AVES ON THE ROAD: El críalo

Hace dos días, volviendo del pueblo, avisté a lo lejos dos grandes aves posadas en el sitio donde tantas otras se posan. Al principio pareciéronme arrendajos, pero conforme me acercaba, me di cuenta de que tenían una forma diferente y eran grisáceos, con motas blancas en el dorso y una pequeña cresta. Sí, sin duda, se trataba de una pareja de críalos (Clamator glandarius). ¡Qué alegría! Al acercarme para fotografiarlos, emprendieron el vuelo, asustados y graznando, para posarse unos metros más allá. Acercándome poco a poco y deseando con toda mi alma que no se escapasen, intentando transmitirles tranquilidad, conseguí disparar varias fotos. Obviamente no son de la calidad que uno desearía, pero se hace lo que se puede.
Al igual que los cucos, de los que son parientes cercanos, los críalos también realizan sus puestas en nidos ajenos, normalmente de córvidos, y en especial en nidos de urraca. Se conoce que el macho de críalo entretiene a los padres urracas mientras la hembra pone uno o dos huevos en su nido. Además, las urracas, en lucha constante con los críalos, no emiten ningún sonido estruendoso que pueda atraer a otras urracas y así protegen indirectamente las puestas de sus congéneres. Al contrario que el del cuco, el pollo del críalo no expulsa del nido a sus nuevos hermanos, sino que todos se desarrollan en el mismo nido. Sin embargo, el críalo suele romper el cascarón unos días antes que los demás huevos y normalmente son los primeros en independizarse.
Esta ave está considerada como insuficientemente conocida y escasa. Desde finales de febrero es posible observar los primeros críalos y ya en plena primavera, cuando realizan las puestas, son más localizables (dentro de lo que cabe). Se alimenta de insectos grandes y en especial de orugas de procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa). Me pregunto cómo conseguirán tragarse estos urticantes insectos. Naturalmente, es más probable que los nidos de urraca en pinares parasitados por procesionarias sean utilizados por los críalos para poner sus huevos.

Todo esto lo he aprendido investigando sobre el críalo, os recomiendo que si alguna vez veis uno, os paréis a contemplarlo, pues es un ave grande y atractiva que posee un comportamiento la mar de interesante.

Comentarios

  1. Están muy bien tomadas. Yo, esta tarde, por la laguna de Acequión, en el Canal de Mª Cristina, cuando iba en bici, he intentado hacer una fotografía a dos pollas de agua, de pico rojo, preciosas, pero son rápidas y recelosas, por lo que me he quedado a dos velas.
    Escápate por allí.

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  2. Arghf, tengo ganas de ir, que me han dicho que está muy bien, que tiene zonas en las que incluso hay patos. Cuando termine los exámenes, me echo por allí. Y encima pollas de agua, ¡pos ná!
    Me escaparé, me escaparé.

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  3. Vaya fotones, Guillermo. El último nido parasitizado por los críalos que vi el año pasado, tenía dos pollos en un nido de urraca, y no había ninguno del córvido que, tal vez, murieron por inanición ante la presión de los piratillas.

    Saludos.

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  4. oye revisa el post q sale como si hubieras escrito letra por letra!

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