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11 junio 2026

El Centro de Interpretación de la Fauna Silvestre del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha

El pasado 3 de junio de 2026, inauguramos en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, Albacete, el Centro de Interpretación de Fauna del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, acompañados de las autoridades representantes del patronato de la Fundación del JBCLM (Ayuntamiento y Diputación de Albacete), el director de la Fundación Globalcaja, cuya importante ayuda económica ha permitido llevar a cabo este proyecto tan interesante, de la Sociedad Albacetense de Ornitología (SAO), así como de los medios de comunicación y de mis compañeros. Este proyecto que he coordinado y en el que me he esforzado tanto estos meses atrás no sería como es sin su apoyo, consejos y sugerencias. Así, el objetivo de este centro es mostrar al visitante que un manejo respetuoso con la naturaleza y que apueste por la flora autóctona, permite atraer al Jardín Botánico (y a cualquier espacio verde urbano) una diversidad faunística muy interesante, especialmente en el contexto actual de pérdida de hábitat y de biodiversidad en general.

El Centro se ubica en la caseta de madera que se localiza a mano derecha justo antes de entrar en las recreaciones de hábitats de Castilla-La Mancha. Tras la limpieza, restauración y posterior acondicionamiento del espacio por parte de los dos últimos Planes de Empleo con los que hemos contado, se han instalado varios paneles divulgativos, fotografías de fauna característica e interesante del Jardín Botánico y una figura realista de una garza real (Ardea cinerea), realizada por el artista de la naturaleza albaceteño Ángel R. Moya. Esta es sin duda, una pieza excepcional del espacio. 

El trabajo de los Planes de Empleo consistió también en reforzar y barnizar el interior del espacio, así como en ampliar el ventanuco de la pared trasera para permitir la observación de los pájaros que acuden al comedero de la SAO en invierno, que se encuentra justo detrás de la caseta de madera, en la recreación de los bosques de galería. Durante los meses fríos, los voluntarios de la SAO mantienen el comedero, al que acuden diferentes especies de aves granívoras. Encima de esta ventana, que el visitante puede abrir y cerrar según su interés, hemos instalado un panel que he ilustrado con diferentes especies de aves que se pueden observar en el Jardín Botánico, todo ello a modo de observatorio de aves o hide. Este es el panel del que más orgulloso estoy y que más cariño tiene detrás. Aquí os pongo la lámina tal y como la mandé a la imprenta, después de realizar las ilustraciones a lápiz (todos con Faber Castell Polychromos, excepto el ánade real macho, que es a acuarela) y montarla:

Aves del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha. Ilustración de Guillermo García-Saúco Sánchez.

El interior del Centro de Interpretación, como digo, tiene diferentes paneles explicativos de gran tamaño que cuentan la importancia de la fauna en el Jardín Botánico, incluyendo las aves y el trabajo de la SAO en lo que respecta a la divulgación de la ornitología y el anillamiento científico en el Jardín Botánico, animales de la noche (erizo europeo, musarañas gris y enana, murciélagos), reptiles y anfibios y, por supuesto, los insectos y otros invertebrados, sin cuya labor como polinizadores, depredadores y recicladores de materia orgánica el mundo vegetal no sería tal y como es. También encontramos un pequeño hotel de abejas en la parte exterior y dos cajas nido, una para salamanquesas y otra para aves, estas dos últimas en el interior del Centro, que serán utilizadas por diferentes invertebrados como arácnidos y otros artrópodos para guarecerse durante el invierno.

Interior del Centro de Interpretación de Fauna del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha. Se aprecia el panel de las aves sobre la ventana horizontal, una colección de fotografías de diferentes especies emblemáticas del Jardín Botánico (abejorro europeo, arrendajo euroasiático, el grillo Ruspolia nitidula, el sapo partero Alytes obstetricans pertinax, el martinete y el martín pescador), la fantástica escultura de la garza real de Ángel R. Moya y el panel herpetológico, mostrando las diferentes especies de anfibios y reptiles que podemos encontrar en el Jardín Botánico.

02 enero 2026

El arrendajo euroasiático en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha: observaciones e indicios de cría

Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius). Enero de 2022.
Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, Albacete.

