domingo, 19 de diciembre de 2010

La hiedra

La hiedra (Hedera helix) es una planta trepadora leñosa, perenne, que cuenta con raíces adherentes y que, al contrario de lo que la gente piensa, no quitan energía a los árboles ni los consumen. Estas raíces tampoco causan estragos en los muros, es más, incluso los protegen del deterioro. La hiedra es la única planta de nuestras latitudes que trepa mediante sus raíces, y lo hace sobre el suelo, aunque normalmente escala a lo largo de un soporte; en los ejemplares de edad avanzada, las ramas abandonan el soporte y crecen libremente. En la foto de la izquierda, podemos observar una hiedra sobre un tronco de uno de los pinos del Parque de Albacete y aquí es cuando nos damos cuenta de las medidas que pueden alcanzar estas araliáceas. Las hojas de esta especie son coriáceas, verde oscuro y lustrosas por el haz. Éstas tienen formas muy variadas: en los lugares sombreados, las hojas inferiores presentan entre tres y cinco lóbulos y tienen la base acorazonada, con nerviación blanquecina. Las hojas superiores son romboidales o elípticas, de color verde mate y algo más claras. Las flores se agrupan en umbelas sencillas, verde claro, y cada una presenta cinco pétalos y cinco estambres. Las florecillas, que atraen a los insectos, suelen aparecer en verano. El fruto es esférico y del tamaño de un guisante o de un arándano, negro azulado, venenoso. Maduran al año siguiente. Encontramos hiedras en casi todos los bosques más o menos húmedos, sobre todo si hay un río o riachuelo cerca. Les gustan los robledales y los árboles viejos, las umbrías. Prefiere los terrenos calcáreos y climas suaves, aunque, si os digo la verdad, con el clima bestial súper variable de Albacete, aquí se hacen enormes y no tienen ningún problema para echar frutos. Además, su facilidad para reproducirse mediante esquejes las hacen muy queridas por los jardineros para cubrir paredes o pérgolas.
En nuestra ciudad podemos encontrar hiedras en muchos sitios: en el omnipresente Parque de Abelardo Sánchez, en casas de la calle Simón Abril, etc.
Hojas superiores de una hiedra, en el Parque.
Hiedra trepando a la entrada del Museo Provincial de Albacete, en el Parque también.

domingo, 12 de diciembre de 2010

El Jardín Viviente

Como últimamente no consigo "chicha" para mi blog, he decidido hablaros hoy sobre una serie que me ha tenido encantado desde que la vi hace un tiempo en la televisión. Se llama El jardín viviente y es una belleza. Desde una perspectiva científica pero siempre divulgativa, ésta serie de trece capítulos nos lleva hasta lo más recóndito del jardín, desde selvas arbóreas de chopos a estanques donde se desarrollan larvas de mosquito, pasando por muros, el interior de nuestro hogar, bloques de leños y setos. Con esta serie se descubren lugares maravillosos plagados de seres encantadores que viven justo delante de nuestros ojos, desarrollan una vida entera y nosotros ni nos damos cuenta. Por eso me gusta, porque nos descubre un universo que está ahí, nosotros los humanos podemos verlo si queremos, pero lo ignoramos. Además, la mayor parte de los animales que aparecen suelen ser repulsivos para la gente, pero ¿acaso nos hemos preguntado por qué les parecen repulsivos? Porque no los conocen. En esta serie se cuentan las vidas más íntimas de animales como la mantis religiosa, la lombriz de tierra, la abubilla, la misteriosa araña Argiope, diversos caracoles y diferentes especies de aves, mamíferos, reptiles, arácnidos, anélidos, anfibios, insectos...
Producida en 2003 y dirigida por Luis Juan González, esta serie emitida inicialmente por Televisión Española cuenta con el asesoramiento científico de la Universidad de Murcia. Personalmente, se la recomiendo a todo el mundo. Aquí os dejo un video de la serie. Echadle un vistazo, ¡espero que os guste y os animéis a verla!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Christmas lights de Coldplay

