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06 octubre 2026

Un embióptero en el patio

Embióptero en el patio. Aquí lo véis limpiándose una de sus patas que utilizan para producir seda.

El domingo, estuvimos recogiendo el patio y ordenando las macetas, y plantando algunas cosas nuevas. También regamos todo bien. Después de un rato, volvimos a salir para disfrutar del resultado, y encontramos en el suelo un bichito curioso, que he visto pocas veces: un embióptero (según iNaturalist, podría ser Haploembia solieri, aunque no me fío del todo de estas identificaciones).

18 septiembre 2026

Langostas en el patio

Ninfa de langosta egipcia (Anacridium aegyptium), sobre mis macetas.

La langosta egipcia (Anacridium aegyptium) es uno de los saltamontes más comunes en mi zona, especialmente en jardines, y personaje habitual de este blog. Mucha gente que lo ve por primera vez se impresiona con su gran tamaño, pero cuando llevas viéndolo toda la vida, terminas acostumbrándote: es, sin duda, un importante elemento más de los ecosistemas urbanos del sur de Europa. Así, otro verano más, tengo en el patio algunos ejemplares que se han ido desarrollando a partir de unos huevos que, hace meses, introdujo una hembra adulta en una de mis macetas. Yo los dejo que crezcan, y son devorados por arañas y otros animalillos que controlan sus poblaciones. Además, a mi hija le llaman mucho la atención y se los pongo en la mano y los mira con mucho cuidado.

Langosta egipcia adulta, sobre un granado enano que tengo en un macetón.

08 junio 2026

Hotel de abejas transparente: comienzan a ocuparlo

Hace unas semanas, compré en Oryx dos cajas nido para vencejo para embutir en un muro de mi casa y, también, un hotel de abejas distinto a los típicos que consisten en una caja de madera llena de palos huecos de bambú o de agujeros de madera. Desde que, hace años ya, vi un hotel de abejas muy interesante que tenía mi amiga África Gómez en su jardín, pensé que sería muy interesante construir o conseguir uno parecido, para poder observar el desarrollo de las larvas dentro, en mi patio. Los años pasaron y no hice nada en ese aspecto, hasta que, el pasado abril, he tenido la oportunidad de conseguir este hotel de abejas de la marca Schwegler:

La estructura está hecha de hormigón (muy pesado) y la tapa es de madera. 

Cuando las abejas entran por los agujeros, se encuentran tubos de plástico, cada uno de diferente diámetro. Lo interesante de este hotel de abejas es que podemos abrirlo cuando queramos para ver la metamorfosis de los insetos en su interior.
Estos días, he podido comprobar cómo ya hay varios tubos ocupados, aunque aún no he tenido tiempo de pararme a mirar qué abejas son las que entran, pero ya tengo un plan para ir conociendo a sus inquilinas.

28 mayo 2026

Volvieron las oscuras golondrinas

Como cada año, las simpáticas golondrinas comunes (Hirundo rustica) han vuelto al patio de casa. Son viejas conocidas de este blog. Esta especie anida en casa desde el año 2008, aproximadamente. Entiendo que no son las mismas siempre, sino que las descendientes de la primera pareja han seguido reconstruyendo el mismo nido año tras año. Estos días, he podido estar atentos a sus idas y venidas del nido, pues ya cuentan con, al menos, cinco polluelos que crecen rápido. Me llama la atención, casi cada año, ver tres adultos distintos alimentando a los polluelos en el nido. Entiendo que uno de ellos es un pollo del año anterior, de la misma pareja.

Golondrina común (Hirundo rustica). 26.5.2026.
Golondrina común (Hirundo rustica). 26.5.2026.
Golondrinas comunes (Hirundo rustica), en su posadero habitual. 26.5.2026.
Golondrina común (Hirundo rustica). 26.5.2026.
Se atisba el píleo de las crías, asomándose un poco en el borde del nido. 26.5.2026.

