jueves, 16 de noviembre de 2017

Breve andanza por los montes de Mouriscados y Mondariz

 El antepenúltimo día de mi estancia por tierras gallegas, junto a mi amigo Alfonso, fuimos a la zona de Mouriscados, por la tarde. Era el día 31 de julio. Alfonso me llevó a unos montes bastante curiosos, repoblados con abetos de Douglas.
Abeto de Douglas (Pseudotsuga menziesii)
Neocalicrania sp.
    Era un día raro. Estaba nublado pero no llovía, hacía algo de fresco... Fuimos a buscar anfibios a una charca, pero solamente encontramos ranas comunes y algún tritón ibérico, así que nos tuvimos que entretener con lo que había:
Acrididae
Euchorthippus sp.
Mantis religiosa
Mantis religiosa
Posible Chorthippus jucundus.
    Volvimos pronto. Después de cenar dimos un paseo nocturno por Mondariz (balneario) a ver qué aparecía. Allí, en una extraña fuente burbujeante de cristal, bebimos un agua que sabía a Vichy Catalán y olía a pedo de troll. No hubo tanta suerte en lo que se refiere a fauna, pero vimos una enorme babosa del género Arion y un ciervo volante menor muerto.
Arion sp.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Perdidos por la provincia de Pontevedra

