martes, 1 de noviembre de 2011

El otoño en el pinar

Una pequeña seta crece en el claro del bosque,
guarecida al lado de una gran piedra en la
ladera de una colina.
En el bosque mediterráneo, y especialmente en aquel formado principalmente por pinos y coscojares, el Otoño pasa como una sombra sin que los humanos lo noten a simple vista. Al contrario que en los hayedos, robledales y otros bosques de árboles de hoja plana de la mitad norte de la Península, los pinos no cambian de color. No se les caen las hojas, obviamente. Por eso, para el ojo no acostumbrado a los pequeños cambios de la Naturaleza, el pinar otoñal no supone un espectáculo visual. Para vislumbrar la capa marrón del Otoño en el pinar, hay que mirar el suelo y los arbustos...

No hay nada mejor para un próspero Otoño que una buena lluvia en Septiembre. Por desgracia, no la ha habido, así que tenemos que conformarnos con los chaparrones de Octubre y Noviembre, algo tardíos, si bien las últimas tormentas han cargado las plantas del matorral mediterráneo y el bosque luce esplendoroso, como si los árboles se encontrasen henchidos de líquido vital. Se dice en mi zona que esas lluvias de finales de Verano reviven los hongos que abrazan la tierra, y por eso las setas crecen abundantes en los Otoños verdaderos.

    A lo que iba: como en el pinar es difícil ver cambios importantes a simple vista, hemos de observar el suelo para darnos cuenta de en qué época del año estamos. Aunque las lluvias de las que os he hablado no lleguen a tiempo, el frío y la humedad propias del Otoño empujarán la fuerza del bosque y alguna seta que otra aparecerá. Algunos brotes de Lithodora fruticosa sobresalen en los roquedos cubiertos de agujas de pino. La humedad hace que los musgos reverdezcan y parezcan esponjas de elfo, incluso las rocas que sobresalen en las cumbres parecen de otro color. Hay una niebla siniestra entre las copas de los árboles y las aves migratorias que todavía llegan de Centroeuropa se instalan en los ramajes del pino carrasco. El colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) es una de estas aves. El otro día, en la salida en la que se inspira esta entrada, estuve con unos colirrojos que me deleitaron con sus revoloteos alegres, se elevaban a toda velocidad, agitando las alas, hacia arriba, y hacían giros bruscos para posarse en una roca cercana. Había tres individuos: un macho y dos hembras. El macho tiene la cara y el pecho negro tizón, y la cola, pardorrojiza. Las hembras son más pardogrisáceas. Originariamente, el colirrojo tizón vivía en roquedos y zonas con peñascos y laderas, pero en la actualidad también se le encuentra en parques y jardines y en muros, en lugares cercanos al hombre.
Carbonero garrapinos (Parus ater)
    En mi pueblo, desde la ventana, a veces veo ejemplares solitarios tomando el sol en el viejo tejado de la casa de enfrente. Mientras las hembras jugueteaban en aquella ladera repleta de tomillo, el macho nos observaba (a ellas y a mí) desde la roca, con ojo sabio. De repente, un pajarillo nos sobrevoló a toda velocidad, hasta posarse en la punta de un pino carrasco cercano. Era un precioso carbonero garrapinos (Parus ater), que se detuvo a picotear las yemas del árbol, en busca de pequeños insectos. Nunca había visto uno. Vi correr un conejo de tiesas orejas a esconderse en su madriguera. La zona donde observé todos estos seres no era muy extensa, pero, sin duda, un simple bosquecillo reforestado puede mostrar un nivel natural de cierta calidad sin necesidad de utilizar artefactos caros. Gracias a la poca experiencia que he conseguido hasta ahora, me he dado cuenta de que, sentándome en una gran roca, bajo un árbol, a la espera de ver qué aparece, es un pasatiempo natural de lo más entretenido. Dependiendo de qué momento del día estemos hablando aparecerán unos animales y desaparecerán otros. Es como una muestra de los seres más típicos y fácilmente observables del bosque.
Los musgos yacen henchidos de humedad. Quizá debería haber algún que otro sombrerete de Suillus por ahí...

Y en la mañana grisácea sólo se oía el susurro de los pinos que sonaba.

14 comentarios:

  1. Pues Guillermo, para ser el primer garrapinos que ves, el dibujo lo has clavado. No me obligues a ponerme pesado pero, haz el favor de no descuidar el dibujo, lo puedes alternar perfectamente con las salidas al campo y los estudios (qué pelma).
    Personalmente veo que si insistes vas a conseguir grandes trabajos. Visita blogs de pintores de la naturaleza.
    El paseo otoñal por el pinar de primera. Solo con el titulo, huelo el aroma típico de estos bosques pernnes.