03 abril 2026

Un herrerillo común en el patio de casa

El pasado sábado, estábamos mi hija y yo jugando en el patio cuando nos llamó la atención el reclamo de un pájaro sobre nuestras cabezas, en el saúco. Se trataba de un herrerillo común (Cyanistes caeruleus), un párido poco habitual en Chinchilla. Pude grabar un vídeo rápido con el móvil, lo único que tenía a mano. Entiendo que este animal, poco habitual como digo, en la zona, requiere de árboles viejos con huecos para anidar, por ello le beneficia la colocación de cajas nido en zonas de árboles jóvenes y por eso no es muy abundante por aquí

10 enero 2026

Carboneros comunes y gorriones en los comederos del patio

Quizá el carbonero común (Parus major) sea una de las aves más típicas y abundantes del continente europeo, pero no por ello deja de alegrarme que aparezcan en los comederos que, cada invierno, coloco en las ramas del saúco de mi patio, siempre previamente desinfectados. Mi intención es que los pájaros encuentren alimento en la época más difícil para ellos. La mayor parte de las veces que observo los tubos rellenos de semillas, es el gorrión común (Passer domesticus) el pájaro que tiende a copar los comederos. Pero, cuando oigo desde casa el característico canto y reclamo del carbonero, si puedo, salgo corriendo a mirar por la ventana y observar estos coloridos páridos.

Carbonero común (Parus major). Chinchilla de Montearagón, enero de 2026.

Pareja de carboneros comunes. Chinchilla, enero de 2026.

Carbonero común. Chinchilla, enero de 2026.
Y, a pesar de lo "comunes" que también resultan los gorriones en los pueblos y ciudades españoles (aunque según recientes estudios, sus poblaciones están en caída libre), siempre es un placer ver que, cada día, dejan prácticamente vacíos los comederos. 
Gorrión común (Passer domesticus). Chinchilla. Diciembre de 2025.
Me doy cuenta de que, mientras que los gorriones suelen preferir las semillas de los comederos junto con las bolas de grasa, los carboneros tienden a visitar solamente los comederos de rejilla con las bolas de grasa. 

En mi patio, no he observado otras especies de aves en los comederos, aparte de estas dos especies y creo que, por las condiciones de mi casa, sería difícil que aparecieran otras diferentes, aunque nunca se sabe. 

25 agosto 2025

Una pequeña lagartija ibérica en el patio

 

Joven lagartija ibérica (Podarcis hispanicus) en el patio de casa.
Llevamos varios días viendo una pequeña lagartija que ha hecho de la base de una gran maceta donde tengo una Alocasia macrorrhiza su hogar. Es muy pequeña y tiene la cola azul. Hace semanas vimos que había perdido la mitad de la cola y el otro día vimos que ya se le había regenerado. Siempre es un placer ver reptiles en casa (en la mía hemos visto solamente dos especies, la lagartija ibérica y la salamanquesa común, Tarentola mauritanica).
Joven lagartija ibérica en el patio de casa.

17 agosto 2024

Un nido de Uloborus walckenaerius en el patio

Esta mañana, mientras barría el patio, he detectado un nido de arañas sin veneno, Uloborus walckenaerius (familia Uloboridae) en una rama del espino albar. Es una especie habitual en zonas cálidas de Europa, siendo común en el Mediterráneo y en parte de Centroeuropa, hasta la mitad sur de Gran Bretaña. Todos los años veo varias, casi siempre en verano, entre mis plantas.

Nido de Uloborus walckenaerius. El adulto está a la izquierda, con sus patas estiradas, hacia el centro de la ramilla. La puesta de la parte superior de la foto no ha eclosionado o eclosionó antes y ya no hay arañitas, mientras que las de abajo han nacido recientemente de su ooteca.

Por supuesto, la respeto y la dejo ahí. En mi casa no se matan arañas. Principalmente por ser artrópodos muy útiles. Si ya tenemos suficiente aguantando mosquitos y otros insectos molestos, cargarnos las arañas sólo haría aumentar a los animales pesados. Y también porque les tengo cierto cariño. Cuando veo una araña, pienso en qué culpa tendrá el pobre animal de que la haya encontrado ahí: "Perdón por asustarte, no sabía que el simple hecho de ser vista podría significar mi muerte", leí en un reel de Instagram en defensa de las arañas. Si aparecen dentro de casa, las recojo con cuidado y las libero fuera en el patio.

