirrojos (Erithacus rubecula), no vimos mucho más, aunque oímos un busardo ratonero (Buteo buteo).
Polystichum aculeatum
Blechnum spicant
Creo que son Hypholoma.
¿Las mismas, algo más pasadas?
    De ahí fuimos directos a un saliente enclavado junto a la carretera, a poca distancia del fondo del valle, donde muchos fotógrafos y gente amante de los pájaros suelen dejar semillas y poder observar y fotografiar pájaros de cerca. No fue muy distinta la imagen que percibí de este lugar a la de hace casi un año.
Mito (Aegithalos caudatus)
Carbonero común (Parus major), macho.
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), hembra.
Trepador azul (Sitta europaea)
Mito (Aegithalos caudatus)
Carbonero palustre (Poecile palustris)
Carbonero garrapinos (Periparus ater)

20 noviembre 2015

Todos a comer manzanas

En los jardines y patios traseros, mientras nadie los visita, la naturaleza intenta "reclamar" lo que era suyo antes de la construcción de pueblos y otros asentamientos humanos, los cuales acaparan el hábitat tanto de plantas como de animales. Así, aprovecha todo lo que lo que los humanos crean para expandirse, como es el caso de los pájaros que acuden atraídos por las deliciosas manzanas del jardín. Pasado el verano, el otoño conlleva la maduración de los frutos de muchos arbustos y árboles que decoran los jardines humanos. En este, hay un viejo manzano, cuya gran cantidad de manzanas caidas al césped alimenta a varias especies de aves. Esta alfombra de grandes frutos, que rozan la pudrición, actúa a modo de comedero de pájaros, congregando varias especies diferentes bastante fáciles de observar.
    Hoy parece que ha llegado el frío para quedarse en Gran Bretaña, pero eso no me ha impedido permanecer esta mañana un buen rato tras un arbusto, observando los pájaros que acudían a comer las manzanas. Las estrellas, debido a su abundancia, han sido, primero, los mirlos comunes (Turdus merula).
Mirlo común (Turdus merula) macho, levantando la vista cuando devoraba a picotazos una manzana pasada.
Y aquí una de las hembras, poniéndose las botas con las manzanas.
Mirlo común (Turdus merula), hembra.
Tal abundancia de manzanas listas para su ingesta hace las delicias de los mirlos, como veis. También se acercaban por ahí los pinzones vulgares (Fringilla coelebs), que, por desgracia, me han avistado desde lejos y han salido volando.

Hasta los herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus) aprovechan las manzanas que aún quedan en las ramas, porque estas aves prefieren no dejar la protección de las ramas.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)
Otro pequeño párido, el regordete carbonero garrapinos (Periparus ater), especie muy abundante en el jardín, por lo menos hoy.
    También volaban en torno al manzano otros pequeños espíritus, mucho más difíciles de fotografiar que los mirlos y los paros. Hablo del reyezuelo sencillo (Regulus regulus), que vuela veloz entre la tuya y las píceas. Nos hemos mirado, él protegido por el ramaje del manzano y yo solo por mi abrigo. Con sus características boqueras negras, su banderita pileal y su insistente canto, este pajarito es inconfundible. Espero que pronto se deje sacar una fotografía más digna que esta:

Creo que una de las fotos más tontas que he hecho nunca.

