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18 enero 2026

Conchas marinas de Peñíscola

Hace unos días hicimos un viaje familiar a la histórica Peñíscola, provincia de Castellón. En la infinita playa de arena, se acumulaban conchas de bivalvos de varias especies habituales a esta orilla del Mediterráneo y, evidentemente, no pude contener mi curiosidad e hicimos un poco de beachcombing. Son prácticamente las mismas especies que encontraba de pequeño en la bahía de Alicante, taxones muy mediterráneos, de playas arenosas y fangosas. He aquí una muestra de estas especies de moluscos que encontré:

Glycymeris nummaria

Mactra stultorum

Más Mactra stultorum, algunas completamente blancas y pulidas.

Acanthocardia tuberculata

Arca noae

Más Mactra stultorum, mostrando el interior púrpura de la concha.

Glycymeris cf. nummaria
Como curiosidad, vi un trozo del caparazón de un cangrejo azul (Callinectes sapidus), especie invasora propia del Atlántico occidental y golfo de México. Nunca había visto este crustáceo.
Callinectes sapidus

30 junio 2025

Visita al Acuario Municipal de Santa Pola (Alicante)

El sábado 28 de junio, fuimos a pasar el día a Santa Pola, con la intención de visitar el Acuario Municipal. Me gustó mucho, porque sin ser muy grande, tiene diferentes acuarios con especies mediterráneas, algunas de grandísimo tamaño, lo que demuestra que llevan bastante tiempo viviendo ahí. Aquí pongo una selección de fotografías de algunas especies que vimos. Al entrar, uno se encuentra una vitrina de cristal iluminada, con diferentes nichos donde aparecen conchas curiosas, un cráneo de tortuga de mar, bogavantes y langostas disecadas, así como unos santiaguiños. Los acuarios están dispuestos en las paredes de una sala más o menos rectangular, que cuenta con una pequeña estancia anexa con sillas bajas para niños con decoración marina (medusas de plástico) y un proyector que muestra documentales de fauna marina. También en la sala principal hay tres acuarios de menor tamaño donde se ven pequeños animales y un gran acuario central con diferentes lábridos, fredis, serranos y julias, así como estrellas de mar y holoturias. Para mi gusto, creo que faltaban carteles mostrando las diferentes especies que hay, incluyendo nombre científico y algún dato de distribución y biología, también en la vitrina del principio, donde solamente había algunas piezas con nombre.

He aquí una muestra de lo que pude fotografiar:

Meros (Epinephelus marginatus)

Mero (Epinephelus marginatus) reflejado.

Mero (Epinephelus marginatus)

Ascidias.

Morena (Muraena helena)

Pintarroja (Scyliorhinus canicula)
Erizo de mar de la especie Sphaerechinus granularis.

Pulpo (Octopus vulgaris)

Cigarra de mar (Scyllarides latus)

Estrella de mar (Hacelia attenuata)

Gobio, creo que gobio negro (Gobius niger)

Tres pequeños acuarios donde se podían ver diferentes especies de menor tamaño de fondos rocosos.

Estrella de mar (Coscinasterias tenuispina)

Acuario central, con serránidos, holoturias, peces verdes y anémonas diversas.

Palometa blanca (Trachinotus ovatus)

Gallerbo (Salaria pavo)

Bolso de sirena (huevo de pintarroja).

Mújol (Mugil cephalus)

Lubinas (Dicentrarchus labrax)

Por identificar, en el acuario de las lubinas.

Y un vídeo del pulpo que he subido a mi canal de YouTube:


12 diciembre 2022

Babosas decembrinas

    Estos días de lluvias tan buenas, después del año tan raro que hemos tenido, han activado a los moluscos terrestres tanto en el campo como en parques y jardines. Las temperaturas suaves, sin llegar a helar, permiten a muchos de estos animales expandirse y buscar otros ejemplares con los que aparearse. Además, la lluvia hace crecer y germinar muchas plantas, que cubren grandes masas de suelo hasta hace nada reseco y vacío de hierbas, por lo que muchos gasterópodos comienzan a alimentarse tras la estivación. Hoy voy a enseñaros algunas babosas que se ven en los alrededores de Albacete, en concreto, en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha. 
    La primera babosa que detecté en este espacio fue Tandonia sowerbyi (aunque también podría tratarse del género Milax, pues son muy parecidas). Me llamó la atención su manto aquillado, cuando la observé encogida al levantar una piedra, el 21 de diciembre de 2021. Se cree que esta especie es originaria de Europa, pero no se conoce exactamente su distribución real. Se ha detectado en diferentes países europeos, pero según GBIF, son las Islas Británicas y el noroeste de Francia donde más registros se han acumulado. Esto no es suficiente para llegar a la conclusión de que esta parte del continente europeo sería su área originaria exclusiva, pues está claro que los británicos suelen estar más pendientes de citar especies a su alrededor, pero puede servir como indicador. Esta especie está ligada a ambientes antrópicos, llegando, en ocasiones, a ser plaga. Se sabe también que existe un nemátodo rabdítido (un tipo de gusano), Phasmarhabditis hermaphrodita, que es capaz de atacar los ejemplares de esta especie parasitándolos y acabando en pocos días con ellos, manteniéndolos a raya. Únicamente he observado a T. sowerbyi dos veces, ambas bajo piedras o losas, en solitario, al contrario que las siguientes especies, que parecen mucho más gregarias según he observado.

Variaciones de Tandonia sowerbyi (antes Milax sowerbii) según Taylor (1906). 

    La otra especie de babosa que el malacólogo, aficionado o no, encontrará sí o sí casi en cualquier zona urbana de nuestro entorno es la babosa valenciana (Ambigolimax valentianus). Estas babosas, originarias de la Iberia mediterránea, son muy abundantes y reconocibles. Habitan prácticamente en cualquier lugar, especialmente en zonas algo nitrificadas o con abundante vegetación, en general ligadas a ambientes antropizados, mientras tengan dónde esconderse en épocas desfavorables. Esta especie también se ha extendido por buena parte del mundo y ha alcanzado latitudes bastante nórdicas siempre que sea en invernaderos. Se alimentan casi de cualquier cosa, pero prefieren frutas caídas y plantas herbáceas, aunque también raspan líquenes y otros productos vegetales. Se encuentran fácilmente en composteras. Su aspecto lineado y cuerpo anaranjado o marrón la hace bastante fácil de identificar.

Babosa valenciana o de invernadero (Ambigolimax valentianus), durmiendo en una arqueta de riego.
    Junto a las babosas valencianas, he encontrado esta mañana (12/12/2022), una babosa que inicialmente me ha recordado mucho a un Limacus flavus. L. flavus se ve de vez en cuando, especialmente en pueblos y zonas suburbanas. En Albacete, solo la he visto en Alcaraz y Chinchilla, por lo que no resultaría raro encontrarla en la ciudad. Es una especie extendida en el contexto europeo. El ejemplar en concreto, como se observa en la imagen, tiene el manto muy estriado. Me inclino más porque se trata de una A. valentianus más oscurecida.
Ejemplar con el que tengo dudas, detalle del manto y la cabeza.
Ejemplar con el que tengo dudas, vista del cuerpo.
    La siguiente especie de babosa que se puede observar en este entorno albacetense es la babosa gris (Deroceras reticulatum). Esta babosa, de menor tamaño que A. valentianus sí puede llegar a resultar una importante plaga de cultivos en ciertas zonas húmedas. De hecho, es una de las especies más estudiadas en lo que respecta a la investigación del control de plagas de babosas, puesto que es fácil de criar en condiciones de laboratorio. Port et al. comprobaron recientemente (2021) que, cuando se envenenan los campos donde proliferan las babosas de esta especie (y seguramente también de otras) o cuando se quitan los ejemplares a mano, se elimina la porción de población que habita en la superficie del suelo. Sin embargo, 15 meses después, hasta el 100% de las nuevas babosas que aparecen en la misma zona de nuevo provienen del subsuelo. No se conoce exactamente si esta población subterránea permanece inactiva, ya que las babosas son animales que viven en la superficie terrestre, ni qué es lo que hacen enterradas, pues parece probable que permanezcan ahí durante más de un año, según relatan en la conclusión del artículo:
    "Our results show that for D. reticulatum, when surface active slugs are removed from a site by hand collection, new individuals reinvade the site. Furthermore, for the first 15 months of our investigation, a large percentage of the reinvading slugs, in some months 100%, were from the soil below the area. What these slugs are doing below the soil surface is not known. As slugs such as D. reticulatum normally move on the soil surface it seems that the subpopulation below the soil surface are not active; whether they are in a quiescent state would be an interesting study, but the difficulties of sampling the subpopulation would make the investigation challenging. That individuals may remain in this quiescent subpopulation for a year or more is also intriguing."
Deroceras cf. reticulatum, encontrada en una arqueta de riego.
Deroceras cf. reticulatum
Deroceras de color más oscuro, posiblemente sea otra especie.
    Hasta ahora, estas son las babosas que he localizado a las afueras de Albacete. Las babosas pueden llegar a resultar muy abundantes en ciertas zonas y, a veces, causan problemas. Aunque lo cierto es que muchos animales se alimentan de ellas, especialmente los anfibios errantes como los sapos y salamandras, de ahí su importancia para mantener las poblaciones de estos vertebrados tan útiles en el huerto y el jardín.