En el nido de Uloborus, había unas cien arañitas minúsculas, más pequeñas que un grano de sésamo, quietas en la tela. A su lado, una hembra adulta, presumiblemente la madre de todas ellas, permanecía quieta, con su típica posición con las patas estiradas.

Uloborus walckenaerius, hembra.

Uloborus walckenaerius, hembra.

Uloborus walckenaerius, hembra. Vista inferior.

Crías de Uloborus walckenaerius.

Esta familia de arañas no cuenta con glándulas de veneno, por lo que capturan pequeños insectos con fuerza y los envuelven en seda a toda velocidad para evitar que escapen. Además, su seda está cubierta de nanofibras en vez de una sustancia adhesiva, que es lo que se adhiere a los insectos que caen en la telaraña.

29 julio 2023

Mis vecinas las salamanquesas

Tengo el patio un poco abandonado, pero la otra noche salí un momento al fresco. En los revoltones del porche y en las paredes, junto a los faroles, encontré varios ejemplares de los animales más carismáticos que corretean por las paredes: las salamanquesas comunes (Tarentola mauritanica). Son reptiles muy urbanos que se han adaptado a los grandes muros de pueblos y ciudades en buena parte del Mediterráneo. En mi zona, es fácil ver estos gecos en torno a las farolas de las paredes, por la noche. A veces se ven muchos individuos en torno a ellas. 

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
Las salamanquesas son animales asiduos en este blog todos los veranos, pero no puedo evitar maravillarme con su aspecto y costumbres. Recuerdo oir sus "cantos" toda la vida, desde pequeño. Un rápido "crujido" seguido de un pequeño cacareo sordo: ¡Kjjjt! Koro-koro-koro. Es una especie de canto que los gecos emiten para comunicarse entre ellos. No he encontrado ningún estudio al respecto, quizá sea un reclamo para indicar la presencia del macho en su pequeño territorio o qué sé yo.

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica) en el techo.
Estos animales son la mar de beneficiosos, aparte de ser totalmente inofensivos. Se alimentan de decenas de mosquitos, moscas, polillas, etc. cada noche. Fijaos en la punta de sus dedos en forma de disco. En la superficie inferior de estos dedos, cuentan con unas laminillas que les permiten adherirse prácticamente a cualquier superficie.
Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
A pesar de algunas leyendas falsas sobre estos pequeños animales, las salamanquesas prosperan junto a nosotros, mientras permanecemos ajenos a los beneficios que nos aportan. 

En mi libro favorito, Industrias y andanzas de Alfanhuí de Rafael Sánchez Ferlosio (1951), cuando el joven protagonista llega a la villa de Madrid en su viaje, las salamanquesas hacen su aparición. Ferlosio las describe con cariño, bajo el manto del realismo mágico de esta novela única:

Alfanhuí abrió la ventana de su cuarto. Una mañana limpia en los balcones de Madrid. Era fiesta. Alfanhuí miró hacia arriba. El alero estaba cerca de su ventana. Asomaban las puntas de las vigas, pintadas de marrón descolorido, como taruguitos de madera resquebrajada. Encima se veían las tablas que sujetaban las tejas, arqueadas por la lluvia. Habían perdido, con el tiempo, todos sus nudos y dejaban rendijas entre una y otra, guaridas de gecos. Alfanhuí se acordó de los gecos de su casa que daban su gritito al oscurecer y salían a cazar moscas, tarantuleando por las paredes, tan vivos y espantosos. Mucho más bonitos que las lagartijas, pensó, a pesar de su gris sucio y sus verrugas; con sus ojitos de mochuelo que miran a distintas partes, siempre abiertos de par en par, con su cabeza ancha y guasona; con sus manitas de discos diminutos, como lentejuelas enhebradas. Amantes de la oscuridad, salen a la hora del crepúsculo, perezosos, como restregándose los ojillos después del sueño. Pronto se espabilan y son los más ágiles, los mejores trepadores, compañeros de las arañas con las que comparten el cupo de moscas de cada verano. Sus mejores guaridas son las barrigas de los lucidos, entre la cal y el ladrillo, de algunas casas mal hechas. Nadie sabe que sus colores son maravillosos. Porque han tomado el hábito de monjes ermitaños cuando se les ha pegado el polvo de los descanes. Pero el día de su muerte, si se pudren al sol, rezuman de sus barriguitas prodigiosos tornasoles verdiamarillos y un olor a heno, higos y almizcle, como un olor de santidad. Cuando nacen, son blancos y temblorosos como los pichones. Luego, su metamorfosis es como la de los cervatillos o los jabatos y se visten de pintas oscuras, hasta que toman los hábitos de su religión y se van a vivir a las cuevas, en madura edad. ¡Cuántos gecos había en casa del maestro, cuántos en casa de su madre! Eternos compañeros del sereno, cuando a puestas de sol, baja el escalofrío de la noche.

