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29 julio 2026

Observaciones faunísticas de julio

A pesar de las altísimas temperaturas e incendios continuos que nos azotan constantemente en buena parte de Europa, parece que la vida quiere seguir adelante. Este mes de julio, he podido realizar diferentes observaciones puntuales naturalísticas en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, que reseño en esta entrada tan fotográfica.

Aves

A principios de mes, había mucho movimiento de papamoscas grises (Muscicapa striata), como todos los años. Es un pajarillo común de presencia estival en bosques, parques y jardines, y fácil de observar. Pude observar bastantes ejemplares a poca distancia, el día 9.

Papamoscas gris (Muscicapa striata)
En esta foto se aprecia su píleo estriado, de ahí el epíteto específico striata.
Estoy observando muchos inmaduros de aves urbanas, especialmente de mirlos (Turdus merula), por lo que no podía dejar pasar la ocasión de compartir una foto de uno de ellos.

10 agosto 2023

Subida al pico de la Almenara (sierra de Alcaraz)

La Almenara - Sierra de Alcaraz - Albacete

El pasado domingo, quedamos mis amigos Miguel Domenech y Alonso Ródenas porque hacía ya muchos días que no nos veíamos y necesitábamos nuestra buena dosis de subida a montañas en busca de naturaleza. Miguel había propuesto acercarnos al grandioso pico de la Almenara, en la sierra de Alcaraz. Se trata del pico más alto de la sierra de Alcaraz, con casi 1800 m de altitud. Desde muchos puntos de la provincia de Albacete y alrededores, se puede ver la Almenara en el horizonte. Y desde el propio pico, se divisan distancias muy lejanas de las provincias de Albacete, Jaén e incluso Granada. 

Llegamos sobre las 11:30h de la mañana justo a los pies de esta imponente montaña, atravesando densos pinares de pino laricio (Pinus nigra subsp. salzmannii), algunos centenarios, con algunas repoblaciones de pino negro de Austria (Pinus nigra subsp. nigra). No sé a quién se le ocurriría la gran idea de mezclar dos subespecies de pino negro en España cuando ya tenemos una endémica. En seguida detectamos gente en la cima de la montaña, se trataba de un grupo grande de scouts que, por el acento, debían de ser del extremo sureste de la región de Murcia. Al poco de empezar a subir, ya detectamos los primeros insectos bullendo a nuestro alrededor. Miguel encontró rápidamente un ejemplar de Albarracinia zapaterii, un "grillo de matorral" que no resulta raro en estas montañas de Albacete. 

Albarracinia zapaterii

Ascendimos relativamente rápido a la cima de la Almenara por la ladera, que era rocosa y muy empinada, dejando atrás la línea del bosque rápidamente, tras zamparnos cada uno un enorme bocadillo que Miguel nos había traído desde La Roda. El mío era de tortilla de patatas y guarretas, un tipo de chorizo alargado parecido a la chistorra, muy típico de mi zona. En el cielo volaban algunas chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax), que luego pude ver detenidamente en una ladera al otro lado de la cresta de la montaña.

La sierra de las Almenaras desde su pico más alto. A la izquierda, en la umbría, pude comprobar que crecía un bosque mixto con pinos pero también con quejigos, mostajos, arces y hasta olmos de montaña. 
Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Después bajamos como pudimos de la cima, con mucho cuidado para no caernos, y nos acercamos a un abrevadero donde había una surgencia de agua helada. Nos mojamos la cabeza y la gorra y continuamos con el coche hasta un gran claro con arbustos dispersos. Esta zona se llamaba La Lagunilla. Allí encontramos algunos saltamontes, la especialidad de Miguel, y otros insectos. Pero internándome en un bosquete algo más sombreado, pude ver una curiosa calimorfa (Euplagia quadripunctaria) volando entre los pinos, los enebros y las lavandas.

Hembra recién mudada de Tessellana tessellata en mi dedo.

Abejorro común (Bombus terrestris lusitanica) sobre el cardo corredor (Eryngium campestre).

Si miraba a lo lejos, veía pinos y encinas en las montañas que nos rodeaban.

Enebro común (Juniperus communis)

Calimorfa (Euplagia quadripunctaria)

Enorme pino laricio (Pinus nigra subsp. salzmannii)

Gomphocerippus binotatus ibericus, saltamontes de alta montaña. La localidad tipo de descripción de esta subespecie era la zona que estábamos visitando.

