domingo, 31 de marzo de 2013

Se me han torcido los planes (más alcaravanes, y ya paro)

    Querida gente esteparia, alpina, quercetil y rupestre. Esta Semana Santa, había pensado coger lápices y cuaderno y andar por las estepas albaceteñas con la bici, en busca de gangas y alcaravanes (sí, y chorlitos carambolos, que ya vuelven a pasar por aquí) pasando las noches en mi pueblo. Pero torciéronseme los planes, pues la calefacción se ha escachuflado, y la bicicleta está en el poble, así que naranjitas de la China. ¿Y qué más da lo de la calefacción? Pues no más da, porque paso de estar a 6ºC por la noche, y dormir con 87769439 mantas encima (además, no tengo tantas mantas).
Alcaravanes
    Pues qué depresión. Sólo me queda hacer apuntes de alcaravanes en plan chungo en esos papeles que hay en todas las casas y que están arrugados y escritos únicamente por una cara. He descubierto una cosa (en realidad vi que Øiving Egeland lo hacía también) que está bastante bien para dibujar, y es fijarse de vídeos para tomar apuntes de animales en movimiento.
    Yo quería sentarme debajo de un almendro y espiar pájaros. Aunque al final, ni chicha ni limoná, porque con las lluvias que están cayendo, poco habría podido ir a pajarear por mi cuenta. Ea.

domingo, 17 de marzo de 2013

Vuelven los alcaravanes

    Hace dos días, ya pude ver mis primeras águilas culebreras (Circaetus gallicus, Short-toed Eagle) sobrevolando Chinchilla, en concreto, la Plaza de La Mancha. Cuatro ejemplares preciosos, juntos, en dirección claramente hacia el Norte. Me alegra verlas ya por aquí. 
    Todo sigue su curso, y las aves migratorias ya llegan. Rafa me comentaba esta mañana que ya estaba viendo las primeras collalbas grises (Oenanthe oenanthe, Northern Wheatear) y rubias (O. hispanica, Black-eared Wheatear). Pero hoy, por fin, he visto una de mis aves preferidas, el alcaraván (Burhinus oedicnemus, Stone Curlew). Aun siendo invernantes en el Centro Ibérico, por mi zona no suelo ver (de hecho yo no he visto ninguno) en invierno. Esta tarde estaban todos revolucionados por lo visto. He visto nada menos que seis individuos a lo largo de una carretera de aproximadamente 25 km. Oírles entonar sus cantos aflautados, llamándose unos a los otros, llamando también al personaje de R. S. Ferlosio, es algo  que me llena de alegría: pronto llegará el calor y con él más avifauna. El primer alcaraván, cerca de La Felipa, estaba solo, y al acercar el coche, se ha sentado, haciendo casi imposible pillarlo con los prismáticos. Argh, qué listos son. Pero al acercarme, el animal ha huido poco a poco, levantando el vuelo y cruzando la carretera, donde le esperaba otro individuo. Ahí los dos se han vuelto locos "cantando". Más adelante, pasada La Felipa hacia Valdeganga, otro ejemplar solitario, y más adelante, otros dos junticos, y después otro. No recordaba casi lo grandes que eran con las alas extendidas.
    En Albacete, popularmente se la ha llamado chorlito. Supongo que es un nombre onomatopéyico, chorlito, chorliiiiiiiii, chorliiiiiiiiii, chorliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. ¿Qué? Intento imitar el canto de un alcaraván para que lo entendáis, hombreyà. Igual que en inglés, que se le llama Stone Curlew (zarapito es Curlew). 
   
El bicho estaba así, lo juro, con una pata levantá.