Christmas lights, videoclip navideño de Coldplay

Esta noche, a las 8.00 pm (GMT), o sea, a las 21.00h españolas, Coldplay subirá a su web un videoclip navideño de la canción "Christmas lights", que todavía no se conoce entera. Coldplay ha colgado en su página oficial una cuenta atrás. Para los que tengan ganas, aquí podéis ver un making of del videoclip, que fue grabado en el South Bank de Londres.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Comederos para aves en invierno

    Ya ha llegado el frío y con él, muchos animales se preparan para pasar el duro invierno que les espera. Las aves que no emigran, sin embargo, lo tienen un poco duro para encontrar alimento. Así que, ¿por qué no ayudarlas instalando comederos en jardines, parques y balcones?
    Comienza la mejor época para dejar alimento para las aves, ya que en primavera no es buen momento para dejar alpistes por ahí, pues el alimento que los humanos les proporcionemos puede suponer un problema para el desarrollo de los polluelos.
    Ya se han acabado las moras, los escaramujos, los saúcos y otros frutos del bosque. ¿Dónde encontrarán comida los zorzales, mirlos, gorriones, herrerillos o carboneros? ¡Pues en nuestros comederos!
    Existen multitud de comederos disponibles en el mercado, como el típico cestillo rellenable con cacahuetes sin corteza, como el de la foto inferior, que colgué en la terraza de mi pueblo. A estos tipos de comedero suelen llegar aves enamoradas de los frutos secos, en especial, de los cacahuetes, como los carboneros o el herrerillo. Este modelo se puede comprar en tiendas de naturaleza o incluso hacérsela uno mismo.

Es necesario cambiar los cacahuetes cada cierto tiempo porque se pudren... Sería mejor también poner cubierto el comedero, bajo un alero o alguna estructura, pero no es obligatorio, aunque así se deterioran menos. Como ya he dicho, a los páridos les encantan los cacahuetes, así que si estáis en una zona donde abunden los carboneros comunes... ¡puede que un día os sorprendan en la ventana de vuestra habitación, dándose un festín! Se venden también otros comederos para pájaros en tiendas. Hace poco compré uno en "los chinos" que me pareció que estaba bastante asequible para mi presupuesto y... qué queréis que os diga: lo acabé comprando. Lo colgué al lado del de rejilla, pero estoy pensando en cambiarlo de sitio. Éste se llena con alpiste normal y pequeñas semillas. Existen diversas asociaciones que ofrecen panfletos con la información adecuada para encontrar simientes apropiadas para las aves de jardín. El comedero que compré consiste en un tubo transparente de plástico que se llena de semillas, con cuatro agujeros con barritas para que los pajarillos se posen a comer. Pero si queréis obtener buenísimos resultados y una satisfacción enorme de haber atraído unos animales tan maravillosos a vuestra ventana o patio interior, hacedlo vosotros mismos, con vuestras manos. Se pueden hacer los dos modelos anteriores fácilmente, con unas rejas o con un tubo de plástico, pero uno de los mejores métodos es el comedero-mesa, que consiste, obviamente, en una estructura plana donde se coloca la comida sobre un palo o suspendida en el aire por un cable y se establece toda la estructura al aire libre, para que las aves puedan acceder a él fácilmente. Una amiga de Nueva York tiene uno de estos en su jardín y, como podemos ver en las fotos, realmente vale la pena:
Cardenal (Cardinalis cardinalis)
Carbonero (Parus sp) y chingolo cuelliblanco (Zonotrichia albicollis)
También existen otros modelos fácilmente asequibles para nosotros. Podemos rellenar una bolsa de esas típicas de la fruta con bolas de sebo, que a muchos pájaros les encantan. 
    No os preocupéis si, al principio, no vienen pájaros "interesantes" y sólo llegan gorriones y palomas, típicas aves de ciudad. Además, dependiendo del emplazamiento del comedero, vendrán aves de diferente "calaña". Por ejemplo, muchos fringílidos y turdidos, que son muy vergonzosos, prefieren alimentarse, muchas veces, en medio del bosque y no en un jardín al descubierto, donde puede estar expuestos a peligros como perros o gatos. Por cierto, se me olvida decir que coloquéis los bebederos o comederos lejos del alcance de sustos y en esto incluyo perros y gatos. Además, hemos de construir los comederos de forma que, si se llenan de agua, se pueda escurrir fácilmente; también deben ser fáciles de limpiar. La higiene es muy importante en los comederos, ya que, al juntarse diferentes individuos, se puede dar el caso de que se contagien unos a otros.
    Un tocón de árbol, por ejemplo, se puede usar para comedero practicando un agujero en su centro y llenándolo de sebo, semillas y fruta seca. También se pueden ensartar varios cacahuetes a través de un hilo y colgar la tira en alguna rama alta. Antes que nada, hemos de cerciorarnos de que éstos no son salados. Un tronco pequeño, en el que se practican agujeros y se rellenan con grasa y frutos secos, hará las delicias de los picos; y si no, mirad cómo disfrutan los carpinteros en los comederos adaptados para ellos en el jardín de mi amiga:
Melanerpes carolinus & Picoides pubecscens
Hay multitud de publicaciones para atraer aves a nuestro jardín y proveerles alimento y construirles comederos. Yo tengo dos libros que recomiendo a todo el mundo:
-Aves cantoras (cómo atraerlas e identificar su canto), de Chris Harbard, incluye cassette con grabación del canto de cien especies.
-La Naturaleza en tu jardín, de Albert Ruhí i Vidal, indispensable guía de trucos para atraer la fauna a nuestro jardín e incluso nuestro patio.
Quiero agradecer a Patri Paladines que me dejara usar las fotos de sus comederos para pájaros en su jardín. ¡¡Muchas gracias!!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Las cabras montesas de Albacete

