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29 julio 2026

Observaciones faunísticas de julio

A pesar de las altísimas temperaturas e incendios continuos que nos azotan constantemente en buena parte de Europa, parece que la vida quiere seguir adelante. Este mes de julio, he podido realizar diferentes observaciones puntuales naturalísticas en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, que reseño en esta entrada tan fotográfica.

Aves

A principios de mes, había mucho movimiento de papamoscas grises (Muscicapa striata), como todos los años. Es un pajarillo común de presencia estival en bosques, parques y jardines, y fácil de observar. Pude observar bastantes ejemplares a poca distancia, el día 9.

Papamoscas gris (Muscicapa striata)
En esta foto se aprecia su píleo estriado, de ahí el epíteto específico striata.
Estoy observando muchos inmaduros de aves urbanas, especialmente de mirlos (Turdus merula), por lo que no podía dejar pasar la ocasión de compartir una foto de uno de ellos.

07 julio 2026

Corto paseo por Las Mariquillas

El bosque de ribera, conformado por álamos blancos (Populus alba), álamos negros (Populus nigra var. italica), fresnos (Fraxinus angustifolia) y otras especies, se transforma poco a poco en un bosque mediterráneo conforme uno se aleja del agua.

4 de julio de 2026

Una excursión a la vera del río Júcar, en el paraje de Las Mariquillas, con mi amigo Barry, nos deparó algunas observaciones naturalistas que apreciamos mucho. Llegamos sobre las 9:40h y en seguida nos pusimos en marcha a explorar la zona.

Es un sendero que no recordaba bien, porque no he venido más que tres veces, una de ellas, siendo yo muy pequeño con mi familia. Como es un coto de pesca, el lado del río está plagado de puestos de pesca, con una especie de estructuras que parecen papeleras de basura, de las que sale una tubería ancha conectada con el río, donde entiendo que los pescadores echan los peces cuando los pescan sin muerte.

Observamos especies comunes y conocidas en este blog por todo el camino, pero no por ser típicas son feas o aburridas. Al principio, vimos una avispa, Delta unguiculatum, que no paraba quieta junto al agua y no pude fotografiarla, pero me gustó mucho porque era la primera vez que la veía.

15 julio 2025

Abejas durmientes, bupréstidos mágicos y otros artrópodos

La canícula ha llegado como si nada, porque pareciera que hubiera empezado a finales de mayo. Junio abrasador pasó como si hubiera sido julio, adelantado a su tiempo. Las noches no bajan de 18-22 ºC en Albacete desde hace tiempo, así que los momentos para la observación de insectos en la ciudad sin morir en el intento se relegan a horas tempranas. Hoy, 15 de julio, los agradables 19 ºC con los que amanecía la ciudad de Albacete se tornaban aún más amables con el frescor húmedo de los pasillos vegetados del Jardín Botánico. Aprovechando que tenía que fotografiar unas plantas a eso de las 8:00h de la mañana, he observado también algunos insectos que habían despertado ya o que estaban en ello. 

Megachile descansando sobre una flor de lavanda.
Algunas de las mejores observaciones entomológicas me las regalan los setos de lavandín (Lavandula x intermedia), uno de los mejores arbustos para atraer polinizadores de todo tipo, así como sus depredadores. Recuerdo de pequeño pasarme horas entre lavandas, mirando abejorros, mariposas y mantis. Sin duda es una planta resistente al frío y la sequía, que además huele de maravilla, y que los pequeños animales valoran mucho como fuente de néctar.
Esta chinche Spilostethus pandurus se encontraba entre las flores de lavanda (aunque la planta de la foto no lo es, era una hierba que salía por dentro del seto), pero se la suele encontrar en setos de adelfa (justo al lado hay uno). 

