14 septiembre 2013

Últimas noticias | Acuario de agua dulce y últimas salidas de campo

Renacuajos desarrollándose
    El mes pasado (18/8) fui a Valdeganga para ver si podía recolectar algún invertebrado para el acuario. Iba con la idea de capturar algún pequeño crustáceo o insecto. Por desgracia, la afluencia de domingueros que se acumulaban en la orilla del Júcar era demasiado grande como para ejercer mi naturalismo (no penséis mal, que sé a lo que vais) con total comodidad, así que me puse a caminar por no sé qué sendero, entre unos noguerales, y descubrí una acequia por la que corría un agua más fría que el alma del mismísimo Hades. La acequia estaba rodeada de Equisetum ramosissimum, enredaderas (Cynanchum acutum y Bryonia dioica, esta última con frutos) y de matas de higuera. Excepto algún berrido de ruiseñor bastardo (o "cetia ruiseñor", como lo quieren llamar ahora) que se oía de vez en cuando en la ribera y gorjeos de abejarucos, la tarde no tenía pinta de ser muy fructífera con respecto a las aves, así que me entretuve mirando lo que la argéntea corriente llevaba en su seno: hojas secas, hojas no secas, caracoles ahogados, insectos... Un rápido movimiento en el fondo de la acequia captó mi atención: había varios renacuajos de rana común (Pelophylax perezi), de un tamaño bastante apetitoso, así que capturé tres y los puse en el acuario. Al contrario que otros renacuajos que he mantenido, como los de sapo corredor, estos se han estado desarrollando muy lentamente. Hoy (13/9) sin embargo, uno de los renacuajos presentaba el siguiente aspecto:
Este ejemplar todavía respira mediante branquias, ya que lo veo boquear todo el tiempo.
    Los otros dos renacuajos, sin embargo, no han desarrollado extremidades todavía, y continúan royendo algas y otros restos orgánicos de la gravilla. Mientras tanto, las Daphnias parecen haber alcanzado un número de individuos constante, incluso puede que hayan muerto bastantes ejemplares.
    La temperatura del agua ha variado desde 25ºC los primeros días (mediados de verano), hasta 21ºC ahora, en septiembre.

Primeras mantis del verano, otros insectos y cardos
     El fuerte calor estival no nos permitió explorar mucho durante agosto, aunque encontramos momentos para salir al campo. El primer día, descubrimos un macho de Iris oratoria en fase parda que huyó volando en seguida.
    La segunda especie de mantis vino con una observación (26/8) de una hermosa hembra parda de Mantis religiosa, un ejemplar de unos 9 cm de longitud que reposaba boca abajo (como les gusta a los "mántidos de arbusto") que encontramos en un seto de lavanda a los pies del Cerro de San Cristóbal (Chinchilla, AB). Ese mismo día, vimos los primeros cardos (Atractylis humilis) florecidos en la Sierra de Chinchilla, caméfitos que gustan de terrenos calcáreos y que florecen entre julio y octubre. Junto a ellos, los Echinops ritro seguían con sus fitoquehaceres.
A la izquierda, Atractylis humilis. A la derecha, Echinops ritro.
    Este año, la Sierra está cargada de mariposas, y los ninfálidos, como esta Argynnis pandora, aprovechan libando flores del Atractylis.
Esto no es una mantis.
     Volviendo a las mantis, no fue hasta el pasado domingo (8/9), cuando nos detuvimos a mirar unas matitas de ajedrea (Satureja montana), también en Chinchilla, cuando volvimos a ver nuevas especies: dos pequeñas ninfas de Empusa pennata de escasos 2 cm de longitud se paseaban por un sendero creado a base de rodadas de bicis (cómo odio a los ciclistas domingueros sin escrúpulos...). Y van tres especies de mántidos.
    La cuarta ha llegado hoy (13/9), en forma de una Geomantis larvoides que correteaba por otro sendero. Menudo bicho, ¡qué manera de correr! Esto es lo que yo llamo "mantis de suelo". Por suerte, con mis poderes mántidos he conseguido que se estuviera quieta, a pesar de que lo ha hecho en mi mano (ya sé que las fotos de bichos en mano no quedan bien, a mí tampoco me gustan, pero es para que la veáis, hombreyà).
Geomantis larvoides.
    Justo después de ver la Geomantis, nos hemos cruzado en un polvoriento tomillar dos bonitos ejemplares amarillos, un macho y una hembra, de Mantis religiosa. Observando a la hembra, he llegado a una conclusión, y es que las hembras que se desarrollan en jardines se suelen hacer más grandes que las que veo en el campo (no siempre, sin embargo; pero ya me he encontrado varias que respaldan esto). Ha sido en este mismo lugar, en el herbazal agostado-tomillar polvoriento, donde he encontrado un cerambícido o escarabajo longicorne que todavía no hemos identificado. El animal estaba acurrucado en una flor seca de cardo corredor (Eryngium campestre). Si alguien sabe de qué especie se trata, que se anime a decirlo...
#ACTUALIZADO: me han ayudado a identificar el cerambícido (en el grupo Fotografía Insectos y Artrópodos de la Península Ibérica -España y Portugal). Seguramente se trate de Vesperus fuentei Pic, 1905, un endemismo íbero-balear del que se desconoce la larva y los hábitos alimentarios. Los imagos aparecen durante los meses de agosto, septiembre y octubre, siendo los machos activos voladores crepusculares o nocturnos (de "Sobre la puesta de Vesperus fuentei Pic,1905 (Coleoptera: Cerambycidae: Lepturinae)" de José Ignacio López Colón (Societat d'Historia Natural de les Balears)).