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)

05 junio 2023

Chochín paleártico en el patio de casa

 Llevo varios meses, por lo menos desde marzo, oyendo, en el patio de casa, el canto de un chochín paleártico (Troglodytes troglodytest). En una ocasión en que estaba sentado mirando a las musarañas, lo vi entrar volando desde el cielo, posarse en una rama, después voló hasta una pared debajo del porche, se quedó quieto cual Spiderman, y acto seguido desapareció hecho una pequeña bola de plumas. Tiempo después, lo vi de nuevo parándose en el borde de una maceta llena de agua, desde una ventana que da al patio. Cuando fui corriendo a por la cámara, volví a asomarme a la ventana y ya no estaba. Mientras tanto, oía su característico canto, que es para mí muy familiar, tal era la asiduidad con que lo percibía durante mi tiempo en Inglaterra. De hecho, la primera vez que lo oí en el patio, en seguida supe de qué pajarillo se trataba, cosa que me sorprendió muchísimo, y más abajo os explicaré por qué.

Por fin, el sábado 3 de junio, he podido fotografiarlo con la cámara. Si bien ya lo había grabado con el móvil el 6 de mayo, las imágenes que conseguí eran de una pésima calidad.

Chochín paleártico (Troglodytes troglodytes). Chinchilla (AB), 3.6.23.

Creo que puso esta cara cuando notó el sensor de la cámara a través del cristal de la ventana.

En otra postura, el mismo ejemplar.

El chochín es un ave extendida en Europa occidental. Vive en bosques, preferentemente en aquellos con una alta densidad de matorrales espinosos y muy densos, junto a ríos, arroyos... pero también en jardines con muchos recovecos y sitios donde esconderse, y en setos. Por lo general, en España, lo he visto siempre en zonas algo húmedas, no muy lejos siempre quedaba un estanque o arroyo, pero cumpliéndose siempre la premisa de que abundaran los matorrales densos. Por eso me resulta tan curioso encontrarme este pajarillo tanto tiempo en el centro de la provincia de Albacete, pues no es un animal para nada abundante, ni siquiera se ve, en el árido entorno de La Mancha, y, por ello, es una buena noticia pues ha conseguido establecerse en esta zona urbana durante varias semanas. Me alegro mucho de que este pajarito, uno de los más pequeños de Europa, esté eligiendo mi patio para criar, alimentarse, dormir o a saber qué. Seguiré atento a sus movimientos.

23 abril 2023

Me florecieron los jacintos de bosque (Hyacinthoides hispanica)

A nuestra vuelta de Costa Rica, el jacinto de bosque (Hyacinthoides hispanica), una especie autóctona de la Península Ibérica, ya nos estaba floreciendo en las macetas. Es cierto que en mi zona no se ve, pero recuerdo verlo como una especie alóctona durante mi tiempo en Gran Bretaña y les cogí cariño. Hace unos meses quise probar su cultivo, junto con otras especies, y, estos días, la espera ha dado sus frutos.