    Después de la aventura en San Andrés de Teixido, decidimos que al día siguiente, que era el sexto (30 de julio), no nos moveríamos muy lejos de casa, dentro siempre de la provincia de Pontevedra. No cogimos mucho el coche, pero sí anduvimos y nos metimos por rincones bastante poco transitados, a juzgar por la cantidad de fentos, zarzas y arbustos diversos que crecían por los senderos. Por mi parte, tenía muchas ganas de volver al "hábitat" de Alfonso en A Franqueira o "La Francesa", como erróneamente lo llamé el primer día. Me parecía uno de los lugares más interesantes que mis pies habían pisado en tierras célticas y teníamos la suerte de que nos quedaba cerca. Nos metimos por un camino distinto al de las otras veces, que Alfonso conocía. Bajando la carretera, veíamos que el cielo se nublaba algo, aunque luego se despejó. Un tojo cercano atrajo nuestra atención, en él había un colorido escarabajo longicorne, la Oberea oculata, cuyas larvas se alimentan de tejidos de sauces. 
Oberea oculata (fam. Cerambycidae).
    Siguiendo el camino, nos encontramos con unos amables aldeanos, que nos saludaron con unos amables "¡Bos días!". Estuvimos un rato hablando con ellos y nos recomendaron un camino que daba la vuelta al valle, junto al río, lo cruzaba y luego seguía hasta unos viejos molinos, y después llevaba a la aldea de O Formigueiro. Así hicimos. Nos despedimos de ellos y seguimos caminando. Al final, llegamos al puentecillo del riachuelo donde vimos los Carabus galicianus, pero por otro camino.
Joven helecho real (Osmunda regalis), bastate común en Galicia.
¡A la rica mora!
Líquenes de varias especies.
Me quedaría aquí a vivir.
El bosque estaba tranquilo, interrumpido el silencio, en ocasiones, por el reclamo de algún herrerillo.
El lonchite (Blechnum spicant) es un helecho fácil de ver en terrenos ácidos de bosques húmedos.
    Y en el puentecillo, entre los abedules y sauces, no había mucho que ver. Volvimos a buscar anfibios y encontramos lo mismo que las otras veces. Había algunas setas y muchas babosas negras gigantescas del género Arion. Volví a encontrarme alguna garrapata caminando tranquilamente sobre mis brazos. Nos entretuvimos bastante rato fotografiando setas y haciendo pruebas con la cámara, mientras se aproximaba la hora de comer. Mientras Alfonso tardaba y tardaba, practicando con su pepino de cámara, yo decidí hacer fotos de paisajes. Y esta que veis abajo fue la que mejor me quedó y la que creo que mejor refleja el ambiente de este mágico rincón gallego.
A Franqueira.
    A Alfonso se le ocurrió que quizás podríamos comer en La Cañiza, o A Cañiza, conocido enclave donde se producen jamones serranos de primera calidad. Volvimos a paso rápido al coche, pero nos desviamos por la aldea de O Formigueiro.
Pequeña setita creciendo sobre un tronco muerto en A Franqueira.
Camino de vuelta a O Formigueiro.
Bombus pascuorum
    Tras un sendero bastante difícil de transitar, invadido por zarzas, helechos y hiedra, llegamos a O Formigueiro, donde un ejército de perros nos ladró durante nuestro recorrido por esta pequeña aldea hermana de A Franqueira. Nos encontramos con las gentes que habíamos visto antes, y les preguntamos si habían visto alguna salamandra. Nos indicaron que cerca había una gran balsa con agua donde podían verse. Nos pareció raro, pues las salamandras no son muy dadas a meterse dentro del agua, así que pensamos que seguramente las confundían con algún tritón. Y efectivamente. Tras cruzarnos con una vaca que se había perdido por en medio del bosque y que emitía un bramido que nos atravesaba las "corás", llegamos a la balsa, donde decenas de tritoncillos nadaban. Eran tritones ibéricos (Lissotriton boscai). Nueva especie para mí. 
Lissotriton boscai 
Lissotriton boscai
Larva de odonato.
    Tras zamparnos sendos bocadillos descomunales de jamón serrano con queso en La Cañiza, nos acercamos a un pueblecito donde comenzaba la ruta del río Xabriña. Nos pareció un lugar encantador, con callejuelas limpias con macetas de hortensias y azaleas, helechos en los rincones y florecillas amarillas por doquier. Las golondrinas comunes iban y venían por las callejuelas soleadas, entonando sus cánticos veraniegos.
Si has ido a Galicia y no has fotografiado un hórreo, no has ido a Galicia.
Sobre el sendero caían las ramas de muchos árboles distintos cultivados en las huertas de la zona. Había árboles curiosos como robles americanos, abetos de Douglas, laureles, avellanos...
Lobito agreste (Pyronia tithonus).
    El camino nos llevó hasta unos molinos de agua, os muiños do Outeiro, abandonados pero rehabilitados para ser visitados, aunque ruinosos. Entre muretes de piedras acumuladas unas encima de otras, laureles, robledales y pinares, íbamos sorprendiéndonos con hallazgos la mar de interesantes. La luz se filtraba entre los árboles del arroyo, reflejándose en el agua que corría bajo las enormes frondes de Osmunda regalis.
Colmenas.
Oruga de Cilix sp. sobre endrino. En este mismo endrino encontramos
también una oruga de Iphiclides feisthamelii.
    En un recodo del río, nos entretuvimos tomando fotos hasta que empezó a oscurecer. Entre otras cosas, pude ver una huella de mustélido, un escorpión de agua (Nepa cinerea), más babosas, helechos, luciérnagas... Fue un día genial aunque hizo bastante calor para mi gusto y las rutas de campeo empezaban a pasar factura... Pero todavía quedaban dos jornadas de bicheo por la fantástica tierra de Galicia.
Maravillas de la naturaleza.
Calliptamus sp.
Helecho.
O muiño de Rita.
Rana patilarga (Rana iberica).
Codeso (Adenocarpus lainzii).

El surgimiento de la esfinge de la vid

    Hace unas tres semanas, mi vecina Patro me dio una gigantesca y parda oruga que identifiqué como Hippotion celerio, la esfinge de la vid, con sus enormes ocelos. Estaba sobre unos tallos de don pedros (Mirabilis jalapa), que es una planta ornamental muy cultivada en La Mancha, procedente de América. Esta planta rizomatosa es tan común que incluso se asilvestra en márgenes de carreteras y junto a acequias y caminos, y en campos baldíos. Resulta que también se ha convertido en una de las plantas nutricias favoritas de esta especie de esfíngido, aunque suele alimentarse de distintas variedades de vid (sin llegar a ser plaga) y otras plantas.
    Tan pronto como tuve a la oruga en mis manos, la guardé en una campana de tela metálica con buena cantidad de hojas de don pedro, aunque presentía que se avecinaba el momento de la crisalidación, esto es, el momento de dejar de ser oruga para convertirse en la especie de momia que precede a la mariposa. Y así fue. No habían pasado ni 48 horas cuando el animalito se había construido un imperfecto sarcófago con hojas secas y dentro se hallaba la pupa o crisálida. No conocía bien el ciclo de esta polilla, pero ahora lo he comprendido. Ayer me sorprendió el zumbido como de un enorme abejorro dentro de la campana de tela metálica y la llevé al patio, donde estuvo un buen rato asoleándose hasta que finalmente se marchó volando. Volando hacia África, donde repetirá el ciclo en aquel continente. Hasta la vista.
Hippotion celerio sobre Chrysanthemum sp.
Detalle de la parte anterior del cuerpo de Hippotion celerio.
Hippotion celerio
Hippotion celerio sobre macetilla de Graptopetalum paraguayense.

