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16 enero 2023

Flamencos, avefrías, gaviotas sombrías y avutardas en Corral-Rubio

El pasado viernes 13 de enero, nos fuimos Alonso, Juanjo, Esther y yo a buscar la avefría sociable (Vanellus gregarius) que llevaba varios días viéndose por una laguna cercana a Corral-Rubio. Con esto del pajareo, se juega a veces con un factor de suerte imposible de controlar, por lo que no conseguimos verla. Sí observamos otras aves que, a pesar del frío, decidían descansar en las aguas someras de esta zona de la ZEPA "Área esteparia del este de Albacete".

Alcaudón real (Lanius meridionalis) posado en la punta de un almendro.
Parte del grupo de abundantes gaviotas sombrías (Larus fuscus) que se movían por la zona. Nos hizo mucha gracia ver un ejemplar que había encontrado un trozo de plástico rojo y jugueteaba con él, paseándolo y lanzándolo de vez en cuando.
Jóvenes flamencos (Phoenicopterus roseus).
Avefría euroasiática (Vanellus vanellus) en un bancal.
Flamencos rosas (Ph. roseus) descansando.
Los mismos flamencos, durmiendo.
    Después de visitar esta lagunilla, nos dimos una vuelta por los campos de alrededor, donde, en un momento dado, dimos con un pequeño grupo del ave voladora más pesada, la avutarda euroasiática (Otis tarda). En seguida desaparecieron tras una loma, pero nos dio tiempo a verlas a la hora dorada del atardecer.
Avutardas euroasiáticas (Otis tarda), a punto de desaparecer tras la loma.

16 noviembre 2020

Gallipatos y alcaudones en Consuegra

 14.11.2020. La densa niebla se deshace en una lluvia intermitente que cubre La Mancha toledana. A los pies del monte en que se levantan los molinos de viento de Consuegra, en un arbolillo ya sin hojas, se posa un alcaudón real (Lanius meridionalis) al que sorprendemos desde el coche aparcado mientras tomamos un tentempié.

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

    Cuando la lluvia nos da una tregua, salimos del coche e iniciamos nuestra ruta hacia la cumbre, donde nos aguardan los molinos y el castillo de Consuegra. En las laderas desarboladas que bordean la carretera de subida, se ven hierbas agostadas y Salsola vermiculata. 


    En una balsa en la que se acumula el agua y materia vegetal, nos encontramos una curiosa situación. Una gran cantidad de gallipatos (Pleurodeles waltl) se apelotonan unos encima de otros e intentan encaramarse para escapar de su medio acuático. Contamos decenas.

Gallipatos (Pleurodeles waltl), nuestro mayor tritón.

Gallipatos (Pleurodeles waltl) apelotonados.

    A pesar de que parecen no poder escapar, en una esquina de la balsa alguien ha acumulado piedras y ramas, seguramente a sabiendas del problema de los ahogamientos de anfibios, reptiles y otros animalillos, con la esperanza de que si caen, puedan volver a salir trepando por ahí.
    Continuamos nuestra subida a los molinos, sin poder hacer mucho por ellos.


    En nuestro recorrido, detecto varias especies de avecillas que pululan por ahí. Me hace ilusión ver un ejemplar de curruca rabilarga (Sylvia undata), que fotografío malamente.

Tarabilla europea (Saxicola torquatus)

Colirrojo real (Phoenicurus ochruros)

Cogujada montesina (Galerida theklae)

    Ya de vuelta y tras visitar el centro urbano de Consuegra, vislumbro entre la niebla, un bando mixto de estorninos negros (Sturnus unicolor) adultos y juveniles, y de estorninos pintos (Sturnus vulgaris) invernantes, sobre el tejado de una antigua iglesia.

Estorninos negros y pintos.