    Saludos.

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  2. Haz caso a "papá" Javier y no lo dejes! ;))))) No dejes nada!! Tienes madera!!! Lo que pasa es que hay que pasar por ciertas formalidades que no gustan mucho para poder dedicarse a lo que a uno le gusta. La vida está montada así, qué le vamos a hacer.

    En cuanto a la observación de la naturaleza, es lo mejor! El otro día también me entretuve yo con los tizones. Junto con los mosquiteros, los herrerillos, los petirrojos, los carboneros...Y mira que la vegetación parecía apagada pero el bosque bullía vida!

    Besos y ánimo!

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  3. Es verdad que estas lluvias han revivido el monte..., resulta maravilloso ver la magia que produce el agua en el campo. Hasta las aves se muestran más vivaces, parece que danzan y cantan agradecidas...
    Me gusta mucho leerte, oirte decir, por ejemplo:
    "...sentándome en una gran roca, bajo un árbol, a la espera de ver qué aparece es un pasatiempo natural de lo más entretenido."
    Por cierto, ayer me acordé de ti. (y hasta consulté una de tus entradas...) (te daré una pista..., las vi!)
    Un abrazo.

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  4. Hay, hay, hay..., que graciosa es tía Mamen con su ironía.

    Todo sirve en la vida Guillermo, pero, no te des mal ni te agobies por nada. Llévalo como mejor puedas o sepas.
    Y, anímate, nada de decaimientos.

    Abrazos.

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  5. Javier, que lo digo de buena fe ¿eh? :PPP Que estoy de acuerdo contigo!

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  6. Es verdad, en los pinares apenas se nota el otoño tal como lo conocemos, pero en el suelo suelen crecer las setas, algo que este año apenas ha sucedido.
    Un saludo.

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  7. Bueno Mamen, apadrinaremos a Guillermo si está de acuerdo...

    Saludos a los dos.

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  8. Claro que estoy de acuerdo!! :D Cómo no estarlo... jaja

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  9. En nuestro pueblo no llovio en Agosto y las lluvias ultimas tampoco han sido generosas, pero en nuestros ponos se respira el Otoño. Muy buen dibujo Guillermo.

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  10. He visto muchos garrapinos, pero qué envidia más grande poder dibujar así! Eso sí que es difícil!
    en mi bosque ya he cogido s. luteus y este sábado mis primeros lactarius deliciosus, auque este año no es muy setero, de momento.
    Saluudos!

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  11. iruzkin bat uzteko euskau diazunez,hemen naukazu,udazkenari buruz zerbait idazteko asmotan...Bakizu nei ingurugiroa izugarri gustatzen zaidala, batez ere udazkenian, hostoak erori iten dianean eta baso guztik hori-gorri kolorea hartzen dutenian...badakizu nire herrian ingurugiroari oso lotuta nabilela, nire herrian natura asko zaintzen baita, batez ere orain udazkena dela jende asko eta asko Irati basora joaten da perretxikoen bila eta argazki polit asko ateatzia. Gustatuko litzaidake noizbait zu hona etortzia eta guzti hau zure begiekin ikustea... baina badakit zaila dela eta hurrun zaudenez itxoin beharko detela, baina ez det itxaropena galduko ta ziur nago noizbait horrenbeste gustatzen zaizun ingurugiro udazkentxu hau ikusiko duzula nik ikusten dudan begi berdiñekin!!Besterik gabe, ziur naiz noizbait nik egiten deten bezain ondo egindo dezula euskeraz,denboa hartu!! ondo segi guille,beti bezain osasuntsu eta natura horrenbeste zaintzen... ETA GORA UDAZKENA!!=)) noizbait perretxikorenbat Irati basoan hartzen badet eta berezia bada,bidali egingo dizut penintsulako beste puntaraino .
    Pd: barkatu nire testua udazkenari buruz oso sakona izan ez bada, gustatzen zaidan arren ez dut gai hau zuk bezain ongi menderatzen! muxubek

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  12. Eskerrik asko zure iruzkinarengatik, nik ere gogo handiak ditut pirinio aldetara joateko,han bai dagola natura handia!! Muxu asko Maddi (aunque firmes con el correo de tu hermano)
    PD: ez kezkatu zure iruzkina luzea delako, asko gustatzen zait euskera!

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  13. Tu texto huele a resina mojada y a esa humedad que emana del suelo y podría llamarse "olor a setas".
    El principal don otoñal de los pinos está en el aire, es su fragancia.
    Por otro lado, aprovecha para recargar energía en el monte...que en estos tiempos todos andamos necesitados de ella.
    Y, por favor, como bien dicen Mamen y Javier: ¡No dejes el dibujo!
    Saludos, Guillermo.

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