Gran grillo verde (Tettigonia viridissima)

Cadáver de un saltamontes afectado por la enfermedad del hongo Entomophaga grylli. El hongo que infecta al insecto manipula su cerebro para dirigirlo a una ramilla alta, donde el insecto muere y el hongo brota a través de su cutícula para dispersar sus esporas. Así de cruel es la naturaleza a veces.

Continuamos con el coche hasta la llamada fuente de la Fuenfría o de Juanfría, en el arroyo homónimo. Allí paseamos a través de un prado húmedo, rodeados de cardos (Cirsium monspessulanum subsp. ferox). Nunca habíamos visto tantas mariposas juntas como en este sitio. En un momento, distinguí casi una decena de géneros volando a la vez, como Colias, Leptidea, Iphiclides, Argynnis, Pyronia, Hipparchia, Brintesia... Se posaban en el suelo a chupar las sales y el agua que arrastraba el pequeño arroyo.
Grupo de Colias.

Una de las múltiples chupaleches (Iphiclides feisthamelii).

Una lagartija colilarga (Psammodromus algirus) nos observó durante un rato desde la sombra de unos arbustos.

Leptideas y hespéridos.

Joven araña avispa (Argiope bruennichii), tan típica de los juncales y zonas húmedas.

Argynnis adippe
Alonso hizo unas fotos espectaculares, estoy seguro de que pronto las veremos en su página de Instagram (@ius_nature). También nos encontramos algunos viejos amigos como el saltamontes Chorthippus jucundus, de color verde. Después de descansar un rato en unos bancos, mientras Miguel se echaba la siesta, Alonso y yo nos fuimos a explorar la zona, subiendo una carretera de tierra. No vimos mucho y la temperatura subía, así que nos volvimos tras hacer algunas fotos.

Carlina acanthifolia subsp. baetica, planta a la que se le atribuyen propiedades protectoras de los hogares.

Detalle de la flor.

Argynnis adippe sobre una flor de espliego (Lavandula latifolia).

Inflorescencias de otra especie de Carlina.

A las cuatro de la tarde a principios de agosto, estos pinares de montaña mediterráneos no son el mejor lugar para dar un paseo...

Flor hipocromática de un cardo del género Cirsium.

Esta Hipparchia semele se paró en la bota de Alonso a libar barro y humedad. No se despegaba de él.

Hembra de Conocephalus.

Después sugerí ir al arroyo Endrinales, donde hay una pequeña población con unas casitas que nos gustan mucho, en una especie de cañón que forma este arroyo, rodeado de vegetación densa. Dimos otro pequeño paseo por la zona hasta llegar a un claro donde cada uno se separó un poco del resto a observar bichos y plantas. Al rato, recordaba haber estado por la zona con otros buenos amigos hace unos diez años, en concreto cerca de la localidad de El Batán del Puerto, pero no recordaba el sitio por donde habíamos paseado. Recordaba claramente haber visto allí una mariposa, Argynnis paphia, pero nada más. En cambio, Miguel sí conocía un sitio interesante cerca, llamada la Fuente Lisa, junto al río Madera, que pasa por allí. Así que después del arroyo Endrinales, fuimos al río Madera a mojarnos la cabeza y a despedirnos de la sierra, no sin antes mojarnos de nuevo la cabeza.
El claro donde buscamos bichos, junto al arroyo Endrinales.

Precioso macho adulto de mantis (Mantis religiosa). No está de más decir que estos animales son totalmente inofensivos para las personas.

Mariposa de los muros (Pararge aegeria), en la Fuente Lisa (río Madera).

Caballito del diablo (Callopteryx virgo) macho en el río Madera.

Caballito del diablo (Calopteryx virgo) hembra.

Otro caballito del diablo (Calopteryx haemorrhoidalis) en el río Madera.

Con esta fantástica visión de los pinos laricios creciendo en laderas casi verticales, desde la umbría de los bosques del río Madera, nos despedimos hasta otra vez. Fue un día fantástico en compañía de mis buenos amigos, por un lugar muy especial de nuestra provincia, a muy poca distancia de casa.