Las primeras setas y bellotas de encina 
Suillus
    Las últimas lluvias del verano han mojado lo suficiente el sustrato silvano como para permitir el desarrollo del cuerpo fructífero de los hongos. También hoy, mientras los abejarucos se despedían del Mediterráneo con sus gorjeos, he visto los primeros Suillus. De tamaño no muy grande, y algunos mordisqueados, levantaban la alfombra de acículas, anunciando el otoño.
    En nuestro paseo, sólo hemos observado tres setas, pero claramente el suelo del bosque ya empieza a bullir. Llevamos un año con bastante buen régimen de precipitaciones que espero que ayude a la proliferación de hongos en los bosques. Sobre todo en las zonas más húmedas y que reciben menos rayos solares es donde más había. El agua de las lluvias veraniegas que se ha acumulado en las grietas y rincones de pinares y encinares ya empieza a hacer de las suyas...
    El agua caída con estas lluvias, por cierto, se acumula en charcas temporales, donde ya han nacido miles de renacuajos de sapo corredor (Epidalea calamita).
     Las encinas llevan semanas con bellotas en sus ramas, y aguardo ansioso a que llegue el momento de recolectarlas (it's reforestation time!). Hoy estaban demasiado verdes, y como la fruta del Mercadona, se pueden recoger verdes y dejar que maduren poco a poco en algún recipiente aireado antes de plantarlas, pero yo prefiero esperar un poquico más.
Quercus rotundifolia
Esto es to-, esto es to-, esto es todo, amigos. 

06 septiembre 2013

Un breve paseo por el Nacimiento del Río Mundo - Sierra del Segura y Riópar (Albacete)