Referencias:

El Desinsectador: Babosa de invernadero.

Port, G.; Craig, A.; Shirley, M. Recolonization by Slugs: Vertical and Horizontal Dispersal by the Field Slug, Deroceras reticulatum. Insects 2021, 12, 531. https://doi.org/10.3390/insects12060531.

Taylor, J.W. 1894-1914. Monograph of the land and freshwater Mollusca of the British Isles. Vols. 1–3. Taylor Brothers, Leeds.

Wilson, M.J., D. M. Glen & S. K. George. 1993. The rhabditid nematode Phasmarhabditis hermaphrodita as a potential biological control agent for slugs. Biocontrol Science and Technology, 3:4, 503-511, DOI: 10.1080/09583159309355306


08 diciembre 2022

Caracoles con pelo

 Xerotricha conspurcata es uno de los caracolillos "con pelo" que podemos encontrar en amplias zonas de la Península, especialmente en la mitad sur, así como en Mallorca y Menorca. Según malacowiki, también se ve en La Palma, Tenerife, Gran Canaria y Madeira. En Albacete, se observa, por ejemplo, en zonas ajardinadas donde no se emplean productos químicos y en ambiente ruderal, donde convive con otros caracoles como Rumina decollata, Eobania vermiculata, Cornu aspersum, Theba pisana... Tal es el caso del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, donde este caracol se puede observar bajo piedras en herbazales junto con estas especies que menciono. Así pude observar decenas de ejemplares ayer, 7 de diciembre de 2022.

Xerotricha conspurcata, dos ejemplares adultos sorprendidos bajo una piedra.
    Pertenece a la familia Geomitridae. Su concha, especialmente en los ejemplares más jóvenes, presenta una especie de pelos que crecen directamente del periostraco, la capa más externa de la misma. Se asemeja mucho a otro caracol con el que a veces convive, Microxeromagna lowei, que he podido observar en zonas cercanas, por ejemplo en Chinchilla, pero este último presenta mayor densidad de pelos mucho más cortos. La razón de la existencia de estos pelos no termina de estar clara. Algunos piensan que, al ser de tan pequeño tamaño, podrían ayudar a romper la tensión superficial del agua o quizá podrían funcionar como estructuras de captación de humedad ambiental.
Xetrotricha conspurcata juvenil, de aproximadamente 1,5 mm de diámetro.
Xerotricha conspurcata, dos adultos y un ejemplar más joven, sorprendidos bajo una piedra tras unas lluvias de principio de diciembre de 2022.
    Este caracol, debido a su pequeño tamaño, que le permite esconderse en los lugares más insospechados incluyendo mercancías de todo tipo, ha podido conquistar diferentes territorios del mundo entero, más allá del Mediterráneo, su área originaria. Gracias al pequeño tamaño de su concha, de hasta 6,8 mm de diámetro, siempre pasa desapercibido y seguramente esté más extendido de lo que se piensa.
    Se alimenta de materia vegetal muerta, colaborando en la descomposición de hojas y tallos secos.

16 febrero 2021

Retorno a Cancarix

Pitón volcánico de Cancarix, 13.2.2021.