24 julio 2017

Tornant a les platges d'Alacant

    He pasado unos días en la costa levantina con mis amigas Marta y María del Mar, a quienes por fin estoy consiguiendo atraer al lado oscuro (el mundo naturalístico). La verdad es que mientras casi toda la Península estaba bajo una ola de calor de más de 40C, en Alicante no superábamos los 30C y las noches eran frescas. Me llevé un pequeño cuaderno Canson de papel normalito pero muy apto para lo que quería hacer: garabatos y notas rápidas con lápices y tinta (usé el típico Pigma Micron 0.1 y los Staedtler Pigment Liners) de cosas interesantes que veía. Nos acercamos un momento al borde del saladar de Aguamarga para coger algunas espigas y flores para dibujar.
Primera página. Espigas de dos gramíneas y flor y hoja de Nicotiana.
Segunda y tercera páginas. Avispa alfarera y Cabo de Santa Pola.
    Otro día, fuimos al Cabo de Santa Pola. Como el sol sale por el Este y al Este de Alicante está el Mar, el amanecer siempre es impresionante. El astro rey se eleva poco a poco, naranja y redondo sobre las plateadas y tranquilas aguas y durante un tiempo, todo se vuelve ocre. Así, decidimos verlo, pero desde el borde de la Sierra de Santa Pola: su conocido arrecife fósil que se formó hace unos 6 millones de años, antes de la Crisis de Salinidad del Messiniense, cuando el mar se secó. A las 5:45 am ya estábamos en camino hacia tan interesante lugar, sobre el que crecen eucaliptos, pinos carrascos, espartos, palmitos o margallons, romeros y albaidas entre otras muchas plantas interesantes. Allí crecía, en las grietas del borde mismo del precipicio, una planta que no conocía en vivo y en directo: el Teucrium buxifolium. Reconocí que era un Teucrium, pero ignoraba la especie, así que la he identificado ahora. Esta planta crece en grietas, en el piso termomediterráneo de tipo árido. Otra planta que me llamó la atención por las agallas que presentaba fueron las albaidas (Anthyllis cytisoides), las agallas eran del hemíptero Planchonia fimbriata. Las gaviotas graznaban cerca del Centro de Investigación Marina de Santa Pola y las espigas del esparto se mecían con la temprana brisa. Todo estaba tranquilo y olía bien...
Una enorme cochinilla de la humedad, ignoro la especie.
Vimos varias en el Cabo de Santa Pola.
Amanece, que no es poco. Era una mañana brumosa. Al Norte, la nube marina envolvía el Puig Campana
y los edificios de la ciudad de Alicante, penetraba con somnolencia en toda la bahía
y las gaviotas entonaban lastimeros graznidos.
    Ese mismo día, después del amanecer, continuamos hacia el Clot de Galvany. Allí, la verdad es que lo pasamos bastante bien, aunque no vimos tantas aves como esperaba, sobre todo acuáticas. Pudimos contemplar una cigüeñuela haciendo sus cosas, un fumarel cariblanco dando vueltas por la zona, una garcilla cangrejera y fochas; abejarucos, currucas cabecinegras cantando a pleno pulmón, ánades reales, un alcaudón real que permaneció largo rato sobre unas ramas secas y un morito. Una lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) adulta se dejó fotografiar bastante bien así como un lagarto ocelado (Timon nevadensis).
Cuarta y quinta páginas.
Hay un error, escribí Halimium halimioides, quería decir Halimium halimifolium.
Alcaudón real (Lanius meridionalis) en el Clot.
Festón blanco (Hipparchia fidia) en el Clot de Galvany.
Lagarto ocelado (Timon nevadensis) juvenil. Clot de Galvany.
    Tras la visita al Clot, decidimos relajarnos a la orilla del mar, esta vez en la playa de los Arenales. Ni siquiera ahí pude parar de bichear. Las gaviotas de Audouin permanecían tranquilas sobre los postes que rodean las dunas en regeneración, observando a los bañistas y, en el agua, los peces como la gran herrera (Lithognatus mormyrus) o los bancos de palometa (Trachinotus ovatus) eran fáciles de ver.
Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii). Los Arenales.
To' esto es mío.
    Otro día, al atardecer, fuimos a las dunas de Urbanova, donde florecían ya las azucenas de mar (Pancratium maritimum). Este año he visto cientos, tanto en Los Arenales como aquí, algunas creciendo entre el invasor Carpobrotus. Me encantó ver una ninfa de Sphodromantis, no sabía que curvaban el abdomen hacia arriba (estilo Ameles spallanzania), ya que, por ejemplo, las ninfas de Mantis religiosa, tan parecidas, tienen el abdomen paralelo al suelo.
Sexta y séptima páginas. Azucenas e insectos observados en las dunas.
Azucenas de mar (Pancratium maritimum). Urbanova.
    El último día, fuimos al mar a despedirnos de él. La orilla estaba llena de pequeños tesoros naturales: Codium (vermilara?), bolas de Posidonia oceanica, tallos de Cymodocea, Cystoseira, bolas ya blancas de algún alga roja, una enorme Codium bursa, algún Sargassum, conchas y jibias... y lo más sorprendente: ¡decenas de huevos de pintarroja y raya! 
Últimas páginas completadas del cuaderno.