El arrendajo euroasiático es una especie que ya forma parte de la ornitofauna del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, aunque su presencia no siempre resulta evidente para el visitante ocasional. De forma natural, este córvido aparece, normalmente, ligado a masas arboladas maduras, donde encuentra refugio, alimento y zonas adecuadas de cría. Puede ser especialmente abundante en encinares o cultivos tradicionales de huerta que intercalen masas forestales, y donde aparezcan frutos de los que pueda alimentarse en otoño e invierno (bellotas, nueces, avellanas...), e insectos en primavera y verano. Es destacable, como buen córvido, su capacidad de adaptación a nuevas fuentes de alimento en entornos antropizados. Su detección depende a veces más de la atención del observador que de la abundancia real del animal, sobre todo por sus vocalizaciones, que constituyen el principal indicio de presencia, y puede dar una falsa idea de sobreabundancia en el territorio. Sus reclamos ásperos y penetrantes (kraaaak!) al moverse en grupo son fáciles de reconocer.

La presencia del arrendajo en el JBCLM es el resultado de un progresivo proceso de colonización que he podido seguir de forma directa durante estos últimos cinco años. Al ser una especie eminentemente forestal, sumado a su inteligencia córvida, su aparición aquí parecería estar ligada a la maduración del arbolado y a la disponibilidad creciente de recursos alimenticios.

Mis primeras observaciones de este animal en la zona sur de la ciudad de Albacete se remontan al año 2020, cuando detecté un ejemplar un día de mucha niebla del mes de febrero durante unos muestreos en el Parque Periurbano de "La Pulgosa". Seguramente otros observadores de aves de la zona ya habrían localizado esta especie incluso en urbanizaciones cercanas, antes que yo. Aquel avistamiento inicial me sugirió la presencia de individuos en dispersión explorando nuevos territorios. Poco después, comenzaron las observaciones dentro del propio JBCLM.

Durante 2022, las observaciones de arrendajo se hicieron más regulares y pude constatar la presencia de una pareja. Ambos ejemplares aparecían casi siempre por la misma zona del JBCLM: las recreaciones de encinares béticos meso y supramediterráneos, manchegos y zonas aledañas. Mostraban comportamientos compatibles con la reproducción, pero no pude documentarla oficialmente.

Arrendajo euroasiático. JBCLM. Enero de 2022.
A pesar de ello, en los años posteriores, las observaciones apuntan claramente al éxito reproductor de la especie en el JBCLM. En distintas ocasiones, se han detectado grupos de tres y cuatro ejemplares desplazándose juntos, con sus característicos reclamos sociales. Un patrón difícilmente atribuible a ejemplares colonizadores, sino a adultos con sus jóvenes. 
Arrendajo euroasiático. JBCLM. Diciembre de 2025.
La actividad de estas aves este invierno 2025-2026 me está resultando especialmente llamativa, principalmente en la zona de los frutales, como decía, siendo evidente que su presencia en esa colección está ligada a la disponibilidad de alimento. 

En enero de 2026, he podido ver un ejemplar comiendo un fruto que me pareció inicialmente una nuez, pero al mirarlo en las fotos creo que podría ser un fruto de níspero (Mespilus germanica). El arrendajo sujetaba con sus patas la comida y la picoteaba, sobre las ramas de una cornicabra:

Arrendajo euroasiático. JBCLM. Enero de 2026.

Arrendajo euroasiático. JBCLM. Enero de 2026.
Este aprovechamiento de los recursos del JBCLM confirma su capacidad para explotar alimentos duros, así como su papel como dispersor de semillas. Bien conocida es la costumbre de esta ave de recolectar bellotas e ir enterrándolas como futuro alimento (si bien, siempre olvida un gran porcentaje y muchas de ellas acaban germinando), de ahí el epíteto de "glandarius", que quiere decir "bellotero". Este comportamiento contribuye a la regeneración vegetal de muchas zonas boscosas.