Hyacinthoides hispanica. Ejemplar cultivado. 23 de abril de 2023.

25 marzo 2023

Tulipa sylvestris subsp. sylvestris

Este otoño compré algunos bulbos y plantas en un vivero de Países Bajos, de Warande. Pedí Primula elatior, P. veris, Hyacinthoides non-scripta y Tulipa sylvestris. Lo bueno de vivir en la Unión Europea es que los ciudadanos europeos tenemos acceso a un mercado mucho mayor e interesante y podemos comprar plantas y cosas que a lo mejor en nuestro país son mucho más difíciles de encontrar; porque, que yo sepa, estas plantas no se comercializan en España. Así que, a través de Instagram, pude contactar a finales de verano con nuestros primos neerlandeses y adquirir estas plantas, que llegaron a mi casa en seguida, muy bien empaquetadas y con un aspecto óptimo. 

Por diferentes causas, no pude plantar todo en su lugar definitivo hasta unas semanas después y he de decir que, a pesar de todo, las plantas respondieron muy bien una vez las puse en sus macetas, con buen sustrado y humedad. Tuvimos un otoño sequísimo por estas latitudes y un invierno frío y árido también, que además trajo días y días de heladas (por debajo de -5º C durante varias semanas), y la primavera ha llegado con más sequía y temperaturas superiores a los 20 ºC. Así es el clima mediterráneo, impredecible como él solo, y todavía más si miramos el contexto global. Bueno, que me desvío. Casi todo ha empezado a florecer con alegría desde que las heladas desaparecieron.

Hoy comparto en este blog unas fotos que les he sacado con el móvil esta mañana soleada a las flores recién abiertas del tulipán silvestre. Esta especie, el único tulipán autóctono de nuestro continente, es propia de Eurasia, desde Portugal hasta China. En la península ibérica, encontramos dos subespecies: Tulipa sylvestris subsp. australis y T. sylvestris subsp. sylvestris. La primera se extiende por buena parte de la Iberia mediterránea, mientras que la segunda, que es la subespecie que compré, se puede ver en algunas zonas de Cataluña y parte de los Pirineos, hacia Centroeuropa e Italia. El año pasado encontré algunos ejemplares de T. sylvestris subsp. australis creciendo en un cerro de la sierra de mi pueblo y me hizo mucha ilusión, con su banda roja como si fuera un gotazo de sangre en el exterior de los pétalos. La flor de la subespecie sylvestris me parece más redondeada y los pétalos no cuentan con esa mancha roja tan evidente en la subespecie australis. 

Tulipa sylvestris subsp. sylvestris. Ejemplares cultivados. Chinchilla, 25.03.2023.

04 febrero 2021

Gorriones comunes en el patio

     Después de muchos días sin ver aves comiendo de las semillas de los comederos que puse, aunque más tarde de lo normal, en el patio, ya se van viendo las primeras aves. Estos días resultan comunes los pequeños gorriones comunes (Passer domesticus). A veces, llegan acompañados de un mirlo (Turdus merula) que prefiere subirse a las macetas y revolver la tierra en busca de lombrices, pasando de las semillas que todavía están en el suelo. Yo les espío detrás de la ventana y consigo hacerles estas fotos sin que me vean, como ocurrió el otro día con la lavandera cascadeña. Es una pena que los gorriones sean cada vez menos comunes, así que espero estar aportando mi granito de arena para que las poblaciones locales de gorrión puedan seguir adelante en este invierno tan raro meteorológicamente hablando.
Gorrión común (Passer domesticus), macho.
Gorrión común (Passer domesticus), macho.