Dos grupos de cabra montesa (Capra pyrenaica) han sido observados hoy por la mañana, en el estrecho del Hocino, alrededor del río Salobre. En esta zona entre Reolid y Salobre, la cabra montesa es una de las especies animales más comunes y es precisamente en éstas fechas (finales de noviembre) cuando pueden ser observados auténticos rebaños. Nos encontramos en la época de celo: los machos luchan entre ellos y les hacen "el feo" a las hembras para conseguir atraerlas. He de decir que no he visto una lucha entre machos pero sí la he oído, ha sido espectacular. Son animales maravillosos y... ¿sabéis qué? ¡Son las primeras fotos que hago de unos animales tan grandes! Me han encantado y he leído por ahí que las poblaciones están aumentando, cosa que me agrada especialmente. 
Podéis ver más fotos de las cabras en mi Flickr.




miércoles, 10 de noviembre de 2010

Caen los gigantes condenados

Ésta tarde me han despertado de la siesta unos ásperos estruendos y una gran variedad de sonidos que provenían de la calle. Al principio, he pensado que sería algún vecino en obras. Pero después me he asomado a la ventana y he visto esto:
Uno de los arces negundos de mi calle ha sido talado y cortado en trozos y, a juzgar por cómo estaba el interior del tronco, algo pasaba. De hecho, éste arce estaba justo en frente del que me causa tanta indignación mirar, éste. Según me ha contado un testigo directo de los hechos, se conoce que las raíces no eran profundas y, con las rachas de viento que han estado soplando durante éstos días, probablemente habría caído. Incluso han cerrado el parque y, a través de las rejas, he conseguido vislumbrar grandes ramajes de los plátanos. En fin, no sé cómo tengo que reaccionar ante este suceso, pero aquí lo pongo para que todos lo vean. ¿Por qué no ha conseguido aguantar el vendaval éste Acer negundo? ¿Exceso de riego? ¿Y por qué  tiene el interior del tronco de esa manera? ¿Qué ocurre con los árboles de nuestra ciudad?
Todo ha sido sorprendente cuando, al salir esta tarde, he visto que también el árbol famoso, el que me causaba tanta indignación y vergüenza ajena, ha sido talado. Sólo que desde la ventana de mi casa no se ve éste arce. Me pregunto si así se soluciona la enfermedad de un árbol.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Árboles destrozados en Albacete