En conclusión, la evolución de la presencia del arrendajo en el JBCLM, desde observaciones puntuales hasta los claros indicios de su reproducción y el uso intensivo de este espacio, me da qué pensar sobre cómo determinadas especies forestales pueden establecerse con éxito en enclaves naturalizados, donde hace 20 años no había ni un árbol. El seguimiento continuado permite documentar su presencia y los procesos ecológicos que los recién llegados desarrollan en el JBCLM. Es interesante confirmar la llegada de nuevas especies animales, así como su establecimiento y cría y ver cómo varía a lo largo de los años. Quizá la llegada del arrendajo al sur de la ciudad de Albacete y su establecimiento en La Pulgosa y en el Jardín Botánico le sirvan como catapulta poblacional para conquistar otras zonas verdes urbanas de la ciudad, como ha pasado con otras aves similares en otras ciudades (urracas, por ejemplo, en grandes ciudades españolas). Quién sabe si, de aquí a 20 años, veremos arrendajos paseándose por los céspedes del centro de la ciudad como si tal cosa.
Arrendajo euroasiático. JBCLM. Enero 2026.

04 septiembre 2025

En el Parque de Abelardo Sánchez con Alonso

Ayer quedé con mi buen amigo Alonso Ródenas para practicar la fotografía con mi vieja réflex y su objetivo macro. Llevo tiempo pensando en retomar esa cámara que tanto usé entre los años 2012 y 2014 aproximadamente, especialmente para macrofotografía, y quién mejor para refrescarme la memoria que mi amigo Alonso, experto en ello. Estuvimos practicando con su objetivo, el difusor y el flash, que enganchamos a mi cámara, mientras él me explicaba todo pacientemente, muy atento y de forma didáctica. Dimos una vuelta por el Parque de Abelardo Sánchez, el más grande de Albacete, con pinos carrascos gigantescos y zonas más frescas, en busca de pequeños insectos. Al principio no encontrábamos ninguno, solamente hormigas y moscas, pero al rato aparecieron otros animalillos que nos sorprendieron, sobre todo un par de mantis iris (Iris oratoria), que nos llamaron mucho la atención (no esperábamos encontrar este insecto aquí, aunque alguna vez, de pequeño, vi algún macho volando hacia las luces de los escaparates de tiendas cercanas al Parque). Aún así, comprobamos que el Parque, tristemente, es prácticamente un páramo de biodiversidad entomológica, si se gestionara de otra manera otro gallo cantaría. Las adelfas, uno de los setos más abundantes, fueron los arbustos sobre los que más insectos vimos, era de esperar. Tomamos bastantes fotografías y con los consejos de Alonso, aprendí mucho y, como veis en las imágenes, aún me queda mucho por practicar, seguiré en ello. Vimos otros insectos que no pude fotografiar bien, como un Zelus renardii, chinche invasora originaria de Norteamérica, otra chinche Spilostethus pandurus y un sírfido, Episyrphus balteatus, entre otros.

Hormiga del género Lasius.
Heliophanus sobre una flor de adelfa.
Los omnipresentes pulgones de la adelfa (Aphis nerii).
Las ardillas rojas (Sciurus vulgaris) se encuentran entre los "personajes" más conocidos del Parque.
Contraluz de un almez (Celtis australis).
Iris oratoria
Chinche de la adelfa (Caenocoris nerii).
El mismo ejemplar, de lado.
Polilla de la acelga (Loxostege sticticalis).

02 septiembre 2025

Resumen odonatológico del verano 2025 en el JBCLM

Trithemis kirbyi, la libélula africana que siempre se pone de ejemplo como especie que se ha expandido hacia el norte gracias al cambio climático. 01.09.2025.

La temporada estival de libélulas y caballitos del diablo en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha (Albacete) este año no ha aportado nada nuevo al catálogo de especies que tengo registradas aquí, pero sí he notado variación en la abundancia de algunas de ellas.

Junio comenzó bien, siendo muy abundantes alrededor de las lagunas especies típicas como Orthetrum cancellatum, Crocothemis erythraea (que está siendo muy habitual toda la temporada) y Trithemis annulata. Anax imperator parece que está siendo sustituida por A. parthenope en la zona, quizá vaya por años, lo iremos viendo. Las especies africanas más llamativas, excepto Trithemis kirbyi y C. erythraea, tampoco se han dejado ver mucho. Eso sí, observé varios O. chrysostigma en cierta ocasión y diría que ha sido el año que más ejemplares de esta especie africana he visto en el JBCLM. El resto de meses, no he detectado ningún ejemplar.

