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07 julio 2026

Corto paseo por Las Mariquillas

El bosque de ribera, conformado por álamos blancos (Populus alba), álamos negros (Populus nigra var. italica), fresnos (Fraxinus angustifolia) y otras especies, se transforma poco a poco en un bosque mediterráneo conforme uno se aleja del agua.

4 de julio de 2026

Una excursión a la vera del río Júcar, en el paraje de Las Mariquillas, con mi amigo Barry, nos deparó algunas observaciones naturalistas que apreciamos mucho. Llegamos sobre las 9:40h y en seguida nos pusimos en marcha a explorar la zona.

Es un sendero que no recordaba bien, porque no he venido más que tres veces, una de ellas, siendo yo muy pequeño con mi familia. Como es un coto de pesca, el lado del río está plagado de puestos de pesca, con una especie de estructuras que parecen papeleras de basura, de las que sale una tubería ancha conectada con el río, donde entiendo que los pescadores echan los peces cuando los pescan sin muerte.

Observamos especies comunes y conocidas en este blog por todo el camino, pero no por ser típicas son feas o aburridas. Al principio, vimos una avispa, Delta unguiculatum, que no paraba quieta junto al agua y no pude fotografiarla, pero me gustó mucho porque era la primera vez que la veía.

02 diciembre 2025

Frío noviembre, pero con insectos

Madroño (Arbutus unedo) en fruto y en flor, como toca en esta época.

Este noviembre ha sido uno de los más fríos que recuerdo en Albacete, aunque en realidad es un noviembre "de los de antes". Ya hemos tenido varias heladas a las afueras de la ciudad incluso desde finales de octubre, lo cual ha provocado que las hojas de muchos árboles como almeces e higueras, que todavía no habían amarilleado, se congelaran y se oscurecieran, permaneciendo en la planta, lo cual les otorga un toque un poco tétrico en los jardines. Por las noches estamos teniendo entre -2 y 2 ºC, y máximas de entre 7 y 13 ºC. Lo cierto es que, a pesar del frío, el mundo atrópodo continúa con sus ciclos correspondientes.

Un breve paseo por el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha en noviembre, en las horas más soleadas del día, me ha deparado diferentes encuentros con estos pequeños animales que tanto me alegran y me interesan, incluso los días más fríos de final del mes. 

El abejorro carpintero (Xylocopa violacea) está activo bastantes meses del año. Incluso he llegado a verlo en pleno invierno, en días soleados. Este visitaba las flores de los tréboles.
La langosta egipcia (Anacridium aegyptium) se ve prácticamente en todos los meses del año.
También las libélulas están activas incluso con heladas nocturnas y matutinas. Aprovechan los últimos rayos calientes del sol de otoño para asolearse sobre el suelo despejado. En esta época se han estado viendo bastantes Sympetrum sinaiticum, especie originaria del norte de África y que lleva unos años asentándose en el sur de Europa. Ya en diciembre, será raro ver libélulas.

Sympetrum sinaiticum

Sympetrum sinaiticum

Chalcolestes viridis en tándem. No es una especie habitual en el Jardín Botánico, creo que solamente la he observado un par de veces en todos los muestreos.

Otra especie africana, tomando el sol en la balsa de los huertos del Jardín Botánico: Trithemis kirbyi.

Sympetrum striolatum, esta especie también ha sido más o menos común en octubre y noviembre en el Jardín Botánico.
Las semanas han transcurrido más frías de lo normal en este undécimo mes del año 2025, pero las horas soleadas del día incluso la última semana del año han activado algunas especies. Las flores de níspero chino (Eriobotrya japonica), como relataba hace un par de años, siguen atrayendo himenópteros e incluso alguna mariposa.
Eristalis similis, un sírfido.

Coccinella septempunctata, la mariquita de siete puntos.

Mariposa de los cardos (Vanessa cardui).
Y también se están viendo otras mariposas habituales en otoño.
Mariposa de los muros (Pararge aegeria), en su zona habitual de campo, la galería mixta. Le gustan las zonas sombreadas llenas de hierba, donde sus orugas pueden alimentarse.

Esta otra Pararge visitaba las flores del madroño.

Incluso las flores del rosal chino Rosa chinensis var. Mutabilis atraen algún que otro lepidóptero, como esta blanquita de la col (Pieris rapae).