No sabía ni qué nombre ponerle a este post...
¡Albaceteños! Mirad qué estropicio, qué destrucción, qué vergüenza. Conocida es en toda España nuestra fama de no respetar nuestro patrimonio, pero ésto me supera. No sé si algún conciudadano habrá pasado por la calle Pérez Galdos, a la altura del Sanatorio Santa Cristina. Los que hayan pasado por allí y estén atentos quizá se hayan fijado en que, en ese tramo, hay un arce negundo que da vergüenza verlo. Hace unos años, era un árbol más de los que crecen plantados en esta calle, junto a las falsas acacias. Pues bien, desde hace no sé cuánto, un año o dos, después de una poda bestial (de esas que suelen hacer, que pasa una grúa y les corta hasta el alma a los árboles), se quedó como puede verse en el modo street view de Google Maps, así:
Para cualquier viandante, sólo un árbol como otro cualquiera. Pero fijaos más detenidamente. El tronco está algo torcido y en la base hay unas enormes raspaduras, que me imagino que serán golpetazos de coches. Sin embargo, ésta foto de Google es de hace más de un año (no sé cuánto tiempo tienen las fotos del street view exactamente). En la última poda, los dos "muñones" que sobresalen del tronco principal fueron cortados, así que quedó como un palo pinchado en el suelo. Era simplemente, un palo marrón y pútrido clavado en un suelo cementoso de una calle contaminada, además de que se torció unos grados más hacia las baldosas. Cuando digo "palo", me refiero justamente a eso: un tronco sin ramas ni hojas ni brotes.
Al fin, ésta primavera, ha desarrollado ramillas que han crecido algo, pero sigue pareciéndome una vergüenza, un atentado, un destrozo. Aun así, las raspaduras del tronco parecen subir hacia la "no copa", así que se está quedando hecho una pena. ¿Qué ocurre? ¿Quién o qué ha hecho de éste árbol un mártir de la sociedad? ¿Cómo es que no hay medidas para solucionar su sufrimiento claramente visible? Veamos cómo estaba el otro día (martes, 26 de octubre de 2010):
Las marcas del tronco. Parece como si un oso o un ciervo gigante hubiesen estado restregándose contra la corteza del buen arce negundo.
Pero no sólo encontramos éste árbol destrozado en nuestro poblacho manchego. También en la misma calle, en dirección a la feria, hay otro arce negundo destrozado (bajo estas líneas) de una manera vergonzosa y penosa. También en el paseo de la famosa Feria de Albacete hay varios plátanos hechos un asco y todo porque construyeron debajo justo un aparcamiento y hubo que cortarles las ramas.


Lo que yo me pregunto es: ¿qué necesidad hay de podar tan bestialmente los árboles? Más bien, ¿qué necesidad hay de podar los árboles? ¿Acaso en el bosque no crecen a sus anchas y no precisan nunca de una buena poda? ¿Es que no sabe la gente que cuando se poda un árbol se rompe el equilibrio copa-raíces y a partir de ahí, depende enteramente de los humanos y su inagotable deseo podador? O no sabemos lo que es el respeto por el dominio público (y no sólo eso, sino que también es un ser vivo y se merece tanto respeto como uno de esos perros-patada que mean a los pies del sabio árbol) o estamos ciegos y no queremos ver. Ahí lo dejo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Cómo no coger setas del campo