    El otro día (4/9/2013), en busca de la Naturaleza más sorprendente de nuestra variada Tierra, nos dirigimos al Sur de la provincia de Albacete, concretamente a la Sierra del Segura, al Nacimiento del Río Mundo. El final del verano no es mala época para visitar la zona, si bien la primavera o pleno otoño son tiempos más especiales.
    Desde el coche, observamos cómo la vegetación iba cambiando, según dejábamos las planicies manchegas de secano, con algunas encinas y pinos dispersos y pequeños bosquetes de repoblaciones con pino carrasco, a las estribaciones del noreste de la Sierra del Segura en el piso climático denominado mesomediterráneo inferior. Nos dirigíamos al Nacimiento del Río Mundo, así que transitamos durante pocos kilómetros en este piso bioclimático: aquí, los bosques de pinos carrascos con lentiscos y coscojas invadían las laderas de las montañas que crecían poco a poco mientras nos acercábamos al Sur. Las montañas subían y, de repente, los pinos cambiaron, se oscurecieron, se hicieron mucho más altos, con cortezas más negruzcas y con piñas más grandes: los pinares de Pinus pinaster nos recibían con las ramas abiertas. De vez en cuando, entre los oscuros troncos de los ejemplares más jóvenes aparecían pinos masivos, con troncos de escamas rojizas... ¿Eran otra especie? No. Eran pinos ródenos antiguos, con piel de lagarto primitivo, cuyas copas crecían ya de manera horizontal y no piramidal. Desde la lejanía, pudimos haber creído que se trataba de bosques monoespecíficos, pero fijándonos con más atención, descubríamos encinas, quejigos, arces, mostajos y tejos, y otros pinos, muy parecidos en su forma a los ródenos, pero de piñas mucho más pequeñas, amarillentas, y de corteza plateada, que los botánicos expertos llaman Pinus nigra (subsp. salzmannii (Dunal) Franco o subsp. clusiana (Clemente) Rivas-Mart.).
Pinus nigra. subsp salzmannii. Algunos ejemplares presentan en su tronco,
 sobre todo en la parte inferior, a 1 ó 2 m del suelo,
curvas exageradas, mientras la parte superior crecede forma vertical.
    En castellano, a este árbol se le llama pino negro, laricio, salgareño o negral. En España aparece en zonas altas, entre los 700 y los 2000 msnm, aunque no siempre, pero por norma general sí...
    El pino laricio es un árbol que alcanza alturas bastante grandes, unos 60 m. En la Sierra de Segura aparecen ejemplares descomunales, aunque en la provincia de Jaén, en Cazorla, en los Campos de Hernán Perea y en la Sierra de Quesada, hay algunos antiquísimos (más de 1000 años de edad). 
    En el entorno donde hicimos la caminata, en el Nacimiento del Río Mundo, los árboles predominantes eran los pinos laricios. En este recodo de la Sierra del Segura, la humedad es superior, con lo cual habitan especies relícticas europeas, caducifolias, helechos... 
    Pudimos observar también aves típicas de los bosques, paseriformes como el carbonero garrapinos (Parus ater, Coal Tit) y el herrerillo común (Parus caeruleus, Blue Tit), y aunque no lo vimos (sí lo oimos), también andaban por allí herrerillos capuchinos (Lophophanes cristatus, Crested Tit) además de un pájaro rechoncho y azul ligado a masas forestales maduras y de caducifolios: el trepador azul (Sitta europaea, Eurasian Nuthatch), para mí, la segunda observación de mi vida. La primera fue en el mismo sitio hace un año y pico. Los escasos pajareros de toda la provincia saben que este es un buen sitio para observarlos, ya que son bastante confiados.
    En general, el día estuvo más nutrido botánicamente hablando que ornitológicamente, con algunas observaciones de lagartijas (y no, no preguntéis más, no eran lagartijas de Valverde (Algyroides marchi, Spanish Algyroides), todavía no he conseguido verlas; eran lagartijas colilargas (Psammodromus jeanneae, Oriental Large Psammodromus)...).
Lagartija de Valv---quiero decir, lagartija colilarga (Psammodromus jeanneae). Disculpad mi entusiasmo.

    No vimos muchos insectos excepto ropaloceros como la pandora (Argynnis pandora, Cardinal), un ninfálido que he observado bastante este año, tanto en Chinchilla como en otras zonas del Sur de la provincia. Éste era su hábitat, bosques de pinares y caducifolios con abundantes herbazales.
Pandora (Argynnis pandora)
    Además, fotografié una mariposa blanca que en un primer momento pensamos que se trataba de la blanquita catalana (Pieris mannii, Southern Small White), luego miramos en la guía y ya no estamos seguros de si es la blanquita de la col (Pieris rapae, Small White) o la catalana. Según el libro Ropaloceros de la Sierra de Alcaraz y Calar del Mundo, Albacete, la captura de un ejemplar en Arroyo de la Celada (Riópar) en abril de 1983 es la primera cita de la especie en la provincia; sin embargo, desconozco si se ha vuelto a observar por la zona. En España se localiza en colonias aisladas en las provincias de Málaga, Granada, Murcia, Alicante,  Madrid y Huesca, y es más común en Cataluña. Os dejo la foto, que como siempre que se trata de potenciales bichos raros, no es de muy buena calidad. Ya digo que a veces me parece una P. mannii y otras una P. rapae, así que voy a dejar de mirarla tanto no vaya a ser que me crezca una espiritrompa:
?!?!??!?!?!??!?!?!?!?!?!?!
  Como decía, el viaje estuvo más centrado en la botánica que en los demás seres vivos. Lo que más nos maravilló fue la cantidad de especies diferentes de helechos que se concentraban en una zona muy pequeña, en un sendero cercano a la cascada del Nacimiento del Mundo, vigilado por un guarda que nos miraba ceñudo. En total, en el viaje vimos 5 especies de pteridófitos, una de ellas en una ladera de un riachuelo de Riópar city, una cola de caballo que parece que se trata de Equisetum telmateia.
Izquierda: Ceterach officinarum. Derecha: Asplenium trichomanes.
Asplenium trichomanes
Equisetum telmateia (?) en Riópar.
    Volviendo ya, un coche que venía de frente nos hizo una señal con las luces, avisándonos: más adelante había un rebaño de cabras blancas cruzando la carretera. Pero no eran cabras cualesquiera, eran cabras blancas celtibéricas, una raza endémica de las Sierras de Cazorla y Segura, distinguibles de las demás razas domésticas por sus cuernos horizontales y helicoidales.  
    El día estuvo bien, pero en mi opinión, un día no es suficiente para descubrir este maravilloso entorno. Por suerte, nos llevamos recuerdos en forma de muestras para herbario y fotografías.