Ceriagrion tenellum
Crocothemis erythraea
Orthetrum chrysostigma
Crocothemis erythraea
Trithemis annulata
Anax parthenope 
Orthetrum cancellatum

En julio, hubo mucho movimiento de odonatos en la balsa de los huertos. Aquí observé una hembra de Anax imperator ovipositando, además de varias Crocothemis erythraea, Sympetrum fonscolombii y, de nuevo, más Orthetrum cancellatum, todas ellas recién emergidas. También había muchas mudas de Aeshnidae y Libellulidae (nada sorprendente, pues son familias a las que pertenecen todos los ejemplares que estaba viendo). Con respecto a los zigópteros o caballitos del diablo, sin novedades: las mismas especies (Ischnura graellsii y Erythromma lindenii).

Orthetrum cancellatum
Orthetrum cancellatum
Exuvia de Aeshnidae (Anax imperator o A. parthenope, seguro).
Orthetrum cancellatum
Curiosa reunión de Sympetrum fonscolombii, Ischnura graellsii y una pareja de Erythromma lindenii, con la hembra ovipositando.
Anax imperator ovipositando mientras es observada por una rana (Pelophylax perezi).
Ischnura graellsii

En agosto, aunque no he muestreado debido a las vacaciones de verano y a otras historias, sí me he dado cuenta de que han empezado a ser más abundantes las Trithemis kirbyi, acompañando a las que ya he mencionado. De momento, no he visto aún ningún Sympetrum sinaiticum, otra especie africana cada vez más común y que llega a verse a finales de otoño, es cuestión de días. Próximamente aparecerá alguna Aeshna, como es habitual en los meses de otoño, así que estaré atento. En resumen y para concluir, la temporada estival ha sido la esperable en el JBCLM, sin grandes sorpresas.

Anax parthenope
Crocothemis erythraea

06 octubre 2023

El rescate de la langosta

La otra noche, apareció una langosta migratoria (Locusta cinerascens / Locusta migratoria cinerascens) en el garaje de mi casa. Esta sí es una langosta verdadera, del género Locusta, al contrario que la abundante langosta egipcia (Anacridium aegyptium) que, como veis, es de otro género. Los ejemplares adultos de Locusta cinerascens resultan fáciles de observar a finales de verano, incluso hasta el mes de noviembre, en parques, jardines, calles y prácticamente todo tipo de hábitat del área mediterránea, en general en territorios con gramíneas secas. En España, la langosta migratoria solamente aparece en forma sedentaria, fácilmente distinguible de la fase gregaria, que se distribuye en algunos territorios de África, por presentar el pronoto muy aquillado y por no ocasionar plagas de millones de inviduos que pueden causar estragos en cultivos. 

El ejemplar que entró en mi garaje era bastante grande y presentaba unos tonos verdes muy bonitos. Cuando conseguí capturarla, la solté en el patio, donde me dejó primero hacerle una foto en la palma de mi mano. Después, flexionó sus fémures y saltó por los aires, utilizando sus desarrolladas alas para alejarse, y la perdí de vista.

Locusta migratoria cinerascens / Locusta cinerascens

05 junio 2023

Chochín paleártico en el patio de casa

 Llevo varios meses, por lo menos desde marzo, oyendo, en el patio de casa, el canto de un chochín paleártico (Troglodytes troglodytest). En una ocasión en que estaba sentado mirando a las musarañas, lo vi entrar volando desde el cielo, posarse en una rama, después voló hasta una pared debajo del porche, se quedó quieto cual Spiderman, y acto seguido desapareció hecho una pequeña bola de plumas. Tiempo después, lo vi de nuevo parándose en el borde de una maceta llena de agua, desde una ventana que da al patio. Cuando fui corriendo a por la cámara, volví a asomarme a la ventana y ya no estaba. Mientras tanto, oía su característico canto, que es para mí muy familiar, tal era la asiduidad con que lo percibía durante mi tiempo en Inglaterra. De hecho, la primera vez que lo oí en el patio, en seguida supe de qué pajarillo se trataba, cosa que me sorprendió muchísimo, y más abajo os explicaré por qué.