Suillus sp
Este fin de semana, salí un microsegundo al monte y estuve fotografiando setas. Veréis: yo no entiendo de setas, no las distingo a no ser que tengan una forma o un color inconfundibles; digamos que en eso de la micología estoy un poco verde. Sin embargo, tengo idea de algunas cosas con respecto al comportamiento que debemos tomar frente a los hongos en el campo, en especial si vamos a cortar setas en ésta temporada tan apropiada que es el otoño. Cuando iba por el monte, vi desde lejos un grupo de gente en acción.
-llevaban bolsas de plastico, en vez de cestas de mimbre, apropiadas para que se esparzan las esporas de las setas cogidas.
-arrancaban las setas con micelio y todo, es decir, con las "raíces" del hongo, en vez de cortarlas con navaja (¡vamos a ver! ¡Estamos en Albacete! ¿Quién no tiene una navaja?) o cuchillo por el pie, que es como se debe hacer;
-hubo un momento en que llegué a verles pisar un grupo de setas pálidas y regordetas.
No olvidéis llevar cesta de mimbre y navaja (y ¡por favor! no aplastéis setas con los pies, que no sean comestibles no significa que no cumplan su misión en la Naturaleza) cuando vayáis al monte a por setas. Además, procurad ir con una persona informada que entienda (las personas que vi, seguro que no contaban con una de esas personas, porque si no, las cosas que les vi hacer, no se explican) o con una buena guía micológica, para asesoraros sobre las setas peligrosas o comestibles. Nuestra provincia cuenta con una buena sociedad para amantes de las setas, podéis ir a su web o al foro.
Suillus sp


jueves, 28 de octubre de 2010

El árbol de los dioses o ailanto

El ailanto (Ailanthus altissima) es un árbol originario de China. De crecimiento rápido y muy resistente a la contaminación, hace años se utilizaba como planta ornamental. De hecho, se introdujo en Europa en el siglo XVIII para repoblar, pero el proyecto fracasó. Su madera resulta relativamente blanda y no presenta ningún valor técnico especial, aunque es apropiada como madera de construcción y en la industria papelera. Intenta combatírsele por todos los medios, pero persiste y se reproduce con mucho éxito.

Es un árbol caducifolio que alcanza unos 20-25 metros de altura, por su crecimiento extrarrápido, no es una especie muy longeva, ya que vive de 40 a 50 años. El tronco es recto y fuerte, de corteza bastante lisa, con un vistoso diseño a base de rayas angulosas blanquecinas. Sus hojas son de tamaño variable, aunque pueden llegar al metro de longitud, no suelen sobrepasar los 60 cm.; de hecho, debido a su considerable tamaño y a la presencia de pínnulas (entre 11 y 18 foliolos), se confunden a veces con las ramas. La copa es abombada, no muy extendida y algo irregular. No requiere gran poda, a no ser que quiera elevarse su altura. Además, tolera temperaturas altísimas en verano y muy bajas en invierno.

No podría faltar este árbol en nuestra ciudad, que, a pesar de contar con un clima bastante duro, posee numerosas especies vegetales en sus parques y jardines, aunque muchas veces, son ignoradas por todos. El ailanto es ese árbol que aparece por todos lados: en solares, en cunetas, en agujerillos de las maltratadas aceras... No sé si, alguna vez, sobre todo entre los meses de octubre y marzo, habréis visto unas pequeñas semillas aladas de color amarillento agrupadas por remolinos de viento en las esquinas olvidadas de Albacete. La semilla en sí se encuentra en el centro justo del ala. Cuando están en el árbol todavía, suelen ser anaranjadas o bermejas, formando grupos densos que incluso permanecen en invierno, esperando, impacientes, a que las lleve el viento.

El ejemplar que veis en la foto lo localizamos en nuestro querido y maltratado Parque de Abelardo Sánchez, concretamente, a la entrada del Museo Provincial. También hay árboles de los dioses en la Calle de María Marín, ya muy cerca del Parque, algunos con el tronco gordo y alto; en el patio del Colegio Compañía de María, en la parte en que éste hace esquina con las calles Octavio Cuartero y Marqués de Villores (foto inferior). También, subiendo al Cerro de San Cristóbal en Chinchilla, encontramos ejemplares de Ailanthus altissima a los lados del asfalto. Por lo que he visto ahí, parece que les gusta mucho la sombra, sobre todo a los ejemplares de corta edad. Yo usaba hojas de éste árbol para alimentar a mis orugas de Samia ricini.