TAXONES RELEVANTES OBSERVADOS EN LA SIERRA DEL SEGURA, RIÓPAR Y NACIMIENTO DEL RÍO MUNDO (4/9/2013):

      Animalia: 
  1. Gyps fulvus
  2. Sitta europaea
  3. Parus ater
  4. Parus caeruleus
  5. Lophophanes cristatus
  6. Garrulus glandarius
  7. Motacilla cinerea
  8. Ptyonoprogne rupestris
  9. Ardea cinerea 
  10. Merops apiaster
  11. Buteo buteo
  12. Neophron percnopterus
  13. Capra pyrenaica
  14. Psammodromus jeanneae
  15. Euplagia quadripunctaria
  16. Argynnis pandora
  17. Xylocopa sp.
  18. Cordulegaster sp.
      Plantae:
Pteridium aquilinum
  1. Pteridium aquilinum H!
  2. Asplenium trichomanes
  3. Ceterach officinarum
  4. Adiantum capillus-veneris
  5. Equisetum telmateia H!
  6. Pinus nigra subsp. salzmannii H!
  7. Pinus pinaster
  8. Taxus baccata
  9. Sorbus aria
  10. Corylus avellana
  11. Ilex aquifolium
  12. Acer granatense H!
  13. Viburnum tinus
  14. Daphne gnidium H!
  15. Pistacia lentiscus
  16. Pistacia terebinthus
  17. Delphinium sp.
H! significa que se han recolectado partes de esas especies y se han herborizado.
Nacimiento del Río Mundo, foto a petición del pueblo español.
Bosque mixto junto al sendero que lleva al Nacimiento del Río Mundo.

16 agosto 2013

Un acuario de andar por casa

¿Un acuario sin filtros, ni sustancias químicas, ni peces de colorines? Challenge accepted.

    El mes pasado, en una de las visitas que hicimos al Júcar, se me ocurrió montar un acuario con algas, unos esquejillos de Ceratophyllum demersum e invertebrados acuáticos de la orilla del río, donde la velocidad del agua es menor. Sin filtro ni bomba de aire ni termostato; así, hala, a pelo.
    Después de haber intentado el año pasado montar un acuario de características similares, con algunos ejemplares de la gamba Atyaephyra desmaresti y un enorme macho de ditisco (Dytiscus marginalis), planorbis y mucho "verdín" que acabó desapareciendo, este año nos proponíamos algo más serio. Los ditiscos quedan bien en los acuarios, y no digamos las gambillas, que aparecen a toneladas en algunas zonas del río, y de hecho ya tengo ganas de poner alguno; pero pensamos hacerlo correctamente e introducir poco a poco los colonizadores del acuario.
A la izquierda, ditisco o escarabajo buceador (Dytiscus marginalis).
A la derecha, un bonito ejemplar de Atyaephyra desmaresti en la mano de mi amigo Julio.
    El acuario es un tanque de 60L en el que introdujimos, a mediados de Julio, agua de río gravilla limpia, algas filamentosas y Ceratophyllum demersum, que me regalaron hace unos meses. Esta es la primera fase de creación del ecosistema. Acto seguido, metimos los primeros caracolillos de río (Melanopsis tricarinata), un endemismo ibérico común en las provincias que lindan con el Mar Mediterráneo, peo con poblaciones dispersas en el interior, como es el caso de Albacete, En las orillas tranquilas aparecen a cientos. Son fáciles de identificar por su tamaño (~47 mm) y por una serie de caracteres diagnósticos que presento a continuación:
Tentáculos oculares filiformes, trompa prominente y concha alargada
y crestada. Incorrecto, no es un elefante acuático sino un Melanopsis tricarinata.