03 febrero 2021

Psocópteros en el patio

     Hace unos días, el 31 de enero por la noche, salimos al patio a buscar pequeños invertebrados. La humedad de estos días y las temperaturas más altas favorecen en el patio la presencia de colémbolos, arañas, ácaros, coleópteros y... psocópteros. Los psocópteros son minúsculos insectos del orden Psocoptera, vulgarmente llamados "piojos de los libros", aunque es más fácil verlos en herbazales, cortezas, rocas... Según recientes estudios, están emparentados con los piojos parásitos (orden Phthiraptera, con los que forman el (super)orden Psocodea). Son de muy pequeño tamaño y el abdomen es cilíndrico o globoso con 9 segmentos. Además, pueden ser ápteros, braquípteros, micrópteros o con alas bien desarrolladas. Se alimentan de hongos y de otras materias orgánicas: el nombre "piojos de los libros" les viene de alimentarse de los hongos que crecen en la celulosa pasada, en libros antiguos o húmedos. 
    La verdad es que rara vez había prestado atención a este grupo, que he visto en varias ocasiones, pero el otro día vi dos ejemplares ápteros que no había detectado nunca y que, a varios centímetros de distancia y en la penumbra, iluminando únicamente con una linternilla, me pareció un colémbolo de los globosos (orden o suborden Symphypleona), que también tengo muchísimas ganas de ver. En fin, dejando atrás estas divagaciones entomolunáticas, lo cierto es que hacerle foto fue un pequeño desafío que conllevó una postura más bien ridícula, debido a su pequeño tamaño (1 mm). Conseguí capturar dos ejemplares para mirarlos en la lupa binocular y luego los devolví a su sitio en libertad. Bajo la lupa, me llamó la atención esa estructura tan desarrollada que tienen en la cabeza, el postclípeo.

Por el aspecto, parece de la familia Mesopsocidae.

30 enero 2021

Lavandera cascadeña en el patio de casa

Ayer hizo un día soleado en el que superamos los 18 ºC, por lo que, al volver del trabajo, me senté en el patio a devorar unos fideos orientales y a disfrutar del ambiente. Mi gata estaba suelta en ese momento por el patio, bajo mi vigilancia siempre, aunque del patio no pueda salir a la calle, pero nuestra presencia alertó a un pájaro que identifiqué como una lavandera de color amarillo. Me pareció cascadeña, pero su revoloteo, sin llegar a posarse en el suelo, no me facilitó su identificación. Esta mañana, la cosa ha sido diferente y mis sospechas se han confirmado.
    Al acercarme a la ventana de la puerta del patio, antes de salir, me he detenido a mirar si había algún pájaro en los comederos. No en ellos, sino en el suelo, la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) se desplazaba con su característico andar, moviendo la cola de arriba a abajo. 

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)

    Ha sido un grato encuentro, ya que pretendo que mi pequeñísimo patio sea un lugar de refugio y alimento para la fauna urbana local, y siempre es un placer detectar una nueva especie de pájaro. Hasta ahora, es el ave más sorprendente que he visto aquí. Además, la he visto comer semillas del suelo, como se puede ver en el vídeo de abajo del todo, cuando este animal es casi estrictamente insectívoro, según comenta Carlos M. Herrera en Twitter.

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)
Siempre cerca del agua, aunque sea una manguera. Tengo que decir aquí que todas las semillas que hay en el suelo están ahí porque el otro día pegué un salto con el comedero intentando colgarlo
en una rama muy alta y la cosa salió mal...


18 abril 2020

Tres chinches confinadas: Liocoris, Rhaphigaster y Macroplax

    Estos días de confinamiento, he observado tres chinches (hemípteros) en el patio. Una de ellas es una vieja conocida.
    Pequeñita, sobre una planta de Lavatera arborea: Liocoris tripustulatus, de la familia Miridae (míridos). Esta especie suele tener preferencia por las ortigas, aunque de vez en cuando puede aparecer sobre otras plantas. Muy parecida a las chinches del género Orthops, pero distinguible con una lupa, paciencia o una buena guía de campo. Los adultos emergen en primavera después de la hibernación y después del apareamiento, la hembra puede sobrevivir hasta la primavera siguiente. He vuelto a ver otros ejemplares en días siguientes, sobre las lavandas.
Liocoris tripustulatus - Chinchilla (AB), 10.04.2020.
Liocoris tripustulatus - Chinchilla (AB), 10.04.2020.