Abejorro común (Bombus terrestris lusitanica). Este año son muy abundantes, más que otros años, y lo achaco a la primavera tan fresca y lluviosa que hemos tenido.
Me ha resultado gracioso ver tres ejemplares de Anthidium descansando muy juntos, con su característica forma de cogerse con las mandíbulas para dormir.
Anthidium florentinum

Anthidium florentinum
He estado mirando un seto de baladre o adelfa (Nerium oleander) que suele atraer diversos hemípteros y tenía en mente encontrar algún Caenocoris nerii, pero no ha habido suerte. Sí que he encontrado una ninfa de Zelus renardii, una chinche asesina procedente de Norteamérica que se está expandiendo por buena parte del sur de Europa.
Zelus renardii succionando los fluidos de una mosca.
Después me he dirigido a otra zona del Jardín Botánico, no sin antes pararme en mitad del paseo central porque he visto un isópodo aprovechando la humedad ambiental para desplazarse de un lado a otro.
Armadillidium vulgare
En otro parterre de lavandas, mientras curioseaba, me ha llamado la atención el penacho de una gramínea espontánea que tenía adherido un escarabajo llamativo, un bupréstido que hemos identificado como Buprestis magica. El ejemplar estaba muerto, seguramente porque se había quedado enganchado en los pelos de la planta, que se pegaban a todo como velcro. Aún no he identificado esta gramínea, pero no me ha parecido autóctona, un verdadero peligro para los insectos.
Buprestis magica

Un último vistazo a otros setos de lavanda me ha deparado otras pequeñas sorpresas.
Xylocopa violacea

Macroglossum stellatarum

Nido de avispas papeleras (Polistes)

Ischnura graellsii

La primera Argiope lobata que veo este año. Vista inferior.

Los abejorros carpinteros Xylocopa violacea son especialmente abundantes este año. Se las ve prácticamente en todas las plantas con flores.

02 abril 2025

01 abril 2023

Un viaje inesperado a Murcia I: safari nocturno en La Azohía y caminata a Cala Cerrada

Ya han pasado varias semanas desde que mis grandes amigos Miguel, Álvaro y Alonso me raptaran el viernes 10 de marzo. Llamaron a mi puerta sobre las 16:10h de la tarde. Al abrir, me encontré a dos personas de pie, con la cabeza tapada, cubierta con un pasamontañas, mirándome fijamente. Me quedé mirando durante unas milésimas de segundo a los ojos del que estaba a la izquierda y le reconocí. Eran Miguel y Alonso. Después, en Murcia, recogeríamos a Álvaro.

-Vístete, que nos vamos -me dijo Miguel, después de quitarle con mi mano el pasamontañas, con una mirada pícara.

Nos embarcamos en una aventura en la cual todo fueron sorpresas para mí gracias a mis tres buenos amigos. Tengo que reconocer que me emocioné bastante, pues esto era ni más ni menos que una despedida de soltero como debe ser: caminatas, aventuras por el monte y búsqueda de bichos durante un fin de semana entero.

La primera noche, el viernes, nos preparamos la cena y fuimos directos a explorar los alrededores de la torre vigía de La Azohía y encontramos algunos animales sorprendentes, como la cochinilla Porcellio succinctus, un endemismo del sureste semiárido de España que nunca habíamos visto. Vimos dos ejemplares de un tamaño bastante llamativo para ser una cochinilla.

Uno de los ejemplares de Porcellio succinctus que vimos. La Azohía (Murcia), 10.03.2023.
El pamfágido Eumigus cucullatus. La Azohía (Murcia), 10.03.2023.
Un cerambícido, Agapanthia asphodeli. La Azohía (Murcia), 10.03.2023.
Agapanthia significa "enamorado de las flores" en griego.
Una enorme concentración de chinches de la adelfa (Caenocoris nerii) sobre el bayón (Osytis lanceolata). Había varias ramas repletas de este hemíptero. La Azohía (Murcia), 10.03.2023.
El helecho Cosentinia vellea. Me hizo mucha ilusión ver este pequeño pteridófito adaptado a las sequías mediterráneas y de zonas cercanas. La Azohía (Murcia), 10.03.2023.

El sábado, 11 de marzo, Álvaro nos guio hasta una caleta de aspecto tropical de la accidentada costa murciana, en el entorno de Cabo Tiñoso, Cala Cerrada. A esta cala accedimos después de una caminata de una hora y pico bajo un alegre sol matinal a través de pinares y matorrales iberonorteafricanos. El relieve era, en general, algo abrupto, sobre todo para bajar a través del pinar. En esta zona arbolada, encontramos el primer reptil que captó nuestro interés, una culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). Esta especie algo termófila se me había resistido hasta el año pasado, en que pude ver un rápido individuo en las cercanías de Alcaraz. Sin embargo, la perdí de vista en seguida.

Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). Cabo Tiñoso (Murcia), 10.03.2023.
    Atravesamos el sendero que discurría entre espartales eternos donde florecían los resecos romeros y los cornicales (Periploca angustifolia). Íbamos con los ojos bien abiertos, no fuera a ser que apareciera un camalón (Chamaeleo chamaeleon), pero no tuvimos esa suerte, tendríamos que esperar...
El mar Mediterráneo.
Llegamos a Cala Cerrada, donde unos grandes palmitos (Chamaerops humilis) y lentiscos (Pistacia lentiscus) nos esperaban. También vimos algunas matas de amapola de mar (Glaucium flavum).

Después de que mis amigos se metieran completamente en el agua (que estaba congelada), y yo metiera los pies entre los guijarros y me doliera hasta lo más profundo de los tarsos, volvimos de nuevo por el mismo camino que habíamos hecho, con un calor impropio del mes de marzo. Una collalba negra (Oenanthe leucura) cantaba desde lo alto de un risco.
Miguel y Alonso en el camino de vuelta. El paisaje del sureste de la península ibérica, más propio del norte de África, no siempre es del gusto de todos. Para mí, está claro que tiene un encanto único en el contexto europeo, muy valioso.

Romero (Rosmarinus officinalis, me niego a aceptar que lo hayan metido en el género Salvia) y la espinosa  Launaea pumila.
Volvimos al coche para comer y descansar un rato en la casa, porque luego mis amigos me llevarían a otro sitio costero muy interesante...

La escarpada costa salvaje de algunas zonas de la Región de Murcia.


13 junio 2020

Akis genei alimentándose de líquenes

    Hace un mes, en uno de los primeros paseos que empezamos a dar durante el confinamiento por Chinchilla, encontramos varios ejemplares del tenebriónido Akis genei trepando lentamente por el canto de un muro de la calle. Me fijé con atención. Para mi sorpresa, con la lupa de la cámara observé un curioso comportamiento alimenticio que no dudé en grabar para registrarlo. Los tenebriónidos son famosos por su capacidad de adaptación en lo que respecta al alimento: pueden alimentarse de excrementos, animales muertos, restos vegetales, hongos... pero jamás me habría imaginado que, con sus mandíbulas, los Akis son capaces de rascar el cemento viejo para arrancar grandes pedazos de talo de líquenes crustáceos para ingerirlos con avidez. Parece que la naturaleza nunca deja de sorprendernos. 

15 diciembre 2019

Paseíto corto por Chinchilla

    Esta mañana hemos dado un pequeño paseo por mi 'patch', en la Sierra de Chinchilla. Llegando con el coche, he visto un bisbita que no me ha parecido común, pero como iba conduciendo no me ha dado mucho tiempo a pararme a mirar. En el campo, me di cuenta de que había bastante revuelo de pajarillos. He visto u oído varias especies típicas de bosque o de zonas más abiertas, como mostraré. El bosque se encontraba todavía frío pero ha sido un día espléndido y muy luminoso. Tanto, que hasta hemos visto dos insectos. Las setas aprovechan la humedad del otoño mediterráneo y crecen abundantes entre la pinocha.
Emilio José Salvador me indica que podría tratarse de Hebeloma.
Corro de brujas o de hadas.
    Como hay tantas setas diferentes y yo las conozco tan mal (diría que son el grupo que menos identifico precisamente por eso), mostraré ahora de otros seres que he visto.
El zorzal charlo (Turdus viscivorus) se asoma entre el ramaje de los pinos.
Physcia aipolia
Ramalina farinacea
Cladonia chlorophaea
Hippodamia sp. Esta pequeña la hemos encontrado junto a los líquenes Cladonia.
Pensábamos que estaba muerta pero simplemente se asoleaba.
Caloplaca aurantia es un liquen naranja muy común en las rocas calizas de La Meseta.
     Ya de vuelta, desde el coche hemos avistado algunos pajarillos y hasta una tempranera Colias crocea volando sobre un bancal.
Colias crocea
Tarabilla europea (Saxicola rubicola)
Este verderón acompañaba a la tarabilla en el mismo enebro.
Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros). En el mismo campo, estaban las aves anteriores más pinzones, jilgueros y pardillos.
     Ha sido un paseíto corto pero ha valido la pena. De vuelta a casa, he vislumbrado en el cielo una pareja de águilas reales (Aquila chrysaetos). Una grandiosa especie para despedirnos del campo.
Aquila chrysaetos
Aquila chrysaetos