    El Ceratophyllum que me dieron debía de contener huevos o larvas de un pequeño caracol de agua dulce, un planórbido que no he conseguido identificar todavía, y que se han adaptado a su nuevo hábitat la mar de bien, al igual que los Melanopsis. Además, de vez en cuando, he dejado caer, como si de un verdadero remanso se tratase, alguna hoja de fresno o de chopo cuyos limbos han sido raspdos en cuestión de días por los pequeños moluscos y los microorganismos, comenzando así la segunda fase: los consumidores primarios empiezan a actuar como tales y el acuario se estabiliza; comienzan a aparecer numerosos invertebrados de muy pequeño tamaño, como las Daphnias.
    Las Daphnias, o pulgas de agua, como se las conoce popularmente, son crustáceos inferiores (clase Branchiopoda, superorden Cladocera) con 5 taxones localizables en la cuenca del Júcar en Albacete (según el libro Atlas fotográfico de los invertebrados acuáticos de la cuenca del Río Júcar en la provincia de Albacete, del Instituto de Estudios Albacetenses, indispensable para el naturalista que desee la pequeña fauna dulceacuícola local de la provincia). Aparecieron en cantidades industriales en el acuario a las pocas semanas de instalarlo y es muy interesante verlas desplazarse, moviéndose mediante impulsos gracias a sus "bracitos" (por eso las llaman "pulgas de agua", porque parecen saltar dentro del agua como pulgas), a pesar de lo difícil de su contemplación, pues no cuento con buenos aparatos ópticos para observar cosas tan pequeñas, y medirán menos de 2 mm de longitud. Se alimentan de pequeñas algas y partículas en suspensión. En reposo, suelen quedarse en las paredes del acuario, haciendo posible el encontrarlas fácilmente. Las pulgas de agua se reproducen de manera partenogenética, es decir, las hembras ponen huevos fértiles sin necesidad de la actuación del macho, naciendo de estos huevos hembras genéticamente idénticas a sus madres. En la última generación, sin embargo, aparecen machos para poder crear huevos resistentes a condiciones ambientales desfavorables. Por eso han nacido tantísimas Daphnias en mi acuario.
Copépodo en el acuario del año pasado.
No os confundáis con este otro Copépodo.
Esta segunda vez que he montado el acuario sin filtros, a pesar de poder observar tantas pulgas de agua, no he visto ningún copépodo (otros crustáceos inferiores muy chiquiticos, que parecen gambicas, pero más pequeños aún).
    Observar la microfauna dulceacuícola que rodea nuestras vidas, por muy pequeño que sea el charco o riachuelo que habiten, siempre depara sorpresas que alegran al naturalista (amateur y avanzado). Una simple lupa de mano de pocos aumentos (aunque una lupa binocular mejor mola más) servirá para descubrir los pequeños seres que, ajenos a todo lo que ocurre en la civilización humana, se desarrollan, se reproducen, viven sus vidas y mueren, repitiéndose este ciclo una y otra vez. Ya iré contando cómo se desarrolla este pequeño ecosistema que es el acuario que he montado y las alegrías que va dando.
Daphnia sp, planorbis, Melanopsis devorando la hoja de chopo, Ceratophyllum y másMelanopsis.