    La otra chinche es algo más fácil de ver, ya que es del tamaño de una moneda de 5 céntimos aproximadamente. Esta es la segunda vez que la veo en el patio, ya que creo que fue en 2012 cuando vi otra que me identificó Africa Gómez de A bug blog. Se trata de la chinche nebulosa (Rhaphigaster nebulosa), de la familia Pentatomidae (pentatómidos). Es un insecto que suele tener preferencia por árboles y arbustos caducifolios planifolios, como olmos, avellanos, majuelos, prunos... Lo podemos encontrar en gran parte del hemisferio norte, preferentemente en Europa central y meridional. Esta estaba sobre una hoja de zarzamora y aguantó pacientemente a que le realizara la sesión de fotos correspondiente. Aunque por la noche volví a salir al jardín y seguía sobre el mismo tallo.

Rhaphigaster nebulosa - Chinchilla (AB), 17.04.2020.
Rhaphigaster nebulosa - Chinchilla (AB), 17.04.2020.
    La tercera y última chinche que he visto estos días es de la familia Lygaeidae, se trata de Macroplax fasciata. Estaba sobre una de mis higueras, chupando savia de uno de los brotes. También nueva para mí.
Macroplax fasciata - Chinchilla (AB), 18.04.2020.
    Para saber más sobre el mundo de los hemípteros hay varias fuentes de información interesantes que se pueden consultar:
- British bugs - an online identification guide to UK Hemiptera.
- Els heteròpters de Catalunya (VVAA), para mí, de los libros imprescindibles en la estantería del naturalista.
- Hémiptères de France de Belgique, du Luxembourg et de Suisse, con menos especies que la anterior pero con muchísima información de otros grupos de hemípteros y no solo heterópteros. Incluye hasta hemípteros fósiles.

13 abril 2020

Detalle de una típula

Tipulidae. Chinchilla, 11.04.2020.

    Esta fotografía puede provocar rechazo en muchas personas. Lo cierto es que el asco humano hacia el aspecto de este insecto es totalmente infundado, pues la típula (familia Tipulidae) es un gran díptero (del grupo de las moscas y mosquitos) que no pica ni ataca. De hecho, su aparato bucal no está adaptado para picar ni morder de adulto, aunque algunas especies lamen néctar y flores. Otras, no comen cuando son adultas. Las larvas aparecen en algunas guías con el nombre de "gusanos de cuero" y es que su cutícula puede parecer de cuero. Viven enterradas bajo hojas y en zonas húmedas o encharcadas, pero los adultos vuelan con fuerza y suelen reposar en paredes descubiertas. 
    La típula es una especie a la que no debemos temer ni matar, al contrario, respetémoslas para que cumplan su papel en la naturaleza. Muchos animales se alimentan de ellas y las larvas ayudan en la descomposición de la hojarasca del suelo (aunque algunas se alimentan de raíces). 
    En estas semanas de entretiempo aparecen los adultos, que no son raros de ver en paredes de calles y sobre arbustos de gran parte de Europa. Son fáciles de distinguir por sus largas patas y sus alas. En la fotografía, se pueden apreciar las alas y los halterios, que son el segundo par de alas que se han modificado para convertirse en una especie de balancines.