martes, 26 de octubre de 2010

Cámara nueva, vida nueva

No sé si alguien recordará mis quejas sobre la cámara que tenía. Pues bien, no es que fuera mala esa cámara, pero su costumbre de quedarse con las pilas agotadas extremadamente rápida e inoportunamente, dejaban mucho que desear. Yo no puedo ir por el monte con un montón de pilas en el bolsillo esperando que se le acabe la batería a la bendita cámara. De la calidad de imagen no tengo queja alguna. Pero ya digo que, en los momentos más insospechados, pitaba (más bien, gritaba) avisando con esas espeluznantes palabras: BATERÍA AGOTADA. La cámara, en principio, era de mi padre, pero yo la usaba más que él, sobre todo para ir al campo me la llevaba, pues siempre prefiero fotografiar a capturar especímenes vivos. En fin, era una buena cámara, pero para alguien que no la use mucho.

Ayer, por fin, y ya era hora, llegó a mis manos una nueva cámara fotográfica: la Nikon Coolpix p100. Todavía no he tenido tiempo de echarme al monte y pillar algún animal en acción, pero esta tarde, he salido a fotografiar algunos de los pocos monumentos de Albacete que permanecen secretos y a la vista de todos. La verdad es que no tengo peros de momento, tiene buena calidad de imagen, utiliza batería de litio recargable y las pocas macros que he hecho de cosas que NO son animales han salido bastante bien. Es algo más grande que la Olympus pero el diseño me gusta más, personalmente. Este puente de la nueva Fiesta (Nacional) llamada Hallowe'en, me la llevaré al monte, para entablar pláticas con los espíritus (que, como ya se sabe, se levantan estos días para pasearse por el mundo, o eso dicen) y hacerme fotos con ellos, a ver qué tal se porta la camarita...

domingo, 24 de octubre de 2010

Cassiobury Park


Esta tarde, mientras me tomaba un té, no he podido evitar ponerme a pensar en el tiempo que estuve en Watford éste verano. Y me he acordado de Cassiobury Park. Alguno recordará que estuve perdido por allí por ésta entrada en mi blog anterior. He recordado cómo lo descubrí y cómo lo exploré y la variedad de fauna y flora que vi. Una preciosidad, un regalo para los ciudadanos de Watford: Cassiobury Park.

La primera noche que estuve en la casa, situada en el número 5 de Shepherds Road, la señora de la casa me llevó a la parada de autobús donde habría de tomar el coach al día siguiente para ir a la escuela. La parada estaba justo a la entrada de Cassiobury Park. La señora me dijo que ése era el tercer parque más grande de Inglaterra y que era muy bello. Estaba oscuro y no lo vi bien, pero me pareció bonito.

El segundo domingo, las monitoras italiana y española organizaron una visita al Harlequin Shopping Centre de Watford para hacer compras y tomar algo por el centro de Watford (que no se parecía en nada a la zona donde yo vivía). En el famoso Waterstone's me compré tres libros. No puedo remediarlo: las dos veces que he ido al Reino Unido, me he comportado como un comprador compulsivo. Dos de los libros eran de una colección de New Holland, trataban (obviamente) de Naturaleza: de aves y lepidópteros británicos. La verdad es que son unas buenas guías, los dibujos tienen una cantidad de detalles increíbles; y una de las cosas que más valoraba de esos libros (y todavía valoro, tres meses después) es que están en inglés. El otro libro era Jonathan Livingstone Seagull (Juan Salvador Gaviota, en español). Éste, en parte, fue el que me hizo explorar Cassiobury Park.