31 julio 2013

He vuelto a Flickr

    Tras casi un año sin utilizarlo, he vuelto a las andadas; así que ya podéis seguirme: elsaucov2. Lo había dejado de usar porque ya no me cabían las fotos, pero como ahora hay ni más ni menos que 1 TB de espacio, ¡hay que aprovechar!
    Es más, he de reconocer que la nueva presentación de la web me gusta más que antes, es más 'moderna', como podéis ver en la imagen. Las fotos que se van agregando a los álbumes se van acumulando en la parte inferior de la galería de cada usuario. Además, han añadido una foto de portada, cosa que se ha puesto muy de moda últimamente en las redes sociales y que, personalmente, me agrada bastante.



28 julio 2013

Bienvenidos a mi 'patch' nº 1: la Sierra de Chinchilla

    En inglés, el diccionario Oxford define la palabra patch com"a small plot or piece of land, especially one that produces or is used for growing specific vegetation" o "a small area or amount of something" (un trocico de tierra donde crecen plantas y otras cosas, básicamente). Desde pequeño, llevo visitando uno de los muchos secarrales que hay en la provincia de Albacete, el de mi pueblo, en La Mancha de Montearagón, pero hasta ahora no me había decidido a hacer, por simple y pura diversión y entretenimiento, una suerte de patch league personal: una lista de todas las especies de seres vivos que veo en el lugar durante un año. Cuando digo seres vivos, por supuesto, hablo de plantas y animales, pero no me olvido de los hongos, líquenes, seres humanos y alienígenas que visitan la zona. También cuentan los rastros (huellas, plumas, deposiciones...) y los cantos.
    Mi patch de Chinchilla incluye parte de la Sierra y el propio pueblo. Es que ando mucho, y la verdad, una densa mierdirreforestación de pinos no da para mucho, necesito incluir más y más ecosistemas.
Mirad qué bonico se pone mi patch en primavera, pero no os confundáis con La Comarca...
Hasta le he puesto un marco a la foto y tó.
      A pesar de lo pisoteada que está la Sierra, de la cantidad de gente de la capital que viene cada fin de semana a caminar, de la gente sin escrúpulos que la destroza y de la aparente poca variedad botánica que hay y de los ciclistas que se meten por cualquier sitio (dios, cómo los odio), aquí es donde desarrollo mi actividad naturalista más 'light'. 
    He dividido este patch en dos zonas: el municipio y la Sierra. En Chinchilla, sobre todo en el casco histórico, donde abundan muros antiguos y tejados medio derruidos, es fácil localizar en primavera y verano nidos de vencejo común (Apus apus), golondrina común (Hirundo rustica), avión común (Delichon urbicum), collalba negra (Oenanthe leucura), colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), estornino negro (Sturnus unicolor). En invierno, los tejados se cubren de puntos negros: llegan los estorninos pintos (Sturnus vulgaris) de Centroeuropa. Durante las migraciones prenupcial y postnupcial, es fácil ver rapaces de diversas especies. Con cuidado, alguna vez (sobre todo de pequeño, que era más explorador) he conseguido ver ratones caseros (Mus musculus). Es fácil ver lagartijas en el entorno del pueblo, y las salamanquesas (Tarentola mauritanica) curiosean por los muros en busca de polillas y mosquitos. El otro día, a plena luz del día, vi una salamanquesa que capturó un moscardón azabache, y la descubrimos por el '¡crack!' que hizo el exoesqueleto del díptero al ser capturado por el gecónido.
    Y hablando de insectos, también los lepidópteros son un grupo diverso y abundante incluso en las calles y jardines del pueblo. 
Ropalóceros chulos que se ven por Chinchilla. De arriba a abajo y de izquierda a derecha:
1. Iphiclides podalirius, la "chupaleche", no es raro verla por los herbazales que rodean el castillo;
2. la migratoria Vanessa  cardui de la imagen liba flores de Sedum album subsp. micranthum en mi tejado;
3. Argynnis pandora, sobre el invasor Ailanthus altissima;
4. Lasiommata megera libando flores de Buddleja davidii.
Cada vez que utilizamos insecticidas y otros -idas, especies tan interesantes y bonitas como éstas
ven disminuidas sus poblaciones.
    La flora urbana que atesora la muy noble, leal y fidelísima ciudad de Chinchilla de Montearagón tampoco se queda atrás. Algunas hierbas montaraces provenientes de la sierra, como Sarcocapnos enneaphylla (zapaticos de la Virgen), Chaenorhinum origanifolium, la medicinal Jasonia glutinosa (té de roca) o incluso un Eryngium campestre (cardo corredor) que crece en una grieta de mi calle, son verdaderos ejemplos de adaptación al bullicio pueblerino. En rincones húmedos y grietas, prosperan Ailanthus altissima (árbol del cielo), Ficus carica (higuera), Urtica urens (ortiga), Fumaria officinalis, Capsella bursa-pastoris (bolsa de pastor), Melilotus albus (meliloto blanco)Polycarpon tetraphyllum, Lamium amplexicaule y demás "malas hierbas"... Como veis, muchas de esas plantas 'urbanas' no son más que hierbas, arbustos y árboles que normalmente medran en bordes de caminos, descampados  y demás zonas ruderales, alteradas profundamente por el ser humano. La crasulácea Sedum album (uva de gato) invade los tejados del casco antiguo, creando pequeños bosques de flores rosadas en verano, a los que acuden con alegría mariposas y abejas.