Una Osmia en el patio

    La otra tarde salí al patio, después de una espléndida mañana soleada llena de pequeños artrópodos que iban y venían entre las flores y las hojas. Me entretuve con una hembra de Thomisus onustus, la araña cangrejo típica, que se había encaramado a unas florecillas blancas de un centro floral que organicé a finales del invierno. El sol calentaba todavía los tejados, pero en los patios todavía húmedos del pueblo, que ya no recibían la luz directa del astro rey, comenzaba a hacer algo más de fresco,. Las hormigas se paseaban más lentas por las hojas nuevas de la zarza y algunas Anthophora seguían sus últimos zumbidos del día entre los tulipanes amarillos. En una esquina umbría y mojada, un escarabajo de la familia Anthicidae daba vueltas sobre una macetilla de pensamientos blancos. La naturaleza diurna se apagaba poco a poco.
    Unos minutos después, me detuve delante de otras macetas, porque una pequeña Osmia me llamó la atención. Escalaba sobre un esqueje de plátano seco, moviendo las patas delanteras como intentando asirse a algo invisible. Al cabo de unos segundos, la tomé entre mis dedos y la llevé a los ciclámenes, y ahí pude observarla con detenimiento. 
Osmia sp. (6.04.2020)
Mirándola de cerca, pude ver que se trataba de un macho. Por otra parte, ya no soy tan atrevido para identificarla a nivel específico como solía hacer antes, que me lanzaba sin pensar a dar una identificación un poco a lo bruto. La edad y los consejos de personas a las que admiro han traído algo más de prudencia, así que prefiero dejarla en "abeja solitaria del género Osmia".
Osmia sp. (6.04.2020)
    Pero hablemos de su ecología. Las abejas del género Osmia, como la que tuve entre mis manos, anidan en grietas y agujeros, en tallos huecos y, cada vez más, en los llamados "hoteles de insectos" que se están poniendo cada vez más de moda. Las osmias nacen a finales del invierno, dependiendo de la zona pueden nacer bien entrada la primavera si el tiempo es fresco, pero suelen aparecer los primeros adultos en pleno febrero. Primero nacen muchos machos, y después las hembras. La hembra encuentra un hueco donde hacer su nido, que suele tener forma de tubo, y acumula polen al fondo del todo. Después, pone un huevo y sella la cámara con una pared o tabique de barro, repitiendo la operación una y otra vez hasta llenar el hueco. Así, la larvita que nace se alimenta del polen que le guardó su madre en la celdilla. Las larvas que quedan en las celdas más externas suelen ser machos, que nacen antes, mientras que aquellas que quedan más al fondo de las celdas son, por lo general, hembras.
Osmia sp. (6.04.2020)
    Estas abejas no hacen panal, pero son muy importantes a la hora de polinizar las primeras flores de nuestros campos. De hecho, en algunos países se sueltan osmias en plantaciones de frutales y se favorece su presencia en ellos colocando nidales que las abejillas aprovechan en seguida. De esta forma, los agricultores se aseguran una cosecha de frutas como albaricoques, peras, manzanos, almendras... Si queréis saber más sobre estos insectos, podéis consultar esta entrada del blog del CREAF.
Osmia sp. (6.04.2020)
    La abejita parecía tener frío, por lo fácil que era manipularla, así que la dejé entre los pétalos del ciclamen, para que al día siguiente se calentara y pudiera emprender el vuelo.

26 marzo 2020

Flores confinadas

    En estos días de aislamiento, he tenido la oportunidad de observar la floración de varias plantas en el patio de casa. Lo cierto es que en estas dos semanas de confinamiento, ha llovido el 80% de los días, así que tampoco he podido disfrutar mucho del aire exterior. Un día que hizo sol, me embobé mirando algunas Anthophora que zumbaban a gran velocidad entre las flores, alejando a moscardones y otras abejillas. Pero lo que realmente me ha alegrado el patio en estos días de frío y lluvia, fue ver cómo mi prímula (Primula elatior) florecía. Esta es una de las tres especies de Primula que me traje de Gran Bretaña, la única que me sobrevivió. Llevaba tres años sin florecer y creo que aportarle más humus y agua, hojas secas, etc. le ha beneficiado mucho en ese aspecto. En fin, que me ha hecho mucha ilusión, y me gustaría conseguir P. vulgaris y P. veris para acompañarla.
Primula elatior, 26.03.2020.
    Otra planta que me ha hecho mucha ilusión ver florecer ha sido la lunaria (Lunaria annua), que al principio pensé que era una semilla de plátano oriental que había germinado, pero resultó ser otra cosa. Me gusta más su nombre en inglés, "honesty". 
Lunaria annua, 26.03.2020.
    El resto del patio, aquí y allá, también explota poco a poco en florecillas y nuevas hojas.
Asplenium scolopendrium
Anemone sp.
Armeria maritima
Narcissus sp.
Anemone sp.
Tulipa sp.
Cyclamen sp.
Calendula officinalis
Taraxacum officinale aggr.