jueves, 18 de mayo de 2017

Nuevas citas de flora (sorpresas) para la Sierra de Chinchilla y explorando la comarca Monte Ibérico-Corredor de Almansa

Lagarto ocelado (Timon lepidus), ayer en la Sierra de Chinchilla.
    Ayer (17.5.2017) fui con mi amigo Pablo López a bichear/plantear a la Sierra de Chinchilla. El día prometía, así que fuimos por la mañana a la zona del Cerro de San Cristóbal. Allí vimos bastantes cosillas, lo más interesante, una pareja de lagartos ocelados que salió despavorida de un terraplén.
El otro lagarto ocelado (Timon lepidus), ayer en la Sierra de Chinchilla.
    Cerca del repetidor, pudimos contemplar las vistas de Chinchilla desde lo alto del Cerro. Por allí pululaban pequeños animales, como las hormigas recolectoras (Messor barbarus) y una Empusa pennata.
Hormigas recolectoras (Messor barbarus) desgajando una piel de plátano. Chinchilla, 17.5.2017.
Empusa pennata, Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
    Resulta la mar de interesante contemplar todos estos pequeños seres aprovechando el buen tiempo, la floración de cientos de especies en la zona y el agua que ha caido estos meses pasados. Vimos varias especies de jarillas en flor: Helianthemum violaceum, Fumana ericifolia, Helianthemum hirtum... Da gusto ver cómo se van sucediendo las distintas floraciones, mientras que algunas empiezan a florecer al principio de la primavera y después decaen, otras especies necesitan temperaturas mucho más altas y sequedad para hacerlo, de ahí que algunas especies que se ven en flor ahora sigan estándolo a mediados de verano. Pudimos ver varias especies de jopo o "pijo" de lobo, como esta Orobanche amethystea que parasita al cardo corredor (Eryngium campestre):