    Al fin monean por nuestros campos, qué gusto oirlos cantar al atardecer... Por cierto, el dibujo de arriba es aproximativo. Me cuesta muchísimo plasmar la expresión facial de los alcaravanes, me parece que cada uno tiene una cara, y no haber podido vislumbrarlo claramente no ha ayudado absolutamente nada a retratarlo. Pero lo cierto es que estos bichos me tienen enamorao...
Carraquia o alcaravania, como lo queráis llamar. 
#Actualización: el pasado día 18 de marzo nos dimos Rafa y yo un paseíllo por el Complejo Endorreico, y lo relata aquí. Entre otras cosas, una polla de agua (Gallinula chloropus, Moorhen) y una hembra de tarro blanco (Tadorna tadorna, Shelduck), presuntamente atropellados. Además, mis primeras collalbas grises (Oenanthe oenanthe, Northern Wheatear) y lavanderas boyeras (Motacilla flava, Yellow Wagtail) del año.

lunes, 11 de marzo de 2013

Que los pinos no te impidan ver el bosque

    Un zorzal alirrojo sobrevuela el espartal al atardecer. Se va hacia el Norte. Ha llovido mucho, también por la mañana, y el cielo me da una tregua para poder seguir reforestando. Nunca me cansaré de alabar a la lluvia, a las pequeñas escorrentías que caen por las laderas del pinar mientras la nieve se deshace, a las nieblas que cubren las cumbres; la humedad, en fin, en nuestro típico monte mediterráneo. Enterré muchas bellotas en el otoño, de coscoja y encina, pero ya no recuerdo dónde, ni tengo la intención de hacerlo. Llevo una bolsa con jara blanca (Cistus albidus), pinos piñoneros (Pinus pinea) y espinos albares (Cratægus monogyna). Planto en una ladera cespitosa y desprovista de árboles una jara, y cubro la tierra embarrada con hojas secas, piedras ennegrecidas por los líquenes y acículas. En esta ladera, se me puede ver perfectamente si alguien pasa por el camino. No me gusta, no quiero que nadie me vea, pero es inevitable. El sitio está muy bien si las jaras lo colonizan, un pedregal cubierto de tomillos, candileras y Lithodora fruticosa, soleado por la mañana pero protegido durante las horas de más calor. Me gusta. Desciendo por la ladera y bajo un pino, cavo otro hoyo e introduzco el pequeño cepellón del majuelo, cuyas yemas, por cierto, ya empiezan a crecer. Intento enterrarlo bastante. Esta tierra, bajo el pino, es bastante blanda y puedo hacer un agujero medianamente decente. Ya. 
    Me interno en el pinar. Ya no quiero llamarlo bosque. Cuando era pequeño y paseaba por allí, no me cuestionaba nada. Aquello estaba plantado allí y yo buscaba insectos en laderas soleadas, mientras las perdices picoteaban el suelo entre los espartos, y los pájaros me guiaban. Era agradable. Y un día empecé a leer. Pinos, pinos y más pinos, pinos que arden, pinos plantados unos muy cerca de otros, pinos que no dejan crecer nada. En la sociedad, está mal visto cortar árboles; pero peor visto debería estar el reforestar así. No puedo hacer nada y los carrascos no tienen la culpa; si se quería un bosque, habrá que hacerlo bien, ¿no?
