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22 febrero 2018

Mediterráneo

Yo, que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul sus largas noches de invierno...

24 julio 2017

Tornant a les platges d'Alacant

    He pasado unos días en la costa levantina con mis amigas Marta y María del Mar, a quienes por fin estoy consiguiendo atraer al lado oscuro (el mundo naturalístico). La verdad es que mientras casi toda la Península estaba bajo una ola de calor de más de 40C, en Alicante no superábamos los 30C y las noches eran frescas. Me llevé un pequeño cuaderno Canson de papel normalito pero muy apto para lo que quería hacer: garabatos y notas rápidas con lápices y tinta (usé el típico Pigma Micron 0.1 y los Staedtler Pigment Liners) de cosas interesantes que veía. Nos acercamos un momento al borde del saladar de Aguamarga para coger algunas espigas y flores para dibujar.
Primera página. Espigas de dos gramíneas y flor y hoja de Nicotiana.
Segunda y tercera páginas. Avispa alfarera y Cabo de Santa Pola.
    Otro día, fuimos al Cabo de Santa Pola. Como el sol sale por el Este y al Este de Alicante está el Mar, el amanecer siempre es impresionante. El astro rey se eleva poco a poco, naranja y redondo sobre las plateadas y tranquilas aguas y durante un tiempo, todo se vuelve ocre. Así, decidimos verlo, pero desde el borde de la Sierra de Santa Pola: su conocido arrecife fósil que se formó hace unos 6 millones de años, antes de la Crisis de Salinidad del Messiniense, cuando el mar se secó. A las 5:45 am ya estábamos en camino hacia tan interesante lugar, sobre el que crecen eucaliptos, pinos carrascos, espartos, palmitos o margallons, romeros y albaidas entre otras muchas plantas interesantes. Allí crecía, en las grietas del borde mismo del precipicio, una planta que no conocía en vivo y en directo: el Teucrium buxifolium. Reconocí que era un Teucrium, pero ignoraba la especie, así que la he identificado ahora. Esta planta crece en grietas, en el piso termomediterráneo de tipo árido. Otra planta que me llamó la atención por las agallas que presentaba fueron las albaidas (Anthyllis cytisoides), las agallas eran del hemíptero Planchonia fimbriata. Las gaviotas graznaban cerca del Centro de Investigación Marina de Santa Pola y las espigas del esparto se mecían con la temprana brisa. Todo estaba tranquilo y olía bien...
Una enorme cochinilla de la humedad, ignoro la especie.
Vimos varias en el Cabo de Santa Pola.
Amanece, que no es poco. Era una mañana brumosa. Al Norte, la nube marina envolvía el Puig Campana
y los edificios de la ciudad de Alicante, penetraba con somnolencia en toda la bahía
y las gaviotas entonaban lastimeros graznidos.
    Ese mismo día, después del amanecer, continuamos hacia el Clot de Galvany. Allí, la verdad es que lo pasamos bastante bien, aunque no vimos tantas aves como esperaba, sobre todo acuáticas. Pudimos contemplar una cigüeñuela haciendo sus cosas, un fumarel cariblanco dando vueltas por la zona, una garcilla cangrejera y fochas; abejarucos, currucas cabecinegras cantando a pleno pulmón, ánades reales, un alcaudón real que permaneció largo rato sobre unas ramas secas y un morito. Una lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) adulta se dejó fotografiar bastante bien así como un lagarto ocelado (Timon nevadensis).
Cuarta y quinta páginas.
Hay un error, escribí Halimium halimioides, quería decir Halimium halimifolium.
Alcaudón real (Lanius meridionalis) en el Clot.
Festón blanco (Hipparchia fidia) en el Clot de Galvany.
Lagarto ocelado (Timon nevadensis) juvenil. Clot de Galvany.
    Tras la visita al Clot, decidimos relajarnos a la orilla del mar, esta vez en la playa de los Arenales. Ni siquiera ahí pude parar de bichear. Las gaviotas de Audouin permanecían tranquilas sobre los postes que rodean las dunas en regeneración, observando a los bañistas y, en el agua, los peces como la gran herrera (Lithognatus mormyrus) o los bancos de palometa (Trachinotus ovatus) eran fáciles de ver.
Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii). Los Arenales.
To' esto es mío.
    Otro día, al atardecer, fuimos a las dunas de Urbanova, donde florecían ya las azucenas de mar (Pancratium maritimum). Este año he visto cientos, tanto en Los Arenales como aquí, algunas creciendo entre el invasor Carpobrotus. Me encantó ver una ninfa de Sphodromantis, no sabía que curvaban el abdomen hacia arriba (estilo Ameles spallanzania), ya que, por ejemplo, las ninfas de Mantis religiosa, tan parecidas, tienen el abdomen paralelo al suelo.
Sexta y séptima páginas. Azucenas e insectos observados en las dunas.
Azucenas de mar (Pancratium maritimum). Urbanova.
    El último día, fuimos al mar a despedirnos de él. La orilla estaba llena de pequeños tesoros naturales: Codium (vermilara?), bolas de Posidonia oceanica, tallos de Cymodocea, Cystoseira, bolas ya blancas de algún alga roja, una enorme Codium bursa, algún Sargassum, conchas y jibias... y lo más sorprendente: ¡decenas de huevos de pintarroja y raya! 
Últimas páginas completadas del cuaderno.

06 abril 2012

Una de marinas

A falta de bosques, buenas son las costas. Estos días he podido observar parejas de gaviotas de Audouin (Larus audouinii) junto a pequeños bandos migrantes de correlimos tridáctilos (Calidris alba) que se alimentaban en los limos en playas cercanas a Alicante. Cormoranes grandes y moñudos se acercan de vez en cuando por allí. No es difícil ver hoy en día gaviotas de Audouin en la costa ibérica mediterránea. De aspecto pulcro y con mirada solemne, me observan con curiosidad a la caída de la tarde mientras coloco la cámara sobre una papelera, apuntando con el objetivo directamente a ellas, a la vez que el viento del Sur me zarandea sin parar. De vez en cuando, un dominguero espanta la bandada de correlimos, que se elevan sobre las aguas del Mar en una nubecilla de plumas nerviosas. Me entretiene mirar el aspecto de las gaviotas de Audouin. Su pico rojo sangre, sus alas plateadas y las oscuras primarias que sobresalen de su parte trasera me embelesan; esa mirada curiosa, diferente a la de las agresivas gaviotas patiamarillas, se posa intermitentemente en mí y en los correlimos, o en el dominguero que los espanta. Si el Mediterráneo tuviera una representante, sin duda sería una gran gaviota de Audouin, volando bien alto en el cielo... por encima de los hoteles ilegales en primera línea de playa.




Otra limícola común es el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus). Más fácil de ver
cerca de lagunas y salinas, también llega a la costa y a las marismas.