Cualquier sitio es bueno para asolearse. Colias croceus.

Me sorprendió encontrar esta oruga de Papilio machaon en la ruda del jardín de insectos, el 25 de noviembre, con el frío que hacía. Se nota que está a punto de convertirse en crisálida.

Y hablando de orugas, ya empiezan a aparecer los bolsones de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) en este caso, en un pino laricio (Pinus nigra subsp. salzmannii).

Otro sírfido, Eristalis tenax.

Al oler una flor del rosal chino, me di cuenta de que justo al lado de mi nariz había un grillo del género Phaneroptera descansando sobre una hoja, tomando el sol.

Este bonito macho de Vespula germanica, la avispa alemana, también se asoleaba sobre el jardín de insectos. Aunque veo que son bastante resistentes al frío y las vuelve más mansas.

Pocas veces me veréis a mí defender una planta alóctona en una ciudad, pero tengo que confesar que el níspero chino atrae a bastantes insectos en esta época de frescor que mata a tantos insectos. Detrás se ve el níspero europeo (Mespilus germanica).

Las adelfas (Nerium oleander), aunque antaño me parecían desiertos verdes a nivel entomológico, al fijarme más sí que veo bastantes insectos pululando por sus ramas. Un Spilostethus pandurus se escondió a mi paso, mientras que este Caenocoris nerii permaneció quieto a mi paso. Desconozco si pasan el invierno en estadio de adulto, imagino que sí por otras especies similares que se esconden a hibernar bajo cortezas y en grietas.
Concluyo la publicación con dos animales que habitan las zonas húmedas del Jardín Botánico: la rana común (Pelophylax perezi), que ha aprovechado los días soleados aunque fríos para calentarse y emitir algún tímido croar, y un escarabajo buceador que me dio tiempo a fotografiar justo antes de sumergirse de nuevo.
Dos ranas comunes (Pelophylax perezi).

Escarabajo buceador, posiblemente Colymbetes fuscus.

19 agosto 2025

La fuente de los tilos en la Hoz de Beteta

29.07.2025. La fuente de los tilos es una pequeña área recreativa con senderos que encontramos en la carretera entre Beteta y Puente Vadillos. El acceso es muy fácil y todo el recorrido incluye vegetación relíctica propia de épocas más húmedas y frescas, como denota la presenta de tilos (Tilia platyphyllos) y otras especies de árboles y arbustos caducifolios. Hicimos una pequeña ruta adaptada que nos permitió observar diferentes especies animales y vegetales. He de decir que me dio mucha alegría y satisfacción comprobar que la recreación de los bosques relícticos eurosiberianos que podemos visitar en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha y que está inspirada en este entorno, es prácticamente igual en lo que se refiere a composición de especies florísticas (vamos, que está muy bien conseguida) y la sensación es muy familiar. A continuación, muestro algunas fotografías que realicé en este entorno único de la provincia de Cuenca.

Asplenium fontanum, un helecho creciendo directamente sobre una gran roca.

Hipparchia fidia

Olmo de montaña (Ulmus glabra)

Helecho (Pteridium aquilinum)

Plántula de sorbo silvestre o peral de monte (Sorbus torminalis).

Hongos descomponedores en un tronco muerto.

Lagarto ocelado (Timon lepidus) juvenil.

Coenympha dorus

Ramas de pino cubiertas de líquenes Pseudevernia furfuracea.

Pudio (Rhamnus alpina)

Avellano (Corylus avellana)

Tilo de hoja ancha (Tilia platyphyllos)

Mostajo (Sorbus aria)

Agalla de Andricus quercustozae sobre quejigo (Quercus faginea).

Paredones calizos de la Hoz de Beteta.

Mostajo (Sorbus aria) sobre el río Guadiela.

Oí el canto de una paloma zurita (Columba oenas) en el roquedo y haciendo mucho zoom con la cámara, pude captarla en un pequeño abrigo.

Tilo de hoja ancha (Tilia platyphyllos)

26 abril 2024

Retorno a la Rambla del Agua

    El otro día, después de bastante tiempo sin salir al campo, decidí acercarme a la Rambla del Agua, en la Sierra de Chinchilla. Esta es una zona que me conozco bien, donde he explorado la biodiversidad a fondo e, igualmente, cada vez que voy, siempre acaba sorprendiéndome. Mis compañeros de ARBA, la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono, también la conocen muy bien y muchas veces la hemos recorrido a pie observando flora y fauna, y favoreciéndolas.