Plantas rupícolas observables en el entorno de la ciudad de Chinchilla, de izq. a der.:
Chaenorhinum origanifolium, Sarcocapnos enneaphylla subsp. saetabensis, inflorescencia de Sedum sediforme.
    En lo que se refiere a flora de la alterada Sierra de Chinchilla, la "Sierra Procomunal", biogeográficamente se encuentra en la Región Mediterránea > Provincia Mediterráneo-Ibérica-Central > Subprovincia Castellana > Sector Manchego > Subsector Manchego xucrense, donde la vegetación potencial se compone de carrascales del Quercetum rotundifoliae, espartales del Stipetum tenacissimae y tomillares y otras formaciones que incluyen diversas especies xerófilas (Rosmarinus officinalis, Rhamnus lycioides, R. alaternus, Quercus coccifera, Brachypodium retusum, diversas especies de caméfitos de labiadas como Teucrium pseudochamaepitys, T. capitatum, T. gnaphalodes, Lavandula angustifolia, Salvia lavandulifolia...). Como he dicho, la vegetación potencial son encinares, pero la actividad humana a lo largo de los siglos, las guerras (yo creo que sobre todo en la Reconquista) y la necesidad de pastos y campos de cultivo ha hecho mermar estos bosques, quedando sólo algunos pies de encina testigos de aquellos bosques del típico monte mediterráneo. Hay densas repoblaciones de pino carrasco (Pinus halepensis) en diversos puntos de la zona. 
De arriba a abajo y de izquierda a derecha:
1. Romero macho (Cistus clusii). La familia de las cistáceas tiene buena representación en la Sierra, con especies del género Fumaria, Helianthemum... En la zona aparecen, asimismo, algunos ejemplares de Cistus albidus.
2. La orquídea Ophrys fusca es también abundante en toda la Sierra. 
En Invierno es fácil ver las rosetas de hojas por el monte, incluso en umbrías.
3. La endémica Fritillaria lusitanica es una bulbosa que aparece en laderas soleadas, muy escasa.
4. Estróbilo o piña en cristiano de pino piñonero (Pinus pinea).
5. Flores de peral (Pyrus communis) de un solitario ejemplar cerca de La Casa del Agua, en un páramo alejado. El peral resiste temperaturas extremas en el reposo invernal, algo que le viene de perlas, porque en la zona se han registrado temperaturas inferiores a -20 ºC en las oscuras noches invernales.
6. El cardo que yo llamo "cardo azul" o Echinops ritro, adorna los secarrales con sus 
esféricos capítulos florales a finales de verano.
7. Ejemplar amarillo de la escrofulariácea gallocresta (Bellardia trixago = Bartsia trixago). 
8. Té de roca (Jasonia glutinosa = Chiliadenus glutinosus), utilizado localmente para malestares estomacales.
   En otoño, cuando llegan las lluvias y el aire se enfría, las hifas subterráneas de diversas especies de hongos generan cuerpos fructíferos que atraen a buscadores de setas, y los líquenes, endurecidos por el sol y las altas temperaturas, se ablandan ahora, volviéndose verdes y extendiendo sus talos, como desperezándose.
A la izquierda, Suillus sp., una boletácea muy común en pinares de repoblación.
A la derecha, aspecto humedecido de Cladonia convoluta.
    Toda esta flora, no tan diversa como podría serlo si se tomasen las medidas oportunas, aloja sin embargo numerosísimas especies entomológicas que me vuelven loco.
Artrópodos representativos de la Sierra de Chinchilla. De arriba a abajo y de izq. a der.:
1. Otro endemismo ibérico de preciosa librea, una hembra de Steropleurus martorelli.
2. Tenebriónido del género Blaps (B. lusitanica? B. gigas? B. hispanica?).
3. Mosca parásita del género Anthrax. Estas moscas son superparásitos (esta palabra no me la he inventado): parasitan larvas de avispas parásitas que parasitan orugas de la procesionaria del pino.
4. Oedipoda charpentieri es un saltamontes común, junto con otros representantes del mismo género.
5. Escorpión amarillo o alacrán (Buthus occitanus), menos peligroso de lo que la gente se piensa, se guarece en huecos bajo rocas y grietas.
6. Nido lenticular de Uroctea durandi, una araña fácilmente reconocible gracias a los puntos amarillentos que presenta
en cada vértice de su negro abdomen pentagonal.
    Yo diría que los insectos más comunes de la zona son las moscas y los ortópteros. Entre mayo y octubre, y sobre todo a finales de verano, las hierbas agostadas acogen infinidad de pequeños saltamontes, que sirven de empujón para el desarrollo de las tres especies de mántidos más fáciles de observar:
A la izquierda, hembra de Iris oratoria, mantis de tamaño pequeño a mediano que se caracteriza por
poseer dos ocelos muy coloridos en sendas alas posteriores. En el centro, una hembra de la cada vez más escasa Mantis religiosa. En la foto de la derecha se observa una ninfa de Empusa pennata.
    La región mediterránea se caracteriza por su diversidad de especies, y en la sierra de Chinchilla, la diversión está asegurada si lo que se busca son artrópodos terrestres de cualquier tipo.