Orobanche amethystea junto a la especie que parasita, el cardo corredor. Sierra de Chinchilla, ayer.
    Del Cerro de San Cristóbal fuimos directos sin entretenernos mucho a la zona de espartales, que es la que más me gusta. Allí volaban muchas mediolutos herrumbrosas (Melanargia occitanica), que ya vi hace unos días pero siempre se escapaban antes de llegar a ver qué especie eran, pero como ayer hacía bastante viento, conseguí capturarlas en forma de fotografía e identificarlas. La orquídea lagarto que presentaba en la entrada anterior seguía en pie, algo más pasada, pero todavía repleta de Heliotaurus. Allí observamos más flora y entomofauna interesante:
Ninfa de mántido. La de cosas que se ven si uno se queda quieto mirando el suelo...Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
Oruga de noctuido, desconozco la especie. Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
    También en esta zona encontramos plantas muy interesantes, algunas en plena floración, como Helianthemum hirtum, la curiosa compuesta que me presentó Pablo: Hedypnois rhagadioloides, Paronychia argentea, Gladiolus illyricus (por fin, andaba buscándolos), y una planta que no estaba en flor, que había visto en algún sitio ya, pero no sabía cómo se llamaba, el Astragalus clusianus, una planta muy espinosa que vive en zonas secas y semiáridas de la Iberia mediterránea:
Garbancillo (Astragalus clusianus), detalle. Sierra de Chinchilla, ayer.
    Y seguían apareciendo más artrópodos sin parar, algunos de ellos muy curiosos como los saltamontes cónicos (Pyrgomorpha conica), con dos libreas distintas.
Pyrgomorpha conica, forma parda. Sierra de Chinchilla, ayer.
Pyrgomorpha conica, forma verde. Sierra de Chinchilla, ayer.
Trichodes octopunctatus sobre lechetrezna (Euphorbia serrata). Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
    Después decidimos internarnos más dentro de la Sierra, donde no suelo ir, pero a zonas que he visto de lejos. Por esos rincones encontramos más flora y fauna.
Abejarucos europeos (Merops apiaster). Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
Allí, nos llevamos el primer sorpresón del día, una nueva especie de orquídea para la zona: la orquídea becada (Ophrys scolopax). Con esta son ya cinco las especies de Ophrys que tengo vistas en la zona, seis especies de orquídeas contando la Himantoglossum, y creo que debe haber más especies por ahí...
Orquídea becada (Ophrys scolopax). Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
Otro ejemplar de orquídea becada. Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
   Seguimos viendo muchísimas especies más de flores, contando rosales silvestres, cientos de linos blanco y azul, globularias, Onobrychis... así como más insectos. Me guardo algunas fotos, porque si no, no acabamos (jeje). Encontré un pequeño Trichodes leucopsideus sobre una flor de lino azul, y una colonia de Iberoformica subrufa, una hormiga endémica de la Península Ibérica, y también una mariposa Colias crocea.
Me resultó curioso el comportamiento de estas Iberoformica subrufa. Viven en sitios que reciben mucha insolación, caminan a toda velocidad, parándose a tramos. Iban siempre con las mandíbulas abiertas de par en par. Este par de la foto está así porque la hormiga de la derecha acudió veloz a morderle las patas al ejemplar de la izquierda cuando estaba enfocando  la hormiga que porta la semilla. Curioso, quién sabe qué tendrán en la mente.
Trichodes leucopsideus sobre lino azul.
Explorando, disfrutando como un crío.
    Y ahora, otra sorpresa botánica en la zona, bastantes matas de aristoloquia menor (meloncillos), Aristolochia pistolochia. ¡Maravillosas!
Aristolochia pistolochia, Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
    Decidimos volver al coche para seguir explorando otras zonas de la Comarca Monte Ibérico-Corredor de Almansa, no sin antes observar más flores y animales.
Jurinea humilis. Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
Gladiolo silvestre (Gladiolus illyricus) en el centro, tomillo (Thymus vulgaris) a la derecha y gamón al fondo.
Collalba rubia (Oenanthe hispanica). Sierra de Chinchilla, 17.5.2017.
    En Alpera, visitamos dos árboles singulares, un olmo común (Ulmus minor) y una poderosa encina en medio de un campo, una de cuyas ramas se había tronchado, pero seguía siendo imponente.
Olmo (Ulmus minor) singular en Alpera.
Encina singular en Alpera. Fotografía de Pablo López Aracil.
    Finalmente, nuestra aventura concluyó en las ramblas de la Sierra de Higueruela. Allí encontramos arroyos que no me imaginaba que pudieran existir por esa zona, con bosque de ribera (sauces, olmos, chopos, herbazales húmedos...) y más árboles singulares. Pero lo que más llamó nuestra atención fue encontrar varios rodales de dos orquídeas distintas: Limodorum abortivum y Cephalanthera damasonium, entre encinas, pinos piñoneros y álamos. En aquellas ramblas tan húmedas nos sorprendió ver lo verde que estaba todo y la humedad que reinaba, y avellanos junto al agua. Grandes chopos destruidos por el paso del tiempo y las talas de los hombres seguían en pie como podían.
Cephalanthera damasonium, Higueruela, 17.5.2017.
Limodorum abortivum, Higueruela, 17.5.2017.


El río Brandivino, digo, una rambla en Higueruela. 17.5.2017.
Un viejo chopo abierto en cuyo interior crecían setas, líquenes y vivían pequeños seres...
No me digáis que no es bonito el paisaje. Es La Comarca...
    Pablo y yo decidimos volver a casa hacia el final de la tarde. Disfrutamos como enanos y encontramos muchas especies sorprendentes de flora y fauna (teniendo en cuenta que quien escribe considera sorprendente hasta a un gorrión), como veis hice muchísimas fotos (más de 390 en la tarjeta de memoria) así que he tenido que omitir cientas. Cada vez me gusta más salir al campo y encontrar nuevos seres con los cuales compartimos esta existencia nuestra, uno se deja el antropocentrismo a un lado para sentir que forma parte de algo mucho más grande. A veces (me) viene bien desconectar de la vida humana e internarme en la naturaleza, donde lo que hay es verdadero, sin muros de desconfianza ni comportamientos fuera de lugar, y si es con buenas personas como Pablo, todavía mejor, ¿no?

Gracias por leerme.

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