domingo, 29 de octubre de 2017

Luar na Lubre, un sueño cumplido


    Ayer día 28 de octubre, a las 20.00h, tuve la enorme suerte de ir a escuchar en vivo y en directo uno de mis grupos favoritos: Luar na Lubre. En su gira del XXX aniversario, pararon en Albacete, concretamente en el Teatro Circo, donde interpretaron, durante dos horas, temas tan conocidos y emotivos como "Tú gitana", "O son do ar", "Nao", "Memoria da noite", "Camariñas" (esta me tocó especialmente el corazón) y "Chove en Santiago", de Federico García Lorca. Algunas canciones me transmitieron las leyendas que cantan en su álbum "Torre de Breoghan" y otras, como "Fonte do Araño" me hicieron viajar a cada una de las cuatro provincias que conforman la maravillosa tierra de Galicia. Hubo varios temas que hicieron aplaudir al público con pasión, como "The sailor's hornpipe - Pasacorredoiras" o "Os animais". Todas las canciones cantadas por la hermosa y nueva voz de Luar na Lubre, Belém Tajes. Concluyeron con "El derecho de vivir en paz", del cantautor chileno Víctor Jara, muy apropiado para el momento que vivimos.

    Fue maravilloso verles y oirles en directo, qué mejor lugar para escucharles que nuestro mágico Teatro Circo, con sus constelaciones y arcos de estilo oriental con inscripciones en árabe. Un deleite, ¡espero que vuelvan!