   Me desperté bastante pronto el día 22, y no podía volverme a dormir, así que desayuné y me eché al campo. A las 8:30h de la mañana ya me encontraba observando los extensos atochares (formaciones vegetales de esparto, Machrocloa tenacissima) de la sierra de mi pueblo, que tantos momentos de disfrute me han dado en la naturaleza desde que empecé a campear por mi cuenta en la naturaleza.

Muchas personas desprecian los espartales, pero a mí me encantan por la gran biodiversidad que presentan. El de la imagen se encuentra muy expuesto a los elementos y aquí el esparto convive con otras plantas propias de esta zona de la península ibérica como Brachypodium retusum, Thymus vulgaris, Genista pumila subsp. pumila, Teucrium capitatum, T. gnaphalodes e incipientes carrascas (Quercus ilex subsp. rotundifolia). En algunos vallejos, hay campos de cultivo en los que se alimentan perdices y otras aves, así como conejos.

Espartos en plena floración. A cuántas miles de familias dio de comer hasta hace pocos años esta planta, gracias a la fibra que se puede extraer de ella y que sirvió para hacer todo tipo de trenzados, en cestería, cuerdas, etc.
    Continuando mi camino hacia la Rambla del Agua, pude observar cómo las abundantes lluvias de marzo y las temperaturas templadas que hemos tenido han provocado una explosión de flores. Al inicio de la Rambla, o por lo menos por donde yo suelo acceder, encontré prácticamente cada planta en flor, especialmente los tomillos, pero también los primeros carraspiques (Iberis pectinata) que abundan en un campo de cultivo colindante, y las coronillas de fraile (entre otros nombres), Globularia vulgaris. La temperatura era de unos 6 ºC según el termómetro del coche, pero se esperaban máximas de unos 21 ºC, y todo estaba cubierto de rocío.

Tramo alto de la Rambla del Agua. El camino central es por donde caminan los senderistas y los animales, y por donde discurre el agua cuando llueve mucho.

Globularia vulgaris

Iberis pectinata
    La Rambla del Agua tiene tramos con laderas más expuestas y vegetación rasa y compacta, o con paredes erosionadas que estrechan el sendero a modo de pasadizo, donde se refugian aves e insectos de la arena, pero en general está bordeada de pinar de pino carrasco (Pinus halepensis) de repoblación, con un sotobosque bastante pobre que a veces se vuelve o inexistente o muy denso, y cuando es así, la planta principal que encontramos es el romero. Aparte de oir el canto de los piquituertos (Loxia curvirostra), aves especializadas en pinos de semilla pequeña y de algunas otras aves, no vi mucho movimiento de fauna durante mi corta caminata.

Zegris eupheme, descansando y relajada por el frío. una mariposa cuyas orugas se alimentan de diversas especies de crucíferas.

La única especie de orquídea que observé fue la abundantísima Ophrys fusca.

En las zonas expuestas que bordean la rambla y que aparecen de vez en cuando al recorrerla incluyen vegetación rasa de aromáticas mediterráneas y plantas espinosas, como el tomillo común (Thymus vulgaris) y la aliaga (Genista pumila) que aparecen en flor en la imagen, sobre poco suelo muy pedregoso.

Aquí abunda la coronilla (Coronilla minima subsp. lotoides).

Todavía quedan en flor algunas genistas (Genista scorpius).

Uno de los tramos de la Rambla del Agua. En esta zona, hemos plantado con ARBA diferentes especies autóctonas que se han dado muy bien, como el espantalobos (Colutea hispanica).

Otro de los insectos que pude ver, el abejorro común (Bombus terrestris lusitanicus), afanado en buscar néctar en un tomillo.
    Aunque la caminata fue corta y rápida, me sirvió para desintoxicarme un poco y para observar cómo las recientes lluvias han favorecido la floración de tantas especies. Al cabo de una hora y pico, me volví a casa, no sin antes detenerme observando otras flores.
Jarilla (Helianthemum asperum) y tomillo (Thymus vulgaris).

Helianthemum asperum

Tomillar con espartos y aliaga en flor.