jueves, 1 de septiembre de 2016

Mi primer encuentro con la sorprendente Argiope trifasciata


Hace unos días (27 de agosto de 2016), estuve explorando las dunas fósiles de Urbanova, provincia de Alicante. Allí crecen plantas costeras típicas del Mediterráneo, como el salado borde (Salsola oppositifolia), la bufalaga (Thymelaea hirsuta), la zamarrilla dunar (Teucrium dunense)... y otras joyas botánicas como la azucena de mar (Pancratium maritimum). A mí, que soy de interior continental y mesetario, me sorprenden siempre todas estas plantas y sus extraordinarias adaptaciones a la cercanía del mar, a la escasez de agua dulce y a la gran insolación durante gran parte del año.

    Aprovechando que estábamos en Alicante durante unas pocas jornadas, una tarde le sugerí a Jess si le apetecía ir a buscar conchas de Leonia mammillaris mammillaris (Lamarck, 1822), un pequeño gasterópodo terrestre muy extendido en terrenos secos, pedregosos y muy áridos del sureste peninsular ibérico, de las provincias de Alicante, Murcia y Almería. Y de paso, aprovechamos y caminamos unos cientos de metros hacia el sur, junto al Mar, a ver si veíamos algún otro animal. Las conchas de Leonia mammillaris son cónicas y distintivas, típicas de la familia Pomatiidae, de color blanco sucio y con la última vuelta muy ancha. En algunas zonas llegan a ser muy abundantes y es fácil encontrar cientos de conchas de ejemplares muertos bajo arbustos resecos en verano. Recogí algunas, centrándome sobre todo en ejemplares anormalmente grandes de boquinegros (Otala punctata). Sobre la arena correteaban escarabajos tenebriónidos, oscuros siempre, como pequeños monjes negros, en busca de restos animales y vegetales para alimentarse: algún Blaps, otrora abundantísimos en la zona, ahora ya no tanto; algún Pimelia y los pequeños pero poderosos Tentyria. Los Leonia mammillaris desaparecen en la parte más arenosa, en cambio los Eobania vermiculata, conocidos en castellano como chonetas, abundan aquí y allá, sin importarles si el sustrato es arenoso o la misma roca madre. Las azucenas de mar florecían en varios puntos. La verdad es que en unos pocos metros conté bastantes macollas y destacaban bastante: tratándose de la parte trasera de una playa nudista con bastante ajetreo, me sorprendió que no las hubieran arrancado. Un señor haciendo footing pasó cerca y nos preguntó el nombre de esas bonitas y delicadas flores que crecían "en medio de la nada". Me acerqué a una y me sorprendió encontrar una araña verde brillante de la especie Peucetia viridis, porque la última vez que me paseé por allí, en septiembre del año pasado, también vi otra.

    Dentro de una mata de Salsola, descubrimos el primer ejemplar de Argiope trifasciata, la araña avispa, una de las tres especies de Argiope que tenemos la suerte de poder observar en nuestra Península. Era una araña pequeña y por las guías y fotografías de internet, sabía que es una especie grandota y llamativa. Me detuve un rato con ella y después seguimos andando. En una olivarda, al cabo de unos minutos, allí había otra segunda hembra de Argiope trifasciata, con su abdomen almendrado, con bandas blancas y amarillas, en su tela de araña, esperando con paciencia que cayera algo en ella. Desde luego, en ese lugar tendría abundantes presas, sobre todo de saltamontes costeros (Heteracris littoralis), con sus patas como mojadas en vino y sus grandes ojos mirones y relucientes. Y allí estaba ella, y allí estaba yo, y el sol se ponía y así la capturé para siempre, en forma de fotografía:

3 comentarios:

  1. Me encantaron estos dias al lado del mar, tengo ganas de volver! Que gusto haber visto ya los tres Argiopes ibéricos :-) Muy interesante entrada como siempre!

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  2. Pues me regocija este vuestro primer encuentro, porque, aún en la distancia y a través de la pantalla del ordenador, también ha sido el mío. Gracias por compartirlo.

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  3. Hola Guillermo, te sigo desde hace tiempo y me gustaría que le echases un ojo a una entrada que hice en mi blog almanaque natural, no hace mucho, sobre arenales alicantinos, que por cierto, debería haber hecho dos entradas porque parte de la entrada corresponde a un arenal albaceteño que si no conoces, te recomiento porque no está muy lejos de Chinchilla.
    Un saludo y enhorabuena por el blog
    http://almanaquenatural.blogspot.com.es/2016/06/arenales-levantinos.html

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