Pues bien, a las 5pm, salimos del Harlequin, cada uno a su casa. Y qué gran problema, la señora me había dicho:
    "Please, Will, come back after 8 pm as my family and I are going to London this afternoon and I think we'll be here at that hour"
Yo le dije: Yes, yes.
Así que tenía todavía tres enormes horas por delante y yo no sabía qué hacer, estaba solo y perdido. Lo único que hacía era seguir los carteles que señalaban CASSIOBURY PARK, que eran verdes y grandes, con letras en blanco, para tener alguna referencia de mi casa, así que no sé cómo, acabé llegando a Rickmansworth Road, que era donde estaba la parada de autobús y una de las entradas al gran parque. Creo que ésa vez fue una de las que mejor me he sentido conmigo mismo en toda mi vida. Había conseguido hacer buen uso de mi sentido ornítico de la orientación y llegado a mi barrio. Durante el camino, admito que estuve bastante alerta, la señora me había dicho que there were groups of people that were not very... 'nice', especially after 5 pm.

Llegados a este punto, me hice una grandísima pregunta, una pregunta que desencadenaría muchas cosas, entre otras, la publicación de esta entrada. La pregunta era: "¿Qué hago ahora? Puedo hacer dos cosas: ir a explorar Cassiobury Park o quedarme en la puerta de la casa hasta que llegue la host family, muerto de aburrimiento". Vaya pregunta, me dije, y empecé a caminar por el parque, con la idea de encontrar un banco donde sentarme y leer a Richard Bach.

Había un sendero ancho por el que no pasaba mucha gente y a los lados, había grandes extensiones de hierba con enormes árboles de diversas especies, como los abetos, los pinos, hayas y robles, pero eran éstos últimos los que abundaban, y no sólo había carvallos, sino también robles americanos. Me di cuenta de que, a los pies de muchos robles, crecían pequeños saúcos. Tal vez crecieran por las deposiciones de muchos pajaruelos, que se encontraban en el suelo, al lado de los gruesos troncos de roble; esto también ocurría en los terrenos de mi escuela en Bushey.

Anduve y caminé, pero el sendero nunca se acababa, y yo veía a la gente pasar y reír y jugar y a veces, hasta cantar. Nunca en mi vida había visto tal variedad y especies de árboles y plantas juntos, así que me puse manos a la obra a guardar hojas. Hojas de castaño, saúco, arce, roble, haya, etc. Acabé con el cuaderno de la escuela hinchado hasta los topes.

Al final, encontré, en un camino cercano a unos serbales de cazadores y junto a un haya, un banco donde me senté y estuve una hora y algo leyendo, pero, constantemente, diversos animales como la ardilla gris, el zorzal o el mirlo, me interrumpían la lectura. Me di cuenta de que era perder el tiempo el leer estando en aquel lugar, en vez de explorar, así que me levanté y seguí curioseando.

A las siete y media, volví por el camino por donde había venido. Cerca, unos muchachos negros jugaban al fútbol. Cuál fue mi sorpresa cuando uno de ellos gritó "¡Pásame, pásame! ¡Estoy solo!" en perfecto español. Yo me reí y seguí andando. Pero lo mejor fue lo que vino después: justo cuando pasaba por delante de unos columpios, una señora se levantó de un banco y llamó a su hija: "¡Lucía, date prisa que nos vamos!".

Tiempo después, cuando regresé a España, estuve buscando información sobre Cassiobury Park y descubrí que se tenía noticias de su existencia en la Abadía de St Albans en el 1100, si no recuerdo mal. Una cosa antiquísima. Me encantó éste mágico lugar, sus paisajes, sus secretos y escondrijos. Recomiendo a todo aquel que se acerque a Inglaterra, hacer una visita a esta ciudad, Watford, y nunca nadie ha de perderse tan maravilloso lugar: Cassiobury Park.



jueves, 21 de octubre de 2010

De mudanza

    Hola. Me llamo Guillermo García-Saúco y este es mi blog. Antes tenía otro, pero me cansé y me pasé a Blogger, donde parece que hay más fiesta. Me encanta la naturaleza y pajarear, dibujar y hacer fotos.

Disfrutad la Naturaleza, cuidad la Tierra y los animales y, como digo siempre:
"Plant a tree & draw an animal".