Atardece en el interior del sureste ibérico y las ramillas de los pinos relucen con el fulgor de una puesta de sol más, a los pies del pitón volcánico de Cancarix. Los arbustos, en su mayoría romeros con esparto, y albaidas, todavía sin hojas, nos reciben algo más raquíticos que el año pasado, cuando ya empezaban a florecer las albaidas. Me sorprende el aspecto de los matorrales, más apagados que en enero de 2020, aunque tal vez la borrasca Filomena tenga algo que ver. Algunos insectos nos aguardan en el paseo, a pesar de la brisa. La temperatura es de unos 18 ºC.

Glaucopsyche melanops, una de las primeras mariposas en aparecer. Sus larvas se alimentan de plantas de la familia Fabaceae (leguminosas), como la albaida (Anthyllis cytisoides), muy abundante en la zona.
    En la subida a las laderas del volcán, muerto hace muchos miles de años, encuentro plantas que me hacen imaginar roquedos junto al mar y pinares luminosos, costas mediterráneas donde suenan instrumentos musicales antiguos y lenguas olvidadas... En fin, que me desvío juntando temas. 
    Continuando la subida, aparecen algunas hojas de Ferula communis brotando entre los espartos, con su aspecto de verde vaporoso. Bajo un elegante pino, crece un lentisco (Pistacia lentiscus) preparándose para florecer y compartiendo espacio también con un acebuche (Olea europaea var. sylvestris).
Ferula communis
Lentisco (Pistacia lentiscus)
    Más adelante, atravesando una fila de pinos, hay una vaguada que baja directamente del pitón, donde vemos otras plantas. Hace meses, tuve un sueño extraño en el que caminaba por esa vaguada y observaba con detenimiento estas plantas que menciono aquí y vivía aventuras extrañas y surrealistas. Los pinos tienen alguna bolsa de procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) que ya empiezan a salir a alimentarse, y las miramos con detenimiento. A sus pies, crece la rara Lavatera maritima, que por el ocaso aparentan ser plantas totalmente grises y decoloradas. Junto a ellas, se ven otras plantas como Asparagus albus, que tiene aquí su límite norte de distribución según me comenta Ramón Lucas, y la bulbosa Lapiedra martinezii. 
Asparagus albus
Procesionarias del pino (Thaumetopoea pityocampa)
Lavatera maritima
Lapiedra martinezii
    Nos sobrevuelan chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) haciéndose notar desde lo alto con sus característicos graznidos. Zumba cerca una abeja que a duras penas llego a identificar como alguna Anthophora. En el suelo, hay conchas vacías de caracoles como serranas (Iberus alonensis) y caracoles judíos (Sphincterochila candidissima y S. baetica). Me hace mucha ilusión encontrar S. baetica y me llevo una concha vacía en el bolsillo, con sorpresa incluida, pues dos días después me encuentro dos abejitas solitarias que han nacido de él. Una sorpresa. Y hablando de caracoles, también fotografío Xerotricha huidobroi, considerado como Casi Amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y típico del este y sureste de la península ibérica con algunas citas dispersas por el resto.
Xerotricha huidobroi
    Ya se va haciendo de noche y los espartos refulgen intensamente en las laderas altas del volcán muerto. Se oye el canto de un grupo de mitos (Aegithalos caudatus) y de algún piquituerto (Loxia curvirostra) solitario. El bosque mediterráneo se oscurece y se enfría lentamente, mientras bajo una piedra, una araña Hersiliola se acurruca, y un geométrido sobrevuela rápidamente los espartos. 

Anochece en el pinar.

Los espartos de Cancarix rutilan en el ocaso.


Esta entrada está dedicada a mi querida Isabel Ros, mi profesora de biología del TNT, con quien fui por primera vez a este lugar mágico de Albacete allá por 2009 cuando yo era una simple crisálida. 

Descansa en paz.


