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24 abril 2015

Día del libro 2015

FullSizeRender (1)Como ayer fue el día del libro, hoy hablaré de mi primer "libro de animales", que no llega a ser tal, pues en realidad es una guía que trata tanto de plantas, líquenes y hongos como animales. Me la compró mi padre en Alicante en agosto de 1999, cuando yo tenía ni más ni menos que seis años recién cumplidos, y así lo atestigua la letra de mi padre, un escrito de dos líneas con pilot negro, todavía reluciente, que indica mi nombre, la ciudad donde se compró la guía, el mes y el año. El ejemplar que yo tengo es la tercera edición (1999), pero la Guía de campo, de Jan Toman y Jirí Felix, de Susaeta, todavía sigue editándose, hoy con otras portadas. Trata más de mil especies animales y vegetales, y está adornado con 1350 ilustraciones e introducciones para cada grupo de animales descritos. Además, los primeros capítulos del libro están dedicados a diferentes hábitats que se pueden encontrar en Europa: bosques de coníferas, alta montaña, bosques de hoja caduca, ríos, lagos y estanques, asentamientos humanos, etc.

Para mí, lo que más encanto le da al libro son las ilustraciones, realizadas por Kvetoslav Hísek, Libuse Knotková, Jaromír Knotek y Jirí Polák. Cuántas veces me hicieron soñar de pequeño con que me encontraba alguno de aquellos interesantes insectos de sorprendentes costumbres, como la hembra de Tettigonia viridissima, que con aquel largo oviscapto taladraba el terreno y depositaba sus huevos, o la larva de hormiga león, que construye en la arena su trampa en forma de embudo para capturar las hormigas que caen en él. La única "pega" que yo le veía de pequeño era que se centraba demasiado en la naturaleza centroeuropea, lo cual es normal, porque estaba destinada a naturalistas de esa zona. Pero yo no lo sabía y me preguntaba cosas como: ¿por qué no hay encinas, ni palmeras, ni romeros ni retamas? ¿Y la fauna ibérica, como los buitres, la gaviota patiamarilla, la gineta o la cabra montesa? A pesar de eso, la usé bien y mucho, y hoy la sigo utilizando. Por supuesto, en Inglaterra también me está siendo muy útil, ya que casi todo lo que veo en el campo aparece en la guía.

Yo se la recomiendo a cualquier persona interesada en tomar un primer contacto con la naturaleza, y si bien la edición que yo tengo está un pelín anticuada, se pueden comprar ediciones más recientes por unos 15€. No os arrepentiréis.

15 enero 2011

Descubrir libros

Lo admito. Me encanta cotillear, churripetear, fisgonear, husmear. Hay un lugar en el que me encanta hacer esto y ese lugar es la casa de mis abuelos. Allí hay una habitación con libros por todos lados. A veces, entre dos libros alargados y oscuros, aparece uno de principios del siglo XX sobre animales. Éso es lo que yo busco en casa de mis abuelos. Según me han contado, a mi bisabuelo le gustaban también mucho los animales, así que tenía libros sobre ellos, lo malo es que nadie se preocupó de esos libros y a veces aparecen así, sin más. Recuerdo que me cansé de que aparecieran sin más y desde entonces he encontrado muchos librillos, algunos de notable calidad, como una trilogía de Fabre que trata sobre los insectos en general y que es de el año 1920; otro de Maeterlink sobre las abejas de 1909 y varios más. Pero de todos esos libros, los que más sensación han causado en mi casa, sin duda, han sido los que forman la enciclopedia de la Fauna, de Felix Rodríguez de la Fuente. Aparecieron un día, cuando corrí un sillón que estorbaba. Apareció ahí la enciclopedia entera, con ese olor (estoy seguro de que todos los españoles que tengan esta colección saben cuál es) tan característico y sus letras doradas. No me lo creía, pero imaginaos lo que sentí. A pesar de no tratarse de libros muy antiguos (son de los años 70), sin duda eran el premio gordo. Además yo, por aquel entonces, estaba acostumbrado a encontrarme libros de los años 10, 20 y 30 como mucho y unos tan nuevos como éstos me parecía raro que no hubiesen sido encontrados antes. Pero ahí estaban, esperando que yo los cogiera y los leyese.