15 agosto 2019

En busca de arácnidos nocturnos

Lycosa hispanica devorando un Oedipoda.
    Anoche (14.08.2019), salimos Rufino, Marisa, Teresa, Juanjo y yo a buscar arácnidos a la Sierra de Chinchilla. Íbamos con la idea de encontrar algún macho errante de Amblyocarenum walckenaeri, la gran araña negra que aparece por nuestros campos en estas fechas. Como decía, los principales protagonistas de la excursión fueron los arácnidos, esos seres de ocho patas tan odiados y despreciados, pero que cumplen su importante función en nuestros ecosistemas, sobre todo porque regulan plagas de ortópteros (saltamontes) y otros animales que nos pueden resultar desagradables. Muchos de estos seres viven escondidos bajo rocas, en grietas y en lo más profundo de nuestros montes, donde viven sus ciclos sin tener contacto con los molestos humanos.
    El primer arácnido que vimos fue un tomísido, Xysticus s.l. (¿Bassaniodes bufo?), que camina por el suelo y se esconde en huecos y debajo de grandes rocas. En seguida adoptó su postura defensiva.
Xysticus sensu lato
Xysticus sensu lato
    Nos apresuramos en llegar al espartal, donde ya era de noche, porque sabía que allí encontraríamos más seres de la noche. Los gorgojos Lixus anguinus ya habían salido de las macollas de los espartos y permanecían quietos en las atochas. Nuestros frontales iluminaban decenas de ojillos brillantes que delataban a los licósidos, que corretean por el suelo en busca de alguna presa. Vimos araneidos como Argiope lobata en su tela: una hembra con dos machos. Hasta vimos una Geomantis larvoides comiéndose una hormiga.
Uloborus walckenaerius, la araña sin veneno.
Hogna radiata
Geomantis larvoides devorando una hormiga. Fijaos en el tamaño del excremento de conejo a su lado.
Ácaro parasitando a un saltamontes Calliptamus.
    De repente, Juanjo nos llamó desde el camino. Había encontrado una gran araña que parecía un licósido pero de mayor envergadura. Cuando llegué, no me lo podía creer, se trataba de una araña muy grande que pensaba que no había por Chinchilla: Eusparassus. En España, tenemos dos especies: E. dufouri y E. levantinus. Esta en concreto no sé cuál sería, ya que Chinchilla se encuentra en una zona de transición en la distribución de ambas especies. Por eso, la dejamos en Eusparassus sp. a falta de confirmación por un experto.
Eusparassus sp.
Eusparassus sp.
    Se veían muchos ojillos reluciendo dentro de los espartos, pero cada vez que nos acercábamos desaparecían. Al final, conseguimos acercarnos a una de esas arañitas, que ha resultado ser una Micrommata sp.
Micrommata sp.
    Poco después, encontramos un macho de Rivetina baetica adulto con las alas un poco deterioradas. Seguimos caminando por el sendero y Rufino detectó una hembra grande de Lycosa hispanica que encabeza esta entrada de blog.
Lycosa hispanica
    Después vimos una araña llamada Hersiliola, debajo de una piedra que luego volvimos a colocar en su lugar. Era adulta y tenía su nido colgante justo al lado, pero era la más grande que he visto hasta ahora.
Hersiliola con una hormiga Componotus pilicornis recién capturada.
    Por fin, vimos la araña que todos estaban esperando gracias a Juanjo, el macho de Amblyocarenum.
Amblyocarenum walckenaeri
Amblyocarenum walckenaeri
    Seguimos caminando y encontrando más especies interesantes.
Palpimanus gibbulus
Blaps waltli confirmando mis sospechas: se alimentan de excrementos de conejo.
El gran ulobórido Uroctea durandi, a la cual Rufino tenía muchas ganas de ver en estadio adulto.
cf Poecilochroa 
Ozyptila sp.
    Vimos varios machos más de arañón errante, resultan abundantes en esta época. Después de tomar un tentempié volvimos a casa. Creo que todos los exploradores disfrutamos mucho de la observación de tantos artrópodos en tan poco tiempo en un sitio tan pequeño. ¡Habrá que repetir!