Por fin, el sábado 3 de junio, he podido fotografiarlo con la cámara. Si bien ya lo había grabado con el móvil el 6 de mayo, las imágenes que conseguí eran de una pésima calidad.

Chochín paleártico (Troglodytes troglodytes). Chinchilla (AB), 3.6.23.

Creo que puso esta cara cuando notó el sensor de la cámara a través del cristal de la ventana.

En otra postura, el mismo ejemplar.

El chochín es un ave extendida en Europa occidental. Vive en bosques, preferentemente en aquellos con una alta densidad de matorrales espinosos y muy densos, junto a ríos, arroyos... pero también en jardines con muchos recovecos y sitios donde esconderse, y en setos. Por lo general, en España, lo he visto siempre en zonas algo húmedas, no muy lejos siempre quedaba un estanque o arroyo, pero cumpliéndose siempre la premisa de que abundaran los matorrales densos. Por eso me resulta tan curioso encontrarme este pajarillo tanto tiempo en el centro de la provincia de Albacete, pues no es un animal para nada abundante, ni siquiera se ve, en el árido entorno de La Mancha, y, por ello, es una buena noticia pues ha conseguido establecerse en esta zona urbana durante varias semanas. Me alegro mucho de que este pajarito, uno de los más pequeños de Europa, esté eligiendo mi patio para criar, alimentarse, dormir o a saber qué. Seguiré atento a sus movimientos.

28 enero 2023

Fisurícolas invernales en el plátano de sombra

  El plátano de sombra (Platanus x hispanica) es un árbol muy plantado en ciudades de prácticamente todo el mundo. En Albacete, es una de las especies más comunes, junto con la falsa acacia (Sophora japonica) y el aligustre japonés (Ligustrum lucidum). Anda que van a esmerarse en plantar árboles autóctonos, pero bueno, eso es otra historia, voy a intentar no desviarme.
   El plátano de sombra tiene una corteza característica, que se va separando conforme crece el árbol y desprendiéndose en escamas, y que deja ver la parte inferior, más lisa y amarillenta. Esta característica lo hace muy fácil de reconocer cuando el árbol no tiene hojas en invierno. Así, muchos insectos y otros artrópodos aprovechan esta circunstancia para guarecerse en los pequeños intersticios que se van formando sobre la corteza del plátano conforme se desprende su corteza en pequeños trozos. Mis amigos Adrià Miralles y Alberto Narro ya me habían avisado de que es muy fácil encontrar en la corteza del plátano de sombra, por ejemplo, pseudoescorpiones, unos arácnidos de tamaño minúsculo, que por el aspecto, parecen pequeñas arañitas con pinzas de escorpión (son inofensivos). Así me lo demostró Adrià el pasado verano, cuando nos pusimos a mirar unos plátanos en Montjuic (Barcelona) y encontramos bastantes pseudos.
    Ayer, me puse a mirar con atención la corteza de un plátano de sombra. Llevamos casi diez días de temperaturas muy bajas por la noche, de entre -4 y -6 ºC, por lo que muchos invertebrados deciden hibernar en estos recovecos de las cortezas de los árboles. Levanté varias plaquitas de corteza y encontré diferentes invertebrados. Los más abundantes, con diferencia, eran Scantius aegyptius, una chinche parecida al "zapatero" de toda la vida (Pyrrhocoris apterus), pero que sí tiene alas y solo dos puntos circulares en los hemiélitros. Propia del mediterráneo, esta chinche pasa el invierno en grupos de bastantes individuos en grietas.