    La fauna vertebrada, menos variada pero todavía abundante, sobre todo en lo que respecta a aves y herpetofauna, sorprende al andarín que osa aventurarse atravesando pinares, caminos, páramos, garrigas y tierras de labor.
Herpetofauna común de la Sierra de Chinchilla: de izq. a der.:
1. Sapillo moteado (Pelodytes punctatus). 2. Sapo corredor (Epidalea calamita).
3. Lagartija colilarga oriental (Psammodromus jeanneae).
4. Esta culebra bastarda o de Montpellier (Malpolon monspessulanus) es conocida en este blog, ya
que fue la que intenté salvar hace unos años (se había quedado atrapada en una enorme tinaja, a los pies del monte),
 sin éxito.
    Las típicas aves de bosque, como los picos, páridos, agateadores y fringílidos, llenan el aire con sus melodías durante prácticamente todo el año, si bien en verano algunas aves desaparecen, sospecho que en busca de sitios más frescos. Creo, además, que si la variedad de alimento que ofrece el bosque fuera mayor, la ornitofauna sería mucho más diversa. Esta sierra acoge infinidad de paseriformes. Aparecen aláudidos como la totovía (Lullula arborea), las cogujadas común (Galerida cristata) y montesina (G. theklae), fringílidos, etc. En invierno, es posible ver invernantes como el zorzal alirrojo (Turdus iliacus).
    El patch que he delimitado, al ser tan grande, incluye distintos tipos de ecosistemas, que ayudan a que la diversidad faunística aumente.
De arriba a abajo y de izq. a der.:
1. En invierno, las garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) acompañan a los rebaños de ovejas manchegas
 por los herbazales.
2. Los críalos (Clamator glandarius) parasitan nidos de córvidos y campean por encinares y chaparrales en la zona.
3. El mochuelo  (Athene noctua), una especie en recesión, frecuenta olivares y campos de cultivo, anidando en
majanos y casas abandonadas. Sus gritos, como maullidos, se pueden escuchar perfectamente desde los senderos del pinar que cubre el Cerro de San Cristóbal hasta El Morrón, y más allá.
4. Otra ave común, aunque no sólo aquí, sino en toda la provincia de Albacete, es el verdecillo (Serinus serinus).
5. Un pájaro cuyo canto delata su presencia la mayoría de las veces, es el agateador común (Certhia brachydactyla), abundante, que desaparece misteriosamente a mediados del verano en el pinar,
para volver a aparecer a principios de otoño.
6. La collalba negra (Oenanthe leucura), amante de los roquedos de toda la Sierra,
encuentra en las laderas orientadas al Sur sus territorios de cría.
     Curiosamente, en las zonas más cercanas al pueblo es donde más mastofauna hay. Los roedores y lagomorfos viven en cualquier hábitat; los conejos (Oryctolagus cuniculus) viven en majanos y galerías excavadas por ellos, mientras las cabras montesas (Capra pyrenaica) pastan tranquilamente. La liebre que aparece en esta zona de Iberia es otro endemismo, la liebre ibérica (Lepus granatensis). Los carnívoros, como el zorro, no son escasos, y si caminamos prestando atención a los rastros y huellas en cualquier sendero, podemos encontrar excrementos de zorro rojo (Vulpes vulpes) sobre arbustos y rocas. En el libro La Sierra de Chinchilla. El centro de adiestramiento CENAD 'Chinchilla' y sus condiciones ambientales, editado por el Ministerio de Defensa (2007), se habla de más mamíferos que todavía no he conseguido ver.
De izq. a der.:
1. Cabra montés (Capra pyrenaica), 2. Conejo (Oryctolagus cuniculus), 3. Ardilla roja (Sciurus vulgaris)
   ¡Ah! Os llamará la atención lo de "centro de adiestramiento". Sí, la Sierra de Chinchilla también tiene una parte oscura, y es el campo de tiro y maniobras, donde se entrena a soldados para la guerra, para la muerte. Todo comenzó a finales del Franquismo, cuando se expropiaron tierras que luego se consolidaron como un Campo de Maniobras de 14000 ha y que supone asimismo un problema para los habitantes de las localidades cercanas de Higueruela y Hoya Gonzalo. Pero eso es harina de otro costal, y si bien en este blog se defiende la paz y estamos abiertamente en contra de las maniobras de guerra del Estado, las cosas duras hay que decirlas. A pesar de que ese libro se escribió para demostrar que las maniobras no causan ninguna alteración medioambiental en la zona, los ruidos, los cañonazos, etc. y las fotografías (pinchad AQUÍ y AQUÍ) demuestran lo contrario. En el documental "Donde se cuece la guerra: los Campos de Maniobras de Chinchilla de Montearagón" de Eguzki Bideoak y la Coordinadora por la Desmilitarización de la Sierra de Chinchilla, se explica el malestar social que existe hacia esta parte siniestra de la Sierra. A pesar del infierno bélico que se gesta a unos pocos metros de mi patch, la vida sigue para delante, conquistando nuevas laderas soleadas y renaciendo de las cenizas del pasado. Los enebros brotan de nuevo en las tierras desnudas y los animales vuelven, muy poco a poco, a sus antiguos territorios que el hombre les arrebató por las talas indiscriminadas. 
    Y así es como la lista de especies de mi patch crece y crece.