miércoles, 18 de octubre de 2017

Líquenes tras la lluvia

    Hoy voy a centrar esta entrada en unos seres bastante ignorados, que forman un grupo poco estudiado, aun estando casi en cualquier lugar. Son formas de vida simbionte, única y primordial en los ecosistemas, de las que todos hemos oido hablar alguna vez, ya que según algunos, son bioindicadores de la calidad ambiental de un lugar (aunque hay algunos que resisten bastante bien la contaminación). Hablo de los líquenes, conjunciones biológicas de al menos tres seres vivos. Y digo "al menos", porque hace tan solo un año, se descubrió que, contrariamente a lo que se pensaba, no son solo dos los componentes de un líquen (alga y hongo), sino que muchos de ellos llevan incorporadas también levaduras en su talo. Este descubrimiento es algo revolucionario para la historia natural, pero sorprendentemente, pasó casi desapercibido. Al final del texto podéis encontrar un link a la publicación que se hizo en la revista "Science", aunque está en inglés (1).
    Finalmente, hoy ha llegado la tan esperada lluvia a La Mancha y a toda la Península Ibérica. Y no he perdido ni un segundo en acercarme a mi lugar favorito en cuanto he terminado de comer. Lo cierto es que he acabado bastante quemado en el paseo de hoy: ruido de obras, ruido de aviones de guerra y basura (botes de bebidas energéticas, envoltorios de barritas energéticas) por todos lados.
    Como el tiempo atmosférico no acompañaba, lo poco que he visto de fauna tenía mucho que ver con la humedad y las temperaturas más bajas del otoño (había decenas de Sphincterochila candidissima y Jaminia quadridens por todos lados). Algún conejo también he podido ver, los que se salvan de ser esquilmados por el áspero cazador. También he visto algún cernícalo vulgar y bandadas de aves que espantaban los cazas de combate. Todo esto ha ocurrido esta misma tarde en la Sierra Procomunal de Chinchilla.
    Me he centrado en los líquenes en el paseo de hoy, como digo. Justo ayer estuve leyendo sobre ellos, cosas como que es más fácil encontrar al ficobiente (algas y cianobacterias) suelto por el mundo que al micobionte (hongo), y que la mayor parte del talo del líquen es del hongo. El ficobionte puede ser un clorófito o un heterocontófito, mientras que los micobiontes suelen ser ascomicotas y basidiomicotas; las levaduras que se han descubierto recientemente dentro de muchos líquenes pertenecen a los basidiomicotas.
Evernia prunastri
    Otros líquenes en los que me he detenido han sido Cladonia convoluta, muy comunes en la zona. Típicos de espartales, pinares y encinares de nuestros campos calizos y secos, blanquinegros en tiempo seco, pero henchidos y verdosos en tiempo húmedo.
Cladonia convoluta, considerado variedad de Cladonia foliacea hasta hace un siglo, pero los análisis moleculares no apoyan la diferenciación entre ambas especies. Se supone que Cladonia convoluta prefiere terrenos más carbonatados que C. foliacea, que es más común en terrenos ácidos... ¿Dependerán las diferencias morfológicas de la diferencia de composición del sustrato, aun siendo la misma especie? En otras palabras, ¿podría tratarse de un ecotipo? Eso mismo opinan algunos científicos (2).
    Los siguientes líquenes que he visto son de tipo crustáceo, no foliáceo como el Cladonia, es decir, con un talo fuertemente adherido al sustrato rocoso o corteza. Son líquenes de diversas formas, amarillos, negros, blancos, grises, que aguantan temperaturas extremas tanto de frío como de calor, desecación total... Son precursores de la tierra, ya que son capaces de erosionar rocas al cabo de muchos (muchísimos) años.
Lecidella carpathica
Aspicilia calcarea
Caloplaca aurantia
     A media tarde, he vuelto a casa. De insectos, aparte de algún zygentoma, solamente he visto una Pontia daplidice y una libélula Sympetrum sp. que no volaban.
Pontia daplidice
Esto no es un líquen, sino un musgo del género Grimmia.
    Esperemos que en las próximas semanas caiga más agua del cielo. Hace falta bastante más de lo que ha caido torrencialmente, pero confío en la naturaleza para rehidratarse lo suficiente durante este otoño-invierno.

*******************************
(1) Artículo de la Revista Science, donde se habla de las levaduras encontradas en algunos líquenes (en inglés): http://science.sciencemag.org/content/353/6298/488 y la noticia publicada en el diario El País: https://elpais.com/elpais/2016/07/21/ciencia/1469116343_205469.html
(2) Delimitación de especies del género "Cladonia": revisión y evaluación de especies conflictivas, por Raquel Pino Bodas (en inglés): http://eprints.ucm.es/16613/1/T33985.pdf

jueves, 12 de octubre de 2017

Camponotus pilicornis (Roger, 1859)

Esta especie de hormiga de gran tamaño es muy común en la sierra de Chinchilla. Al atardecer, a finales de verano, son muy activas. Las obreras major son muy grandes y llamativas, el resto son más delgadas y menos rojizas. Construyen nidos bajo grandes rocas.