05 abril 2021

Colirrojo real, orquídeas y mariposas: comienza la primavera

 Esta tarde fui a regar unas plantas autóctonas que plantamos hace un tiempo en la Sierra de Chinchilla, ya que lleva sin llover por lo menos desde el año 1283 d.C. Aprovechando la situación, me he dado un corto paseo por la Sierra en busca de alguna orquídea diferente a las Ophrys fusca que florecen ahora por doquier en el entorno (spoiler: no encontré ninguna otra de las ocho especies que he localizado hasta ahora por la zona; hace falta agua y tiempo). Al llegar, me reciben algunos himenópteros como tres millones de abejas de la miel y una Anthophora en los romeros, y una bonita Iphiclides feisthamelii que luego me volveré a encontrar, al volver al coche. Tras un paseo mirando diferentes ejemplares de orquídeas, me he detenido en una roca de un lastonar a observar los pajarillos forestales: jilgueros, pinzones, agateadores, mitos, carboneros comunes, piquituertos... revoloteaban de aquí para allá, ajenos a mi presencia (o seguramente no). 
    Después de anotar las observaciones en el cuaderno de campo, continúo hacia otra zona dentro del pinar, donde encuentro un rodal de una decena de orquídeas y me tumbo junto a ellas para dibujarlas e indicar sus partes en el cuaderno. Al rato, un pequeño paseo por un romeral me revela la presencia de otros animalillos, como las mariposas Pontia daplidice, Vanessa cardui y Callophrys rubi, y la araña Agalenatea redii. En uno de los romeros, liba una esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum), con su larga espiritrompa.

Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum)

Romeral junto a la Rambla del Agua.
Agalenatea redii

    De repente, en el pinar cercano, detecto a unos 20 metros de mí un pajarillo que picotea y revuelve el suelo. El corazón me da un vuelco, porque me doy cuenta de que es un colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), un pajarito que puede verse por aquí durante la migración sobre todo, y que hacía muchísimos años que no veía. 

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus)

Iphiclides feisthamelii

08 mayo 2020

Primer paseo del confinamiento

2 de mayo de 2020. Por fin podemos salir a dar paseos, por lo que, para nuestra primera andadura,  aprovechamos para ir al castillo que domina la cima del Cerro de San Blas y La Mancha toda. Poco tardamos en llegar, dentro del radio de 1 km en el que podemos movernos. Por el camino, me causa mucho placer ver los jaramagos, las arvejas, amapolas, malvas, lavateras y toda clase de flora primaveral en plena explosión. Una vez en el castillo, un gorrión chillón (Petronia petronia) llama mi atención en la ladera y, cómo no, también las collalbas negras (Oenanthe leucura), protagonistas orníticas de este entorno.
Collalba negra (Oenanthe leucura) - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020. 
Collalba negra (Oenanthe leucura) - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020. 
    Las plantas rupícolas que crecen en las paredes del castillo también florecen con fuerza. En nuestra zona tenemos dos especies llamativas: Sarcocapnos enneaphylla y Chaenorhinum cf. crassifolium. A veces, las flores atraen algunos insectos de los que se alimentan las collalbas. Ambas tienen preferencia por paredes rocosas calizas donde medran bien. En la pared de la muralla, a la altura de mis rodillas, detecto un par de moscas del género Bibio, posiblemente Bibio hortulanus en cópula. La hembra, de color naranja herrumbre, es muy distintiva con su cabeza pequeña y afilada; mientras que el macho es de color negro y tiene unos ojos compuestos muy grandes que le cubren casi toda la cabeza.
Bibio sp. - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020.
    Este año ha llovido más que nunca, así que la vegetación está más exuberante que nunca. Las flores tapizan las laderas del pueblo y la hierba crece más verde que nunca bajo los bancos de nubes que atraviesan el cielo de La Mancha. Pegadas a la muralla del castillo, crecen orugas, rabanizas, cerrajas, amapolas, malvas, pajitos, arvejas, ortigas, asfódelos, dientes de león, lavateras y espigas de muchas gramíneas. Y en esos mismos herbazales que flanquean los senderos, abundan también los insectos y otros invertebrados, hasta algún reptil como lagartijas o salamanquesas.
Iphiclides feisthamelii - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020.
Tarentola mauritanica - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020.


Oruga de Pontia daplidice - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020.
    Después de una vuelta bajo el sol, nos encontramos con una planta nueva para mi registro de flora chinchillana, aunque ya la había registrado en Albacete: Lamarckia aurea. Esta gramínea aparece desde las Canarias hasta Oriente Próximo, prefiriendo suelos sueltos y soleados para crecer.
Lamarckia aurea - Castillo de Chinchilla, 2.05.2020.