     Otra ladera llama mi atención. El musgo, henchido de agua, alfombra el suelo creando una mullida capa verde y brillante. Me gusta esta ladera, es lo suficiente tenebrosa para que los paseantes no se metan y lo bastante cercana a otro claro para recibir luz. Aquí pongo otro espino. Al hundir la pala, levanto una capa de micelio. Ups. Pido perdón, no me gusta romper micelios. ¡Uno no puede ir por la vida rompiendo micelios así como así!
    Cerca, a la sombra, en una esquina del cerro, algunas orquídeas ya han florecido. Ophrys fusca, qué bonitas son. Coquetas. Cocretas. ¡Una rama ha caído encima de una! Vaya. La pobre ha florecido, el tallo floral se ha doblado de forma extraña y las flores se han deformado. Ea. Cosas que pasan; suerte que este año hay muchísimas. Ha llovido tanto que aparecen Ophrys donde nunca antes he visto.
   El sol se pone, tiñendo el espartal que se extiende al salir del pinar de ocre. Aquí la tierra es diferente. El barro rojizo parece blando y fácil de cavar. Planto pinos piñoneros separados, a la sombra de matas grandes. Aquí puse hace un mes muchas jaras. No las encuentro, esto es más grande de lo que parece. Pero sí recuerdo dónde planté dos encinas y una jara. Me quedan dos espinos albares, así que los pongo cerca del pinar, en la tierra profunda. Me cuesta cavar, aparecen guijarros todo el rato, pero la tierra es buena. Cojo una piedra y golpeo el mango de la pala hundida, golpeo fuertemente varias veces, con furia. La pala se hunde. Me pongo en pie, le doy un pisotón al mango y un terrón sale disparado, desintegrándose en el aire y manchándome la cara. Procuro plantar los espinos cerca de los árboles, para que los pájaros que vayan a alimentarse de sus frutos puedan verlos desde lo alto y para que, si tienen que huir, lleguen pronto al pinar. A esto se le llama visión de futuro, oye. Me quedan varios piñoneros y los planto antes de que la nube que se acerca empiece a descargar más agua. Cómo llueve. Los sapos corredores ya se ponen en marcha. Busco uno de los Cistus que planté, bajo un gran pino, bajo la casa del Gran Duque, allí crece, inocente y orgullosa, como la rosa del Principito. Sus hojillas no se han secado, crece lento, pero viva sigue. Mi gran temor es que lo que planto muera, sobre todo lo que ya está crecido. Las semillas... bueno, suelo poner muchas y desperdigarlas por el mundo. Pero lo que planto no tiene protección. Este verano prometo ir a regar para evitar catástrofes. Al principio, sólo para que no mueran. Hay algunos ascomicetos pardos abriéndose paso entre las piedrecillas, bajo los Ulex, los Teucrium capitatum y los tomillos. Consigo encontrar dos encinas de las cuatro o cinco que planté, y cuál es mi alegría al comprobar que también siguen vivas. Son pequeñas, espinosas, y se yerguen modestamente orgullosas, como el Cistus. Me alegro mucho.
    Me voy ya, la Natura no me da casi tiempo para irme. Llueve, la tierra se moja, las raíces absorben, crujen, se asientan y la tierra respira profundamente. Hasta la próxima.