22 septiembre 2019

Caracoles de estos días en el patio

Como últimamente ha estado lloviendo bastante, los bichos de la humedad se han ido despertando en el patio de casa. Los moluscos terrestres son un grupo de invertebrados que depende muchísimo de la humedad ambiental, por lo que estos días de temperaturas más suaves (10ºC-26ºC) y de lluvias seguidas, son ideales para observar a estos animalillos. A mí personalmente me chifla observar moluscos. 
     Os voy a enseñar los que se ven por el patio de mi casa. Todos estas especies las he introducido yo en el patio, a modo de experimento, procedentes de la calle misma o de jardines del pueblo. Una vez observé varios Caracollina lenticula que no he vuelto a ver y que estaban debajo de una maceta. Esos vinieron solos, seguramente en una maceta de algún vivero. Debo recalcar aquí que estas son especies muy comunes por todos lados, que he introducido en un patio tapiado por todos lados, por lo que ni son especies raras ni protegidas, ni procedentes de otras zonas ajenas a mi pueblo. Al crear este pequeño jardín, donde no había ningún animal que no hubiera entrada volando o trepando muchos metros por encima del muro, me di cuenta de que los caracoles eran un grupo clave en un lugar así, por lo que decidí recolectar algunas de las especies más comunes.
    Por supuesto, el primer caracol que debo mostrar es el más común de Europa, el caracol de jardín (Cornu aspersum). Es impresionante la capacidad de expansión de este animal, porque solamente introduje tres ejemplares y pocos años después ya es la especie más abundante. Por suerte, tengo otros bichos que los mantienen a raya.
Cornu aspersum
   Otro caracolillo que introduje, procedente de un parquecillo a las afueras del pueblo, que también se ha expandido a toda velocidad, es el caracol azul o de concha de cristal (Oxychilus draparnaudi). Recuerdo que solamente introduje dos pequeños individuos y ahora, gracias en parte a la presencia de lombrices, babosas y otros animalillos de cuerpo blando de los que se alimentan y que no faltan en el patio, se han convertido en uno de los protagonistas del patio. Son beneficiosos, se alimentan de animales considerados dañinos para los jardines y cultivos, y además son capaces de comer restos putrefactos de otros animales. Esta especie es bastante más pequeña que la anterior, puede alcanzar el tamaño de una moneda de 10 céntimos. 
Oxychilus draparnaudi
    Hace muchos años, en una de esas trombas primaverales de abril, recuerdo darme un paseo por el pueblo de noche y volver a casa con un bote repleto de chonetas (Eobania vermiculata) que cogí en un descampado de Chinchilla. Era impresionante la cantidad de chonetas que encontré. Esta especie es muy común junto a zonas habitadas, en suelos donde crecen plantas de entornos nitrificados. Yo las relaciono mucho con lugares donde van o llevan a los perros a hacer sus cosas, por lo que me imagino de qué podran alimentarse también. Desde aquella época, ya no es fácil encontrar tal cantidad como aquel año en el patio de casa. Su concha es muy variable, puede ser jaspeada de color beige o más oscura con rayas pardas.
Eobania vermiculata
Uno de los caracoles más grandes que puedo ver en el patio es un Otala punctata que cogí en un descampado de La Felipa. En Chinchilla también está Otala lactea. Ambas especies se conocen como 'boquinegros' en Albacete y son aprecidas para comer, aunque frecuentan ambientes parecidos a los de la choneta, con la que convive. A mí me daría un poco de reparo comérmelos precisamente por saber dónde viven. Las dos especies se distinguen por el color del peristoma, blanco en O. punctata y negro en O. lactea.
Otala punctata
    Por último, acabo con una especie que vi justo ayer: la pequeñita Ferussacia folliculum, que solamente había visto una vez en el Cerro de San Cristóbal, entre el musgo estrellado de los pinares. Esta vez, había decenas en un desagüe de mi calle, justo delante de a puerta de mi casa. Cogí dos para introducirlas en el patio y observarlas, sin saber si se expandirán de la misma forma que lo han hecho las otras especies.
Ferussacia folliculum
    Como he dicho, algunas de estas especies tienen un crecimiento poblacional explosivo, y eso que ni siquiera he mencionado la babosa valenciana (Ambigolimax valentianus) que, desde que solté dos que encontré en la calle, se han vuelto muy muy abundantes. Por suerte, estos animales tienen depredadores, por lo que otra especie que introduje es la caracola truncada (Rumina decollata). Esta caracola, conocida en nuestra zona, se alimenta de otros caracoles, con lo que me viene bien para controlar de forma natural ese crecimiento poblacional.
    Si os gusta la pequeña fauna de nuestros jardines, aprovechad estos días antes de que llegue el frío invernal para mirar debajo de piedras y hojas y encontraréis una diversidad que no os esperáis. No os olvidéis de dejar las piedras como estaban después de levantarlas.