08 febrero 2014

Sewerby Hall and Gardens en invierno

    Ayer aprovechamos que hizo un sol espléndido en toda la costa de East Yorkshire volvimos a Sewerby Hall and Gardens, en Bridlington, donde las famosas araucarias que visteis hace unos meses en este blog. 
    Lo primero que nos encontramos al llegar fue una alfombra de plantas bulbosas en plena floración que crecían en parterres y terrenos ajardinados. Las primeras flores en aparecer en esta zona del mundo son los "snowdrops" (Galanthus nivalis), acompañados de los rizomatosos acónitos de invierno (Eranthis), todas ellas en invierno, seguidas por los narcisos, tulipanes y jacintos.
Flower power
     Las campanillas de invierno (Galanthus nivalis) son una especie introducida en Gran Bretaña, pero se naturalizan muy fácilmente y en seguida se extienden, con lo cual pueden parecer autóctonas, aunque lo cierto es que llevan aquí al menos cinco siglos (según algunos autores, milenios). Ya os relataré en otra entrada lo difícil que es identificarlos a veces, porque hay varias especies.
    En este jardín al borde de la costa este británica, se cultivan diversas especies arbóreas, incluso encinas de bellota amarga (Quercus ilex subsp. ilex). 
Ejemplares enormes de encina. A esta subespecie (según algunos autores, se trata de una especie diferente a la encina de bellotas comestibles) le gustan los lugares húmedos y sus hojas son lauroides. A los ingleses les gustan mucho.
     Yo quería volver a ver las enormes araucarias, así que nos acercamos corriendo. Por suerte, esta vez contaba con mi cámara, lo que me permitió tomar fotos de mayor detalle. Incluso vimos que algunos ejemplares estaban desarrollando conos, que en unos meses habrán crecido lo suficiente y empezarán a caer (¡protejan sus cabezas!). Cada cono de araucaria puede llegar a pesar 8 kg. y una caída de un pedrusco así desde unos 50 m de altura tiene sus peligros. La verdad, pensamos, un estrobilaco de Araucaria araucana debe quedar genial en un herbario.
Araucaria araucana. Detalle de parte de la copa.
   Tras pasear cerca de las araucarias, tocarlas y observar los pliegues de sus cortezas, nos dirigimos a una zona de umbría donde crecían acebos (Ilex aquifolium) y tejos (Taxus baccata). Allí parloteaban y piaban aves forestales, sobre todo páridos, petirrojos y algún osado acentor, que se dejó ver bastante bien. Los herrerillos y carboneros comunes parecen estar domesticados, pues en cuanto oyen ruido se acercan a mirar. También se veían córvidos y ardillas grises (Sciurus carolinensis).
Acentor común (Prunella modularis). En inglés se dice "Dunnock".
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus). En inglés se dice "Blue Tit".
Urraca (Pica pica)
Corneja negra (Corvus corone). Los ingleses la llaman "Carrion Crow".
    Hay un jardín rodeado de muros, con parterres dispuestos geométricamente y de forma levemente laberíntica, que cuenta con una especie de helecho bastante común en la zona, la lengua de ciervo (Phyllitis scolopendrium o Asplenium scolopendrium). Ignoro si los que hay son plantados y posteriormente naturalizados. Su vistosidad lo convierte en uno de los helechos preferidos por los jardineros ingleses, además, es autóctono.
En este Phyllitis scolopendrium se aprecia la distribución de los soros, paralelos entre sí y oblicuos al nervio central.
     Cerca de los helechos habían plantado ruscos (Ruscus aculeatus). También en Gran Bretaña es autóctono y muy apreciado en jardinería. El nombre anglosajón se traduce como "escoba de carnicero", tal vez porque antiguamente se utilizaban los tallos secos para fabricar escobas un tanto rudimentarias.
Rusco (Ruscus aculeatus) o "Butcher's Broom".

    Ya de vuelta, en un establo de llamas (sí, llamas, a la orilla del Mar del Norte) y ponies, vi una corneja leucística. Por desgracia, la luz era escasa y la foto salió borrosa, pero aquí la dejo para que le echéis un vistazo.
No os metáis con él por ser diferente.
    Los jardines y parques ingleses, sobre todo los que proceden de "gente bien", siempre están a la última en cultivares y variedades de todas las plantas posibles. Sewerby Hall and Gardens no es la excepción. En parterres, por todos lados, crecían margaritas, crisantemos, prímulas y los primeros capullos de narcisos y brotes de jacintos. Por desgracia, el viento nos entonteció un poco y no aprovechamos al máximo. Teníamos frío y los ojos nublados, así que continuamos hasta un vivero a las afueras de Bridlington, donde un té y una tarta nos animaron un poco.
Florecicas de jardín. No sé qué son.
    Los viveros ingleses no suelen ser viveros como los que encontramos en España. Aquí, aparte de la zona de venta de plantas, hay cafetería, juguetería y tienda de regalos y tarjetas todo en uno. En la zona de plantas encontré tres especies del mismo género (Primula veris, P. elatior y P. vulgaris) que no dudé en comprar (¡faltaría menos!). Las tres especies son autóctonas en las Islas Británicas y crecen en bosques y setos de forma silvestre. La menos común es Primula elatior, que aparece en el este de Inglaterra, aunque se está extendiendo por toda la Isla, en dirección N y O.