viernes, 8 de marzo de 2013

Hagamos un herbario

    Últimamente solo publico entradas sobre aves, lo cual hace que me vuelva monotemático, algo que siempre he temido. Este curso (¡maldito grado!), los alumnos de Biología de la UA ya no tenemos que hacer un herbario... Así que he decidido hacer uno por mi cuenta. Uno especial, que incluso cuente con archivo fotográfico para las especies protegidas.
    Intento no tomarme esto a la ligera, ya que un herbario me parece una cosa bastante seriosa. Supongo que nunca lo terminaré. Un herbario de enfoque biológico, ¿se acaba alguna vez? ¿Es posible agrupar todas las plantas del planeta antes de que termine el tiempo de vida una persona? Pero al menos me servirá para aprender. Lo hago por mí, por conocer el mundo vegetal, supongo. Creo que esto empecé a planteármelo el año pasado, mientras ayudaba a mi amigo Guille a hacer su herbario para una asignatura de licenciatura; fue él quien me enseñó a usar las claves y quien me dio a conocer algunas de las especies más comunes de la flora alicantina.
           "Iniciar un herbari ha d'ésser fruit d'una idea seriosa, no d'un col·leccionisme malaltís. La tasca d'ordenació, ampliació i manteniment de les mostres demana temps, aplicació i, també, un cert grau de sensibilitat artística. Si el caràcter del lector no cau dins d'aquests paràmetres, serà millor que no iniciï un herbari. Malauradament, al llarg de la nostra vida professional, hem vist iniciar molts més herbaris que no aconseguir herbaris madurs.
    Abans d'iniciar un herbari de pteridòfits cal decidir-ne l'orientació. El més corrent és crear un herbari local (de l'àrea on es resideix, o de la segona residència), docent (com a complement de l'ensenyança per part de professors, etc.) o general (d'enfocament biològic). En el primer cas, es tindran poques espècies, amb múltiples, amb múltiples formes intermèdies de difícil indentificació. En el segon, calen poques espècies i, sovint, plastificar-les amb plàstic adhesiu per facilitar-ne el maneig. En el tercer, el més corrent és que hi hagi moltes espècies i poc representades.
    Un herbari és una col·lecció de plantes seques i etiquetades. Per a assecar-les, cal que siguin premsades acuradament entre papers absorbents, els quals s'han de canviar sovint per d'altres secs. Una bona referència és canviar els papers al cap d'1, 3, 5 i 7 dies. És recomanable augmentar aquest ritme si el dia de la recol·lecció és molt humit o les mostres estan mullades. Perquè les mostres d'herbari, si no es plastifiquen, s'han de guardar entre plecs de paper i dintre capses. Si s'estableix un herbari local, és recomanable disposar de les espècies més corrents dins una mateixa capsa. En els herbaris “biològics” podem disposar les espècies d'un gènere dins una mateixa capsa.
    Per evitar errors i augmentar els coneixements, és útil fer-se revisar les determinacions. Recomanem la visita als Departaments de Botànica o de Biologia Vegetal de les corresponents Universitats, i a l'Institut Botànic de Barcelona. Poden èsser molt profitoses les visites a jardins botànics (Barcelona, València, Blanes).
    És possible que, si s'utilitza aquesta guia, es recol·lecti alguna de les espècies fora de les àrees de distribució assenyalades. En aquest cas, convé fer-ho saber a les institucions científiques indicades més amunt, amb què es contribuirà al coneixement dels pteridòfits del nostre país". (Extraído de "Guia de les molses i falgueres dels Països Catalans", Enric Gràcia y Mercè Sanz)
    Y qué mejor manera de comenzar este herbario con una especie que me dio a conocer un amigo y cuya muestra él mismo me proporcionó. Fagonia cretica, un caméfito rastrero común en el termomediterráneo. Florece en primavera. Presenta flores solitarias, terminales, rosadas, con cinco pétalos y cinco sépalos y diez estambres amarillos. Hojas alternas y trifoliadas, con espinas entre ellas.
    Yo diría que es el típico matojo de cuneta al que nadie le hace caso. Pero es una planta tan interesante como cualquier otra, con características que la hacen única y hermosa.

lunes, 4 de marzo de 2013

No a la venta de montes públicos en Castilla-La Mancha

    Se ha creado, a través de change.org (por parte de Noticias forestales), una petición para evitar la venta de montes públicos castellano-manchegos que promueve el inútil gobierno del PP en nuestra región. La carta será enviada a la consejera de  agricultura de la Junta, María Luisa Soriano Martín, y a Cospedal, presidenta de la Junta. Hasta ahora han firmado más de 17.000 personas.

Podéis colaborar con vuestra firma haciendo click aquí:




"    Los firmantes de este escrito, ciudadanos interasados por la conservación de la naturaleza, rechazan la evidente intención de la Consejería de Agricultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha de desafectar y excluir del Catálogo de Montes de Utilidad Pública para su posterior venta varios montes incluidos en el mencionado Catálogo, y quieren expresar el total desacuerdo ante esta posibilidad.    La Ley 3/2008, de 12 de junio, de Montes y Gestión Forestal Sostenible en Castilla-La Mancha, establece en su artículo 7 que los montes pertenecientes al dominio público forestal son inalienables, imprescriptibles e inembargables.    La exclusión de montes del Catálogo de Montes de Utilidad Pública sólo procede si estos hubieran perdido las características por las que fueron catalogados y fuera irreversible la recuperación de las mismas, o hubieran desaparecido las causas para su afectación al uso o servicio público que motivó su declaración, si no ejercieran las prestaciones para el cumplimiento de sus fines, o si se produjera una declaración de prevalencia de otro interés público distinto al forestal. Ninguno de los montes que se pretende excluir del Catálogo para su venta se encuentra en alguno de estos supuestos.    Hay que recordar que los efectos de las desamortizaciones forestales pasadas fueron desastrosos para la economía, la sociedad y la naturaleza españolas. Miles de hectáreas de montes públicos vendidas a particulares fueron deforestadas sufriendo erosión y perdiendo su papel protector frente a las inundaciones. La biodiversidad, recreo, paisaje, sumideros de carbono y el resto de servicios ambientales que proporcionaban estos montes se perdieron para siempre. Las poblaciones rurales perdieron la posibilidad de seguir usando esos terrenos, provocándose graves tensiones sociales.    Los montes que se consiguieron salvar de la desamortización y se incluyeron en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública en el siglo XIX han sido y siguen siendo la base de la conservación de la naturaleza de este país. Son muchos los pueblos que llevan largo tiempo utilizando estos terrenos públicos de distintas formas (trabajos forestales, caza, pesca, ocio, iniciativas empresariales, recogida de frutos, leñas, hongos…); sus habitantes apreciarán su venta a manos privadas como una merma importante de su calidad de vida y mostrarán sin duda su oposición a las ventas y, llegado el caso a los nuevos propietarios.    Por todo ello, reiteramos nuestra total oposición ante cualquier intento de desafección, descatalogación y venta de este patrimonio común. Entendemos que por el contrario debe fomentarse su conservación y mantenerse sus funciones económicas, ecológicas y sociales, garantizando el derecho de todos a disfrutar del medio ambiente, tal y como se establece en la mencionada Ley de Montes."  

    Albacete es la provincia manchega con mayor extensión vendible (11.096 ha) y la segunda en número de montes, 13. Los montes preseleccionados aquí son:
  1. La Hunde (Carcelén): 2097,67 ha
  2. La Florida y Tinjarra (Yeste): 1622,63 ha
  3. Dehesa Clementina (Alpera): 1295,7 ha
  4. Macalones y Cueva de los Gitanos (Letur): 1104,4 ha
  5. Oriñuela y otros (San Pedro): 850,3 ha
  6. La Pardina y Casa de los Clérigos (Peñas de San Pedro): 780 ha
  7. Las Lomas y otros (Masegoso): 767,12 ha
  8. Casa del Río (Socovos): 599,3 ha
  9. Dehesa Virginia (Alatoz): 537,04 ha
  10. Solana de Tierra Seca (Elche de la Sierra): 496 ha
  11. La Ventosa (Alcadozo): 340,3 ha
  12. Cerro Bogarra (Elche de la Sierra): 338, 81 ha
  13. El Berro (Casas de Lázaro): 266,3 ha
    La provincia más afectada en número de montes sería Ciudad Real (19 MUP), después Albacete, seguida por Guadalajara (11 MUP), Cuenca (8 MUP) y Toledo con 6. En proporción a la superficie de montes de utilidad pública existente, la provincia más afectada por la medida es Toledo, donde se ponen a la venta más del 50% de los MUP, seguida de Ciudad Real con el 30%.
    Además, casi el 50% de los montes preseleccionados afectan directamente a la Red Natura 2000, mientras que un 12% afecta indirectamente. En total, 18 espacios de la Red Natura, 8 ZEPA y 2 LIC se verían afectados por esta medida.

Adaptado de Ecologistas en Acción.
Para más información, Revelan la lista de los 57 montes públicos que quiere vender Castilla-La Mancha.

Nava de Don Diego (Los Navalucillos, Toledo)