Agrupación de Scantius aegyptius. Albacete, 27.1.23.
En esta corteza, había otras especies de insectos. Las chinches más pequeñas de la parte superior izquierda, con puntos blancos en las alas, son del género Horvathiolus. Abajo, a la izquierda, se ve un ejemplar adulto de la galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola), algo que no me extrañó, porque este plátano de sombra crece junto a unos olmos.
Aquí encontré otra chinche distinta a los Horvathiolus y Scantius, que se guarecía en una bolsita de seda arácnida (pero sin araña), junto a las galerucas. Se trata, creo, de Raglius alboacuminatus.
Raglius alboacuminatus
    Otro pequeño insecto que apareció por ahí fue un psocóptero, animales minúsculos que pasan muy desapercibidos, pero que en realidad son bastante abundantes. Incluso es fácil verlos en balcones y terrazas de las ciudades en pleno invierno, en esquinas y zonas algo más resguardadas.
Psocóptero.
Y por supuesto, también encontré arácnidos, como este ejemplar de la familia Philodromidae.
Fam. Philodromidae
    En definitiva, la corteza de los árboles, sobre todo de los de mayor edad, son una importante fuente de refugio y alimento de un sinnúmero de pequeños animales. Por eso, en las ciudades, es importante respetar aquellos ejemplares viejos (siempre que no supongan un peligro para los viandantes), diversificar en especies y plantar nuevos, cuidándolos y favoreciendo la biodiversidad que prospera a su alrededor.

18 enero 2023

Polilla del género Eudonia

Ayer, al aparcar el coche, encontré una polilla en la puerta del garaje. Al verla, supe que pertenecía a la familia Crambidae. Indagando en iNaturalist, la he asignado al género Eudonia. Hay más de 200 especies descritas en este género, así que no me atrevo a identificarla a un nivel inferior al de género. Sus larvas se alimentan de musgo y líquenes.

Eudonia
Eudonia, vista del animal desde arriba.

Espiando el comedero para pájaros

    Esta mañana he echado un vistazo al comedero para pájaros que instalamos el año pasado en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, junto con la Sociedad Albacetense de Ornitología. Colocándome en un punto estratégico donde las aves no podían verme, tras poquísimo tiempo de espera, han comenzado a aparecer una multitud de pajarillos que he podido observar desde muy cerca. El alimento que colocamos, junto con la SAO, consiste en semillas pequeñas y pipas de girasol, así como cacahuetes y bolas de grasa. Las especies más abundantes eran los gorriones (común y molinero) y los verderones comunes, a los que acompañaban algunos verdecillos y pinzones comunes. De vez en cuando, también se acercaba algún mirlo a curiosear y una pareja de carboneros comunes. 
    En general, todos los pájaros se alimentaban directamente en el suelo, en busca de las semillas que el vendaval de estos días esparce desde el comedero principal. Como se supone que hoy iba a nevar un poco y las temperaturas han permanecido bajas (aunque no tan bajas como sería lo normal), con máximas de 6 ºC, y se espera que sigan bajando hasta -7 ºC estos próximos días, nos hemos asegurado de que el comedero esté bien lleno.
   Sin duda, los comederos para pájaros suponen una buena ayuda para muchas aves que pasan el invierno en nuestros jardines, tal y como demuestran muchos estudios realizados, principalmente, en Reino Unido.

Verderones comunes (Chloris chloris) y serín verdecillo (Serinus serinus), a la izquierda.
Verderón común (Chloris chloris)
Verderón común (Chloris chloris) en un arbusto cercano.
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), hembra.
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), hembra.
Gorrión molinero (Passer montanus). Creo que el JBCLM es el lugar donde mayor densidad de gorriones molineros he visto en mi vida.
Gorrión molinero (Passer montanus), arriba, y gorrión doméstico (Passer domesticus), abajo.
Gorrión molinero (Passer montanus)
Una tímida hembra de pinzón vulgar (Fringilla coelebs) observando el frenesí de los gorriones en el suelo, que se inflaban a semillas.
* Actualización: hoy he mirado otra vez y, aparte de un pajarillo que me ha parecido un carbonero garrapinos (Periparus ater), he podido fotografiar una paloma torcaz (Columba palumbus) que no paraba de emitir su característico canto y un petirrojo (Erithacus rubecula).
Mirlo (Turdus merula), hembra.
Serín verdecillo (Serinus serinus), macho.
Petirrojo (Erithacus rubecula)
Paloma torcaz (Columba palumbus)