Septiembre natural

Chinchilla, 15.9.2017
    Las noches frías de la vieja serranía de Montearagón envuelven ya la antigua ciudad de Chinchilla. En el refugio de nuestras casas, entran insectos y otros animales para guarecerse de la llegada del otoño, algunos simplemente para hibernar, otros parecen huir de la muerte que se aproxima, como es el caso de esta Mniotype occidentalis que encontré junto a mi cama.
Mniotype occidentalis
Sierra de Alcaraz, 20.9.2017
    En la rojiza Sierra de Alcaraz, todavía intentaba el verano extender sus tentáculos hasta los primeros días del otoño. El sol calentaba con fuerza en el país de las retamas. A mediodía, en el Estrecho del Hocino, las cabras ramoneaban en la sombra, guareciéndose de la solana, los machos golpeando con fuerza sus cuernos, cuyo estruendo resonaba en toda la microrreserva... En las grietas, los caracoles, estivando todavía, se apretujaban en la sombra. Una hembra de Ameles spallanzania reposaba su curvo cuerpo sobre una brizna.
El endémico Iberus guiraoanus.
Xerosecta cespitum
Ameles spallanzania
    En Canaleja, aldea de Alcaraz enclavada en una larga llanura desde donde se ven varias sierras castellanas y andaluzas, el pino piñonero (Pinus pinea) singular sigue como desde hace años.
No conozco a ese apuesto y sensual joven que posa bajo el gran árbol.
Pino de Canaleja.
Merenderas a tutiplén, marcando bien el final del verano.
    En cambio, si nos internamos en la sierra, a los pies del pino-roble (Pinus nigra dentro de Quercus faginea), nos encontramos con la cabra montesa, que atraviesa el matorral de las laderas que lo circundan.
Madre e hijo, inmersos en la serenidad del monte mediterráneo.
Endrinas (Prunus spinosa) maduras.
Pino-roble de Peñascosa, árbol singular de nuestra provincia:
un pino laricio (Pinus nigra subsp. salzmannii creciendo en el interior de un quejigo (Quercus faginea).

Sierra de Chinchilla con Miguel Domenech, 24.9.2017

    El espartal está extraño. No hay tantos animales como de costumbre. ¿Será la hora? ¿Será la fecha? ¿Será la falta de lluvias? Ignoro la respuesa. Tal vez ese día era casualidad que no viéramos mucho. Una escolopendra (Scolopendra cingulata) a plena luz andurreaba entre los tomillos. Varios saltamontes de curiosa librea nos sorprendieron entre los matorrales, especialmente un Sphingonotus coloreado de blanco como los líquenes. Poco más vimos, algunos machos de avispa papelera. Aunque parezca mentira, nunca había visto uno. Se ve que emergen por esta época.
Ramburiella hispanica
Oedaleus decorus 
Sphingonotus sp.
Macho de Polistes gallicus.
Letur, 26.9.2017
    Las fiestas de Letur han dejado un reguero de basura en muchos lugares del entorno. En la parte baja, donde corren las acequias y el verde es más verde, se acumulan plásticos, vasos rotos, papeles. No hay mucho que ver en lo que respecta a fauna y flora. Pude fotografiar el pseudoindusio del culantrillo (Adiantum capillus-veneris) de Las Canales y compruebo que en muchas macetas y parterres crece una planta desconocida para mí: la Euphorbia marginata, identificada por Ramón Gómez a través de Biodiversidad Virtual. Esta especie procede de América. Desconozco si se cultiva en otras zonas de Albacete. Recojo algunos frutos de almez (Celtis australis), conocidos como almecinas, para sembrar en mi zona.
Culantrillo (Adiantum capillus-veneris), mostrando los pseudoindusios.
Euphorbia marginata
Puente Torres, 27.9.2017
    El calor de septiembre está siendo extraño: demasiado alto, pocas precipitaciones. No me puedo imaginar que la tónica de este mes será la misma que la de la primera mitad de octubre. Hace tanto calor, que los caracoles pequeños de la especie Theba pisana se agrupan en los tallos del hinojo, bajo los nogales de Puente Torres, como si fuera julio o agosto.
Theba pisana
Polyommatus icarus
El Río Júcar a su paso por Puente Torres.
Cabra montesa hembra con su chotillo (Capra pyrenaica).

Charco Azul, 30.9.2017
    En el Charco Azul, paraje que ha aparecido muchas veces ya en este blog, un lugar que se forma en la desembocadura del río Valdemembra en el Júcar, cerca de Valdeganga, en Bolinches, hay un herbazal muy interesante. Observo con emoción algún que otro insecto en la zona y floraciones de la hierba de san Antonio (Epilobium sp.).
Polilla esqueletizadora de la higuera (Choreutis nemorana) libando un Epilobium sp.
Euchorthippus chopardi
Cardencha (Dipsacus fullonum).
Chinche hedionda verde o pudenta (Nezara viridula).